![]() |
Una batalla sin partidos
Vargas Lleras aprendió que no servía el apoyo de los partidos. De la Espriella sabe que es un apoyo tóxico.
Durante más de ocho meses de campaña política hemos visto un proselitismo ampliamente basado en las redes sociales, donde, por un lado, el gobierno de Gustavo Petro y sus bodegas interneteras han trabajado con vigor por su candidato, el comunista Iván Cepeda, y, por el otro, el aspirante ‘outsider’ Abelardo de la Espriella ha cabalgado sobre una poderosa y robusta red de decenas de miles de influenciadores, seguidores y replicadores de su mensaje en las redes sociales. Si los demás candidatos han quedado rezagados, ha sido en buena medida porque fueron incapaces de usar, con intensidad y eficacia, esas tecnologías.
