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jueves, 5 de agosto de 2021

«El pie de la letra» / El suicidio poético de Gil de Biedma Gil de Biedma

 


«El pie de la letra», el suicidio poético de Gil de Biedma

En «El pie de la letra», el autor barcelonés reunió sus ensayos poéticos y textos críticos. Supo crearse una verdadera autobiografía intelectual. Aquí quedaron patentes sus gustos, sus lecturas y sus ideas


Diego Doncel
4 de enero de 2018

Toda la obra de Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990) es un continuado retrato de sí mismo, es decir, la creación de un personaje que coincida y exceda los datos de su DNI. Retrató ese personaje en poemas, en notas de diario y, cómo no, cuando reflexionó en un puñado de notas críticas. «El pie de la letra» habla de lo otro, de los otros como forma de representarse a sí mismo. Con el tiempo vamos viendo que la imagen de Jaime Gil está lejos de ser una imagen fosilizada, unívoca. Jaime Gil es múltiple porque él, como diría Pessoa, arrastra a su manera un drama «em gente». El diálogo con los distintos personajes que tuvo el acierto de crear.

Jaime Gil de Biedma / Diario en carne viva



Jaime Gil de Biedma



Jaime Gil de Biedma: 

diario en carne viva

  • María Jesús Espinosa de los Monteros




10/05/2017 - 

VALÈNCIA. Las 672 páginas que componen los diarios de Jaime Gil de Biedma entre los años 1956-1985 son, más que un texto, una herida. Una abierta en canal, que supura y escuece. Una que jamás pudo cerrarse ni cicatrizar. En 1974, Jaime Gil de Biedma publicó Diario de un artista seriamente enfermo. Todavía faltarían trece años para que le diagnosticaran una enfermedad que se convirtió tristemente famosa en los años 90: el sida. El año 2015 supuso el descubrimiento definitivo y la publicación definitiva de los distintos diarios que el poeta perteneciente a la Generación de los 50 fue escribiendo a lo largo de su vida. Al Diario de un artista seriamente enfermo, se le unirían Diario de 'Moralidades'. 1959-1965Diario de 1978 y Diario de 1985. Cada uno de esos diarios constituye no sólo lo que el editor Andreu Jaume llama el 'boletín del taller poético del autor', sino también una radiografía de un país que iba construyéndose desde el tardofranquismo hasta la democracia. En ese sentido, la unión de lo íntimo y lo político, vuelve a ser fascinante, como en la obra poética del autor de Las personas del verbo.

El secreto de Gil de Biedma

Gil de Biedma


El secreto de Gil de Biedma

Los textos no habían sido publicados por las alusiones personales y las referencias homosexuales

Lumen publica los diarios inéditos del poeta, 25 años después de su muerte


Joset Massot
Barcelona, 31 de octubre de 2015


Han tenido que pasar 25 años desde la muerte de Jaime Gil de Biedma para que sus diarios inéditos vieran la luz. El actor Josep Madern, compañero sentimental del poeta, los depositó en la agencia Balcells, y consideró que las alusiones inmisericordes a personas aún con vida y las referencias homosexuales aconsejaban que no se hicieran públicos hasta pasado un tiempo. A principios de los años 90 su contenido aún abría heridas y Ana María Moix vio frustrado a última hora su intento de publicar el Diario de 1978 en Lumen. Ahora sí, la misma editorial publicará el 5 de noviembre Diarios. 1956-1985 , con edición de Andreu Jaume.

sábado, 29 de mayo de 2021

Gil de Biedma / Vals de aniversario


Gil de Biedma
Vals de aniversario

Nada hay tan dulce como una habitación
para dos, cuando ya no nos queremos demasiado, 
fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo, 
y parejas dudosas y algún niño con ganglios,

si no es esta ligera sensación 
de irrealidad. Algo como el verano 
en casa de mis padres, hace tiempo, 
como viajes en tren por la noche. Te llamo

para decir que no te digo nada 
que tú ya no conozcas, o si acaso 
para besarte vagamente 
los mismos labios.

Has dejado el balcón.  
Ha oscurecido el cuarto 
mientras que nos miramos tiernamente,
incómodos de no sentir el peso de tres años.

Todo es igual, parece  
que no fue ayer. Y este sabor nostálgico, 
que los silencios ponen en la boca, 
posiblemente induce a equivocarnos

en nuestros sentimientos. Pero no 
sin alguna reserva, porque por debajo 
algo tira más fuerte y es (para decirlo 
quizá de un modo menos inexacto) 
difícil recordar que nos queremos, 
si no es con cierta imprecisión, y el sábado, 
que es hoy, queda tan cerca 
de ayer a última hora y de pasado

mañana
por la mañana...


Jaime Gil de Biedma / No volveré a ser joven

 



Gil de Biedma
No volveré a ser joven

 

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.




Jaime Gil de Biedma / Noche triste de octubre



Gil de Biedma
Noche triste de octubre

 

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.

Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.

En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.

Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno,

mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro,
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.




miércoles, 26 de mayo de 2021

Jaime Gil de Biedma / Volver


Gil de Biedma
Volver

Mi recuerdo eran imágenes,
          en el instante, de ti:
esa expresión y un matiz
          de los ojos, algo suave

en la inflexión de la voz,
          y tus bostezos furtivos
de lebrel que ha maldormido
          la noche en mi habitación.

Volver, pasados los años,
          hacia la felicidad
-para verse y recordar
          que yo también he cambiado.



Jaime Gil de Biedma / Noches del mes de junio

 


Gil de Biedma
Noches del mes de junio

 

Alguna vez recuerdo
ciertas noches de junio de aquel año,
casi borrosas, de mi adolescencia
(era en mil novecientos me parece
cuarenta y nueve)
porque en ese mes
sentía siempre una inquietud, una angustia pequeña
lo mismo que el calor que empezaba,
nada más
que la especial sonoridad del aire
y una disposición vagamente afectiva.

Eran las noches incurables
y la calentura.
Las altas horas de estudiante solo
y el libro intempestivo
junto al balcón abierto de par en par (la calle
recién regada desaparecía
abajo, entre el follaje iluminado)
sin un alma que llevar a la boca.

Cuántas veces me acuerdo
de vosotras, lejanas
noches del mes de junio, cuántas veces
me saltaron las lágrimas, las lágrimas
por ser más que un hombre, cuánto quise
morir
o soñé con venderme al diablo,
que nunca me escuchó.
Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos.


Jaime Gil de Biedma / Mañana de ayer, de hoy

 



Gil de Biedma
Mañana de ayer, de hoy

Es la lluvia sobre el mar.
En la abierta ventana,
contemplándola, descansas
la sien en el cristal.

Imagen de unos segundos,
quieto en el contraluz
tu cuerpo distinto, aún
de la noche desnudo.

Y te vuelves hacia mí,
sonriéndome. Yo pienso
en cómo ha pasado el tiempo,
y te recuerdo así.



viernes, 14 de mayo de 2021

Jaime Gil de Biedma / Happy ending

 

Jaime Gil de Biedma
Happy ending

Aunque la noche, conmigo,
        no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
        si es definitivo.

Que aunque el gusto nunca más
        vuelve a ser el mismo,
en la vida los olvidos
        no suelen durar.




Jaime Gil de Biedma / A una dama muy joven, separada

 


Jaime Gil de Biedma

A una dama muy joven, separada 

En un año que has estado
casada, pechos hermosos,
amargas encontraste
las flores del matrimonio.

Y una buena mañana
la dulce libertad
elegiste impaciente,
como un escolar.

Hoy vestida de corsario
en los bares se te ve
con seis amantes por banda
-Isabel, niña Isabel-,

sobre un taburete erguida,
radiante, despeinada
por un viento sólo tuyo,
presidiendo la farra.

De quién, al fin de una noche,
no te habrás enamorado
por quererte enamorar!
Y todo me lo han contado.

¿No has aprendido, inocente,
que en tercera persona
los bellos sentimientos
son historias peligrosas?

Que la sinceridad
con que te has entregado
no la comprenden ellos,
niña Isabel. Ten cuidado.

Porque estamos en España.
Porque son uno y lo mismo
los memos de tus amantes,
el bestia de tu marido.


jueves, 13 de mayo de 2021

Jaime Gil de Biedma / Loca

 



Jaime Gil de Biedma

Loca

La noche, que es siempre ambigua,
          te enfurece -color
de ginebra mala, son
          tus ojos unas bichas.

 Yo sé que vas a romper
           en insultos y en lágrimas
histéricas. En la cama,
           luego, te calmaré

 con besos que me da pena
           dártelos. Y al dormir
te apretarás contra mí
           como una perra enferma.




Jaime Gil de Biedma / Resolución

 




Jaime Gil de Biedma
Resolución


Resolución de ser feliz

por encima de todo, contra todos

y contra mí, de nuevo

-por encima de todo, ser feliz-

vuelvo a tomar esa resolución.

Pero más que el propósito de enmienda

dura el dolor del corazón.




domingo, 26 de julio de 2020

Marsé y Gil de Biedma / Una amistad inseparable


Juan Marsé y Jaime Gile de Biedma, en el centro de la imagen
Juan Marsé y Jaime Gil de Biedma, en el centro de la imagen

Marsé y Gil de Biedma: una amistad inseparable

Los dos eran conocidos como "Los inseparables", y el novelista siempre defendió su memoria


Toni Montesinos
19 de julio de 2020

Como escritor de un realismo tan social como crítico, Juan Marsé destacó por ser un notable inventor de caracteres, un escritor que reprodujo tipos humanos mediante su caudal de personajes, instalados tanto en el ambiente del barrio más humilde como el de la burguesía catalana. Su primer éxito narrativo, “Últimas tardes con Teresa” (1965), fue el conducto para realizar una sátira sobre el señoritismo de los años sesenta y las clases burguesas barcelonesas. En ese entorno, un trepador, un caradura y ladrón salido del barrio periférico del Carmelo, un charnego canallesco, pretende ascender en la escala social aprovechándose de la ingenuidad de una bella muchacha.

De Gil de Biedma a Marsé / Poética y política


MORALIDADES: Amazon.es: Gil de Biedma, Jaime: LibrosPoética y política

Gil de Biedma dedicó su poema a Marsé el año en que tomó conciencia de que la dictadura franquista iba para largo




Javier Rodríguez Marcos
12 de octubre de 2017


La literatura es una rama de las matemáticas en la que el orden de los factores altera el producto. Casi tan importante como la secuencia de los versos en un poema lo es la de los poemas en un libro. Sobre todo cuando el autor es alguien de obra escasa y concienzudo hasta la enfermedad. Dedicado a Juan Marsé, Noche triste de octubre, 1959 se publicó en Moralidades, el segundo de los tres poemarios de Jaime Gil de Biedma (1929-1990). A la altura de aquel octubre triste y lluvioso, al poeta le faltaba un mes para cumplir 30 años y a Franco, dos para darse un abrazo con Eisenhower a pie de avión en la base militar de Torrejón de Ardoz. Dos décadas después del final de la Guerra Civil, los tecnócratas de la dictadura sacaban a España de la autarquía con su Plan de Estabilización mientras la visita del presidente estadounidense certificaba que el franquismo iba para largo.

miércoles, 22 de julio de 2020

Juan Marsé / Sociología, militancia comunista y otras confusiones de clase

Gil de Biedma, Barral y Marsé, a finales de los años 60.
Gil de Biedma, Barral y Marsé, a finales de los años 60.

Juan Marsé: sociología, militancia comunista y otras confusiones de clase


El escritor se hizo comunista tutelado por Carlos Barral pero salió del partido desencantado por Jaime Gil de Biedma. Por en medio, escribió 'Últimas tardes con Teresa', la refutación total de la novela revolucionaria.
Luis Alemany
19 de julio de 2020

En la literatura española del siglo XX se daba un fenómeno casi gracioso: de vez en cuando, un joven escritor con orígenes en la clase trabajadora penetraba en el club del éxito. Entonces, los colegas burgueses que se convertían en sus pares se felicitaban a sí mismos por las nuevas sensaciones que esperaban a su lado: la socarronería de Marsé, la chulería de Umbral, el desdecoro de Terenci...

lunes, 20 de julio de 2020

¿Escribió realmente Juan Marsé 'Últimas tardes con Teresa'?


Foto: 'Últimas tardes con Teresa'.¿Escribió realmente Juan Marsé 'Últimas tardes con Teresa'?

¿De dónde vienen los rumores sobre la autoría literaria de la gran novela del escritor catalán recientemente fallecido?


20 de julio de 2020



Fue Carme Riera, escritora y académica de la Lengua, quien hizo saltar la liebre en un artículo de la revista literaria 'Quimera' en 1984: "Lenguas de doble filo, aunque escasamente afiladas, suelen insinuar, en los mentideros literarios de Barcelona, que Jaime Gil de Biedma es poco menos que el autor de 'Últimas tardes con Teresa', la novela que le valió a Juan Marsé el premio Biblioteca Breve, en 1965". Riera no solo aventaba el rumor sino que iba más allá hasta asegurar que ella misma había preguntado a los dos escritores al respecto... ¡y ambos habían confesado que era cierto!

domingo, 21 de agosto de 2016

El agosto de los escritores


Tolstói

El agosto de los escritores

Quizá todos los veranos se parezcan, con su mezcla de guerra, paz, silencio, playa, viajes, felicidad, hastío



JUAN TALLÓN
20 AGO 2016 - 11:47 COT



¿Cómo era la vida en agosto hace cincuenta años, y hace cien, y en el siglo de León Tolstoi? Quizá todos los agostos se parezcan, con su mezcla de guerra, paz, silencio, playa, viajes, felicidad, hastío. Tolstoi anota en sus diarios, el 12 de agosto de 1854, que ese día empezó la mañana bien, trabajó un poco, pero por la tarde… "Dios, ¿no voy a reformarme nunca? Perdí en el juego lo que me quedaba de dinero y 3.000 rublos que no pude pagar. Mañana venderé mi caballo". En otro universo, y en otro siglo, Virginia Woolf hablaba de agosto de 1927 como el año de los días felices en los que aprendió a conducir y "el coche está resultando la alegría de nuestras vidas, una vida adicional, libre, móvil y airada".

sábado, 23 de abril de 2016

Javier Rodríguez Marcos / Escritores con demasiadas virtudes







Escritores con demasiadas virtudes


Ángel González
Dicen que de todo empieza a hacer 20 años, pero es mentira: empieza a hacer 30. Por ejemplo, de la entrada de los poetas de los cincuenta en el Parnaso de los inmortales. El trabajo promocional que había empezado con la visita a la tumba de Machado en 1959 y con las antologías de Castellet culminó con el favor de los lectores y una serie de coloquios que en los años ochenta dieron a aquellos niños de la guerra justo tratamiento de clásico. Uno de ellos reunió en Oviedo durante tres días de mayo de 1987 a Carlos Barral, Francisco Brines, J. M. Caballero Bonald, Ángel González, José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez y Carlos Sahagún. Tiempo después, aquellas conversaciones dieron cuerpo a un volumen mítico pero ya agotado: Encuentros con el 50. La voz poética de una generación.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Los 10 mejores libros de 2015


Los 10 mejores libros de 2015


Diarios, ensayo, poesía y narrativa logran los primeros puestos en la votación de los críticos y colaboradores de Babelia. 'Los diarios de Emilio Renzi', de Piglia, libro del año


BABELIA
18 DIC 2015 - 18:05 COT









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De izquierda a derecha: Ricardo Piglia, Marta Sanz, Jaime Gil de Biedma, Svetlana Alexiévich, Michel Houellebecq e Inger Christensen; delante, Ian McEwan, Élisabeth Roudinesco, Sara Mesa y Chantal Maillard. ILUSTRACIONES DE FERNANDO VICENTE

Babelia ha preguntado a una cincuentena de críticos y colaboradores cuáles son los mejores libros de 2015. Cada miembro de este jurado, formado por 24 hombres y 22 mujeres de España y América Latina, ha elegido sus mejores cinco opciones, a las que han adjudicado 5, 4, 3, 2 y 1 punto. La lista refleja un escenario variado de autores de distintos orígenes y de géneros. Destaca el reconocimiento de las memorias y diarios, así como del ensayo, un papel menor que otros años para la narrativa, y un espacio para la poesía. A continuación, los libros má puntuados. 









Los años de formación de un artista adolescente son narrados en estos diarios donde Emilio Renzi cuenta al detalle su educación formal y sentimental, transitando por una Argentina idílica, artística y política. En una escena inicial se cuenta una anécdota en la que Renzi conversa con Jorge Luis Borges y ante un comentario Borges lo descubre como escritor. Renzi (más que un alter egode Piglia, un reflejo) va transformándose en aquello que Borges ha descubierto en él. Entre el asombro y el descubrimiento, Emilio Renzi es el mejor Piglia, el lúcido, el de la palabra precisa y la anécdota de largas consecuencias. Iván Thays









2 Farándula. Marta Sanz. Anagrama
Es el mundo de la farándula, pero es también el otro lado de la medalla, oculto a la mirada exterior, el que recorre la novela de Marta Sanz que lleva ese nombre. Espectáculo inquietante de una sociedad de consumo que lame varias heridas, la precariedad del empleo, la vulnerabilidad física, o la soledad del mundo globalizado en la lógica del mercado y el éxito individual. La autora nos muestra las grietas por las cuales se escapa el gas tóxico del desarraigo que domina el mundo del espectáculo, como si la superficie lisa de la imagen fuese también la risa sardónica de otra realidad que se yergue contra la falsedad de bienestar, contra la “sociedad del espectáculo”, esmaltada por la publicidad. Una ética de la novela realista que construye a partir de estas vidas tan brillantes como fatuas. Patricia de Souza









3 Diarios (1956-1985). Jaime Gil de Biedma. Edición de Andreu Jaume. Lumen
Coincidiendo con la reedición de las Memorias de Carlos Barral, uno de sus grandes “compañeros de viaje”, se publican los diarios completos del poeta de la llamada Escuela de Barcelona que más huella ha dejado. Hasta ahora sólo habíamos podido leer Retrato del artista en 1956. Ahora se le suman Diario de moralidades. 1956-1965, Diario de 1978 y Diario de 1985. Reunidos, constituyen ante todo la biografía moral, amén de intelectual, del poeta que en el fondo quería ser poema, del despertar de la vocación literaria a la amenaza de la muerte, encarnada en la enfermedad del siglo XX, el sida. M. Ángeles Cabré









4 La guerra no tiene rostro de mujerSvetlana Alexiévich. Traducción de Yulia Doblovolskaia y Zahara García González. Debate
La utilización de la buena literatura para hacer periodismo no es nueva. Lo es que a alguien le concedan el Nobel por ello. Lo hizo García Márquez, que se sentía periodista antes que nada. Hace poco coincidieron Gabo desde América Latina y Kapuscinski desde la vieja Europa, y ambos confluyeron. Una síntesis es la bielorrusa Alexiévich. De ella se han traducido al castellano una crónica sobre Chernóbil, la historia de los millones de mujeres que combatieron en el Ejército Rojo en la Segunda Guerra Mundial y la destrucción de la URSS en la vida de los verdugos y las víctimas. El mínimo común es el fracaso de la transformación del hombre antiguo en el Homo economicus. Con sólo una grabadora y una pluma, Alexiévich escribe novelas corales, de no ficción, sobre seres traumatizados por situaciones excepcionales a los que da voz y que cuentan la parte no heroica de sus vidas. Joaquín Estefanía









Sumisión. Michel Houellebecq. Traducción de Joan Riambau. Anagrama
Distopía cercana. Un profesor de la Sorbona se enfrenta al cambio. Entre la acción y la reflexión, narra la rendición que lleva a la conversión de Francia al islam. ¿Cómo? Francia 2022. El Frente Nacional va a ganar las presidenciales. Para evitarlo se une la izquierda a un partido musulmán. Vencen, nihilismo convertido en mandato. La civilización es dominio de lo salvaje, mientras que el desprecio al otro, a la mujer, es sumisión. No hay juicio, sí perfecto juego de la tensión narrativa para iluminar la tempestad. ¿Cómo? “… una especie de duda generalizada, la sensación de que no había nada de qué alarmarse”. Esther Bendahan









6 Eso. Inger Christensen. Traducción de Francisco J. Uriz. Sexto Piso
(Según sus editores) una cosmogonía, pero también un ejercicio de crítica política, una reflexión aguda y dolorosa acerca del empleo, una celebración de todo lo que existe. En un año con libros notables de Esperanza López Parada, Carlos Pardo y Rafael Espejo (por mencionar sólo españoles), Eso, de Inger Christensen, destaca por permitir acceder a su lector al lugar “donde idioma y mundo se tocan fructifican de- / forman o sea lo que sea lo que se hacen mutuamente”, que es el lugar del que proviene toda la poesía de relevancia; también (y particularmente) la que resiste intentos como éste de explicarla.Patricio Pron









La ley del menor. Ian McEwan. Traducción de Jaime Zulaika. Anagrama
¿Qué sucede cuando el código moral de un individuo se opone al de su sociedad? ¿De qué manera podemos defender a una persona de sus propias acciones perniciosas? ¿Cómo saber cuándo un adolescente es responsable de sus actos? ¿Cuál es la función de nuestras leyes y cómo diferenciarla de la de nuestras normas éticas individuales? En éste, su último libro, Ian McEwan destila estas vastas preguntas en novela ejemplar para nuestro preocupante siglo. La ley del menor es a la vez la crónica de un conflicto familiar y una lúcida exploración del rol de la justicia en nuestra sociedad. Una vez más, McEwan confirma su posición como el mejor y más ambicioso novelista de su generación. Alberto Manguel









8 Freud. En su tiempo y en el nuestroÉlisabeth Roudinesco. Traducción de Horacio Pons. Debate
Sigmund Freud, el padre de la interpretación de la conducta humana y para quien el psicoanálisis era el único compromiso político posible, fue víctima de un mal uso de su propia medicina. Su biógrafo oficial y uno de sus discípulos más brillantes y fieles, Ernest Jones, lo interpretó demasiado ensimismado y apegado a las drogas. Otros, como Peter Gay, no tuvieron acceso a los archivos freudianos conservados en la Biblioteca de Washington, abiertos en 2010, año en que Élisa­beth Roudinesco comienza su investigación para escribir el retrato social, intelectual y científico de un hombre cuya complejidad fue paralela a los clásicos, cuyas lecturas le enseñaron la humanidad indispensable para descender a los infiernos de la conciencia. Ángela Molina









9 Cicatriz. Sara Mesa. Anagrama
Cicatriz es una novela distinta. Está escrita en presente, un presente seco que la dota de una veladura de frialdad. Es la historia perversa de una obsesión doble, la de un hombre que accede a la vida de una mujer a través de Internet y la de una mujer que se deja atraer por la curiosidad. Es la irrupción a distancia del azar en una vida insatisfecha donde la irrealidad consentida destruye aún más que la realidad. Es una suerte de negativo de la vida en pareja y del fetichismo consumista. La narración se apoya sobre todo en detalles implacables. Una verdadera revelación.José María Guelbenzu











10 La mujer de pie. Chantal Maillard. Galaxia Gutenberg


Todo empieza con una imagen que a todos nos puede resultar familiar: la del ser querido, tumbado en la quietud de una cama enferma, y en el minuto exacto que antecede a la oscuridad. Chantal Maillard rememora la escena de la muerte de su madre en las primeras páginas de La mujer de pie —ese libro que es a veces ensayo, a veces poema, a veces diario— no para lamentarse, ni para dolerse, sino para preguntarse qué es el duelo y cuántas heridas harían falta para derribar a este cuerpo nuestro al que ella, a pesar de todo, ha aprendido a mantener en pie. Luna Miguel

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Del 11 al 20

11. La niña perdida.Elena Ferrante. Traducción de Celia Filipetto Isicato. Lumen.
12. La habitación de Nona. Cristina Fernández Cubas. Tusquets.
13. La familia Karnowsky. Israel Yehoshua Singer. Traducción de Rhoda Henelde y Jacob Abecasís. Acantilado.
14. En movimiento. Una vida. Oliver Sacks. Traducción de Damià Alou. Anagrama.
15. Cynthia Ozick. Cuentos reunidos. Traducción de Eugenia Vásquez Nacarino. Lumen.
16. La muerte juega a los dados. Clara Obligado. Páginas de Espuma.
17. Tierra negra / El Holocausto como historia y advertencia. Timothy Snyder. Traducción de Paula Aguiriano, Inés Clavero, Irene Oliva y David Paradela. Galaxia Gutenberg.
18. Por las fronteras de Europa / Un viaje por la narrativa de los siglos XX y XXI. Mercedes Monmany. Galaxia Gutenberg.
19. Aquí. Richard McGuire. Traducción de Esther Cruz. Salamandra.
20. Virginia Woolf. La vida por escrito. Irene Chikiar Bauer. Taurus.