Woody Allen comienza a rodar su nueva película en Madrid el 5 de octubre
El filme, que cuenta con una aportación de tres millones de euros de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, estará protagonizado por Peter Vives, único español en el reparto
Woody Allen ha estado viviendo cómodamente desde que Hollywood le cancelara públicamente. El cineasta, que pronto cumplirá 90 años, apareció en un episodio delClub Random de Bill Maher, donde reflexionó sobre lo que el presentador comparó con una "cacería de brujas". Aunque en Europa sigue siendo el gran director neoyorquino de 'Annie Hall', 'Hanna y sus hermanas' o 'Medianoche en París' –las que le valieron sus cuatro Oscars–, así como de 'Manhattan', 'Match Point' o 'Vicky Cristina Barcelona', Woody Allen lleva décadas siendo una figura controvertida en la industria.
Woody Allen y David Trueba en 'Un día en Nueva York con Woody Allen'.
Un día demasiado corto en Nueva York con Woody Allen
Que alguien te mire como David Trueba mira a Woody Allen en la entrevista que el primero le ha hecho al segundo en Nueva York, disponible desde el pasado sábado en Movistar Plus+
Cuatro semanas han pasado, pero aún me resisto a creer que Sandor Needleman haya muerto. Estuve presente en la incineración y, por expreso deseo de su hijo, llevé ostras y caviar, pero unos pocos de nosotros pensábamos sólo en el dolor que nos embargaba.
Needleman vivía obsesionado con su funeral, y en cierta ocasión me dijo:
—Prefiero que me incineren a que me sepulten, y ambas cosas a un fin de semana con la señora Needleman.
Decidió, por último, que le incineraran y donó sus cenizas a la Universidad de Heidelberg, que las esparció a los cuatro vientos y obtuvo un depósito a cuenta de la urna.
De todos los hombres célebres que han existido, el qué más me habría gustado ser es Sócrates. Y no sólo porque fue un gran pensador, pues a mí también se me reconocen varias intuiciones razonablemente profundas, si bien las mías giran invariablemente en torno a una azafata de la aviación sueca y unas esposas. No, lo que más me atrae de este sabio entre los sabios de Grecia es su valor ante la muerte. No quiso renunciar a sus principios, sino que prefirió dar su vida para demostrarlos. Personalmente, la idea de morir me asusta, y cualquier ruido inconveniente, tal como el escape de un automóvil, me sobresalta hasta el punto de echarme en los brazos de la persona con la que estoy conversando. Al final, la valerosa muerte de Sócrates confirió a su vida auténtico significado, algo de lo que mi existencia carece totalmente, aunque posea una mínima pertinencia para el departamento de Impuestos sobre la Renta. Confieso que muchas veces he querido ponerme en el lugar del insigne filósofo, y en todas ellas me he quedado inmediatamente traspuesto y he tenido el siguiente sueño.
Ha tardado veinte años —en parte, a causa del cheque que quería cobrar— y un cambio de editorial a principios de año por las protestas de los trabajadores de Hachette, perola autobiografía de Woody ya está aquí. Y no es para tanto. Me explico: no es para tanto en lo que le afecta a Mia Farrow y a su familia. Es decir, a la parte de su familia que todavía se habla con Mia Farrow. Al menos un cuarto de sus páginas cuentan lo que ya estaba contado y que parece aún más irrelevante en el libro, aunque personalmente se pueda entender que a Allen le importe re-re-reexplicar la acusación de abuso de su expareja a su hija común, Dylan. Una acusación que fue descartada —no llegó ni a juzgarse— por los tribunales neoyorquinos y la agencia de bienestar infantil del estado de Nueva York y que, por tanto, no ha impedido que Allen adopte con su actual mujer, Soon-Yi, a dos niñas, hoy veinteañeras, después del escrutinio de las autoridades norteamericanas. Esa sería toda la historia si el director no se hubiese convertido en una pieza de caza para una turba sentimental al amparo de eslóganes“hashtagueables”.En un mundo acelerado de blancos y negros, algunos le señalan como “pederasta” e “incestuoso”, crímenes condenados socialmente con más dureza que el asesinato. Allen celebra su propia cacería, quizá después de mucho psicoanálisis: “Hay, de hecho, algunos beneficios en ser un paria. Para empezar, dejan de pedirte todo el tiempo que te subas a una tarima, que hagas un comentario elogioso para la contracubierta de un libro, que salves alguna ballena o que des un discurso en alguna ceremonia de graduación”.
¿Qué hacemos con el arte de los hombres monstruosos?
Por Claire Dederer
Roman Polanski, Woody Allen, Bill Cosby, William Burroughs, Richard Wagner, Sid Vicious, VS Naipaul, John Galliano, Norman Mailer, Ezra Pound, Caravaggio, Floyd Mayweather... aunque si empezamos a enumerar deportistas, no pararemos. ¿Y qué hay de las mujeres? La lista se vuelve inmediatamente mucho más compleja y tentativa: ¿Anne Sexton? ¿Joan Crawford? ¿Sylvia Plath? ¿Cuenta la autolesión? Bueno, bueno, supongo que volvamos a los hombres: Pablo Picasso, Max Ernst, Lead Belly, Miles Davis, Phil Spector.
Lo que nunca te contaron de 'Annie Hall', la mejor comedia romántica de la historia que forjó la leyenda de Diane Keaton
Tras el fallecimiento de la actriz, recordamos la película de Woody Allen ganadora de 4 Premios Oscar, donde Keaton realizó uno de los papeles más memorables de su carrera.
Diane Keaton en 1978 en la ceremonia de los Oscar. De izquierda a derecha, Richard Dreyfuss, Charles Joffe, Keaton, Jack Nicholson y Jack Rollins. ABC PHOTO ARCHIVES (DISNEY GENERAL ENTERTAINMENT
Cinco clásicos de Diane Keaton
La actriz, fallecida este sábado a los 79 años, debutó en 1970 y ha participado en medio centenar de filmes
El PAÍS, 11 de octubre de 2026
Icono del cine, estrella que supo marcar sus propias reglas y representó a las mujeres de su generación, Diane Keaton, fallecida este sábado a los 79 años, participó en más de cincuenta películas. Su larga carrera arrancó en los setenta y se prolongó hasta 2024 e incluye títulos legendarios.
El padrino (1972). Un año después de su debut ante las cámaras con Amantes y otros extraños, de Joan Vecchio, Keaton participó en la legendaria película de Francis Ford Coppola. Interpretó el papel de Kay Adams Corleone, la novia, y más adelante esposa de Michael Corleone, el hijo de Vito interpretado por Al Pacino. La actriz estuvo en las otras dos películas de El padrino, y aseguró muchos años después que el rodaje que más disfrutó fue el de El padrino III.
Sueños de un seductor (1972). Fue su primer trabajo con Woody Allen, que había escrito la obra en la que se inspiró la película y que interpretaron juntos, dirigidos por Herbert Ross, tras haber triunfado también juntos en Broadway. Una inolvidable comedia romántica que convirtió a la pareja Keaton-Allen en un referente de los setenta. Los consejos que Linda, el personaje a quien da vida Keaton, ofrece al crítico de cine Allan (Woody Allen) para ligar son tan tiernos como desternillantes.
Annie Hall (1977). Su memorable interpretación en este filme de Woody Allenle valió el premio Oscar y la convirtió en un icono. Escrita por el cineasta e inspirada en la relación sentimental que mantuvo con Keaton, ella declaró que su personaje era una “versión idealizada”. Brillante, natural, conmovedora y divertida, Keaton marcó época con este papel y su estiloso vestuario. Allen dijo que Keaton “como si Buñuel fuera su personal shopper”.
Rojos (1982). Keaton ya había rechazado trabajar con Warren Beatty previamente. Sin embargo, Rojos fue imposible de regatear, por su calidad. Keaton dio vida a la escritora y periodista Louise Bryant, una mujer casada que en la inauguración de su propia exposición de fotos en 1915 conoce a un reportero, John Reed (Beatty). Juntos viajarán a la Unión Soviética, donde acabarán decepcionados con los bolcheviques.
Cuando menos te lo esperas... (2003). Esta comedia romántica reunió a Keaton con Jack Nicholson y Keanu Reeves, y le valió su cuarta nominación a la estatuilla de Hollywood. Dirigida por Nancy Meyers, interpreta a una dramaturga cuya hija tiene por novio a Nicholson.
Woody Allen alternaba una exigencia obsesiva con la comodidad más absoluta
Vianney Le Caer / Ap-LaPresse
IRÓNICO Y SINCERO
Woody Allen, en 1987: “Una vez me preguntaron si soñaba con vivir en el corazón de la gente, y dije que preferiría vivir en mi apartamento. Eso es lo que me gustaría”
Reconocía que rodaba en Manhattan porque le resultaba más sencillo, aunque eso restara opciones creativas, y defendía que prefería evitar desplazamientos largos para mantener su propio ritmo
Cuando llevo diez minutos de película, teniendo claro que voy a escribir la crítica, pienso, “una mala película europea, pero bien hecha”. A los actores se les nota artificiosos, los diálogos resultan impostados y cuando llega la lluvia me digo para mis adentros que el título es los único que no es falso. Pero me equivoco –y tanto– y ahora doy gracias a Dios por ello, porque Woody Allen (Annie Hall, Manhattan, Match Point) firma con este homenaje a Nueva York una película extraordinaria, y que parece casi accidental.
Woody Allen y Fernando Trueba en un momento de la conversación
Woody Allen a Fernando Trueba: "Soy muy pesimista sobre el cariz de las cosas. Por ejemplo, el surgimiento de la extrema derecha"
FERNANDO TRUEBA
París
Actualizado
Con motivo del estreno de 'Día de lluvia en Nueva York', Fernando Trueba se trasladó a París para charlar con Woody Allen. Del encuentro surgió, como no podía ser de otro modo, una historia de amor; de amor por Lubitsch, por las librerías, por Billy Wilder... por el cine en su sentido más radical
La idea de que una película de Woody Allen fuera a quedarse en un cajón, de Amazon, y que los amantes de su cine nos quedásemos sin verla por miedo a las reacciones de las redes sociales, por un asunto del que ya fue absuelto en dos ocasiones por los tribunales, por la maldita corrección política o por lo que sea, me sublevaba. Así que cuando supe que Woody había recuperado su última película y los distribuidores españoles me propusieron un encuentro/charla/entrevista, no lo dudé. Sobre todo después de ver la película en un pase de prensa. Día de lluvia en Nueva York me pareció una delicia, una película llena de encanto, como una canción de Cole Porter, como un baile en el que la pareja no pusiera los pies en el suelo ni un segundo, como Fred Astaire y Ginger Rogers compartiendo (con nosotros) Isn't This a Lovely Day? de Irving Berlin... Al salir de verla pensé que hacía mucho tiempo que una película no me trataba tan bien...
Woody Allen desvela a David Trueba los secretos de su cine
El director y guionista español se encuentra con el cineasta en Nueva York en una entrevista especial que estrena este sábado Movistar Plus+
HÉCTOR LLANOS MARTÍNEZ
Madrid - 22 FEB 2024 - 23:15 COT
En Un final Made in Hollywood (2002), Woody Allen fantaseaba con la idea de un neurótico director en horas bajas que ocultaba su reciente pérdida de visión para que nadie le impidiera completar un nuevo largometraje. Con mucha retranca, mostraba cómo se convertía en el favorito de la temporada para la crítica especializada a pesar de haber sido rodado a ciegas. David Trueba pregunta al estadounidense por la buena acogida que sus películas han tenido siempre en Europa en la entrevista que le ha hecho para Movistar Plus+ y que la plataforma estrena este viernes 23 de febrero. Recibe de Allen una frase propia de sus comedias: “Quizá, al traducirlas, las mejoren”.