¿Qué hacemos con el arte de los hombres monstruosos?
Por Claire Dederer
Roman Polanski, Woody Allen, Bill Cosby, William Burroughs, Richard Wagner, Sid Vicious, VS Naipaul, John Galliano, Norman Mailer, Ezra Pound, Caravaggio, Floyd Mayweather... aunque si empezamos a enumerar deportistas, no pararemos. ¿Y qué hay de las mujeres? La lista se vuelve inmediatamente mucho más compleja y tentativa: ¿Anne Sexton? ¿Joan Crawford? ¿Sylvia Plath? ¿Cuenta la autolesión? Bueno, bueno, supongo que volvamos a los hombres: Pablo Picasso, Max Ernst, Lead Belly, Miles Davis, Phil Spector.
Lo que nunca te contaron de 'Annie Hall', la mejor comedia romántica de la historia que forjó la leyenda de Diane Keaton
Tras el fallecimiento de la actriz, recordamos la película de Woody Allen ganadora de 4 Premios Oscar, donde Keaton realizó uno de los papeles más memorables de su carrera.
Diane Keaton en 1978 en la ceremonia de los Oscar. De izquierda a derecha, Richard Dreyfuss, Charles Joffe, Keaton, Jack Nicholson y Jack Rollins. ABC PHOTO ARCHIVES (DISNEY GENERAL ENTERTAINMENT
Cinco clásicos de Diane Keaton
La actriz, fallecida este sábado a los 79 años, debutó en 1970 y ha participado en medio centenar de filmes
El PAÍS, 11 de octubre de 2026
Icono del cine, estrella que supo marcar sus propias reglas y representó a las mujeres de su generación, Diane Keaton, fallecida este sábado a los 79 años, participó en más de cincuenta películas. Su larga carrera arrancó en los setenta y se prolongó hasta 2024 e incluye títulos legendarios.
El padrino (1972). Un año después de su debut ante las cámaras con Amantes y otros extraños, de Joan Vecchio, Keaton participó en la legendaria película de Francis Ford Coppola. Interpretó el papel de Kay Adams Corleone, la novia, y más adelante esposa de Michael Corleone, el hijo de Vito interpretado por Al Pacino. La actriz estuvo en las otras dos películas de El padrino, y aseguró muchos años después que el rodaje que más disfrutó fue el de El padrino III.
Sueños de un seductor (1972). Fue su primer trabajo con Woody Allen, que había escrito la obra en la que se inspiró la película y que interpretaron juntos, dirigidos por Herbert Ross, tras haber triunfado también juntos en Broadway. Una inolvidable comedia romántica que convirtió a la pareja Keaton-Allen en un referente de los setenta. Los consejos que Linda, el personaje a quien da vida Keaton, ofrece al crítico de cine Allan (Woody Allen) para ligar son tan tiernos como desternillantes.
Annie Hall (1977). Su memorable interpretación en este filme de Woody Allenle valió el premio Oscar y la convirtió en un icono. Escrita por el cineasta e inspirada en la relación sentimental que mantuvo con Keaton, ella declaró que su personaje era una “versión idealizada”. Brillante, natural, conmovedora y divertida, Keaton marcó época con este papel y su estiloso vestuario. Allen dijo que Keaton “como si Buñuel fuera su personal shopper”.
Rojos (1982). Keaton ya había rechazado trabajar con Warren Beatty previamente. Sin embargo, Rojos fue imposible de regatear, por su calidad. Keaton dio vida a la escritora y periodista Louise Bryant, una mujer casada que en la inauguración de su propia exposición de fotos en 1915 conoce a un reportero, John Reed (Beatty). Juntos viajarán a la Unión Soviética, donde acabarán decepcionados con los bolcheviques.
Cuando menos te lo esperas... (2003). Esta comedia romántica reunió a Keaton con Jack Nicholson y Keanu Reeves, y le valió su cuarta nominación a la estatuilla de Hollywood. Dirigida por Nancy Meyers, interpreta a una dramaturga cuya hija tiene por novio a Nicholson.
Woody Allen alternaba una exigencia obsesiva con la comodidad más absoluta
Vianney Le Caer / Ap-LaPresse
IRÓNICO Y SINCERO
Woody Allen, en 1987: “Una vez me preguntaron si soñaba con vivir en el corazón de la gente, y dije que preferiría vivir en mi apartamento. Eso es lo que me gustaría”
Reconocía que rodaba en Manhattan porque le resultaba más sencillo, aunque eso restara opciones creativas, y defendía que prefería evitar desplazamientos largos para mantener su propio ritmo
Cuando llevo diez minutos de película, teniendo claro que voy a escribir la crítica, pienso, “una mala película europea, pero bien hecha”. A los actores se les nota artificiosos, los diálogos resultan impostados y cuando llega la lluvia me digo para mis adentros que el título es los único que no es falso. Pero me equivoco –y tanto– y ahora doy gracias a Dios por ello, porque Woody Allen (Annie Hall, Manhattan, Match Point) firma con este homenaje a Nueva York una película extraordinaria, y que parece casi accidental.
Woody Allen y Fernando Trueba en un momento de la conversación
Woody Allen a Fernando Trueba: "Soy muy pesimista sobre el cariz de las cosas. Por ejemplo, el surgimiento de la extrema derecha"
FERNANDO TRUEBA
París
Actualizado
Con motivo del estreno de 'Día de lluvia en Nueva York', Fernando Trueba se trasladó a París para charlar con Woody Allen. Del encuentro surgió, como no podía ser de otro modo, una historia de amor; de amor por Lubitsch, por las librerías, por Billy Wilder... por el cine en su sentido más radical
La idea de que una película de Woody Allen fuera a quedarse en un cajón, de Amazon, y que los amantes de su cine nos quedásemos sin verla por miedo a las reacciones de las redes sociales, por un asunto del que ya fue absuelto en dos ocasiones por los tribunales, por la maldita corrección política o por lo que sea, me sublevaba. Así que cuando supe que Woody había recuperado su última película y los distribuidores españoles me propusieron un encuentro/charla/entrevista, no lo dudé. Sobre todo después de ver la película en un pase de prensa. Día de lluvia en Nueva York me pareció una delicia, una película llena de encanto, como una canción de Cole Porter, como un baile en el que la pareja no pusiera los pies en el suelo ni un segundo, como Fred Astaire y Ginger Rogers compartiendo (con nosotros) Isn't This a Lovely Day? de Irving Berlin... Al salir de verla pensé que hacía mucho tiempo que una película no me trataba tan bien...
Woody Allen desvela a David Trueba los secretos de su cine
El director y guionista español se encuentra con el cineasta en Nueva York en una entrevista especial que estrena este sábado Movistar Plus+
HÉCTOR LLANOS MARTÍNEZ
Madrid - 22 FEB 2024 - 23:15 COT
En Un final Made in Hollywood (2002), Woody Allen fantaseaba con la idea de un neurótico director en horas bajas que ocultaba su reciente pérdida de visión para que nadie le impidiera completar un nuevo largometraje. Con mucha retranca, mostraba cómo se convertía en el favorito de la temporada para la crítica especializada a pesar de haber sido rodado a ciegas. David Trueba pregunta al estadounidense por la buena acogida que sus películas han tenido siempre en Europa en la entrevista que le ha hecho para Movistar Plus+ y que la plataforma estrena este viernes 23 de febrero. Recibe de Allen una frase propia de sus comedias: “Quizá, al traducirlas, las mejoren”.
Shelley Duvall, desaparición y regreso de un icono al que el cine puso al límite
La actriz, reconocida por su papel en ‘El resplandor’ y visionaria productora de una serie infantil en los ochenta, vuelve con una nueva película tras dos décadas alejada de la vida pública
EVA GÜIMIL
15 de noviembre de 2022
Si no hubiera pasado de forma alarmante por el programa del controvertido médico televisivo estadounidense doctor Phil en 2016, Shelley Duvall (Texas, 73 años) podría haber anunciado que regresaba al cine como cualquier otra actriz talentosa a Hollywood tras un parón. Igual que Cameron Diaz, retirada unos años para centrarse en su familia, o Debra Winger, harta de un sistema que condena a las mujeres a una fecha de caducidad temprana. Pero el caso de Duvall es distinto. Aquella última vez que la vimos en pantalla lucía un aspecto desmejorado y lanzaba ideas inconexas como que Robin Williams seguía vivo y tenía la capacidad de cambiar formas y el sheriff de Nottingham, el mismo de Robin Hood, la perseguía para acabar con su vida.
Woody Allen presenta su última película, 'Golpe de suerte', en Barcelona, el pasado 18 de septiembre de 2023.KIKE RINCÓN
La superstición Woody Allen con música de Herbie Hancock
Crecer con la certeza de que cada año hay una de sus películas para ir a ver al cine es crecer con una cierta garantía de que no todo pesa tanto como para causar, al final, el derrumbe
Al salir del cine, no paraba de pensar en la canción. Ese ritmo adictivo impulsando la trama narrativa como una secuencia que incita al cuerpo y al espíritu. Todo fluía como si el mundo, ese lugar estropeado, no fuera a estropearse nunca. Hablo de Cantaloupe Island, de Herbie Hancock. Y también hablo de Golpe de suerte, de Woody Allen, el filme donde suena la canción de Herbie Hancock.
Woody Allen llegando a la primera proyección de "Golpe de suerte", su película número 50, en el Festival de Venecia. Foto: EFE.
A los 88 años, Woody Allen estrenó en Estados Unidos su película 50 en apenas 13 cines: la caída de un ícono con mala reputación
El filme está hablado en francés y en Europa salió hace meses. Qué pasó con un cineasta cuya obra era admirada como pocas, en la Argentina especialmente, pero que vive una decadencia sin fin.
“El escritor sí tiene quien le escriba”: las cartas a García Márquez que se hallaron en una caja
Entre las cartas descubiertas por la familia hay firmas de personajes tan distintos como Robert Redford, Pablo Neruda, Woody Allen, Fidel Castro, Joaquín Sabina o Bill Clinton. Actualmente se exponen en la vivienda del escritor en Ciudad de México.
Lorena Ríos 20 de junio de 2022
Hace poco más de un mes los familiares deGabriel García Márquezencontraron unacaja blancaen un mueble con una inscripción en donde podía leerse “nietos”. Pensaron que dentro habría fotografías, pero, al abrirla, hallaron más de un centenar de cartas protegidas por sobres de plástico. La sorpresa fue aún mayor cuando descubrieron que los nombres de los remitentes no eran, precisamente, desconocidos:Robert Redford,Pablo Neruda,Fidel Castro,Bill Clinton,Woody Allen…. Su querido Gabo seguía reservándoles sorpresas. Luego, hicieron una selección de 50 de ellas y las ubicaron en el espacio de la vivienda de Gabriel que la familia ha destinado como sala de exposiciones. ¿El título? “El escritor sí tiene quien le escriba”.
La irrupción literaria de Andrea Abreu (Tenerife, 24 años) se titula Panza de burro (Barrett) y es una historia de amistad de dos niñas de 10 años en las vacaciones escolares de 2005. Es un libro sobre la infancia escrito como si fuera un juego, sin atender a las correcciones más básicas, las ortográficas. Algo así como el Verano azul de la generación Z.
Filosofía y consuelo de la música es un tratado de 1.164 páginas sobre la historia del “pensar transformado en música”, de los presocráticos a la Ilustración. “El contrapunto”, dice Ramón Andrés, “son las referencias al consuelo que esta produce. Quizá sea el arte que más interviene en el ánimo. Y, por tanto, el que más consuela”. Empleó tres años en su escritura (2016-2019), aunque parece fruto de una dedicación de décadas.
Barack Obama. Traducción de Francisco José Ramos Mena / Efrén Del Valle Peñamil / Marcos Pérez Sánchez / Carmen Cáceres / Andrés Barba
DEBATE
En el primer tomo de su biografía, el expresidente estadounidense relata su vida desde su entrada en política hasta su decisión más comprometida como presidente: matar a Bin Laden. La lectura de estas memorias sería desgarradora si Trump hubiera ganado otra vez el pasado 3 de noviembre. Las nuevas circunstancias confirman la sentencia de Martin Luther King, con tanta frecuencia citada por Obama: “El arco del universo moral es largo, pero tiende hacia la justicia”.
En este libro la escritora describe cómo la fuerza y la luz de su madre se demacran poco a poco con la demencia en un relato biográfico y de reflexión. En la limpieza difícil de cada página habita una verdad y la convicción de que con las palabras se puede conjurar el dolor, porque Una mujer es un libro de duelo: “Escribo sobre mi madre para, a mi vez, traerla al mundo”.
En Fin de temporada, donde las grandes cosas ocurren en los lugares pequeños, ser feliz es abandonar a los tuyos: los personajes deciden separarse cuando más profundos son los vínculos que los unen, y unirse cuando empezaban a entrever la promesa de otra vida mejor.
Las protagonistas de Boulder, segunda entrega de la trilogía que inició Eva Baltasar con Permafrost, son mujeres que no están programadas para la felicidad de manual. Antes de ser novelista, Baltasar es poeta. Y esto se nota. En Boulder la escritura es una operación antes lírica que narrativa. Pero la historia está. Duele y nos hace sonreír.
El relato de Éric Vuillard sobre la Reforma protestante en tiempos de Thomas Müntzer es una denuncia del descontento colectivo, la mezquindad del poder y la turbidez del liderazgo. Y lo hace con la historia como subterfugio para escrutar la siniestra condición humana iluminando nuestro convulso presente.
Vanessa Springora. Traducción de Noemí Sobregués Arias
LUMEN
Vanessa Springora torpedea el cinismo con el que aún se encubre la pederastia en el libro en el que relata su relación con el escritor Gabriel Matzneff cuando tenía 13 años. Springora acusa a la sociedad francesa de dejadez, de mirar hacia otro lado en su caso porque el sujeto en cuestión era un escritor de culto y eso le funcionaba como un escudo protector.
Guadalupe Nettel abre la maternidad al mundo, la libera del mandato social y la deja volar por espacios solidarios: cuando una madre cae exhausta, otra acude a recogerla. Para Nettel, la maternidad está en el punto de mira de su texto tomando como eje de la narración la experiencia de Alina, una mujer a la que anuncian que el feto que crece en sus entrañas sufre de microlisencefalia y no soportará el nacimiento.
A propósito de nada empieza como una confesión inicial confusa, valga la aliteración. Woody se declara sin ambages neurótico e impermeable a la cultura. Los lectores no corren el riesgo de aburrirse. La autobiografía discurre por territorio Groucho Marx. El mejunje, ligero, jovial, con fogonazos de sosa cáustica, incluye sátira moderada de familiares y meteduras de pata espectaculares. La autobiografía tiene un fondo expiatorio que se explica por el intenso interés en abordar el desdichado episodio de la acusación de abuso sexual perpetrado sobre Dylan, la hija de Allen y Mia Farrow.