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martes, 27 de abril de 2021

En Colombia se ha puesto caro hasta protestar


El gremio de propietarios de restaurantes y bares protesta en Bogotá por el cierre de sus negocios, esta semana.El gremio de propietarios de restaurantes y bares protesta en Bogotá por el cierre de sus negocios, esta semana.MAURICIO DUENAS CASTANEDA / EFE

En Colombia se ha puesto caro hasta protestar

La agresiva tercera ola de covid frena el impacto de las protestas previstas contra la controvertida reforma tributaria de Duque


Juan Diego Quesada
Bogotá, 27 de abril de 2021

El descontento va en aumento en la sociedad colombiana. La reforma tributaria impulsada por el presidente Iván Duque, el proyecto con el que pretendía cincelar su nombre en piedra, suma cada día más detractores, pese a que la mayoría de los expertos la consideran necesaria. Centrales obreras habían convocado un paro nacional para este miércoles, al que se sumaron organizaciones civiles, en contra de la subida de impuestos, pero una agresiva tercera ola de covid ha venido a complicar la situación aún más. Las principales ciudades han regresado al confinamiento cuando hace un mes se tenía la sensación de que lo peor de la pandemia ya había pasado. En este contexto, con los hospitales al borde del colapso, incluso algunos de los más críticos con Duque creen que no resulta sensato echarse a la calle. El caso es que en Colombia se ha puesto caro hasta protestar.

jueves, 16 de julio de 2020

Claudia López / "Eso es un acto de cobardía"

Claudia López se suma a la carrera presidencial de 2018 | El Heraldo
Claudia López
“Eso es un acto de cobardía enorme”: nueva pulla de Claudia López al Gobierno
La alcaldesa se refirió a la decisión del Gobierno de darles la responsabilidad a los alcaldes de manejar la reapertura económica. También señaló que no se van a abrir las iglesias y que reabrir los colegios es prioridad antes que el aeropuerto.
Bogotá, 13 de julio de 2020
La alcaldesa Claudia López participó este lunes en el Foro La gestión de la covid-19 y el nuevo contrato social y ambiental de Bogotá, en el que estuvieron varios congresistas y explicó cómo ha sido su manejo de la pandemia del coronavirus en la capital.

martes, 14 de julio de 2020

Colombia reitera su negativa al diálogo con la guerrilla del ELN y apuesta por la desmovilización individual

El Eln | El MundoColombia reitera su negativa al diálogo con la guerrilla del ELN y apuesta por la desmovilización individual

El Gobierno de Duque ha creado la ruta para que los jefes de las disidencias y los grupos residuales diferentes a esta guerrilla se sometan a la justicia


Catalina Oquendo
9 de julio de 2020



El Gobierno de Iván Duque volvió a decirle no a la propuesta del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla activa en Colombia tras el acuerdo de paz con las extintas FARC, de hacer un cese al fuego bilateral para reiniciar los frustrados diálogos. El presidente colombiano respondió de manera tajante: “El ELN es un grupo terrorista que ha flagelado con barbarie al país por décadas. Colombia les exige que liberen los secuestrados y pongan fin a sus actos criminales”. El mandatario lanzó su estrategia de sometimiento a la justicia para integrantes de otros grupos armados ilegales diferentes al ELN.

Kienyke on Twitter: "#OpinionKyK “La paz con el ELN”, esta es la ...

“De pactarse ese cese bilateral, se crearía un clima de distensión humanitaria, favorable para reiniciar los diálogos de paz”, se lee en una carta del ELN. Sin embargo, aunque la guerrilla menciona el llamamiento al alto al fuego hecho por el Consejo General de Naciones Unidas y hasta del papa Francisco, el ELN no se compromete a liberar los secuestrados, una de las principales posturas de Iván Duque.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Iván Duque / El Principito


EL PRINCIPITO
GUSTAVO ÁLVAREZ GARDEAZÁBAL
Publicado en Diario ADN, diciembre 5 2018

Es un niño, se siente un niño, actúa como niño. Si ve un niño de verdad tocando un tambor en el desfile, se acerca, le pide los palitos y comienza a demostrar que sabe tocar hasta mejor que el miembro de la banda. Si llega al Bernabeu no se pone a conversar con Florentino, le demuestra que es capaz de patear mejor que James. Si va a una cancha de tejo, no se toma una cerveza ni dialoga con los enruanados, coge el tejo y acierta en el bocin estallando la mecha.Vive en una batalla infantil por demostrar que es capaz de todo. Canta vallenatos con solo coger la raspa pero sin manejar el acordeón. Baila merecumbé con los mismos pasitos antiquísimos de Pacho Galán. No puede ver una pelota porque en su infantilismo demostrativo tiene que hacerse distinguir y entonces inmediatamente la coge y, como cualquier payaso malabarista del Circo  del Sol la lleva del pie a la cabeza, de allí al cuello, y sin dejarla caer, quiere recibir el aplauso de todo niño precoz y habilidoso mientras abre los brazos.Pero en su sed de ser reconocido cada que visita a alguien, le lleva de regalo una camiseta de la selección de fútbol de su país y si ve la oportunidad de tomarse una foto o que le firmen un autógrafo, busca a los príncipes de la farándula y los invita a su casa.Y si va de visita donde príncipes de verdad, les lleva saludes de quien lo recomendó públicamente como el más capacitado o les echa el cuento de Blanca Nieves y los siete enanitos presentándolos como miembros de su equipo secreto.Por supuesto, cada sábado tiene fiesta  para hacerse reconocer por pueblos que nunca antes había soñado y semana tras semana cambia de sombrero aunque, de verdad, ninguno le queda bien.Monta en avión  y habla casi todos los días pero como no compagina las palabras que pronuncia con los gestos del rostro,nadie le cree y genera infinita desconfianza. Así y todo cree que eso es gobernar. Y que es El Principito y que no es grave que  el 68% del país lo rechace.


lunes, 18 de junio de 2018

Colombia, un país distinto



Colombia: un país distinto

Si Duque no hubiera sido el candidato menos agresivo para los votantes indecisos, no habría ganado esta batalla de miedos


Jorge Galindo
18 de junio de 2018

Una propuesta de izquierdas ajena a los partidos tradicionales ha logrado ocho millones de votos en Colombia. En la primera vuelta, una plataforma de centro progresista alcanzó los cuatro millones y medio, sumando más de nueve junto a la primera. La victoria, la presidencia, ha recaído sobre el candidato más moderado y más limpio de todo el menú que tenía a su disposición un expresidente que tuvo que quedarse sentado, en segundo plano, durante la celebración de la noche electoral. El más asociado con el establishment ni siquiera alcanzó el 8%: ni las maquinarias ni la opinión (si es que marcar una división entre ambas tiene sentido) le dieron su confianza.

Duque triunfó en zona de frontera

El presidente electo visitó el departamento de Arauca días antes de la segunda vuelta presidencial. Prens


Duque triunfó en zona de frontera

Los departamentos de Arauca y Norte de Santander fueron los que mayor porcentaje de apoyos le dieron al presidente electo. La crisis con Venezuela sumada al conflicto armado pudieron influir en los resultados de este domingo.

domingo, 10 de junio de 2018

María Isabel Rueda / No sólo contra Petro



No solo contra Petro

En la segunda vuelta, la decisión de voto surge de una confrontación comparativa.


María Isabel Rueda
9 de julio de 2018


Anuncio que en segunda vuelta votaré por Iván Duque. Es un voto diferente al de primera vuelta, en la que uno vota por el que más le gusta y por quien juzga como el más apto; mientras que en la segunda la decisión surge de una confrontación comparativa.

viernes, 1 de junio de 2018

Héctor Abad / Colombia, entre la oligarquía y la demagogia





Héctor Abad

Colombia, entre la oligarquía y la demagogia

MEDELLÍN — Colombia se decantó por los extremos este domingo y en tres semanas deberá decidir si elige presidente al candidato de la extrema derecha, Iván Duque, o al de la extrema izquierda, Gustavo Petro. El centro, sin embargo, con Sergio Fajardo y el 23,7 por ciento de los votos, aunque ya no estará en la boleta de la segunda vuelta, tiene mucho que decir en esta contienda de extremos: la que habrá entre el candidato preferido por la oligarquía, Duque, y el candidato de la autocracia populista, Petro.

jueves, 31 de mayo de 2018

Julio César Londoño / Si yo fuera Petro

Gustavo Petro e Iv


Si yo fuera Petro

¿Qué deben hacer ahora Duque y Petro? Lo obvio, ‘centrar’ el discurso. Ya están seguras sus clientelas y sus sectas zombi, ahora deben seducir a la población sensata. 


Julio César Londoño

Mayo 30, 2018 - 11:55 p.m. 



Confieso que tuve que sobreponerme a la pereza para votar el domingo. Me daba pereza De la Calle, tan inteligente, tan caballero… y tan torpe como para suicidarse en la consulta liberal de noviembre, y tan sumiso a las órdenes de su mentor, ‘la funeraria Gaviria’, como llaman con pérfido tino al Turbay de Pereira. Y tan timorato para adherir a alguno de los finalistas, de nuevo por el pánico que le inspira su estúpido mentor.

domingo, 27 de mayo de 2018

Mauricio Vargas / Mi voto


MI VOTO

Por: Mauricio Vargas
27 de mayo 2018 , 02:30 a.m.

No recuerdo una campaña presidencial en la que me haya costado más trabajo decidir por quién votar. Desde inicios de los ochenta, cuando estrené mi cédula, me resultó sencillo decir: “Este es mi candidato”. En 2014, me tardé un poco. Con esa excepción, a lo largo de todos estos años que ya son décadas, casi siempre adopté mi elección meses antes de ir a las urnas. El voto de este domingo lo decidí apenas hace unas pocas semanas.
Descarté de entrada a Gustavo Petro. No solo por su marcado autoritarismo de izquierda de corte chavista. Mucho más, si se quiere, por lo mal administrador y peor ejecutor que demostró ser en la alcaldía de Bogotá. No me gustan ni su talante antidemocrático, tan poco tolerante con la crítica, ni sus mañas de saltimbanqui para, por ejemplo, demorarse meses en presentar su declaración de renta. Nada en él me da confianza.

Ninguno de los candidatos ha sido más cercano a mis afectos personales que Humberto de la Calle. Un intelectual de gran nivel, un conversador excepcional, un conocedor a fondo de muchos y muy variados temas. Nunca entenderé que se haya ofrecido en sacrificio para una candidatura que jamás tuvo opción, porque a los acuerdos de La Habana –su gran ejecutoria en los años recientes– cada día le salen más peros: no es osado decir que hoy tienen más detractores que los que votaron No en el plebiscito de 2016.

Hasta hace algunos meses, creía que iba a votar por Germán Vargas, por su demostrada capacidad de gestión, y porque sus propuestas sonaban audaces y atractivas en campos como el tributario. Pero dejó todas esas virtudes atrás al apostarle su destino a la maquinaria de la Unidad Nacional santista y al voto amarrado, lo que le quitaría libertad para gobernar y volvería irrealizables sus propuestas. Es imposible ser un buen presidente con semejante deuda con los caciques.

La figura de Sergio Fajardo me atrajo por años. Ahora, parecía el indicado para recoger la rabia de los colombianos por los abusos sin límite de la corrupción, la ‘mermelada’, el contratismo de los cupos indicativos y el cohecho que alcanzó incluso a las altas cortes. Jamás comprenderé que se haya aliado con la izquierda marxista, ahuyentando a muchos votantes de centro. Eso sí, ha hecho el mejor cierre de campaña de todo el abanico de candidatos, lo que explica su crecimiento en las encuestas de la recta final.

Votaré por Iván Duque. No solo porque descarte a los demás. Confío en que, a pesar de su poca experiencia en altos cargos, en la Casa de Nariño demuestre la madurez y la habilidad de que ha hecho gala en esta campaña. Me gusta su ponderación, esa que tanto molesta al uribismo más derechista. Desde muy joven, ha sido un estudioso y un adicto al trabajo, sabe de los temas críticos –hacienda, seguridad, inversión social, educación, salud– y con 41 años tiene el liderazgo juvenil que demanda la tarea de enderezar tantas cosas torcidas en Colombia. Sería el mandatario más joven, elegido por voto popular, en más de 150 años: Alberto Lleras, quien llegó al poder en 1945 con apenas 39 años, lo hizo como Designado tras la renuncia de Alfonso López Pumarejo.

No creo que vaya a ser un títere del expresidente Álvaro Uribe, pero si Uribe lo critica, no le comprará la pelea y evitará así repetir el torpe error de Juan Manuel Santos. Me gusta su propuesta económica –basada en las renovadoras ideas de la economía naranja– porque implica luchar contra la pobreza por la vía de forjar, entre otras, una clase media emprendedora, en vez de seguir ahondando el barril sin fondo de los auxilios directos a las familias de bajos recursos. Me atrae que vaya a poner en cintura a la JEP, uno de los mayores peligros institucionales que afronta el país como ya lo demostraron sus magistrados. Veremos cómo termina la jornada.

EL TIEMPO



sábado, 5 de mayo de 2018

Vargas Llosa / Colombia a punto


Ilustración de Fernando Vicente

Mario Vargas Llosa

Biografía

Colombia a punto

Si las encuestas son más o menos exactas, Iván Duque debería ganar las elecciones del próximo día 27 con comodidad, y acaso, incluso, en la primera vuelta


5 de mayo de 2018

Nadie ha podido explicarme nunca por qué los colombianos hablan el mejor español de toda América Latina. No me refiero a la élite culta sino a los hombres y mujeres del común en los que es notable la precisión y la elocuencia con la que suelen expresarse, y la riqueza de su vocabulario. Es verdad que Colombia tuvo notables gramáticos y lingüistas desde el siglo XIX y seguramente conocer nuestra lengua y saber usarla debe haber sido, desde hace tiempo, preocupación central de sus programas escolares.




Otra cosa notable y sorprendente de ese país es que, pese a haber padecido por más de cincuenta años guerrillas sanguinarias, vinculadas al narcotráfico, algo que en cualquier otra nación latinoamericana habría ocasionado un golpe de Estado y una dictadura militar de largos años, ha seguido funcionando como una democracia, con libertad de prensa, elecciones libres y unos jueces más o menos independientes. Cuando el presidente Juan Manuel Santos y las FARC iniciaron las negociaciones de paz el mundo entero lo celebró y más todavía cuando, luego de un largo tira y afloje, ambas partes llegaron a un acuerdo que parecía poner fin a esa guerra interminable.
Por eso el mundo entero (y yo mismo) nos llevamos una sorpresa mayúscula cuando, en el referéndum que debía consolidar aquel acuerdo, los votantes colombianos lo rechazaron de manera inequívoca, dando la razón a quienes, como el expresidente Álvaro Uribe, se oponían a él considerando que el Gobierno había hecho demasiadas concesiones a las FARC, sobre todo en lo referente a los crímenes, secuestros y torturas de sus víctimas.
Acabo de pasar unos días en Colombia, donde se celebrarán elecciones el 27 de mayo, y aquellos acuerdos de paz son el punto neurálgico de los debates. Me ha impresionado la virulencia de los ataques al presidente Santos por los adversarios de aquellos acuerdos, a quien acusan de haber hecho demasiadas concesiones a una guerrilla desalmada, sostenida por el narcotráfico y que ha dejado sembradas por todo el país decenas de millares de familias de víctimas. Y esas críticas parecen contar con el respaldo de un gran sector de la opinión pública. Un solo ejemplo puede dar una idea del volumen de estas críticas: Humberto de La Calle, que fue el jefe negociador de parte del Gobierno y ahora candidato a la presidencia por el Partido Liberal, tiene en las encuestas un porcentaje ridículo, que oscila entre el tres y el cuatro por ciento de las intenciones de votos. Y, en cambio, Iván Duque, el candidato del Centro Democrático, el partido de Uribe, que lleva como vicepresidenta a Marta Lucía Ramírez, de origen conservador, lidera las encuestas con diez puntos por encima de su más cercano adversario, el izquierdista Gustavo Petro, exalcalde de Bogotá.





Yo creo que, a la larga, la historia reivindicará a Santos por iniciar las conversaciones de paz

Yo creo que, a la larga, la historia reivindicará a Juan Manuel Santos y que una mayoría de colombianos terminará aceptando que fue oportuno y valiente iniciar aquellas negociaciones para poner fin a una guerra que venía desangrando al país y mediatizando su progreso, un anacronismo en una época como la nuestra en la que, por lo menos, una cosa ha quedado clara: no es pegando tiros, asesinando, secuestrando y traficando con drogas como se acaba con la pobreza, las desigualdades y las injusticias en un sociedad. No hay un solo ejemplo que pruebe lo contrario y sí, en cambio, muchos de lo opuesto: si hubieran triunfado, las FARC hubieran hecho de Colombia una segunda Cuba o una segunda Venezuela, es decir, una dictadura brutal y paupérrima.
Con todas las deficiencias que ve una mayoría de colombianos en los acuerdos de paz, éstos han servido por lo menos para algo evidente: que, pese a lo que la propaganda revolucionaria y extremista había hecho creer, las FARC, lejos de representar al “pueblo”, era una organización ancilar y temida a la vez que despreciada. El pueblo colombiano en su inmensa mayoría la repudia y en vez de aplaudir su incorporación a la vida política la ve con odio y temor. Por eso el candidato presidencial de la antigua guerrilla, Rodrigo Londoño (Timochenko), ha debido renunciar a su candidatura y los únicos parlamentarios de las FARC en el nuevo congreso serán sólo aquellos a los que los acuerdos de paz garantizan una curul aunque los votos de los electores los hayan rechazado.
Los acuerdos de paz no hubieran sido posibles sin los duros golpes que el Gobierno de Álvaro Uribe dio a la guerrilla, un Gobierno del que, conviene recordarlo, Juan Manuel Santos fue un enérgico ministro de Defensa. “Faltó apenas esto para acabar con las FARC”, me dijo un amigo, apeñuscando los dedos. No sé si es cierto, pero sí sé que, sin aquellos graves reveses militares que les asestó el anterior Gobierno y que devolvieron la confianza y recuperaron las carreteras y buena parte del territorio que ocupaban los guerrilleros-terroristas, éstos no hubieran llegado jamás a sentarse en la mesa de las negociaciones.





Sin los duros golpes que el Gobierno de Uribe dio a la guerrilla, las FARC no hubieran negociado

¿Qué ocurrirá ahora? Si las encuestas son más o menos exactas, Iván Duque debería ganar con comodidad, y acaso, incluso, en la primera vuelta. Pese a su juventud es un hombre muy capaz y, además de su formación económica y la experiencia financiera en organizaciones internacionales, es un hombre culto, que no se avergüenza de leer poesía y novelas. Lo acompaña en el ticket presidencial una mujer a quien conozco bien y no vacilo en decir que es admirable: Marta Lucía Ramírez. El riesgo de populismo y extremismo, que encarna Gustavo Petro, parece pues descartado, en buena hora para los colombianos. Duque y Ramírez no proponen desconocer los acuerdos de paz, sino perfeccionarlos.
No será fácil la tarea para el futuro gobernante de ese país tan bien hablado y de tan sólida entraña democrática. Hay un millón de venezolanos que, huyendo del hambre, el desempleo y la represión que han convertido a su país en un infierno, han huido a Colombia, que los ha acogido generosamente. Pero, entre aquellos exiliados, Maduro, siguiendo el ejemplo de Fidel Castro cuando los famosos “marielitos”, ha aprovechado para vaciar sus cárceles de criminales y forajidos y animarlos a escapar al vecino país. De este modo deja espacio en los ergástulos para llenarlo con los opositores demócratas que se multiplican cada día, mientras Venezuela se hunde en la miseria y el caos, y castiga a un país vecino que ha abierto los brazos a las desdichadas víctimas de su demagogia y desvaríos. No sólo Venezuela necesita librarse cuanto antes de Maduro y la pandilla que lo acompaña en sus fechorías; también Colombia y el resto de América Latina que sufren por igual con la tragedia que vive la tierra de Bolívar.


lunes, 19 de marzo de 2018

Vargas Llosa / Petro es muy peligroso

Mario Vargas Llosa
Foto de Ully Martin

“Petro es muy peligroso y Duque es mucho más demócrata”: Vargas Llosa


El nobel de literatura se refirió de manera muy crítica al candidato presidencial de Colombia Humana. Afirmó que su llegada a la Casa de Nariño no le conviene a Colombia. Y, por otro lado, destacó lo que representa el aspirante del uribista Centro Democrático.

viernes, 16 de marzo de 2018

Mario Vargas Llosa advirtió acerca del riesgo de Colombia si Petro llega a ser Presidente



Mario Vargas Llosa
Poster de T.A.

Mario Vargas Llosa advirtió acerca del riesgo de Colombia si Petro llega a ser Presidente

16 de marzo de 2018


Durante un debate sobre Venezuela y las democracias latinoamericanas que se realizó en la Casa de América en Madrid, España, el escritor hispano-peruano y Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa alertó sobre el riesgo  de que Gustavo Petro llegue a ser presidente de Colombia.
El escritor calificó al aspirante presidencial como un peligroso demagogo “Petro quiere avanzar hacia el colectivismo y al estatismo, es una vía arriesgada”, señaló el escritor quien, no obstante, mostró su confianza en una victoria del candidato uribista Iván Duque.
En el debate, el secretario general de la Organización de Estados Americanos(OEA), Luis Almagro, sugirió la opción de las sanciones contra dirigentes de Venezuela como una de las vías para acabar con lo que denominó “dictadura” de Nicolás Maduro.
“Hay bienes (de gobernantes) bolivarianos en casi todos los países latinoamericanos”, dijo Almagro, quien participó en el debate junto a Vargas Llosa.
En la Casa de América de Madrid Almagro abogó por las sanciones para acabar con la “impunidad de los crímenes de lesa humanidad” que, a su juicio, cometen las autoridades venezolanas, a las que vinculó con el terrorismo y el narcotráfico.
En concreto, dijo que grupos en Oriente Medio como Hizbulá se financian gracias al narcotráfico en Venezuela y llamó a que la comunidad internacional actúe contra el régimen de Maduro.
“No podemos subestimar a las dictaduras”, subrayó Almagro, para quien las sanciones contra las autoridades de Caracas han de ser previas a cualquier otra alternativa.
Las acciones futuras pueden pasar incluso por llevar a algunos mandatarios venezolanos ante la Corte Internacional de Justicia, añadió el secretario general de la OEA.
Por su parte, Vargas Llosa afirmó que en Venezuela se ha dado un “retroceso dramático” político, económico y social, derivado de la “dictadura” primero de Hugo Chávez y luego de Nicolás Maduro.
“Venezuela es trágico para toda Latinoamérica”, aseguró Vargas Llosa, quien rindió homenaje al “coraje” de la oposición. Sobre las presidenciales de mayo en Venezuela, ambos coincidieron en que son una “farsa” que ha de ser denunciada por los gobiernos internacionales.
Respecto a Perú, Vargas Llosa dijo que le apena la situación de su país y dijo que el actual presidente, Pedro Pablo Kuczynski, ha “traicionado” al país tras indultar al ex jefe del Estado Alberto Fujimori, aunque agregó que no ve riesgo de que Perú vuelva al pasado y a la dictadura.
En cuanto a México, que también celebra elecciones este año, Almagro dijo sentirse preocupado por el asesinato frecuente de políticos locales, algo “inaceptable.