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| Maria Kodama, Borges y gato |
La sospecha de un robo empaña una gran donación borgeana
El presidente electo de Argentina propone abrir un nuevo Museo Borges con una colección que Kodama asegura que incluye material robado
Mar Centenera
Buenos Aires, 7 de diciembre de 2019

Las huellas de Jorge Luis Borges se ramifican por todo el mundo. En Argentina, las más visibles están entre los muros de su fundación, creada por su viuda y heredera, María Kodama. Allí se encuentra su biblioteca personal, un museo en el que se recrea su dormitorio, fotografías y objetos muy queridos por Borges. Pero la mayoría de manuscritos y cuadernos de trabajo del mejor escritor argentino de la historia no están en manos de Kodama, sino repartidos en distintas colecciones de gran valor dentro y fuera del país sudamericano. El farmacéutico Alejandro Roemmers ofreció donar al Estado una de las más importantes y la idea entusiasmó al presidente electo, Alberto Fernández. Anunció que sus más de 6.000 libros y manuscritos servirán para crear "el Museo Borges en homenaje al hombre más grande en las letras que ha tenido nuestro país". Pero Kodama dinamitó el proyecto con una dura acusación: "Son robados".
