Más allá de las palabras

La intraducibilidad como espíritu y carne de la literatura

10 DE ABRIL DE 2026,

El oficio del traductor siempre ha estado lastrado por la sospecha, obligado a transitar por el frágil filo de una acusación tan antigua como la contraposición paraetimológica a la que se ajusta: traductor-traidor. Sin embargo, esta paradoja no necesariamente constituye una condena, sino más bien la piedra angular sobre la que se asienta todo el edificio de la literatura. La imposibilidad de una transposición perfecta, por lo tanto, no representa un fracaso, sino más bien un signo vital e indispensable de la distancia, la riqueza y la singularidad del significado.