Tayama Katia
EL FUTÓN
I
Sumido en sus pensamientos, un hombre descendía por la suave pendiente de Kirishitanzaka, en el barrio tokiota de Koishikawa. Se dirigía al antiguo pozo de Gokurakusui. «Después de lo que ha ocurrido, lo nuestro ha terminado. ¡Me siento un estúpido! ¡Andar preocupado por todo esto con treinta y cinco años que tengo y tres hijos! Y sin embargo…, sin embargo…, ¿esto es real? ¿Así que todas las emociones que ella me mostraba no eran más que simple afecto, nada de amor?».
