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jueves, 8 de agosto de 2024

Richard Burton, el galés temperamental que nunca se acostumbró a ser el esposo de una superestrella


Richard Burton fotografiado en 1960.HERBERT DORFMAN

Richard Burton, el galés temperamental que nunca se acostumbró a ser el esposo de una superestrella 

Hace 40 años el mundo dijo adiós a uno de los grandes intérpretes de Hollywood y también a un hombre lleno de conflictos que quería ser actor y acabó convertido en la estrella más perseguida de su tiempo



FELIPE CABRERIZO
Madrid - 04 AGO 2024 
Cuando una noche de verano el cantante Eddie Fisher se enteró de que Elizabeth Taylor acababa de regresar a Hollywood tras concluir en Italia el colosal rodaje de Cleopatra (1963), se abalanzó sobre el teléfono más cercano para dar la bienvenida a casa a su esposa. Pero quien respondió al otro lado de la línea no fue ella sino una voz masculina. Fisher la reconoció al instante: era la de Richard Burton, nacido en Pontrhydyfen, Gales, en 1925 y fallecido en Suiza tal día como hoy en 1984, hace 40 años. Él era el coprotagonista de la película y Fisher lo había conocido personalmente en un reciente viaje a Roma. Lo que no entendía era qué hacía en su domicilio familiar, pero Burton no le dejó amplios márgenes de duda cuando se lo consultó: “¿Y tú qué crees? ¡Follarme a tu mujer!”.

martes, 26 de octubre de 2021

Cleopatra / Monumental y accidentada película

Cleopatra
Elizabeth Taylor

Cleopatra, la monumental y accidentada película que "asesinó" al género histórico


Martin Artigas
14 de agosto de 2018

Esta es la historia de cómo una película que tenía todo para ser un suceso artístico y comercial se convirtió en uno de los fiascos más recordados en la historia de Hollywood , dejó a un paso de la quiebra a la mismísima 20th Century Fox y marcó el ocaso de un género cinematográfico.

miércoles, 28 de abril de 2021

Bello, triste y fugaz / Montgomery Clift, 100 años después

 



Bello, triste y fugaz

Montgomery Clift, 100 años después: mitos y verdades del “suicidio más largo de la historia de Hollywood”


Cuando acaba de cumplirse el centenario del mítico actor, su figura parece más viva que nunca: inspira series en Netflix (‘Hollywood’), sus películas son reverenciadas por las nuevas generaciones y un ‘biopic’ sobre su figura lleva años siendo el gran proyecto maldito de la industria

sábado, 26 de marzo de 2016

Cinco años sin Elizabeth Taylor


Elizabeth Taylor

Cinco años sin Elizabeth Taylor

TCM recuerda a la intérprete de manera especial con la emisión durante todo el día de algunas de sus mejores películas


El País, 22 de marzo de 2016

Hace cinco años que murió Elizabeth Taylor y con ella desapareció uno de los últimos grandes mitos del cine clásico. Una actriz que lo tuvo todo: talento, belleza, glamour y una vida sentimental agitada, seguida muy de cerca por la prensa. Se forjó además una fecunda y larga carrera profesional repleta de éxitos. Comenzó a actuar con once años hasta convertirse en una estrella infantil gracias a títulos como La cadena invisible, Fuego de Juventud o El coraje de Lassie. “No tuve niñez y eso te hace sentir diferente porque no tienes los mismos recuerdos que la mayoría de las personas. En ocasiones echo en falta las experiencias de la infancia”, dijo en una ocasión.

sábado, 2 de agosto de 2014

Elizabeth Taylor / Otras voces


ELIZABETH

TAYLOR 

(1932 - 2011)

OTRAS VOCES


Cuando Liz tose, la Fox coge una pulmonía.
Crítico Norteamericano durante el rodaje del film "Cleopatra", haciendo alusión a la importancia que llegó a tener la actriz en esos momentos.
Cuando me muera me gustaría reencarnarme en un collar de diamantes de muchos quilates enroscado al cuello de Liz Taylor.
Jean-Jacques Schuhl (Escritor estadounidense)
No me he casado con una mujer, me he casado con una institución.
Nicky Hilton (Primer marido de Elizabeth Taylor)
Elizabeth Taylor tiene todas las cualidades para ser una gran estrella, y entre ellas destaca su gran capacidad para concentrarse.
George Stevens (Director y Realizador de el Film "Un lugar en el sol")
Cuando vi por primera vez a la pequeña Elizabeth en la pantalla me sentí sofocado por la adoración que le hubiera tenido si hubiéramos coincidido en la misma clase de la escuela primaria.
James Agee (Crítico cinematográfico)
Elizabeth Taylor es un animal de la vida.
Truman Capote (Escritor estadounidense)
Miss Taylor, cuyo talento y recursos emocionales parecían limitados, consigue una actuación sorprendentemente inteligente... tierna, pero obstinada. Curiosamente, se supera a sí misma en la segunda mitad del film, cuando su pelo empieza a encanecer.
La revista Variety tras la proyección en cines del maravilloso film "Gigante"
No soy ni un joven rebelde ni un viejo rebelde, ni siquiera un rebelde cansado, sino simplemente un actor que trata de hace su trabajo con el máximo de convicción y sinceridad. Teniendo a Liz conmigo, a mi lado, el trabajo se transforma en un placer y yo siempre seré un enamorado de los placeres.
Montgomery Clif (Actor estadounidense)
Jamás he conocido a una mujer más guapa que ella, pero era insoportable.
Nicky Hilton (Primer marido de Elizabeth Taylor)
Recuerdo el primer día que vi a Elizabeth Taylor. Estaba sentada junto a un amplio ventanal que daba a la Quinta Avenida. Tenía un rostro impresionante, de una belleza exquisita y unos ojos que cortaban la respiración...
Miguel Ferreros (Modisto español)
Liz es un hermoso símbolo de que alguien se preocupa y es muy de agradecer. Ella ha visto morir a muchos amigos y ha decidido apoyar una causa que afecta profundamente. Charla con los pacientes para darles ánimo y les acaricia las manos y el rostro. ¿Qué otro personaje público de su categoría se molesta en hacer esto?.
Gloria Rodríguez (Relaciones públicas del Hospital de San Francisco)
Liz es la más bella y mejor actriz del mundo.
Joshep L. Mankiewicz (Director de cine estadounidense)
Liz es la única persona que ha conseguido parecer hermosa a las cinco de la mañana sin estar siquiera peinada.
Barbara Stanwyck (Actriz estadounidense)
Elizabeth tiene unos ojos estupendos y una espléndida piel, aunque sus manos son regordetas y su acento vulgar.
Joseph Losey (Director de cine estadounidense)
Es la mujer más llorona que he conocido en mi vida. Llora por todo. Hace un mundo de lo insignificante y de lo importante no se preocupa.
Raymond Vignale (Secretario de Elizabeth Taylor desde 1968 a 1975)
Nada más verla en el cine, me quedé absolutamente alucinado. Parecía una diminuta persona adulta con el rostro más exquisito que jamás haya visto. Tenía un colorido y unos ojos fabulosos.
Roddy Macdowall
Sus piernas demasiado cortas, la cabeza voluminosa. Pero su rostro, con sus ojos malvas, son el sueño de cualquier secretaria: irreal e inalcanzable...
Truman Capote
Elizabeth es la heroína ideal de Tennessee Williams, porque a su belleza se une una perfecta combinación de niña y de mujer, podía amar con amor infantil o ser la amante más apasionada. Podía ser cualquier cosa que se propusiera.
Richard Brooks (Director de cine estadounidense)
Elizabeth Taylor es la última diva cinematográfica.
Franco Zeffirelli (Director de cine estadounidense)
Elizabeth tiene unos ojos estupendos y una espléndida piel, aunque sus manos son regordetas y su acento vulgar.
Joseph Losey (Director de los films "La mujer maldita" y "Ceremonia Secreta")
Elizabeth Taylor es el mejor talento natural en circulación de todo Hollywood.
Tennessee Williams (Dramaturgo estadounidense)
Elizabeth es la criatura más maravillosa que he visto en mi vida.
J. D. Salinger (Escritor estadounidense)
Ella es como un catálago que nunca puedo dejar de mirar.
Richard Burton (Actor estadounidense)
La única suerte que he tenido en la vida, se llama Elizabeth.
Richard Burton (Actor estadounidense)
Elizabeth es mi alma. La amaré hasta mi muerte.
Richard Burton (Actor estadounidense)
Con Liz mis honorarios por película se multiplicaron
Richard Burton (Actor estadounidense)
Supongo de que el hecho de que Elizabeth y yo nos amemos después de ocho años de matrimonio como el primer día, fastidiará a muchos.
Richard Burton (Actor estadounidense)
Elizabeth se iba a la cama muchas noches no simplemente bebida o achispada, sino completamente borracha. Si se tratara de otra persona haría las maletas y me marcharía a vivir a un monasterio. Pero esta mujer es mi vida.
Richard Burton (Actor estadounidense)
Con Elizabeth he visto por primera vez el extraordinario efecto que las drogas alucinógenas ejercen sobre el cerebro. A veces ella sabía quien era yo y a veces no, y se comportaba como una arpía en un momento y como un ángel al instante siguiente.
Richard Burton (Actor estadounidense)
Elizabeth es una amante apasionada y apasionante. Es tímida e ingeniosa, y no se deja manejar por nadie. Es una actriz formidable y es hermosa hasta más allá de los sueños de la pornografía. Puede ser arrogante y voluntariosa, y además es compasiva y cariñosa. Me duele todo el cuerpo cuando estoy lejos de ella.
Richard Burton (Actor estadounidense)
Cuando estuvo a punto de cumplir los diez años, Elizabeth Taylor protagonizó su primera película. A los quince años se convirtió en una actriz infantil deseada por millones de adolescentes.
El columnista Hedda Hopper consagró a Elizabeth Taylor como la mujer más bella del mundo, gracias a su interpretación en la película "Un Lugar en el Sol" en el año 1951.
La primera vez que fue nominada al Oscar fue por su interpretación en el film "El árbol de la Vida", en 1957. Los tres años siguientes sería nominada consecutivamente por sus films "La gata sobre el tejado de zinc", "De repente... el último verano", de donde consiguió un Globo de Oro por su mejor interpretación, y por último, por "Una mujer marcada", donde conseguiría por fin el galardón tan preciado.
En 1956 Elizabeth Taylor recibe de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood un Globo de Oro de carácter especial por sus "notables actuaciones en la pantalla".
Cuando Elizabeth Taylor consiguió su primer Oscar, Shirley MacLaine, otra actriz que también estuvo nominada ese mismo año, llego a manifestar que había perdido el Oscar por una traqueotomía, ya que se piensa que le concedieron el galardón a Elizabeth por la enfermedad que estuvo a punto de causarle la muerte, tres meses atrás.
En 1966 Elizabeth Taylor vuelve a ganar su segundo Oscar por su magnífica interpretación en el film "¿Quién teme a Virginia Wolf?". También por esta cinta estuvo nominada por el BAFTA británico y para el Globo de Oro como mejor actriz dramática, así como designada mejor actriz de 1966 por la National Board of Review y por el New York Film Critics Circle (Círculo de críticos cinematográficos de Nueva York.)
En 1973 Elizabeth Taylor vuelve a recibir un Globo de Oro de carácter honorífico como la actriz cinematográfica más popular del mundo.
En 1986 recibe un homenaje del New York´s Film Society of Lincoln Center, por el conjunto de su carrera cinematográfica.
En la entrega de los Globos de Oro correspondientes a 1984 se le otorga el premio honorífico Cecil B. De Mille por el conjunto de su carrera, y en 1993 el American Film Institute (Instituto de Cine Americano) le concede su prestigiado Life Achievement Award (Premio por una vida dedicada al cine).
Otros premios de gran importancia son los siguientes: Premio Humanitario concedido en Los Ángeles por el Centro Simón Wiesenthal, por su narración en el largometraje documental "Genocidio", en 1982. En 1987 recibe La Legión de Honor Francesa por su labor humanitaria en la lucha contra el SIDA. En 1992 recibe en la Gala de Entrega de los Oscar, el premio Jean Hersholt. También posee el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por su gran labor a la lucha contra el SIDA.
En 1995, el diario español "El Mundo" realizó una encuesta de carácter internacional para determinar lo mejor de la historia del séptimo arte. Participaron cien críticos especializados. Elizabeth Taylor fue situada en el grupo comprendido entre los puestos 30 y 38 en el apartado de mejores actrices.
En 1995 la prestigiosa revista inglesa Empire asigna a Elizabeth Taylor el puesto número nueve entre las mujeres más sexys del la historia del cine. Ocupó el noveno lugar tras Marilyn Monroe, Michelle Pfeiffer, Grace Kelly, Lauren Bacall, Audrey Hepburn, Brigitte Bardot, Ann Margret y Cameron Díaz.
En 1999 el Instituto Americano de Cine elaboró la lista de los 50 actores y actrices de leyenda de la cinematografía norteamericana, y Elizabeth Taylor ocupó el sexto puesto en el apartado de actrices, tras Katharine Hepburn, Bette Davis, Audrey Hepburn, Ingrid Bergman y Greta Garbo.
Elizabeth Taylor podría haber protagonizado los siguientes films: "La reina virgen" que finalmente la haría Jean Simmons, "Vacaciones en Roma" que la protagonizaría perfectamente la fantástica Audrey Hepburn y "La condesa descalza" que la terminaría rodando magistralmente la inolvidable Ava Gardner.
Richard Burton llegó a pagar por el famoso Diamante Cartier más grande y valioso del mundo 1.100.000 dólares aproximadamente. A su vez, posee la famosa Perla La Peregrina, considerada como la más perfecta del mundo y que en su dí pertenecieron a los Reyes de España hasta la invasión napoleónica.
Elizabeth Taylor mide exactamente 1.63 metros y heredó el nombre de pila de sus dos abuelas.
Sus relaciones amorosas con Richar Burton originaron que el mismísimo Vaticano publicara una carta abierta a Elizabeth Taylor en la que decía más o menos que la vida de su hija adoptada o biológica no importada nada en comparación con el deseo de divorciarse.


John Oshea
Elizabeth Taylor. Una vida de cine, sexo y alcohol.




Elizabeth Taylor / La última leyenda

Elizabeth Taylor
LA ÚLTIMA LEYENDA
La que quizás fuera la última gran leyenda de Hollywood, Elizabeth Taylor, la actriz de mirada violeta y abrumadora belleza, falleció ayer . Su pérdida supone la despedida de una etapa dorada del cine americano, la que transcurre entre los cuarenta y los sesenta, donde reinó de forma indiscutible gracias a su turbadora presencia y a una intuición descomunal para la interpretación, a la que llegó con tan solo siete años de edad.





 La feminidad en el set of Gigante ,1956.


 En el set of  La Gata sobre el tejado de zin , 1958.
1959

1961
1961 - Cleopatra
1964



1964
1969





viernes, 1 de agosto de 2014

Elizabeth Taylor / Cuerpo de mujer y emociones de niña

Elizabeth Taylor, 1951

ELIZABETH TAYLOR 

Cuerpo de mujer y emociones de niña



Todo me ha sido otorgado: el físico, la fama, el amor... pero he pagado esa suerte con tragedias: la muerte de tantos buenos amigos, las terribles enfermedades que he padecido, las adicciones y los matrimonios rotos. Teniendo en cuenta todo esto, creo que tengo suerte de estar aún viva.
Mi vida ha sido y, en cierta forma, todavía es un constante torbellino, una especie de caleidoscopio de maravillosas experiencias.
Adoro ser recordada por cosas bellas.
Adoré a Marilyn siempre, pero creo que en el cine no me llega ni a la suela del zapato.
Cuando era joven consideraba simplemente mi belleza como un elemento de origen misterioso. Hoy considero mi físico como un don genético.
La felicidad no es una condición constante; es un instante que los más afortunados consiguen asir cada día. Y, a pesar de mi precaria salud y de estar muchas veces rodeada de envidiosos, he logrado ser feliz en muchos instantes.
Nunca le he huido a la vida. A veces, por supuesto, he cometido herrores terribles, pero al menos he hecho frente a la vida y no he intentando evitarla yéndome por caminos laterales.
Nunca he pretendido ser una vulgar ama de casa.
Casi todos mis problemas comenzaron porque tuve un cuerpo de mujer y las emociones de una niña.
Siempre me han encantado los diamantes... no conozco a muchas señoras a las que no les guste. Pero desde luego puedo vivir sin ellos.
Ser famoso supone, entre otros inconvenientes, soportar a los paparazzi. Una palabra italiana que significa cucaracha. Los paparazzi son una gente sin la menor ética y completamente amoral. Un grupo de degenerados.
Siempre he cantado en la ducha. Una costumbre que me ayudó a la hora de rodar el film "Dulce Viena".
Mi madre me dijo que no abrí los ojos hasta ocho días después de mi nacimiento... y creo que la primera cosa que vi fue un anillo de compromiso.
Nunca hubo ningún divorcio en mi familia.
Para hacer el amor con un hombre tengo que estar muy enamorada, y cuando estoy muy enamorada deseo casarme.
El matrimonio es como un ramo de rosas recién cortado.
La primera vez que me casé tenía dieciocho años. Fui educada en una familia muy puritana, preocupada por la moral, así que no podía simplemente ligarme sentimentalmente a alguien sin casarme.
Mi matrimonio con Michael Wilding comenzó como una bella historia de amor, llena de pasión y de ternura. Pero con los años fue cambiando hasta convertirse en otra cosa, en una relación entre hermanos, no entre marido y mujer.
Siempre he sabido que lo que más necesitaba en este mundo es un hombre que pueda controlarme. Mike Todd era fuerte, y esto era estupendo para mí. Me encantaba cuando sacaba su genio y me dominaba.
Solo estuve casada con Todd algo más de un año. Pero cuando falleció, esos meses me parecieron más ricos que toda una vida con otra pareja.
Sinceramente, nunca he comprendido a los matrimonios que, antes o después de divorciarse, llegan a detestarse profundamente. Es lógico que cuando se ha tenido una gran intimidad con una persona, no tengas hacia ella sentimientos de indiferencia, pero aunque el amor haya desaparecido, las cualidades de un hombre que te hicieron elegirle como esposo no pueden haberse esfumado completamente, y por tanto, no entiendo que se le odie ni que se hable mal de él en público.
Richard Burton no era un tipo al que se le pudiera imponer algo, ni siquiera por mí. Fue él quien quiso ser un padre para mis hijos, y ellos le adoraban. Los quiso enormemente.
Muy pocas mujeres pueden vanagloriarse de haber unido su vida a hombres como Mike Todd o Richard Burton. Aprecio sinceramente la suerte que he tenido en ese aspecto.
Después de un desengaño sentimental lo primero que me viene a la mente es un buen helado cubierto de chocolate caliente.
James Dean me profesó un afecto puramente amistoso. Era un muchacho complicado e inexorablemente condenado a la tristeza y a la carencia de felicidad. Lo mismo le pasaba al pobre Montgomery Clift, que para mí fue un amigo fraterno, y en muchos aspectos, insustituible.
George Hamilton siempre ha sido el perfecto playboy soltero, al que la prensa ha querido casar conmigo continuamente durante varios años.
He tenido que luchar con problemas de peso y terribles adicciones, y en dos ocasiones he estado al borde de la muerte. Verdaderamente es un milagro que haya podido cumplir sesenta años.
Nunca he tenido complejos con mi físico, pero siempre he sabido que tenía las piernas cortas, los brazos gruesos, una barbilla de más y pies y manos grandes.
En diciembre de 1983 pensé que había tocado fondo, pero gracias al centro Betty Ford encontré el deseo de vivir.
Que no gozo de una salud de hierro no es ningún misterio. En este aspecto no he sido afortunada. De todos modos no me consideren desahuciada. Hay para rato, pues tengo un extraordinario deseo de vivir.
El alcohol me robó mi energía vital. Durante años bebí pensando que así encontraría la fuerza necesaria para ser yo misma, sin ser consciente de que, precisamente, estaba matando la posibilidad de lograrlo.
Ya no tengo problemas a la hora de elegir la comida y los trajes. Como cuanto quiero y llevo los trajes que me gustan. He superado la época de ciertos sacrificios y no me importa engordar o envejecer, porque tengo confianza en las personas y en mis recursos humanos.
A veces tengo la sensación de tener un hueco en el estómago que me permite beber todo lo que está encima de la mesa. Mi capacidad para aguantar el alcohol es increíble.
Entré en el mundo del cine cuando era niña. De hecho, soy la única niña prodigio, por así decirlo, que ha durado y madurado hasta conseguir dos Oscar y ser considerada con razón o sin ella, la star número uno. El cine fue mi mundo y mi vida, pero en varias ocasiones pensé en retirarme y dedicarme exclusivamente a mis hijos.
Crecer en Hollywood no es esa experiencia maravillosa que piensan muchas personas. Era muy duro trabajar al menos seis días a la semana y luchar con nueve años para tener dos identidades distintas: la correspondiente a Elizabeth Taylor como persona y la de Elizabeth Taylor como elemento de consumo.
Fuego de juventud es la película que más huella ha dejado en mí. La rodé cuando tenía doce años y, en cierto modo, fue una prolongación de mi vida privada. Incluso trabajé con mi propio caballo. Yo lo elegí y el estudio me lo regaló cuando cumplí trece años. Fue uno de los mejores regalos que he tenido en mi vida.
Probablemente Cleopatra sea el film de entretenimiento más importante de todos los que se han rodado.
El éxito es el mejor desodorante para una actriz.
Creo que no he sido una mujer aburrida, entre otras razones porque siempre me ha gustado pasar de un personaje a otro.
Una cosa que siempre me ha gustado es hacer ese tipo de escenas en las que lo pones todo patas arriba y gritas hasta quedarte afónica.
Cuando en un film he transformado un determinado papel en un auténtico personaje, he sentido una enorme satisfacción.
Nunca me ha gustado excesivamente Hollywood. De hecho no he vivido allí durante muchos años.
Robert Taylor no tenía otra preocupación que meter la lengua en mi garganta durante las escenas de amor.
Me han concedido el Oscar porque unos meses antes estuve a punto de morir de neumonía.



John Oshea
Elizabeth Taylor. Una vida de cine, sexo y alcohol.



Elizabeth Taylor / Galería



ELIZABETH

TAYLOR 

(1932 - 2011)

GALERÍA 








jueves, 31 de julio de 2014

Las mujeres más bellas del mundo / Elizabeth Taylor



Las mujeres más bellas del mundo 


ELIZABETH

TAYLOR 

(1932 - 2011) 





Esta foto es un montaje, un precioso montaje, en todo caso.

Elizabeth Taylor según un soñador


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj8tKpv5yi-RQxIqRUjZNfmbHa-jODpQWTZxvKPGtvscNMCHJd6Fp2-T10nkH2RKdeW5A8Ym7u0vc4UDwxMt6PGsSZY_xw2nZDO1FxYV_ymG6oglOP_-fQ48bCql8BQKbHuUfqFqQTlnoA/s1600/elizabeth+taylor+7.jpg
Elizabeth Taylor


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjkzvChO0gErDLEtdstXCAOXs80FpV3dUiLIpwUQDGTdAeKJk6lxGlLk9LI0F8uIA91PqfCkBlZBRM21NO3AVUviRMIKJ71kfhrGwlCI83dlIcCdzM8Fl5DfK8aQYAVu_h2O_8vNit4mpY/s1600/Elizabeth+Taylor+%25234.jpg
Elizabeth Taylor


Jacinto Antón / Cómo eran los egipcios en la cama

Cleopatra, 1963
Elizabeth Taylor

¿Cómo eran los egipcios en la cama?

Una comunicación en el Congreso Ibérico de Egiptología pone sobre el papel el controvertido tema de la sexualidad en la época de los faraones



Una escena pasional de El regreso de la momia, con la seductora Anck-su.namun (Patricia Velásquez) y su amante eterno, Imhotep (Arnold Vosloo)
Tenemos una idea tópica de la sexualidad del antiguo Egipto que se basa en buena parte en los pasajes libidinosos del Sinuhé de Mika Waltari -Nefernefer desnuda en el estanque-, en el rotundo escote de la voluptuosa Cleopatra de Elizabeth Taylor y en las novelas de Terenci Moix, donde no es raro que un esclavo aspire a libar en la flauta del faraón. Incluso los filmes de momias tienen un componente erótico -recuérdese el concupiscente papel de Patricia Velásquez como la sucintamente vestida Anck-su-namun en The mummy II-.Apoyada en ingredientes como ésos, ha prevalecido la idea popular de que la civilización de la época de los faraones tenía, en extraña combinación con la obsesión por la muerte y el más allá y un sentido sumamente espiritual de la existencia, un alto componente de lascivia e impudicia, como atestiguarían, por otra parte, las imágenes arqueológicas de bailarinas semidesnudas, princesas con ropas transparentes y dioses itifálicos.
Pero ¿cómo eran en realidad los antiguos egipcios en ese aspecto tan íntimo de su cultura?, ¿cómo eran, por decirlo de forma abierta, en la cama? ¿Una gente tórrida como su clima? Resulta difícil meterse en las alcobas de un pueblo desaparecido y el tema ha sido muy poco tratado, a lo que no es ajeno el puritanismo de una disciplina que ha estado en manos de los egiptólogos anglosajones. Existe una monografía canónica, Sexual life in ancient Egypt,de Lise Manniche (1987), y en nuestro país un desenfadado libro, con mucha información, del doctor en Historia Antigua por la Complutense José Miguel Parra Ortiz, Vida amorosa en el antiguo Egipto (Aldebarán, 2001). En todo caso, el dibujo que aparece a través de los escasos indicios ofrece una realidad muy distinta al cliché popular.

Elizabeth Taylor en el papel de Cleopatra

Ante la escasez de investigaciones en este terreno, resulta muy interesante la que está realizando en la actualidad el estudioso catalán Marc Orriols sobre la iconografía erótica del antiguo Egipto y que ha presentado en el III Congreso Ibérico de Egiptología, clausurado el viernes en La Laguna (Tenerife) y en el que, bajo los auspicios de la Universidad de La Laguna, su Centro de Estudios Africanos y el Instituto de Astrofísica de Canarias, se ha dado cita lacrème de los egiptólogos españoles. Orriols, que trabaja básicamente con la época del Imperio Nuevo, se ha centrado en el análisis de la cópula a tergoque aparece especialmente representada en los famosos ostracas (fragmentos de piedra caliza con bocetos informales dibujados) y grafitos del poblado de constructores de tumbas de Deir el Medina. A tergo? "Bien, por detrás pero por vía vaginal", explica el investigador con el tono más neutro de que es capaz. "Disponemos de muy pocas representaciones de la cópula humana en la iconografía egipcia y la que aparece con más frecuencia es esa posición con el hombre penetrando a la mujer así. Eso ha llevado a suponer que se trataba de una práctica habitual, quizá la forma característica dehacerlo en el antiguo Egipto".


Dibujo de un ostraca de Deir el Medina
El antes citado Parra es, precisamente, uno de los que sostienen, en su libro, que los egipcios tenían esa inclinación (y valga la palabra). "Sin embargo, cuando me puse a estudiar el tema", dice Orriols, "me sorprendió que en el célebre análisis de la conducta sexual de 190 culturas humanas de Beach y Ford (Patterns of sexual behavior, 1955), no aparecía ninguna en la que fuera preponderante la cópula a tergo. ¿Por qué iba a ser una posición canónica entonces en el Egipto faraónico? Creo que hay que buscar otras explicaciones, otra forma de ligar cultura y práctica. Mi idea es que esas representaciones no plasman en realidad cópulas a tergo sino en su mayoría sexo anal".

Orriols se ha centrado en el estudio de la cópula 'a tergo', por detrás
Orriols considera que se trataría no de escenas sensuales sino de algún tipo de humillación, de demostración de poder sobre el partenaire (la sodomización lo era en el Egipto faraónico; pasividad = debilidad) y que los protagonistas serían ambos masculinos en una proporción mayor de lo que parece.
Entonces, si los egipcios no lo hacían mayoritariamente a tergo, ¿cómo lo hacían? ¿Tenían alguna preferencia? "La verdad es que no lo sabemos", reconoce Orriols. "Lo que es significativo es lo poco que aparece el acto sexual en general en el mundo egipcio, antes de la época grecorromana. Disponemos de una relativamente abundante iconografía en lo referente al acto sexual entre divinidades pero poquísima en el ámbito humano, poco más de una treintena de cópulas en total". Ciertamente, los egipcios contaban en su panteón con el dios Min, en perpetua erección; Hathor podía ser bastante desinhibida, y Geb y Nut y Osiris e Isis (cada pareja por su lado) lo hacen de manera recurrente en imágenes por todo Egipto. Pero se trataba de coyundas sagradas.

Elizabeth Taylor,
una de las mujeres más bellas de su época

En cambio, del ámbito privado, cotidiano, explica Orriols, "tenemos muy poca cosa, los ostracas, algún grafito como el de Uadi Hammamat. Y tenemos el excepcional papiro erótico de Turín, de época ramésida, en el que aparecen dibujadas una serie de encuentros sexuales muy explícitos entre hombres mayores con grandes penes y mujeres jóvenes en lo que se ha interpretado a menudo como escenas de un burdel". En el papiro hay nueve escenas de cópulas, tres por cierto a tergo. "Los rasgos de hombres y sus desmesurados miembros y las posturas acrobáticas de las mujeres sugieren que estamos ante una pieza satírica, pero la verdad es que no conocemos el propósito del papiro, que es un ejemplar único".
Parra, que también ha participado en el congreso -con una comunicación sobre un asunto tan de actualidad como la violencia doméstica (pero en el contexto del antiguo Egipto)-, opina que el papiro de Turín podría recoger el recuerdo de un personaje de sus vivencias en un lupanar, encargado por él para su solaz personal.

La felación no está documentada aún, si exceptuamos a algún dios muy elástico
Aparte de la cópula a tergo, está acreditada en Egipto la posición del misionero, pero "sólo en dos escenas, una de ellas dudosa" (?), dice Orriols. La otra, con una chica en la cama y un hombre arriba penetrándola, "parece ser un determinativo", un signo de la escritura jeroglífica y no una imagen erótica propiamente dicha. También existe alguna representación de lo que parece sexo en pie. En los textos asoman algo de fetichismo, algunas alusiones a pedofilia, chaperismo y zoofilia. Poco más. Nada que se pueda comparar a la proliferación de escenas sexuales en Grecia o Roma (piénsese en la desvergonzada Pompeya). La felación no está documentada aún -si exceptuamos que algún dios muy elástico se la hacía a sí mismo-, mal que le pudiera pesar al querido Terenci.


Grafito de Deir el-Bahari que se cree representa a Hatshepsut copulando
¿Eran pues un pueblo pacato los egipcios? "En contra del cliché, yo creo que sí", señala Orriols. "Eran explícitos en textos sagrados pero no, en general, en los profanos. Si no existiera alguna especie de tabú, la cópula aparecería representada gráficamente de manera más abundante y oficial. Por ejemplo, en el contexto funerario". La fama de descocados de los egipcios "les viene de las fuentes clásicas grecolatinas que imaginaron Oriente como lugar de lujo y lujuria". La propaganda romana contra Cleopatra, tachándola de libertina, también puso su grano de arena. "Los egipcios iban poco vestidos por el calor y el desnudo es habitual en la representación de los trabajadores. Eso puede resultar erótico para nosotros pero seguramente no lo era para ellos. Sucede lo mismo con las transparencias de los vestidos. Quizá la marcada sexualización de las mujeres tenía algún significado relacionado con la fertilidad más que con el erotismo". Todo ello no quiere decir que para los egipcios el sexo tuviera connotaciones pecaminosas en el sentido judeocristiano. El acto sexual con penetración -follar, vamos- no presentaba, según explica Lynn Meskell en su estupendo Private life in New Kingdom Egypt (2002) connotación ninguna, ni positiva ni negativa. Se lo denominaba nk. Así que ahí queda el término, para seguir dándole vueltas.