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jueves, 20 de noviembre de 2014

Manoel de Barros / Fábulas


Manoel de Barros
FÁBULAS
Traducción de Teresa Arijón

En las Metamorfosis, en doscientas cuarenta fábulas,
           Ovidio muestra seres humanos transformados en
           piedras, vegetales, animales, cosas.
Un nuevo ejercicio sería que los entes ya transformados
           hablaran un dialecto cosal, larval, piedral etc.
Nacería un lenguaje madrugante, adánico, edénico,
           inaugural –
que los poetas aprenderían – siempre y cuando volvieran
           a los niños que fueron
           a las ranas que fueron
           a las piedras que fueron.
Para volver a la infancia, los poetas también tendrían
           que reaprender a errar la lengua.
¿Pero esto es una invitación a la ignorancia?
¿A inocular el idioma en los mosquitos?
Sería una demencia peregrina.






Manoel de Barros / La enamorada
Manoel de Barros / Autorretrato hablado
Manoel de Barros / El río
Manoel de Barros / El proveedor
Manoel de Barros / Fábulas



Manoel de Barros / El proveedor

Ilustración de Chailette
Manoel de Barros
El proveedor
Traducción de Teresa Arijón

Andar a tontas y a locas es cosa de ave.
Mi abuelo andaba a tontas y a locas.
No servía para casi nunca.
Pero sabía el nombre de los vientos
y todos los silbidos para llamar a los pájaros.
Ciertas palomas lo tomaban por techo y pasaban
las tardes frecuentando su hombro.
Mi abuelo decía cosas poco sesudas:
           que lo habían elegido para ser árbol.
Lirios lo meditaban.
A mi abuelo lo tomaban por tonto
porque cada mañana daba los buenos días
a los sapos, al sol, al agua.
Pienso que era proveedor de poesía como las aves
y los lirios del campo.




Manoel de Barros / La enamorada
Manoel de Barros / Autorretrato hablado
Manoel de Barros / El río
Manoel de Barros / El proveedor
Manoel de Barros / Fábulas




Manoel de Barros / El río


Manoel de Barros
EL RÍO
Traducción de Teresa Arijón

El río que daba la vuelta detrás de nuestra casa era
           la imagen de un vidrio blando que daba la vuelta
           detrás de la casa.
Después pasó un hombre y dijo: esa vuelta que da
           el río detrás de tu casa se llama ensenada.
Ya no era la imagen de una culebra de vidrio que
           daba la vuelta detrás de casa.
Era una ensenada.
Creo que el nombre empobreció la imagen.





Manoel de Barros / La enamorada
Manoel de Barros / Autorretrato hablado
Manoel de Barros / El río
Manoel de Barros / El proveedor
Manoel de Barros / Fábulas



Manoel de Barros / Autorretrato hablado

Manoel de Barros
según Netto Picinez

Manoel de Barros
Autorretrato hablado
Traducción de Teresa Arijón




Vengo de un Cuiabá garimpo y de callecitas tortuosas.
Mi padre tuvo un puesto de bananas en el Beco da
           Marinha, donde nací.
Me crié en el Pantanal de Corumbá, entre animales del
           suelo, personas humildes, aves, árboles y ríos.
Aprecio vivir en lugares decadentes por puro gusto
           de estar entre piedras y lagartos.
Hacer apreciar lo despreciado es algo que me place.
Ya publiqué 10 libros de poesía; al publicarlos me
           siento como deshonrado y huyo al Pantanal
           donde soy bendecido a garzas.
Me busqué la vida entera y no me encontré — por eso
           fui salvado.
Descubrí que todos los caminos llevan a la ignorancia.
           No fui a parar a la alcantarilla porque heredé
           una chacra de ganado. Los bueyes me recrean.
¡Ahora soy tan ocaso!
Estoy en la categoría de sufrir de moral, porque sólo
           hago cosas inútiles.
En mi morir hay un dolor de árbol.





Manoel de Barros / La enamorada


Manoel de Barros
LA ENAMORADA
Versión de Triunfo Arciniegas

Manoel de Barros /A namorada

Había un muro alto entre las casas.
Era difícil enviarle un recado.
No había correo electrónico.
El padre era una fiera.
Amarrábamos una nota a una piedra
Sostenida por una cuerda
Y la arrojábamos al patio de su casa.
Si la enamorada respondía con la misma piedra
Era la gloria.
Pero a veces la nota se engarzaba en las ramas del guayabo.
Y era entonces la agonía.
En esos tiempos tan lejanos era así.