lunes, 4 de mayo de 2026

Josefina Licitra, su nuevo libro “Crac” y los años 70

La idea de traición, un concepto clave de los años 70, resquebraja los flecos del vínculo entre una hija y su padre.


Josefina Licitra, su nuevo libro “Crac” y los años 70: “Yo tengo la suerte de que mis padres están vivos, pero mi familia se arruinó igual”

La gran cronista argentina habla sobre el texto autobiográfico en el que narra las dificultades del vínculo con su padre, quien en 1978 dejó el país como exiliado político. ¿Escribir el relato familiar puede poner en riesgo el amor de los que amamos?

La llamada de… Txani Rodríguez

 


La llamada de… Txani Rodríguez

Foto de Aimar Gutiérrez Bidarte.


La llamada de… Txani Rodríguez


Álvaro Colomer sigue empeñado en desvelar el mito fundacional oculto en la biografía de todos los escritores, es decir, indagar en los orígenes de su vocación, en el germen de su despertar al mundo de las letras, en el momento exacto en que sintieron la llamada no precisamente de Dios, sino de algo acaso más abstracto: la literatura.

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Txani Rodríguez no recuerda el día en que recibió la llamada de la literatura, pero sí que guarda en la memoria una imagen perfectamente nítida de su padre sumiéndose en el silencio cuando un escritor, uno cualquiera, salía en televisión. En aquel entonces, en la España de finales de los 70s o principios de los 80s, reinaba en los hogares un respeto mayúsculo hacia la cultura, una admiración profunda hacia los libros, una reverencia sincera hacia las ansias de conocimiento, y muchos ciudadanos se sentían tan afortunados de tener la posibilidad de ver a Joaquín Soler Serrano entrevistando a Jorge Luis Borges, Marguerite Duras o Juan Rulfo que incluso reunían a toda la familia, hijos incluidos, ante el televisor. El padre de Txani era una de esas personas y, aunque ahora su hija asegure que no recuerda haber sentido una llamada de la literatura como tal, no me negarán ustedes que la imagen de una niña reparando en el modo en que su progenitor mira a los escritores y pensando en lo hermoso que debe de ser que te observen de ese modo, no me negarán, digo, que no tiene algo de momento inaugural.

Charles Simic / De mis cuadernos de Cornell

 


Joseph Cornell, Penny Arcade (1962) Creative Commons

Charles Simic

De mis cuadernos de Cornell



FUI A LA CASA DE LA GITANA.
LO QUE JOSEPH CORNELL buscaba en sus paseos por la ciudad, las adivinas ya lo practicaban en sus salones. Rostros inclinados sobre cartas, posos de café, cristales; adivinación mediante la contemplación de superficies que estimulan visiones interiores y facultades poéticas.

domingo, 3 de mayo de 2026

Días de caza 3 / 1 de mayo de 2026

 



DÍAS DE CAZA 3
1 de mayo de 2026

Voces que te han cantado

Kamasutra

Leonardo Padura / Agua por todas partes

Alberto Montt / Solo necesito un gato

 Canizalez / Qué miedo la noche, Jaguar

Akimo Yoshida / Banana Fish

David Toscana / El ejército ciego

Pedro Mairal / La uruguaya

Nona Fernández / Marciano

Eudora Welty / Cuentos completos

Taiye Selasi / Lejos de Ghana

Florence Knapp / Los nombres

Hiromi Kawakami / Bajo el ojo del gran pájaro

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Jon Klassen / Tu bosque

Jon Klassen / Tu isla

Jon Klassen /  La calavera












Triunfo Arciniegas / Sobre Caperucita Roja y La media perdida

 

https://youtu.be/IZgxkCl41aA?si=hcE7tLWR_8U4rdip

Triunfo Arciniegas en Canal Capital con Lala Ocampo

CAPERUCITA ROJA Y OTRAS HISTORIAS PERVERSAS

LA MEDIA PERDIDA






La llamada de… Tomás González

 

La llamada de… Tomás González

Tomás González / Foto de  Camilo Rozo


La llamada de… Tomás González


Álvaro Colomer sigue indagando en el mito fundacional oculto en la biografía de los escritores, es decir, desvelando el origen de sus vocaciones, el germen de su despertar al mundo de las letras, el momento exacto en que sintieron la llamada no precisamente de Dios, sino de algo todavía más complejo: la literatura.

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Tomás González se hizo escritor durante las sobremesas de su infancia, cuando los diez miembros de su familia, padres incluidos, pasaban las tardes conversando sobre política, fútbol y cotilleos del barrio, sobre perros, gatos y hasta de alguna vaca, sobre universidades, exámenes y planes de estudio, sobre películas, exposiciones y, cómo no, buenos libros. En aquella casa todos tenían una biblioteca personal, por escuálida que ésta fuera; en la del pequeño Tomás destacaban los títulos de Julio Verne y Daniel Defoe. En las conversaciones familiares, pues, se hablaba de literatura con la misma naturalidad que del resto de asuntos. En una ocasión, por ejemplo, diseccionaron durante horas la personalidad del muy sufrido Raskolnikov, hasta que en cierto momento, cuando todos habían dicho la suya respecto al protagonista de Crimen y castigo, alguien comentó que Genoveva, la gata gris que vivía en el vecindario, había tenido nueve gatitos, todos de idéntico color. Los dos temas, el dostoievskiano y el reproductivo, fueron celebrados con la misma pasión; la literatura y la vida, en aquella casa, comprendidas como  unidad.

Piedad Bonnet / “Con frecuencia, la vida le recuerda a uno que es dulce y agria al mismo tiempo”


Piedad Bonnett

Piedad Bonnett

 “Con frecuencia, la vida le recuerda a uno que es dulce y agria al mismo tiempo”

La escritora colombiana Piedad Bonnett habla de la parosnia, una enfermedad que le atrofió el gusto

 "Piedad Bonnett es una persona excepcional, a quien le pasan cosas excepcionales. Gracias a su talento y a un trabajo incansable se ha convertido en una de las escritoras más importantes de habla hispana en la actualidad, de lo que dan fe varios reconocimientos internacionales, entre los que sobresale el Premio Reina Sofía que recibió hace unos años.

sábado, 2 de mayo de 2026

Meryl Streep / No quiero ser desagradecida

 

meryl streep joven


Meryl Streep: "No quiero ser desagradecida, pero que me den un premio antes que a Audrey Hepburn o Katharine Hepburn es embarazoso"

La actriz, que ha estado nominada al Oscar en 21 ocasiones, ha utilizado su altavoz mediático para visibilizar la falta de igualdad dentro de la industria.

El estilo de Sabrina Carpenter / Cuando la moda crea una estrella

  

Con cada nota que canta, Sabrina transforma el escenario en un lienzo, mostrando su estilo único y la madurez que se refleja en su nueva y poderosa música.
Con cada nota que canta, Sabrina transforma el escenario en un lienzo, mostrando su estilo único y la madurez que se refleja en su nueva y poderosa música.

Cuando la moda crea una estrella

Cómo el estilo de Sabrina Carpenter conquistó el mundo y marcó tendencias globales.

23 DE ENERO DE 2025, 

Sabrina Carpenter trascendió rápidamente sus orígenes en Disney, consolidándose como una de las jóvenes celebridades más influyentes de la actualidad. Inicialmente reconocida por su papel en  Girl Meets World , superó el estereotipo de adolescente asociada a una marca familiar y construyó una carrera multifacética marcada por la música y la moda. Pero, ¿cómo se produjo esta transformación? ¿Y qué papel desempeñó la moda en su trayectoria?

Hello Kitty / 50 años de estilo

 

 

Desde un simple monedero hasta un fenómeno cultural, la trayectoria de Hello Kitty se refleja maravillosamente en la decoración lúdica de este santuario rosa, convirtiendo cada momento en una celebración de la alegría.
Desde un simple monedero hasta un fenómeno cultural, la trayectoria de Hello Kitty se refleja maravillosamente en la decoración lúdica de este santuario rosa, convirtiendo cada momento en una celebración de la alegría.


Hello Kitty: 50 años de estilo 

El auge de un icono mundial y su impacto económico y comercial.

23 DE DICIEMBRE DE 2024, 

En 2024, Hello Kitty celebró su 50 aniversario, consolidando su presencia como un ícono global de la moda, la belleza y la cultura. Creada por Sanrio en 1974, Hello Kitty comenzó como un personaje sencillo, pero su mensaje de amistad, positividad e inclusión la transformó en un fenómeno cultural. A lo largo de las décadas, la gatita sin boca con un lazo rojo ha trascendido el estatus de mascota infantil para convertirse en una figura presente en más de 130 países, con más de 50 000 productos diferentes, que abarcan desde juguetes y accesorios hasta artículos de lujo y colaboraciones de belleza. 

Goff / Mujeres

 


Gérard Goffaux, artista de cómic belga, conocido con el seudónimo de Goff y celebrado por el dominio de la estética negra y el dibujo realista, nació en Fosses-La-Ville en 1957. Luego de estudiar Bellas Artes en Namur, en la rama de humanidades artísticas, completó sus estudios en el Instituto Saint-Luc de Bruselas, en la sección de cómics del taller R. 

Garry Winogrand, una perspicaz mirada a lo cotidiano

 


Garry Winogrand
'Autorretrato', Nueva York (c.1955-1958). GARRY WINOGRAND © THE STATE OF GARRY WINOGRAND. CORTESÍA FRAENKEL GALLERY SAN FRANCISCO Y TWIN PALMS PUBLISHERS

Garry Winogrand, una perspicaz mirada a lo cotidiano

Se publica la primera monografía dedicada a la obra en color del célebre y prolífico maestro de la fotografía callejera, donde el agudo ingenio del creador late al mismo ritmo que en su poderosa obra en blanco y negro

viernes, 1 de mayo de 2026

Darío Jaramillo / Tres libros de Triunfo Arciniegas

 



 

Darío Jaramillo Agudelo

Apuntes y subrayados

Abril de 2016

Triunfo Arciniegas
Muertas de amor 
(Tusquets) 

Dije alguna vez que la manera de medir la calidad de un texto para niños es que los adultos lo disfruten con placer. Añado, sí, que si esta ley es atinada, su inversa no lo es: hay textos para adultos que aburrirían a un niño porque se refieren a temas que no son parte de la vida de los niños. Precisamente cuando un individuo –¡o una individua!– comienza a interesarse en el amor físico, en el sexo, esto significa que ha dejado de ser niño.

Pero no dudo de que un individuo –¡o una individua!– disfrutará enormemente de Muertas de amor. Aquí el amor no es precisamente un sentimiento, una forma de la nostalgia o el título de un bolero lleno de infelicidad y suspiros. No. El amor es una actividad física, una forma de actuar de los cuerpos desnudos casi siempre de a dos, pero no necesariamente. El amor no es un sentimiento, no se siente, sino que el amor se hace. El amor es Eros. Y a él se puede llegar por cualquier sinsentido. O por cualquier sentido, por ejemplo el olfato: en el primer cuento la voz narradora es la de una chica, casi una niña, que comienza diciendo: “mamá cree que todavía soy virgen. Sabe muy pocas cosas de su niña linda. Sabe de las visitas del vampiro y los botones de mis senos, pero no imagina que el olor de un hombre me atrapó en el mercado (...). Pasó por mi lado y su olor me impregnó cuando ni siquiera había visto su cara. Levanté los ojos porque era más alto y vi sus bigotes espesos, sus cejas despeinadas, su nariz colorada, y el olor no me dejó pensar. Me gustó el hombre, calculé que me llevaba por lo menos veinte años aunque todavía no era viejo”. Lo huele, lo quiere seguir oliendo, y ese olor la lleva al deseo y el deseo a la cama. Muchas páginas más adelante, otros son los personajes pero reaparece el olor. El tipo es un poeta que le escribe a ella un poema en sus nalgas: “el más breve, aunque tengo espacio de sobra. Qué loco. Ese hombre olía a bosque, sabía a bosque. Su olor permanecía en mi piel durante días. Me embadurné con su sustancia en ese bendito hotel de la frontera”.

Los –y las– protagonistas de los cuentos saltan de cuento a cuento, lo que –en este caso– quiere decir que saltan de cama a cama. Todo es fiesta, todo es rumba, lo que es mismo que decir que todo es tiempo presente, sin pasado de arrepentimientos, sin futuro de promesas, todo es ahora y es rumba, hasta los entierros: “era lo menos parecido a un entierro. Una parranda de locos fuera de carnaval. Arrastramos a medio mundo. Íbamos bailando, cantando, quemando pólvora, por calles polvorientas y destartaladas, de cantina en cantina. Coplas obscenas contaban la vida de Roberto. En algún momento tuvimos que devolvernos, aunque no recordábamos bien por dónde habíamos venido, porque alguien olvidó que se nos había olvidado el cajón. Entre tanto desorden, los de adelante pensamos que el cajón venía atrás, y los de atrás pensaron lo contrario”.

Lo esencial es el contacto físico, insaciable, total: “volvimos a tirar, volvimos al café y las películas. La lamí toda y seguí sediento. Mordí sus nalgas, mordí sus teticas. Mordí sus labios. Esculqué con mi lengua ansiosa todos sus agujeros. Le pedí que trajera sus cosas, pocas, por cierto, y que viviéramos juntos de tiempo completo”.

Hay cuentos que suceden en Bogotá o en Medellín, o en Venezuela, pero la mayoría se localizan en una geografía que va de Pamplona a Málaga. Está también San José, que debe corresponder a San José de Cúcuta. Hay lugares, de ese mismo entorno, que se nombran como Lejanías, como Sacramento, o como Numancia, donde “supe de un hombre que se arrancaba la cabeza por las mañanas y la llevaba al mercado en una cesta de mimbre”. Ah, y hay un cronista que aparece en algunos cuentos sin nombre de pila, sólo con su apellido, Arciniegas, que no se priva de hacer alusiones literarias o de exhibir, aquí otra de sus virtudes, un formidable y desopilante sentido del humor.

 

Triunfo Arciniegas
Noticias de la niebla 
(Pluma de Mompox) 


El aforismo, el poema breve, el cuento corto: he aquí tres géneros que son parientes entre sí. Cuentan con pocas líneas para producir una explosión, una eclosión, un cambio inesperado, un asombro por estrenar. Y Triunfo Arciniegas (Málaga, Colombia, 1957) es un escritor especialmente dotado para los tres –aforismo, poema o cuento breve–, como lo muestran los muy poéticos textos de este libro suyo casi secreto, en el que aparecen los muy divertidos, muy significativos juegos de palabras “en coitos circuitos me electroputas” al lado de hermosas historias de poco más de una sola línea: “al brincar, la sombra del caballo se engarzó en el alambre de púas de la cerca, donde permaneció hasta desteñirse”.
Colombia es tierra de minicuentos y a ello han contribuido de manera significativa Guillermo Bustamante y Harold Kremer, quienes hace años dirigen la publicación –ahora virtual– llamada e-Kuóreo, en la que han aparecido –ellos cuentan su cuenta– 2.125 cuentos. Pasearse por esa página es una dicha. Y en ella aparece Arciniegas con algunos de los cuentos de Noticias de la niebla. Observando lo bien que escribe, observando el dominio que tiene de varios géneros, no dudo en reconocer a Triunfo Arciniegas como uno de los más notables escritores colombianos de hoy.





Con Las batallas de Rosalino Triunfo Arciniegas ganó el premio Enka de 1989. Era un desconocido y éste es su primer libro, dato que se vuelve relevante al leerlo ahora, pues es asombroso que un estilo tan rico, tan recursivo, una imaginación tan, pero tan desbordante correspondan a lo que es un primer libro, casi siempre notoriamente tímido, hasta torpe a veces. Pero no, éste es un hermoso libro que resulta la mejor prueba que existe para un libro destinado a lectores de alrededor de diez años de edad. Esa prueba es paradójica: lo que muestra que un libro para niños es bueno es que un lector adulto lo lea con deleite, con placer. Y eso ocurre aquí, con Las batallas de Rosalino
.

La edición que leo es reciente y trae dos regalos de excepción, uno es un texto del mismo Arciniegas datado en 2002 que refiere a la elaboración de este libro: “escribí de una sola sentada la primera versión en Meissen, un barrio del sur de Bogotá en 1988. Una noche me despertaron las mujeres de la casa porque se habían entrado los ladrones y como era el único hombre en ese momento, me correspondía enfrentar el peligro, me armé con una escoba y, seguido por las temblorosas mujeres, esculqué todos los rincones de los tres pisos. ‘Que no haya nadie, que no haya nadie’, me decía. Por fortuna no había nadie. Amanecimos conversando en la sala (...) cuando… mis amigas… se fueron a dormir, entones me senté a trabajar en una idea que me rondaba desde el año anterior, dichoso porque había salvado las doncellas de los peligros de la noche. Escribí durante más de treinta horas sin parar. Durante el día sólo hacía una pausa para bajar a comer, pero durante la noche ya no había necesidad. El rumor de la máquina inundaba la casa. ‘Anoche dormí tan tranquila sabiendo que usted estaba despierto’, me dijo una de las mujeres”. Cuenta que el personaje principal es un herrero, como su padre, y cuenta que en los catorce años que llevaba el libro escrito hizo veinticuatro versiones distintas de Las batallas de Rosalino.

La historia que cuenta está resumida en el capítulo 2: Rosalino “se hizo famoso por las tres grandes batallas y la naturaleza de los tres terribles contendores: el zancudo que horrorizaba a las pulgas, la bruja que perseguía al gato y el dragón de Chíchira que robaba muchachas. Los bandidos hacían y deshacían en su reino. Ya casi no quedaban pulgas en el vecindario; el zancudo, que se creía invencible. De la bruja, gorda y melindrosa, se decía que solo se alimentaba con caldo de gato negro. Ya casi no quedaban gatos en el vecindario. Y, en cuanto al dragón, no respetaba muchacha bonita, ojalá fuese negra y de pasito tun tun”.

Mi personaje favorito de Las batallas de Rosalino es Clodoveo Tatatá, el árbol, sí, un árbol, que está en la casa de Rosalino: “Clodoveo, el árbol que sombrea la casa de Rosalino, se estremece y suspira su cosecha de pájaros. Por la ventana espía la ceremonia matutina del maestro, que se endereza entonces para evitarse la joroba aunque hace como setenta años que nació. Pero ‘es mejor prevenir que lamentar’, Clodoveo, corazón de pájaro, se estira hacia allá, al otro lado de la casa, como anhelando otros aires. Temblor de hojas en la música del viento. Lamenta que no sea domingo, cuando Rosalino descabeza una siesta debajo de la conversación de los pájaros, y suspira: ‘el que a buen árbol se arrima, buen sombra lo cobija’. Clodoveo, repleto de pájaros y hojas multicolores, se siente nube, viento, pájaro, estremecido por un pensamiento todavía mejor: ‘el que con pájaros anda, al fin vuela’. Clodoveo entonces, tan tierno, parece flotar: se come los pájaros, la casa, los tréboles. Se come las nubes que pasan, el viento perfumado, los caminos, y es feliz hasta las mismas raíces. La tierra se endulza y la savia es pura miel. Se dicen cosas de Clodoveo Tatatá, el árbol que sombrea la casa de Rosalino, la más bonita de Monteadentro. Que de noche viaja a otros países con su cosecha de pájaros. Que se pone de camisa una nube gris y se pinta bigotes, habla lenguas extrañas y las hojas se alborotan como borrachas. Que a medianoche baila junto a la luna y al amanecer se queda quieto en su lugar de siempre, lleno de viento y música. Eso se dice de Clodoveo Tatatá”.


Darío Jaramillo Agudelo
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Abril de 2026



jueves, 30 de abril de 2026

Federico García Lorca / Poeta sin voz

 

Federico García Lorca en Granada, en 1935.
Federico García Lorca en Granada, en 1935.CENTRO FEDERICO GARCÍA LORCA


Federico García Lorca, poeta sin voz

Nadie queda ya que reconozca la voz de García Lorca. Escuchamos su música al piano. Y lo vemos moverse con la sonrisa grande en las grabaciones de entonces. Pero su voz no aparece.

Pedro Mairal / «Me gusta tensar el lenguaje»


Pedro Maura’s

ENTREVISTAS

Pedro Mairal : «Me gusta tensar el lenguaje»

Por Dolores Caviglia

El escritor argentino Pedro Mairal habla en esta entrevista sobre su último libro, La uruguaya, y cuenta cómo consigue mezclar lo bajo y lo sublime sin perder elegancia.

 Pedro Mairal

El título nunca hace a la obra. Eso Pedro Mairal lo sabe bien. Si no, no hubiera habido forma alguna en que el primer libro que agarró de la biblioteca de sus padres y leyó de la primera a la última hoja lo hubiese marcado como lo hizo. Para siempre. Se llama Mancha y Gato, aunque en su idioma original es mucho más poético: De la Cruz del Sur a la Estrella Polar. Es la travesía de un hombre suizo nacionalizado argentino que decidió ir a caballo, a dos caballos, uno de pelaje overo (Mancha) y el otro gateado (Gato), desde Buenos Aires hasta Nueva York.