Mostrando entradas con la etiqueta John Le Carré. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Le Carré. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de enero de 2022

Espionaje / El sigiloso talento de saberlo todo

 


Política argentina

Espionaje: El sigiloso talento de saberlo todo

Tras la muerte de Nisman, las figuras del espía, del carpetazo y de las escuchas coparon la TV y las librerías.

Osvaldo Aguirre
15 de marzo de 2017


Desde la muerte del fiscal Alberto Nisman, el ex agente de inteligencia Antonio Horacio Stiuso comenzó a ocupar un lugar central en las intrigas que atraviesan a la política argentina. La divulgación de escuchas telefónicas a la ex presidenta Cristina Kirchner aparece como el capítulo más reciente de una historia que suele ser narrada en clave de conspiración y tiene como protagonista a un personaje rodeado de un aura de misterio y temor. En las crónicas y los libros de investigación periodística que lo abordan, el enigma del espía evoca tanto representaciones clásicas de la ficción como especulaciones sobre los lazos entre poder y verdad, en la tradición del género de la denuncia.

John le Carré / La ética de los espías melancólicos




Novela policial

La ética de los espías melancólicos

Con una trama que vuelve a sucesos de la Guerra Fría, John Le Carré analiza y juzga el juego cruel que mueve a sus personajes.

Margarat Averbach
22 de febrero de 2018

Las novelas de John Le Carré están marcadas por una prosa aparentemente fluida y una concepción muy compleja del mundo y de las fuerzas que lo manejan. Eso sucede tanto en los libros sobre espías que lo hicieron famoso como en otros, como El jardinero fiel, donde se explora el mundo de las corporaciones y el dinero.

Un género y una tradición / Novelista y espía, dos oficios secretos



Un género y una tradición

Novelista y espía, dos oficios secretos

De Graham Greene a John Le Carré, hubo notables casos de superposición profesional que dieron brillantes obras literarias. Nuevas ediciones confirman la vigencia de un género imbatible.

Pablo de Santis
23 de octubre de 2020


"El coronel preguntó a Ashenden sobre gran número de temas y bruscamente le sugirió entrar en el Servicio Secreto, para el que le reconocía excepcionales aptitudes. En efecto, Ashenden estaba familiarizado con varios idiomas europeos y su profesión constituía una excelente excusa. Con el pretexto de que estaba escribiendo un libro, podía visitar cualquier país sin despertar sospechas”.

jueves, 21 de octubre de 2021

Una novela póstuma, último misterio de John le Carré

John le Carré


Una novela póstuma, último misterio de John le Carré

Un acto familiar en el Reino Unido recuerda la vida del escritor, del que se acaba de publicar ‘Proyecto Silverview’


Guillermo Altares

19 de octubre de 2021


Uno de los invitados al acto íntimo celebrado este martes con el que su familia ha querido despedir a John le Carré en el norte de Londres, fue Murat Kurnaz, un turco detenido ilegalmente por la CIA tras el 11 de septiembre, enviado a una prisión secreta en Afganistán, torturado y posteriormente encarcelado en Guantánamo. Kurnaz, que resultó inocente y fue liberado tras un largo proceso, habló en un breve vídeo sobre la ayuda que el escritor británico le prestó durante la defensa de su caso, que en parte inspiró El hombre más buscado. “Fue un gran hombre”, señaló Kurnaz. El periodista Yassin Musharbash, que le ayudó en la investigación de aquella novela sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por la Administración de Bush en la guerra contra el terror, recordó en la misma ceremonia una frase que resume la vida y la obra de un escritor obsesionado por las personas que logran mantener la decencia en un mundo indecente: “Pensaba que, al final, no son los escritores los que cambian el mundo, por eso admiraba a los activistas”.

El último giro maestro de Le Carré / El novelista se hizo ciudadano irlandés antes de morir

John le Carré



El último giro maestro de Le Carré: el novelista se hizo ciudadano irlandés antes de morir

El Brexit alejó del Reino Unido al autor que mejor retrató el alma británica de la posguerra



Rafa de Miguel
Londres, 1 de abril de 2021

David Cornwall (Poole, Reino Unido, octubre 1931-diciembre 2020), conocido y reverenciado en todo el mundo con el nombre de John Le Carré, acabó sus días con un último giro de guion a la altura de sus novelas de espionaje. El autor que mejor retrató la Inglaterra de posguerra y la doble moral de un imperio en decadencia, que amaba a su país tanto como detestaba a sus políticos, adquirió la nacionalidad irlandesa poco antes de su fallecimiento, según ha revelado su hijo Nicholas Cornwall. El Brexit fue la gota que colmó el vaso de la decepción de un escritor profundamente europeo, con especial amor hacia Alemania y su cultura. Su amigo, el novelista irlandés John Banville, ya había revelado en los días posteriores a su muerte, el pasado diciembre, que Le Carré había comenzado a interesarse y a rastrear su genealogía en la vecina isla. “Cuando el funcionario encargado del registro en la ciudad de Skibbereen, condado de Cork, le dijo ‘bienvenido a casa’, se sintió profundamente conmovido, fue un enorme giro emocional, un despertar de sí mismo y de su propia historia que le había eludido durante toda la vida”, ha contado su hijo en el documental radiofónico Un escritor y su país: John Le Carré a través de seis décadas. BBC4 lo estrenará este sábado a las nueve de la noche, hora peninsular española.


La última fotografía de su padre, ha revelado, muestra a un Le Carré envuelto en una bandera irlandesa que le había regalado Nicholas, con la cabeza reclinada y el esbozo de una sonrisa. Banville ya contó que su amigo había comenzado el proceso de solicitud de pasaporte, pero ha sido ahora cuando por fin se ha sabido que el escritor que más amor profesó hacia una Inglaterra que sus enemigos estaban arrebatándole logró cometer la traición más exquisita: se abrazó a Europa a través de su ascendencia irlandesa, por parte de la abuela materna.

John le Carré / El espía que surgió del frío / Sheri Gee




JOHN LE CARRÉ

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO

Dirección de arte: Sheri Gee



jueves, 17 de diciembre de 2020

Las mejores películas y series basadas en novelas de John le Carré

 


Las mejores películas y series basadas en novelas de John le Carré

Sara Heredia

14 dic. 2020 a las 14:33

El maestro de las historias de espías ha muerto a los 89 años después de dejar un enorme legado.

John le Carré, el maestro de las novelas de espías, ha fallecido el 13 de diciembre a los 89 años en un hospital de Cornualles. Si hay alguien que manejase a la perfección el mundo del espionaje ese era el británico, que ha dejado para la posteridad un legado lleno de tramas adictivas, corrupción en altas esferas y mucho entretenimiento. Todo un imprescindible para los amantes del suspense internacional y la acción, del mismo modo que Stephen King es el referente a seguir para los fans del terror.

Sus libros han repasado la caída de la Unión Soviética, se ha adentrado en el tráfico de armas y ha indagado en la corrupción que existe entre los gigantes farmacéuticos. Historias con los ingredientes perfectos para seguir enganchando al público a través de películas y series. A lo largo de los años, la industria no le ha perdido ojo, como demuestran las numerosas adaptaciones de sus obras. Aquí repasamos las mejores adaptaciones de John le Carré.


EL TOPO (2011)

En El Topo, Gary Oldman da vida a George Smiley -viejo conocido de los fans de Le Carré-, un espía británico obligado a retirarse después de que una misión fracase y desencadene un cambio en los altos mandos del servicio británico. Está a punto de resignarse cuando le encargan una nueva tarea: encontrar al “topo” infiltrado en entre las altas esferas. La novela toma forma bajo la batuta de Tomas Alfredson (Déjame entrar) y lo hace de una manera brillante. Una película con ritmo pausado que no baja el tono de tensión en ningún momento. Cuenta, además, con la actuación de lujo de Oldman, por la que fue nominado a un Oscar a Mejor actor principal


EL INFILTRADO (2016)

El infiltrado no podía faltar en esta lista. En el año de su estreno, 2016, apareció en todas las recopilaciones de lo mejor del año, recorrió las principales galas de premios y cosechó un buen número de seguidores. La ficción se centra en un ex soldado británico que una noche conoce a una mujer llamada Sophie. Ésta le muestra documentos que incriminan a Richard Onslow Roper en una red de tráfico de armas y pide que le entregue a las autoridades. Lógicamente, este es solo el inicio de una trama mucho más compleja y enrevesada que no deja de sorprender al espectador. Una miniserie de seis episodios con un dúo protagonista compuesto por Tom Hiddleston y Hugh Laurie. Casi nada.


LA CHICA DEL TAMBOR (2018)

La serie estrenada en 2018 no es la única adaptación de La chica del tambor, pero sí la más relevante. En esta ocasión, Alexander Skarsgård, Michael Shannon y Florence Pugh encabezan el reparto de esta ficción de la BBC, cadena experta, por cierto, en dar vida a las novelas de Le Carré. Sigue la historia de una joven que mantiene una relación con un agente de la inteligencia israelí. Su verdadera aspiración es ser actriz, pero su vida en pareja la obliga a sumergirse en el juego de espionaje. Así termina persiguiendo a un peligroso terrorista palestino culpable de varios atentados.



EL JARDINERO FIEL (2005)

Fernando Meirelles se atrevió con Le Carré en 2005, tan solo unos años después de haber conseguido trascendencia internacional con Ciudad de Dios. En El jardinero fiel dirige a Ralph Fiennes y Rachel Weisz en una de las adaptaciones más celebradas. Justin Quayle es un diplomático británico que investiga sobre la muerte de su esposa junto a un hombre en el norte de Kenya. Este trágico suceso destapará el terrible caso de una farmacéutica que utiliza a personas africanas como cobayas en un experimento para tratar la tuberculosis. Este infierno retratado por Meirelles es uno de los visionados obligados en la carrera del escritor de suspense.

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO (1965)

Viajamos ahora a los años 60. En 1963, John le Carré publicó El espía que surgió del frío, una novela a caballo entre Inglaterra y Alemania que se zambulle en el espionaje de la Guerra Fría. El protagonista es Alec Leamas, un espía que lleva a cabo una operación contra el jefe del contraespionaje de Alemania del Este. Con una gran acogida entre la crítica y tras convertirse en un éxito de ventas, pronto llamó la atención de Hollywood, que la llevó al cine en 1965 de la mano de Martin Ritt. Parece que hubo suerte y el éxito la acompañó en su camino hacia la gran pantalla, puesto que recibió críticas muy positivas y recibió varios BAFTA, incluyendo el de Mejor película.

EL ESPEJO DE LOS ESPÍAS (1970)

Y no podía faltar El espejo de los espías. Le Carré escribió esta novela en 1965 como respuesta a El espía que surgió del frío. Muchos lectores veían su anterior obra como un homenaje a los servicios de espionaje británico, justo lo contrario de lo que quería representar. Por ese motivo, El espejo de los espías explora el lado menos glamuroso del espionaje a través de una incompetente agencia de inteligencia conocida como El Departamento. Frank Pierson -guionista de Tarde de perros y productor de Mad Men, entre otros muchos trabajos- se encargó de adaptarla en 1970 en lo que fue su debut cinematográfico.


EL HOMBRE MÁS BUSCADO (2014)

Dejando atrás las décadas de los 60 y 70, John le Carré también trató algunos de los acontecimientos que han marcado el mundo contemporáneo. En El hombre más buscado se adentra en la época post 11S y en las consecuencias del terrible atentado contra las Torres Gemelas. En este contexto nos encontramos con Isaa Karpov, un musulmán checheno que termina en Hamburgo tras ser torturado ilegalmente. Llega allí sin papeles y con una enorme cantidad de dinero encima. Su presencia despierta el interés de los espías alemanes, que empezarán a seguirle la pista. Se trata de la última película de Philip Seymour Hoffman y podemos decir que terminó su carrera por todo lo alto. El actor brilla como Günther, el agente antiterrorista alemán al cargo del equispo de espías.

SMILEY’S PEOPLE (1982)

Lo de llevar al maestro del espionaje a televisión no es una cosa de nuestros días. La BBC lleva trabajando con sus historias desde 1979, siempre con gran acogida. En 1981 estrenó Smiley’s People (Los hombres de Smiley), una miniserie de seis episodios dirigida por Simon Langton (Orgullo y prejuicio) con Alec Guinness (La guerra de las galaxias) como protagonista. Aquí nos centramos en George Smiley, el recurrente protagonista de las historias de Le Carré. Está a punto de retirarse cuando uno de sus antiguos activos es asesinado. Este suceso destapa una operación clandestina dirigida por Karla, némesis de George Smiley, en su propio beneficio.



EL SASTRE DE PANAMÁ (2001)

Un sastre británico que vive en Panamá está pasando por varios problemas financieros cuando es reclutado por el servicio secreto británico gracias a sus buenos contactos. La información que comienza a pasar al espía Andy Osnard causa todo un revuelo en el gobierno de Estados Unidos, quienes amenazan con la invasión del país. Esta es la premisa de El sastre de Panamá, novela de 1996 que tuvo su adaptación en 2001 de la mano de John Boorman (Point Blank). Una historia cuidada y, por supuesto, llena de intriga que reflexiona acerca del mundo contemporáneo.


UN TRAIDOR COMO LOS NUESTROS (2016)



Una de las últimas adaptaciones del autor es Un traidor como los nuestros. Para The New York Times, es una de las novelas más intrigantes de Le Carré en años y lo compara con el suspense de Alfred Hitchcock. ¿Qué podemos esperar, entonces, al juntar al maestro del suspense con el padre de las novelas de espías? Aunque el resultado en la novela es todo un éxito, su adaptación a la gran pantalla se le queda algo corta. Sin embargo, no podemos dejar de recomendar la cinta de Susanna White. Se trata de una historia sencilla, pero de ritmo frenético que resulta en una hora y 48 minutos de puro entretenimiento.

Posters / El espía que surgió del frío

 


Posters / Tapas
John le Carré
EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO






Adiós a John le Carré

 

John le Carré


ADIÓS A JOHN LE CARRÉ, ESPÍA Y ESCRITOR SUPERVENTAS QUE RECHAZÓ UNA CONDECORACIÓN DE ISABEL II

Empezó a escribir con seudónimo siendo empleado de los servicios secretos británicos, que abandonó cuando un diario desveló su identidad. Como Ian Fleming, muchas de sus películas fueron llevadas al cine. Se casó dos veces y era padre de cuatro hijos.


S.C.L.
13 de diciembre de 2020


En 1989 cayó el muro de Berlín y con él se atemperó la Guerra Fría, contexto y escenario de muchas de las novelas que escribió John le Carré desde que en 1963 reventara las listas de ventas con El espía que surgió del frío. Con ese título, David John Moore Cornwell (su nombre real) se convertía en heredero del otro británico que había conquistado al mundo con sus historias de espías, Ian Fleming. El "padre" de James Bond era uno de los autores más vendidos y reconocidos de su país, algo que logró también en Estados Unidos. Fue en 1961 y gracias, entre otras cosas, a un artículo publicado en la revista Life donde se explicaba que Desde Rusia con amor era uno de los libros de cabecera deJohn F. Kennedy. El éxito le duró poco al escritor, pues falleció en 1963. Un año después, John le Carré, tomaba el testigo.

John le Carré / «Tengo cáncer. No tengo miedo. Solo quiero morir cómodamente»

 

John le Carré


John le Carré: «Tengo cáncer. No tengo miedo. Solo quiero morir cómodamente»

Cuando cumplió 88 años realizó el anuncio de que se disponía a afrontar la muerte serenamente


DANIEL MENDEZ
14 de diciembre de 2020

John le Carré está enfadado, muy enfadado. Lo demuestra en su último libro, «Un hombre decente» (editorial Planeta), que se publica esta semana. Se trata, por supuesto, de una novela -y van 25- de espionaje. Pero esta vez transcurre en la Inglaterra del brexit, al que el escritor se opone con vehemencia: «La absoluta locura del jodido brexit», dice el protagonista en un momento dado. Son palabras que podría pronunciar el propio Le Carré. O David John Moore Cornwell, su verdadero nombre, al que renunció en sus primeras obras, publicadas mientras era agente secreto en activo. Al terminar la entrevista, durante una estancia del escritor en Mallorca, hablará de Boris Johnson como «una mierda».

La edad de oro de las novelas de espionaje




La edad de oro de la novela de espías

Una nueva generación se suma a clásicos como Le Carré para aprovechar una realidad inestable y amenazante que se convierte en el escenario perfecto


Juan Carlos Galindo
2 de febrero de 2019


En un mundo de paz, concordia y prosperidad los espías no tendrían trabajo. Sin embargo, Londres es un hervidero de agentes y conspiraciones, escenario de una guerra que no tiene nada de fría, un reflejo de una realidad global convulsa de la que la ficción ha sabido sacar el mejor provecho. A la pervivencia de clásicos como John Le Carré o Charles McCarry –vivos y publicando novelas de primer nivel– se une una nueva generación de escritores como Daniel Silva, Ben Macintyre (autor de investigaciones históricas que se leen como novelas), Mike Herron o Charles Cumming. Hablamos con estos dos últimos, invitados a BCNegra, para saber cómo se han multiplicado las amenazas y la inestabilidad y cómo se refleja eso en la ficción de espías, inmersa en su especial edad dorada.

John le Carré / El legado de los espías / Al calor de la guerra fría

 



Al calor de la Guerra Fría

John Le Carré vuelve al mundo de 'El espía que surgió del frío' en su nueva e interesante novela, propensa a la fábula, las ensoñaciones y la fantasía erótica



Justo Navarro
22 de enero de 2018

Peter Guillam, espía jubilado, olvida en una granja francesa los años ingenuos de la juventud, cuando a las órdenes de maestros del engaño como George Smiley combatió heroicamente en la Guerra Fría, esa guerra mundial que ya nadie recuerda. Y entonces, en una fecha imprecisa del siglo XXI, Reino Unido, Estado al que sirvió, le pide cuentas a propósito de una operación contra la Stasi, la inteligencia de la República Democrática Alemana (RDA). La Operación Carambola (en el original, Windfall) fue uno de los montajes más sucios del espionaje británico: hacia 1962, en el recién construido muro de Berlín, cayeron un agente fiel y una inocente. Cuatro o cinco décadas más tarde, los hijos de los sacrificados exigen que el Estado y sus peones respondan ante la justicia de la muerte de sus padres.

La nueva novela de John Le Carré, El legado de los espías, vuelve al mundo de El espía que surgió del frío (1963), la mejor historia de espionaje que Graham Greene decía haber leído nunca (y es difícil no coincidir con él), un éxito literario y cinematográfico. David Corn­well, súbitamente millonario, pudo dejar su trabajo de espía para ser el escritor Le Carré. Había acabado con los héroes a lo James Bond y había revolucionado las novelas de espionaje. Se consagró como el cronista literario de la guerra entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. Publicó obras maestras como El topo (1974) o Un espía perfecto (1986), la mejor novela inglesa posterior a 1945, según Philip Roth. Y demostró que se equivocaban quienes veían en el derrumbamiento de la Unión Soviética un presagio de la extinción del novelista Le Carré.

Tom Wolfe ha elogiado el instinto de Le Carré para captar el espíritu de los tiempos, atento siempre a la geopolítica de actualidad, a las sucesivas guerras más o menos encubiertas en distintos frentes internacionales, hasta la amenaza del extremismo islámico y su uso por las potencias occidentales (Una verdad delicada —2013—, su última novela antes de El legado de los espías). Terminada la Guerra Fría, la mirada de Le Carré cambió: dejó de fabular como un posible personaje de sus historias, un espía más, entre la duda moral y el automatismo del deber, y empezó a escribir novelas periodísticas, muchas veces próximas al artículo de opinión.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Abecedario John le Carré

John le Carré en Cornualles, con su casa al fondo, en 2009.
John le Carré en Cornualles, con su casa al fondo, en 2009.CARLES RIBAS

Abecedario 

John le Carré

Espía, novelista, ciudadano y hombre decente. Un repaso al mundo del escritor británico, maestro del suspense y uno de los autores más leídos de nuestro tiempo, fallecido el sábado a los 89 años

Guillermo Altares
14 de diciembre de 2020


El escritor británico John le Carré, fallecido el sábado en Cornualles a los 89 años, fue a la vez un personaje público y un hombre secreto que se escondía a plena vista, un espía en el juego mortal de la Guerra Fría y un narrador de éxito mundial. Revolucionó la novela de espionaje, que convirtió en alta literatura. Algunos pensaron que su mundo de ficción se había acabado con la caída del muro de Berlín, pero siguió publicando magníficas novelas, que lograron atrapar el mundo contemporáneo.

“Para un abogado, la verdad son los hechos sin adornos”, escribió en su libro de memorias, Volar en círculos (Planeta, como toda su obra en castellano), en el que pasa de puntillas sobre su papel en los servicios secretos británicos. “Que sea posible hallarlos o no ya es otra historia. La auténtica verdad no reside en los hechos —si es que reside en algún sitio—, sino en los matices”. Su vida y su obra estuvieron, sin duda, llenas de ellos. La última frase de su último libro puede servir para resumir su vida: “Quise decirle que era un hombre decente, pero ya era muy tarde”.

Aquí van 10 conceptos, un abecedario Le Carré para intentar definir a un autor que siempre quiso escapar de cualquier definición.


Brexit

John le Carré quiso terminar su carrera como novelista en 2013 con Una verdad delicada, una clásica novela de espías. Sin embargo, la indignación que le provocó la el resultado del referéndum de 2016 le llevó a escribir un nuevo libro, Un hombre decente, en el que resucita a su personaje más célebre, George Smiley. La historia de la publicación de esta novela de despedida refleja los avatares del Brexit, porque Le Carré quiso que saliese justo en el momento en que el Reino Unido abandonaba la Unión. Sin embargo, acabó por editarla antes, en el otoño de 2019, porque a falta de acuerdo, el Brexit se retrasaba una y otra vez y él, enfermo de cáncer, sentía que se le acababa el tiempo. Al final, el escritor ha muerto dos semanas antes de que, finalmente, se produzca la salida.

Era un tema que le indignaba. Le Carré fue un hombre cordial y divertido, tremendamente educado. Sin embargo, al hablar del Brexit le llevaban los demonios. “Es sin duda alguna la mayor idiotez que ha perpetrado el Reino Unido desde la invasión de Suez en 1956”, explicaba en una entrevista en 2019.


La Casa Rusia

Cine

Pocos autores contemporáneos han sido tantas veces llevados al cine: muchas de las novelas de Le Carré se han convertido en películas, algunas excelentes como El espía que surgió del frío, El jardinero fiel, El topo o El hombre más buscado, y en series. De hecho, se podría decir que el éxito planetario que logró la BBC con Calderero, sastre, soldado, espía (titulo original de El topo) y La gente de Smiley, protagonizadas en los setenta por Alec Guiness como George Smiley, anticiparon la era de las series globales en la que vivimos. En la última adaptación, El infiltrado, participó como productor ejecutivo junto a sus hijos.

Sin embargo, sus devaneos con el cine iban mucho más allá de sus propias películas. Le encantaba contar anécdotas de Stanley Kubrick, de quien fue amigo y que le cerró un cine para que pudiese ver El resplandor, pero sobre todo de Sydney Pollack, con quién emprendió varios proyectos que nunca llegaron a cuajar. Se encerraron para escribir un guion basado en Una pequeña ciudad de Alemania en la casa de Suiza donde la familia Le Carré pasaba los inviernos. Pero Pollack descubrió el esquí y se dedicó a bajar por las pistas. Se convirtió en tan habitual del chalet alpino, que acabó tomándose confianzas como prestárselo a Robert Redford. “Por desgracia, nunca coincidí con él, pero durante muchos años a partir de entonces cada vez que iba al pueblo me rodeaba el aura de prestigio de ser amigo de Robert Redford”, escribió en Volar en círculos.

Casa de John le Carré en Cornualles

Cornualles

Cornualles, en la punta suroeste de Inglaterra, es una tierra de leyendas y misteriosos círculos de piedra prehistóricos. Allí se sitúa el origen mítico de la leyenda del rey Arturo. Y allí también, en un lugar llamado Tregiffian, en la costa sur de la península, estableció John le Carré su casa, cuando se compró un terreno tras el éxito de El espía que surgió del frío. Encontró su lugar en el mundo en una granja abandonada: allí se cultivaban frutas que crecían antes que en el resto del país y se enviaban por tren a Londres. Cuando, gracias a la aviación, pudieron traerse desde el sur de Europa, quedó desierta y fue una ganga. La casa fue creciendo con los años, con viviendas para sus hijos y sus nietos, recuerdos y libros. Con una imponente vista del mar y de los prados vecinos, es un lugar tan sencillo, humilde y acogedor como el propio Le Carré. Cerca de allí falleció el pasado sábado para entrar, él también, en la leyenda.



‘El espía que surgió del frío’

Esta novela representó un antes y después en su vida. Su tercer libro, editado en 1963 cuando todavía trabajaba para el servicio secreto con una cobertura diplomática, le permitió dedicarse a escribir, una labor que le apasionaba. “Me encanta hacer lo que estoy haciendo en este mismo instante: emborronar un papel como un hombre escondido, sobre un escritorio pequeño e incómodo, en una tormentosa madrugada de mayo”, relató.

Adaptada muy pronto al cine, en 1965 por Martin Ritt con Richard Burton como protagonista, está considerada una de las mejores novelas de espías de todos los tiempos. Su influencia en la forma en que vemos la Guerra Fría es difícil de medir, pero sin duda cambió la percepción del pasado. Se trata de un libro triste, duro, protagonizado por un antihéroe, Alec Leamas, y en la que ya aparece su personaje más célebre, George Smiley. El marco es Berlín poco después de la construcción del muro y en su trama surgen la traición, la mentira, los pactos fáusticos que hay aceptar en nombre de un bien mayor, la lucha de la libertad contra el totalitarismo, en fin, los grandes temas que marcaron su vida y su obra, que se pueden resumir en uno: el combate por permanecer moral en un mundo inmoral.

El escritor John Le Carré, en un hotel en Deia, Mallorca, en 2019.
El escritor John Le Carré, en un hotel en Deia, Mallorca, en 2019.SAMUEL SÁNCHEZ

Engaño

Cuando se le preguntaba a Le Carré por su novela favorita, apenas se lo pensaba: Un espía perfecto, uno de sus libros más voluminosos y complejos. Y no era el único de esa opinión. Philip Roth, por ejemplo, era también un entusiasta de la novela más personal de su autor (incluso más que su autobiografía). Los grandes temas de este libro son el engaño y los secretos de familia, que aparecen una y otra vez en su literatura. Pero, por encima de todo, Un espía perfecto representa un ajuste de cuentas con el personaje más importante de su vida, su propio padre, Ronnie, que define como “embaucador, farsante y ocasional visitante de la cárcel”.

Ronnie era un mentiroso, un ladrón de guante blanco (y a veces no tan blanco), un tipo capaz de aparecer en la lista de los más buscados por estafa y plantarse en las carreras de Ascot como si fuese un millonario. La figura de Ronnie convirtió a Le Carré en un escéptico sobre el género humano, pero también en alguien que consideraba muy importante la ética y las decisiones morales. “La opción decente es algo que marca mi propia vida”, explicó en una entrevista. “Qué hacer con mi padre cuando me di cuenta de que era un estafador. ¿Avisar a la gente de que no tratase con él? Mi solución fue escapar a Suiza a los 16 años”.


Guerra Fría

Se consideraba un soldado de la Guerra Fría. Fue reclutado en 1958 por el MI5, los servicios secretos interiores británicos, y en 1960 se pasó al MI6, el espionaje exterior y estuvo destinado en Bonn y Hamburgo. Abandonó el servicio en 1964, cuando empezaba su éxito literario, porque fue uno de los muchos agentes delatados por Kim Philby. En las entrevistas explicaba que mantenía contacto con viejos amigos de los servicios secretos y con agentes en activo. Pero nunca quiso revelar qué hizo porque, sostenía, tenía el deber (hacia sus colegas y hacia su país) de mantener el secreto.

Sin embargo, su biógrafo, Adam Sisman, desvela en John le Carré. A Biography, libro publicado en 2016 y no traducido al castellano, algunos secretos del autor. Cuando estaba en el MI5, Le Carré informó sobre sus compañeros, entró en sus cuartos para fisgar, denunció su afiliación comunista. “Le pidieron que adoptase una personalidad de izquierdista”, escribe. “Su labor consistía en infiltrarse en grupos de extrema izquierda, informar sobre quién estaba presente e identificar a comunistas hasta entonces no conocidos”. En una conversación con Timothy Garton Ash, confesó que lo que hizo aquellos años le obsesionó durante el resto de su vida.

Con la desintegración de la URSS, algunos agoreros consideraron que se había acabado su literatura, que nunca se repetirían sus obras maestras como El Topo, La gente de Smiley o El honorable colegial. Sin embargo, siguió publicando grandes novelas, algunas magistrales. Trató temas como el poder de las grandes farmacéuticas en El jardinero fiel, la tortura en la lucha contra el terrorismo en El hombre más buscado, los paraísos fiscales y los poderes en la sombra en El sastre de Panamá y Single & Single. Llegaron tiempos nuevos, pero Le Carré siguió siendo grande.

El escritor John le Carré, en 1963.
El escritor John le Carré, en 1963. RALPH CRANE (THE LIFE / GETTY)

Invasión de Irak

La guerra contra el terrorismo de George W. Bush y la invasión angloestadounidense de Irak de 2003, con el apoyo del Gobierno de José María Aznar, convirtieron a John le Carré en un militante. Uno de sus mejores amigos, Philippe Sands, abogado y escritor de éxito con Calle Este Oeste, relata que le conoció precisamente en un encuentro con un preso de Guantánamo. Escribió artículos, novelas como El hombre más buscado, dictó conferencias. Era un tema que le obsesionaba. Pensaba que todo lo que se había hecho para ganar la Guerra Fría, que todos los sacrificios morales, todas las traiciones, solo tenían un sentido si desembocaban en una sociedad más justa y libre. “Nuestra principal defensa ante los ataques terroristas es ser una sociedad abierta y democrática, la mejor que podamos”, dijo en una entrevista en 2009. Vio como, desde el 11 de septiembre de 2001, muchos de esos ideales se derrumbaban.


Le Carré, John

El verdadero nombre de John le Carré es David Cornwell. Tuvo que adoptar un pseudónimo porque cuando empezó a publicar novelas todavía trabajaba para el servicio secreto. El problema es que no se sabe qué significa. “El nombre es una máscara”, escribe su biógrafo, Adam Sisman. “Aunque su tapadera fue descubierta hace mucho tiempo, le ha ayudado a mantener al público a distancia. Es uno de los varios medios que ha usado para ocultar sus huellas y confundir a los que le siguen la pista. Su decisión de adoptar un pseudónimo era comprensible; pero su elección del nombre John le Carré sigue siendo misteriosa. A lo largo de los años ha dado varias explicaciones al respecto, pero ha admitido que ninguna de ellas es cierta”.

Kim Philby, fotografiado en su casa en Moscú.
Kim Philby, fotografiado en su casa en Moscú. PHILLIP KNIGHTLEY / THE SUNDAY TIMES

Philby, Kim

Fue el mejor agente doble de todos los tiempos. Junto a Donald Maclean, Guy Burgess y Anthony Blunt, Kim Philby formó el llamado Círculo de Cambridge, que logró infiltrarse en las más altas esferas del poder británico, no solo de los servicios secretos. Hasta su fuga a Moscú en 1963, Philby delató a decenas de agentes británicos. Uno de ellos fue el propio Le Carré. A lo largo de los años, intentaron muchas veces reunirles, pero el escritor siempre se negó. “No podría haberle dado la mano”, declaró en una entrevista. “Estaba empapada de sangre. Habría sido repulsivo”. Por otro lado, como explica Adam Sisman, le hubiese encantado conocerle desde un punto de vista estrictamente literario, porque Philby encarnaba todos los temas que había tratado en sus libros: el doble juego, la lealtad a unos ideales, aunque estén tremendamente equivocados, la capacidad para escabullirse.

Alec Guinness como George Smiley en 'El Topo'.
Alec Guinness como George Smiley en 'El Topo'.

Smiley, George

Es el personaje central de su literatura, un viejo espía cansado que desde el Circus controla a agentes dobles y, a la vez, los busca. George Smiley aparece en diez de sus novelas y regresa en las últimas páginas de su último libro, Un hombre decente. Nadie mejor que las palabras del propio Le Carré para definir lo que representó este personaje que lleva sobre sus hombros toda la carga de la Guerra Fría: “Smiley sabía que había utilizado los métodos del absolutismo para derrotar a Karla y sintió que había sacrificado su propia humanidad, que se había traicionado a sí mismo”.