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miércoles, 15 de abril de 2026

Michael Cunningham / “Escribir sobre alguien conlleva dispensar un cierto tipo de perdón”

 


El escritor Michael Cunningham, en Brooklyn el 5 de agosto de 2023.
El escritor Michael Cunningham, en Brooklyn el 5 de agosto de 2023.ERIC RUBY (NEW YORK TIMES / CONTACTOPHOTO)


Michael Cunningham: “Escribir sobre alguien conlleva dispensar un cierto tipo de perdón”

El autor de ‘Las horas’ construye un nuevo tríptico en ‘Día’, una novela que transcurre en Nueva York durante la pandemia en un mismo día a lo largo de tres años consecutivos

viernes, 9 de enero de 2026

Michael Cunningham en “Día”, los tiempos extraños que hemos vivido

 


Emma Rodríguez

28 de diciembre de 2024

miércoles, 10 de junio de 2020

150 años sin Dickens / 15 escritores opinan sobre su legado e influencia


'Dickens' Dream', cuadro inacabado del pintor Robert W. Buss (1804-1875).
'Dickens' Dream', cuadro inacabado del pintor Robert W. Buss (1804-1875). 

150 años sin Dickens: 

15 escritores opinan 

sobre su legado 

e influencia

Javier Marías, Jonathan Coe, Dave Eggers, Salman Rushdie, Margo Glantz, Junot Díaz y Colm Tóibín, entre otros, analizan el influjo del autor inglés, fallecido hace un siglo y medio, en su educación como lectores y su manera de escribir


Alex Vicente
9 de junio de 2020



Javier Marías

“Su realidad jamás es plana, porque no la ofrece en bruto, sino destilada”

Empecé a leer a Dickens en la infancia, tal vez me estrené con Historia de dos ciudades y seguí con Oliver Twist y David Copperfield (Cuento de Navidad siempre me aburrió). Nunca he dejado de frecuentarlo, y, ya adulto, conocí Casa desolada, acaso su mejor novela. Creo que si su obra pervive es por lo que perviven cuantas lo logran, desde Cervantes, Shakespeare y Sterne a Proust y Faulkner: era un extraordinario estilista, y sus textos, bajo su apariencia melodramática o humorística, contienen una profundidad que aún nos hace pensar y nos revela lo que ignorábamos que quizá intuíamos. Parecen entretenimiento y lo son; parecen historias adictivas mientras uno las lee, y lo son; parecen realistas y hasta costumbristas en ocasiones, y lo son, pero en escasa medida, porque la realidad que presentan es una realidad estilizada y rayana en lo inverosímil, como demuestran los propios nombres de sus personajes. Su realidad jamás es plana, porque no la ofrece en bruto, sino destilada.