Carmen Balcells me csmbió la vida. Lo he repetido muchas veces como si el hecho fuera algo extraordinario. Lo fue, en efecto, para mí, aunque no para ella. Para ella, cambiar la vida de sus escritores, hacerla mucho más digna y confortable, era algo ordinario. Entraba en su día a día, en su manera de entender el trabajo de agente literaria, si le caías bien o si consideraba que tenías un mínimo talento en el que valía la pena invertir.
Vida y milagros de Carmen Balcells en "Traficante de palabras", de Carme Riera
Claudio Zeiger 3 de abril de 2022
En Carmen Balcells, Traficante de palabras, la escritora española Carme Riera aborda la figura de la super agente literaria del boom latinoamericano en Barcelona, que revolucionó el mercado editorial español y conquistó por siempre el corazón de Gabriel García Márquez.
Andrew Wylie, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en 2017.LISBETH SALAS
Andrew Wylie: “Llevamos tiempo buscando un nuevo hogar para Louise Glück”
El Chacal rechaza haber roto la lealtad con Pre-Textos, sello español que ha editado siete de los 11 libros de la poeta antes del Nobel. “Ha habido promesas incumplidas”, dice el agente
Ferrán Bono
Valencia, 22 de noviembre de 2020
Andrew Wylie, el agente más importante del ámbito literario internacional, sale al paso de la polémica generada por la no renovación a la editorial española Pre-Textos de los derechos de traducción y publicación en castellano de la nueva premio Nobel, Louise Glück. Con esa decisión, el agente al que se conoce como El Chacal en el mundo literario por su manera de negociar, rompe con la lealtad demostrada por el sello valenciano, que ha publicado siete de los libros de la autora a lo largo de 14 años antes de que ganara el galardón, cuando era prácticamente una desconocida fuera de EE UU. Wylie asegura en una entrevista por correo electrónico con EL PAÍS que “lamentablemente, Pre-Textos no ha sido fiel a ningún acuerdo”.
“Su primer contrato por la obra de Louise Glück expiró en 2015 y no pagaron el anticipo pactado para la firma del segundo. Por supuesto, les hemos escrito repetidamente, durante un período de años, más recientemente esta primavera, invitándolos a reparar esta situación, pero dejaron nuestros mensajes sin respuesta. Cuando publicaron Meadowlands [Praderas] en 2017 y A Village Life [Una vida de pueblo] en 2020, no solo fue sin pago sino sin ningún tipo de consulta sobre la traducción o la portada. Ni siquiera enviaron a Louise Glück una copia de sus propios libros”, señala el agente de escritores como Jorge Luis Borges, Vladimir Nabokov, Roberto Bolaño o Emmanuel Carrère.
Pre-Textos, una pequeña editorial independiente, se ha granjeado la simpatía y solidaridad de parte de los lectores y de los profesionales del sector por la decisión de la agencia de no renovar los derechos de traducción y publicación en castellano (para España y Latinoamérica). El sello no había dejado de apostar por la poeta de 78 años a pesar de no amortizar el coste de la publicación de sus libros, debido a su escasa venta. La concesión del premio Nobel el pasado mes de octubre cambió la relación. La agencia de Wylie, con sedes en Nueva York y Londres, ofreció entonces a varias editoriales españolas los derechos de Glück, “a espaldas de Pre-Textos”, según Manuel Borrás, editor del sello, que fue advertido de la operación por sus colegas.
Wylie sostiene, sin embargo, que solo “después del anuncio” [de la concesión del galardón] volvieron “a tener noticias de Pre-Textos”. “Los premios son ciertamente importantes, pero nuestra posición permanece como siempre: nuestro objetivo es trabajar con editoriales que tratan bien a los libros y a los autores. Llevamos tiempo buscando un nuevo hogar para Glück en lengua española”, asegura El Chacal, que acaba de cumplir 40 años al frente de su agencia.
¿Es ingenuo pensar que, en el caso de un poeta poco comercial debería quedarse fuera del mercado del mejor postor, como ha sucedido? Wylie responde: “Recientemente, hemos rechazado una oferta de renovación de Pre-Textos debido a sus anteriores promesas incumplidas y a la falta de comunicación, no por el bien de una subasta. Pero, en general, creo que los escritores deben colocar sus libros en las ediciones adecuadas y se les debe pagar por su trabajo, y los editores merecen ser retribuidos por las copias que venden”.
PUBLICIDAD
¿Y cómo se puede sacar provecho de una poeta tan elogiada por la crítica y poco conocida por el lector fuera de los círculos literarios estadounidenses? Responde Wylie: “Representamos a los poetas por la misma razón que representamos a los escritores serios en todos sus géneros. Si su trabajo es bueno, entonces debería ser defendido. Louise Glück tiene un público establecido en todo el mundo”. ¿Pero estaba la poeta descontenta con el trabajo de Pre-Textos? “No creo que nadie pueda estar contento con esta historia”, zanja.
Solidaridad
La no renovación de los derechos a Pre-Textos ha despertado una ola de solidaridad en escritores y profesionales que han firmado una carta lamentando que la agencia comenzara a “ofrecerla a espaldas de la editorial al mejor postor, ignorando de esa manera el esfuerzo realizado por sus editores españoles”. Wylie mantiene su posición: “Estoy seguro de que fue firmado de buena fe por personas que creen, como yo, en la importancia de la publicación literaria independiente. La obra de Louise Glück seguirá siendo publicada, como antes del Nobel, por Carcanet en el Reino Unido, por Rámus en Suecia, por Opus en la República Checa, por Edicions del Buc en catalán y por otros sellos independientes alrededor del mundo. Pero es lamentable que las personas que firmaron esta carta no pudieran conocer los desafortunados detalles del caso”.
Pau Sanchis, uno de los cuatro socios que conforman Edicions del Buc, sello que posee el único libro traducido al catalán de la Nobel, Nit fidel i virtuosa, asegura que no han tenido “ningún problema con la agencia Andrew Wylie”. “Las relaciones han sido siempre las correctas: hemos negociado lo que teníamos que negociar sin más contratiempos”. Sanchis declina comentar los problemas que Pre-Textos mantiene con el agente —”somos dos editoriales de la misma ciudad y tenemos buenas relaciones”— y se remite a que, en su caso, tenían contrato en vigor y les “quedaban dos años de vigencia”, si bien con “una cláusula vinculada a un número de ejemplares: como con el premio agotamos la edición, ahora lo hemos renovado y podremos volver a distribuir libros la semana próxima”, concreta. Edicions del Buc admite que están negociando “editar algún libro más” de Glück, informa Carles Geli. Eso haría replantearse la decisión de abandonar el proyecto editorial, como barajaban poco antes del galardón. “Poder mantener a una Nobel en el catálogo tiene peso para seguir en este oficio”, añade.
Las muestras de solidaridad hacia Pre-Textos —incluso del presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig— han sido numerosas, pero también hay profesionales que critican que la situación ha llegado a un extremo en que si una editorial decide ahora publicar en castellano a Glück parecerá una traición. “Los movimientos entre autores y editoriales son habituales en el sector y mucho más cuando los derechos de traducción y publicación ya han expirado, y una autora acaba de ganar por sorpresa el Nobel. A mí me ha pasado otras veces”, señala una fuente editorial.
BORRÁS: "NO HEMOS VENIDO A LITIGAR"
Los editores de Pre-Textos insisten en que han “pagado todo, con retraso en la última factura, sí”, apunta Silvia Pratdesaba. Aseguran que en mayo, la agencia de Andrew Wylie les propuso renovar contratos y otro nuevo libro de Glück. “No respondimos porque estábamos en el confinamiento, hicimos un ERTE y volvimos a la oficina en septiembre”, dice. La editora reconoce que se les olvidó enviar la traducción y la portada de los dos últimos libros, una exigencia poco habitual. “No hubo ninguna mala fe, y todo tiene solución”, agrega. El también editor Manuel Borrás afirma: “No hemos venido a este mundo a litigar, sino a editar sin alharacas, pero es triste que la ética sea sometida al imperio del mercado. Me puede haber decepcionado Glück con su actitud pasiva [no ha respondido a una carta de la editorial] , pero sigo diciendo que es una estupenda poeta y hay que leerla”.
Manuel Borrás: "Debemos señalar a quienes ven la cultura solo con la calculadora"
El editor de Pre-Textos, "decepcionado y triste" por la traición de la Nobel Louise Glück, agradece la "tremenda ola de solidaridad" que ha levantado el caso y defiende "la ética por encima de los beneficios".
ANDRÉS SEOANE
16 noviembre, 2020
Las mañas y manejos de la poderosa Agencia Wylie, con el temible y casi mítico Andrew “chacal” Wylie a la cabeza, son bien conocidos en el mundo editorial internacional. Muchos son los casos donde un premio importante ha alejado a autores hasta entonces minoritarios de las editoriales que los introdujeron en otros países, siendo ofrecidas sus obras al mejor postor, normalmente grandes grupos que hacen imposible la competencia.
Manuel Borrás
Por ello, aunque no exactamente inesperado, sí ha sido “un auténtico atropello” para Manuel Borrás (Valencia, 1952) —fundador y editor de Pre-Textos desde hace más de 40 años— saber hace unas semanas que tras casi tres lustros publicando en España a la poeta Louise Glück, la noticia de su reciente Premio Nobel ha servido para que, a espaldas del editor, la implacable agencia estadounidense haya ofrecido los derechos de sus futuros libros a la competencia.
Cristina Peri Rossi y Júlio Cortázar, en la casa de éste en París, en 1973, en una de las imágenes inéditas de la nueva edición del libro.JULIO CORTÁZAR / ARCHIVO PERI ROSSI
Había inquietud en el entorno de Gabriel García Márquez por sus olvidos; por ello no dudaron en llevarle ante unos reputados especialistas cubanos, allá en 2002. “Más enfermo de la cabeza está quien le ha dicho que venga aquí, después del gran libro que acaba usted de publicar, maestro”, le dijo, más forofo que científico, el médico, al poco de la aparición de las memorias Vivir para contarla. El trastorno neurocognitivo de Gabo, sin embargo, galopaba: apenas tres años después, en la entrevista que el periodista Xavi Ayén mantuvo con el escritor, este ya dejaba entrever que no escribía por problemas de salud y en 2007, en una fugaz vista a Barcelona, “ya solo reconocía a su mujer, a la agente literaria Carmen Balcells y al matrimonio amigo Feduchi”, dice el ensayista. La familia llegó hasta a desmentir a Jaime García Márquez, cuando deslizó la, oficialmente, demencia senil de su hermano, que acabaría tratándose con un galeno de Los Ángeles que le recomendó el político y amigo Pasqual Maragall, afectado de Alzheimer.
Carolina López, viuda del escritor chileno, rompe su silencio para dar su versión sobre el legado del autor y explicar los motivos que le llevaron a cambiar a los gestores de la obra
CAROLINA LÓPEZ 23 NOV 2016 - 14:03 CST
Mis argumentos son profesionales. Por eso es absurdo que Herralde y Echevarría decidan por despecho quién fue, y desde cuándo, su pareja. Con gran dolor, mis hijos y yo estamos pagando, me temo, las consecuencias de nuestra salida de Anagrama.
Andrew Wylie asegura que la viuda de Bolaño dejó Anagrama por “razones editoriales”
El famoso agente literario tacha de "especulación" las fuentes que cifran en medio millón de euros el cambio de editorial
CARLES GELI
Barcelona 6 NOV 2016 - 15:00 COT
El agente estadounidense Andrew Wylie, también conocido en el sector editorial como El Chacal por su dura forma de hacer negocios, ha decidido intervenir en el debate sobre los motivos que llevaron a Carolina López, viuda del escritor chileno Roberto Bolaño, a dejar Anagrama, su editorial de siempre, para publicar en Alfaguara, propiedad de Penguin Random House. Esta última compró en marzo los derechos integrales de la obra del autorde La literatura nazi en América y acaba de acompañar la aparición de Elespíritu de la ciencia-ficción, el último de una serie de inéditos publicados tras la muerte del autor, de la reedición de sus dos obras más emblemáticas: Los detectives salvajes y 2666.
Andrew Wylie
Feria de Guadalajara (México)
Foto de MICHEL AMADO
Andrew Wylie
“No quiero sonar arrogante, pero no necesito consejos para elegir autor”
El agente literario Andrew Wylie, apodado El Chacal, charla con EL PAÍS desde la Feria del Libro de Guadalajara
DAVID MARCIAL PÉREZ
Guadalajara (México) 30 NOV 2016 - 13:35 CST
Apodado El Chacal y con fama de encantador de viudas, en los últimos años ha logrado conquistar los catálogos de Jorge Luis Borges, Guillermo Cabrera Infante o Roberto Bolaño, del que ya ha rescatado tres libros póstumos con una fuerte polvareda en el mundo editorial. En la nómina del superagente literario Andrew Wylie (Bostón, 1947) hay más de 1100 autores. Pero que escriban en español –sumen a Muñoz Molina, Jordi Soler, Castellanos Mora o Rey Rosa– tan solo tiene 10. Por eso ha venido a la Feria Internacional del libro de Guadalajara.
¿Por qué sigue siendo importante ir a la Feria del Libro de Fráncfort?
Una jornada con editores y agentes, con sus múltiples citas, sirve de ejemplo de cómo funciona la cita editorial por excelencia
W. M. S. Fráncfort 18 OCT 2015 - 17:09 COT
Sigrid Kraus camina deprisa al Centro de agentes literarios que cerrará en menos de una hora. Es jueves, y la editora va con unos minutos de retraso. Se entretuvo más de la cuenta en la editorial Bloomsbury. Le gustaría cerrar el contrato con Hisham Matar por su novela El retorno para su sello, Salamandra. Todo está en el aire…
Cuando la conocí, en los años sesenta, en un vuelo de Londres a Barcelona, Carmen Balcells llevaba un extraño rodete en la cabeza y una camisola que parecía de abadesa. Muchas veces le tomaría luego el pelo recordando ese atuendo. Nunca sospeché en aquel viaje que ella sería en el futuro, además de mi agente literaria, mi amiga más íntima y querida.
Con la franqueza que siempre la caracterizó me dijo en aquella ocasión que había cometido un error aceptando la oferta de Carlos Barral de ser la agente literaria de la editorial Seix Barral, porque la razón de ser de este oficio era defender a los autores frente a los editores y no al revés. La segunda vez que nos vimos, no mucho después, ya había convencido a Carlos que la dejara partir y comenzaba a operar de manera independiente como agente literaria. Consiguió, por lo pronto, que Seix Barral anulara el leonino contrato que yo había firmado (sin leerlo, claro está) por mi primera novela, La ciudad y los perros, cediendo aquellos derechos por toda la eternidad y concediendo a la editorial una comisión del 50% sobre todas las traducciones. Había comenzado ya ese largo combate que ella ganaría al cabo de los años en toda la línea y cambiaría para siempre la relación entre escritores y editores en todo el ámbito de nuestra lengua. E, incluso, más allá: recuerdo muy bien el día que me llamó para contarme que, por primera vez en su historia, la editorial Gallimard, de Francia, había aceptado firmar el contrato de un libro por sólo 10 años de duración.
Los intermediarios entre escritores y editores se adaptan a los retos del siglo XXI. Los profesionales del libro debaten sobre su futuro tras la muerte de Carmen Balcells
Las agencias literarias viven una metamorfosis en medio de la tormenta del mundo del libro. / CEVDET GOKHAN PALAS (GETTY IMAGES)
En medio de la tormenta perfecta de cambios y reinvenciones que envuelve al mundo del libro, uno de los eslabones de la cadena de valor que parece confirmarse como necesario es el del agente literario. Su presencia se asegura, precisamente, por la mudanza del sector al haber asumido funciones y servicios extra, algunos dejados por los editores, lo que ha afianzado la alianza entre agentes y escritores. Ocho agencias, de las 30 que hay en España, han surgido en los últimos cinco años.
Familiares y amigos despiden a Carmen Balcells en la entrada del cementerio. / ALBERT GARCIA
“Aún no lo creo; parecía que iba a ser eterna”, comenta en un susurro la escritora Carme Riera. El atributo cobra fuerza en la pequeña iglesia romana de una sola nave y ábside, impoluta y de sillares impecables, sin duda fruto de una restauración, pagada por la agente Carmen Balcells, cuyo féretro sencillo, color cerezo, hace juego con la sobriedad del recinto, reforzada por la poca luz que se cuela en la filiforme ventana. Es la iglesia de Sant Pere de Santa Fe de Segarra, su pueblo natal, que media hora antes de empezar la ceremonia está ya a rebosar con solo 150 personas, la mayoría familiares y amigos íntimos, como deseaban los suyos. Riera es casi una excepción de entre los representados por la agencia: con su discreción natural está Eduardo Mendoza (“Es sorprendente porque como hace más de 40 años que decía que estaba pachucha pero siempre la veías tan activa…”), o Manuel de Lope y el catedrático de Literatura Luis Izquierdo o la periodista Pepa Fernández. Pocos famosos más.
Carmen Balcells, agente literaria, en su casa de Barcelona, ante un retrato suyo que le hizo el artista Gonzalo Goytisolo / MARCEL·LÍ SÀENZ
La Generalitat no convertirá la titularidad del archivo de Carmen Balcells en una reedición de la feroz pugna que mantuvo en 2009 con el Ministerio de Cultura por el del fotógrafo Agustí Centelles, pero este martes mostró su extrañeza por el anuncio de que la agente había pactado ya la venta de su legado al Estado. “En ningún momento ella me dijo que la venta de su archivo estuviera cerrada”, aseguró ayer a EL PAÍS el consejero de Cultura catalán, Ferran Mascarell. “Pero si lo está, lo está y ya nos parecerá bien porque queremos, por supuesto, que se cumpla su voluntad”, añadió.
La agente literaria Carmen Balcells, clave en la generación del 'boom', recuerda cómo y cuándo conoció a Carlos Fuentes
EL PAÍS 16 MAY 2012 - 17:22CET
"¡Que tristeza! Tengo que confesar una cosa, y es que tengo la sensación de que yo era la que debía estar esperándolos al otro lado… Pero yo sigo aquí en mi silla de ruedas. Como decía Carlos Fuentes en la entrevista que publicó EL PAÍS ayer, desde Buenos Aires, se sentía más joven que nunca. Acabo de volver a ver el manuscrito que Adán en Edén, una de sus novelas recientes. Es que cuando se muere alguien así me pongo a ordenar todo tipo de papeles como en una reacción de seguir adelante, de olvidar. Es una forma de no convertir algo tan terrible en algo natural. Yo no esperaba que se muriera Fuentes.
Lo conocí a finales de los años sesenta. Es una anécdota que recuerdo siempre. Un editor que se llama José Luis Ramírez me dijo que Fuentes estaba en Barcelona y quería conocerme. Yo le contesté que yo también. Y quedamos a comer. En ese momento sólo había leído de él Aura, y me gustaba, era un autor muy bueno, importante. Así es que el día de la comida fui a mi ropero pensando en qué ponerme porque sabía que era un hombre elegante, caballeroso, políglota y cosmopolita. Y yo tenía que ir muy bien. Después de mirar la ropa decidí ponerme un traje de dos piezas, de esa tela de cuadros pequeños blancos y negros, de espiga. Cuando llegué al restaurante vi para mi sorpresa que coincidimos en la misma tela del traje. Entonces, me dije, ‘Qué bien Carmen, por una vez…’.
La verdad es que nunca tuve mucha familiaridad con Fuentes. Es algo que he adquirido cuando cumplí 80 años. Él y Silvia, su esposa, vinieron a Barcelona a celebrarlo conmigo. Poco a poco he ido tratando con gran amor a Fuentes gracias a Silvia, y eso que yo, al principio, tenía con ella una relación cordial pero con reticencias por parte mía. Ayer recibí una frase de Javier Martín, administrador de la agencia, en la que me decía que tenemos que acompañar mucho a Silvia, se ha quedado completamente sola.
Con esta mejora de la vida y la salud tendemos a pensar en la inmortalidad, pero cuando uno llega a los 80 años es como si la policía te avisara que estamos a punto de ser detenidos. Es algo que llega para todo el mundo.
Representarlo ha sido un hallazgo. Ahora siento dolor… mucho…".