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lunes, 16 de marzo de 2020

Rosa Montero describe 18 historias de amor en 'Pasiones'




Rosa Montero describe 18 historias de amor en 'Pasiones'


AMELIA CASTILLA
Madrid 30 SEP 1999

Rosa Montero ha unido periodismo y literatura. El resultado de fusionar la curiosidad natural del reportero con el acercamiento que supone para el escritor meterse en la piel del personaje se llama Pasiones (Aguilar), una descripción de 18 historias de amor que de alguna manera han cambiado la historia. Pasiones e Historias de mujeres, su trabajo anterior, suponen el mismo tipo de acercamiento "a lo biográfico, lo histórico, el ensayo y la ficción", aseguró ayer la autora en la presentación de la obra. Los 18 idilios recogidos en Pasiones fueron publicados por El País Semanal y revisados por la periodista para su edición.La esencia de la pasión, en palabras de la escritora, es la enajenación que produce: "La pasión es uno de los sueños del ser humano. Es algo que enciende el mundo de colores, pero acaba convirtiéndose en una enfermedad". Para Rosa Montero, pasión es sinónimo de locura, y en Pasiones la hay para todos los gustos. Como ejemplo citó el caso de Rimbaud y Verlaine, que se instalaron en el daño mutuo; la peculiar historia de Lewis Carrol -"un pedófilo terrible"-, que se negó a reconocer su amor por Alice Liddel, o el "feliz" matrimonio de Stevenson y Fanny Vandegrift.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de septiembre de 1999

domingo, 7 de julio de 2019

Michelle Obama / Un viaje trepidante


Michelle Obama

Michelle Obama, un viaje trepidante


De un humilde barrio de Chicago a la Casa Blanca. Michelle Obama hace repaso a su trepidante biografía en unas esperadas memorias en las que conviven la combativa estudiante de Derecho, la madre primeriza estresada y la primera dama

Amelia Castilla
28 de noviembre de 2018


MICHELLE OBAMA HA EMPEZADO a procesar lo sucedido desde que su marido, Barack Obama, planteó la posibilidad de aspirar a la presidencia hasta la fría mañana de invierno ( 20 de enero de 2017) en que se subió a una limusina con Melania Trump y la acompañó a la investidura del nuevo presidente de Estados Unidos. “He comparado esos años con la experiencia de ser disparados por un cañón. Con todo lo que pasaba volando a nuestro lado a mil kilómetros por hora, mientras nos limitábamos a agarrarnos como si nos fuera la vida en ello”, cuenta días antes de ponerse a la venta sus esperadas memorias. A los 54 años, siente que su vida sigue progresando. No piensa detenerse. En su nueva casa, en un barrio tranquilo y lujoso de Washington, el tiempo empieza a parecer diferente. Descalza y en pantalón corto, uno de sus atuendos favoritos para moverse cómoda, disfruta de las cosas sencillas. Todavía no puede salir a la calle sin servicio de seguridad, pero gestos cotidianos como prepararse un sándwich de queso y degustarlo sola en el jardín le recuerdan que su nueva vida ya es un hecho. “Por fortuna, en estos dos últimos años he podido respirar más tranquila”, añade. Fue precisamente en su nuevo hogar donde sintió que tenía muchas cosas que contar y decidió ponerse a escribir. En Mi historia (Plaza & Janes), una biografía de más de 500 páginas, ajusta cuentas con el pasado, desde que era una estudiante negra en una elegante universidad cuyo alumnado era mayoritariamente blanco hasta su vida como madre primeriza estresada y sus ocho años como primera dama de Estados Unidos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Henning Mankell / El sueco insobornable

Henning Mankell

El sueco insobornable

AMELIA CASTILLA
29 NOV 2008
Henning Mankell es uno de los responsables del auge de la novela policiaca. El escritor sueco cuenta desde Mozambique cómo los chinos pueden convertirse en los nuevos colonizadores de África. La salida de El chino coincide con la publicación de la segunda parte de Millennium, de Stieg Larsson, que también une el compromiso con la literatura negra.

sábado, 31 de diciembre de 2016

César González-Ruano / El arte del engaño



González-Ruano: el arte del engaño

Un libro investiga la leyenda negra del escritor en el París ocupado por los nazis

Fue juzgado por la Francia libre y condenado a 20 años por colaboración con el enemigo

    AMELIA CASTILLA Madrid 2 MAR 2014 - 00:41 CET


    El escritor y periodista César González-Ruano / FOTO CEDIDA POR LA FUNDACIÓN MAPFRE (EL PAÍS)
    Si esta historia fuera una película debería rodarse en blanco y negro, regada con sobredosis de alcohol y colillas humeantes en un cenicero. Al modo César González-Ruano, el periodista de turbia y oscura biografía al que ¡sus amigos! definían con media sonrisa como un tipo amoral y sus enemigos como un periodista "comprable", un tipo con talento pero poco fiable. Trabajó en muchos de los periódicos de la época pero como corresponsal de ABC en Berlín durante los seis primeros meses en el poder de Hilter fue testigo de la noche de los cristales rotos y el decreto de las leyes que prohibían los matrimonios mixtos de los que dejó constancia en artículos con las dosis de antisemitismo que marcaba la época. A lo largo de su vida, escribió unos 30.000 artículos, crónicas y entrevistas y, hasta el año pasado, dio nombre a un premio periodístico que ahora se ha reconvertido y pasará a llamarse asépticamente Premio Mapfre de Relato Corto. Definió su oficio como "tocarle los cojones a los ángeles" y en su agitada existencia no hizo otra cosa en la tierra. Un libro, El marqués y la esvástica. César González-Ruano y los judíos en el París ocupado,que Anagrama publica el 19 de marzo, profundiza en la leyenda negra del escritor y sus negocios clandestinos. Hasta ahora se sabía que que traficaba con joyas y cuadros pero rumores nunca probados apuntaban que también podía haber tenido que ver con el mercado negro de salvoconductos para los judíos que huían desesperados de los nazis. Rosa Sala Rose y Plácid García-Planas han pasado tres años investigando la vida del escritor. “Ha sido una inmersión total en el personaje. Hasta ahora nadie se había centrado en esa etapa concreta de su vida”; cuenta García-Planas.

    martes, 27 de enero de 2015

    Jane Wilde / Los días felices de Stephen Hawking



    Los felices días de Hawking

    Jane Wilde, primera esposa del científico, narra veinticinco años de matrimonio en 'Hacia el infinito'



    Jane Wilde, primera esposa del científico Stephen Hawking, ayer en Madrid / CARLOS ROSILLO
    Viendo su apariencia frágil, con su vestido de lana azul y leotardos negros, cuesta imaginar a Jane Wilde empujando la silla de ruedas del científico Stephen Hawking, quien entonces era su marido, rodeada por tres niños pequeños. La primera esposa del cosmólogo —se casaron en 1965 y se divorciaron en 1990—, una lingüista que hizo su tesis sobre La Celestina y que adora España hasta el extremo de preparar un gazpacho o una paella, pasó ayer por Madrid para promocionar su libro, Hacia el infinito. Mi vida con Stephen Hawking (Lumen), coincidiendo con el estreno en los cines de La teoría del todo. El filme, que compite por el Oscar a la mejor película, se basa en esa enorme historia de superación, cargada de batallas y de héroes cotidianos que ella ha plasmado en más de 500 páginas. Stephen Hawking se mueve ahora por el mundo rodeado de flashes y de reconocimientos, pero hubo un tiempo en que fue “un padre feliz”, a quien su esposa y sus hijos ayudaban a comer (todo muy cortadito, muy pequeño), a bañarse y a sortear bordillos, una familia con apuros económicos para comprar una lavadora, una hipoteca o superar todas las trabas burocráticas que suponía compartir la vida con un enfermo de ELA.
    Jane  Wilde / Jane Hawking

     A sus 70 años, Jane viaja con su nuevo marido, pero mantiene una estrecha relación con su anterior esposo y comparten veladas juntos, aunque hubo épocas muy duras tras el divorcio. Comenzó a escribir el libro en 1995, cinco años después de la separación y de que el científico la abandonase por una enfermera. “Dejé que pasara el tiempo antes de sentarme ante el ordenador porque me sentía tan agotada, tan rendida, que hubiera escrito un relato cargado de rencor”, contó ayer, frente a una taza de café. Quería detallar todo lo que quedaba oculto tras el científico y su éxito. “Pensé que si no era yo quien narraba todo lo que había tras la fama, alguien con menos sensibilidad se lo habría inventado”. Cuando puso punto final a su vida con Hawking, tras pasar 25 años juntos, sintió un gran alivio, como si se quitara un peso de encima.

    miércoles, 8 de octubre de 2014

    Amelia Castilla / Un poema de García Lorca en una caja fuerte


    Federico García Lorca


    Un poema de Lorca en una caja fuerte

    Los escritos de Ramírez de Lucas no se digitalizaron pese a aprobarse en el Parlamento




    Carta de Federico García Lorca a Ramírez de Lucas
    La noticia dio la vuelta al mundo. Poco antes de fallecer, el crítico de arte, Juan Ramírez de Lucas (Albacete, 1917-Madrid 2010), legó a su familia para que lo publicase la documentación que acreditaba su relación con Federico García Lorca y que incluía una carta, un poema inédito y un manuscrito en el que vertió su drama personal: los avatares de un joven enamorado de un escritor en la cima del éxito. Cualquier novedad relacionada con la vida y obra del poeta granadino salta todas las alarmas del público y de los estudiosos de su obra pero la crisis editorial, la indecisión política y la división de una familia que no sabe qué hacer con esa herencia relentizaron que esos documentos se hicieran públicos. La carta que escribió Lorca desde la Huerta de San Vicente y el poema inédito dedicado a “Juanito” o “el rubio de Albacete” se guardan a buen recaudo en una caja fuerte. Han transcurrido cuatro años de la muerte del destinatario de la misiva, en la que el poeta le pedía que fuera fuerte y tratara de convencer a sus padres para que respetaran sus ideas, pero pocas cosas se han movido desde entonces. Durante meses, los documentos fueron analizados por expertos y hubo ofertas económicas para publicarlos pero no llegó a cerrarse ningún contrato. La crisis económica y la situación del mercado editorial tiraron por los suelos los adelantos lo que obligó a la familia de Ramírez de Lucas a replegarse en espera de mejores tiempos. Fuentes próximas a la familia, que delegó ofrecer su versión a este periódico, aseguran que aunque lentamente los papeles podrían estar moviéndose de nuevo.

    Manuel Francisco Reina / Es hora de descorrer este velo de silencio

    Manuel Francisco Reina: 

    “Ya es hora de descorrer este velo de silencio”

    El autor de 'Los amores oscuros', la novela que recrea el amor entre Lorca y Juan Ramírez de Lucas, reclama que la Ley de Patrimonio Histórico Artístico sea extensible a documentos



    Manuel Francisco Reina, autor de 'Los amores oscuros'. /LUIS MAGÁN
    Cuántas familias han destruido cartas, fotografías y documentos históricos importantes... La dura posguerra española, donde el pánico a ser detenido y encarcelado no animaba a guardar recuerdos comprometedores en ningún escondite. Sorprende que Juan Ramírez de Lucas (Albacete, 1917- Madrid, 2010), el hombre que compartió la vida de Federico García Lorca durante casi dos años, tuviera el arrojo de conservar los documentos que le unían al poeta, entre otros la que quizás fuera una de las últimas cartas que escribió Lorca o el romance en que desvelaba sus sentimientos más íntimos.
    Los documentos en poder de los herederos de Ramírez de Lucas, con las anotaciones realizadas por él mismo sobre la vida de ambos y sus ideas políticas, ayudarán enormemente a conocer nuevas cosas sobre García Lorca. El escritor Manuel Francisco Reina (Jerez de la Frontera, 1974), autor de Los amores oscuros, la novela en la que recrea la relación de la pareja desde que se conocieron la tarde que los presentó Pura Ucelay —“¿Oye, de dónde sacas tú a unos hombres tan guapos?”— hasta la muerte del periodista a los 93 años en Madrid, lleva dos años enlorcado.

    jueves, 12 de junio de 2014

    Martin Amis / Europa es una hormiguita militar y un ratón diplomático

    Martin Amis

    Martin Amis

    "Europa es una hormiguita militar 

    y un ratón diplomático"


    La Feria llegó ayer a su ecuador. Miles de personas se acercaron al parque del Retiro, donde el calor apretó de tal manera que se veían más abanicos en las manos que libros. El escritor británico Martin Amis, que hoy charlará con el escritor mexicano Juan Villoro, habló de su nueva novela, Koba el Temibel, la risa y los veinte millones (Anagrama); Bernardo Atxaga explicó algunas claves de El hijo del acordeonista, cuya traducción al castellano publica Alfaguara en septiembre, y el italiano Diego Marani presentó Memoria callada (Gadir). Además, los libreros entregaron su premio de este año al estadounidense Paul Auster. Lo recogió su editor español, Jorge Herralde.
    Su nuevo libro, Koba el Temible, la risa y los veinte millones (Anagrama), un ensayo acerca de Stalin en el que denuncia el doble rasero con el que la izquierda suele juzgar las atrocidades cometidas por el dictador soviético frente a los horrores del nazismo, ha vuelto a levantar una fuerte polémica, algo a lo que Martin Amis (Oxford, 1949) ya parece haberse acostumbrado. Se le ha bautizado como el Mick Jagger de la literatura, pero el autor de novelas como Dinero o La información no se muestra demasiado destroyer en su primera visita a la feria, donde hoy participa en una charla con el escritor mexicano Juan Villoro. Recién llegado de Montevideo, donde vive desde enero con su segunda esposa, Isabel Fonseca, y dos de sus hijas, Amis luce bronceado, lleva vaqueros, americana color mostaza y un polo azul claro.

    "Lenin, Stalin y Hitler, cuando hablaban de la razón, la asociaban a la cobardía"

    "Cuando uno tiene una discusión con su padre la mantiene toda la vida"
    Pregunta. El estalinismo acabó con la vida de más de veinte millones de personas, pero Adolf Hitler es considerado un ser más terrorífico que Stalin.
    Respuesta. Incluso yo opino eso. Hitler tenía algo más repugnante. Ambos rechazaban la idea de la razón, pero Hitler estaba mucho más loco. Es curioso que tanto Lenin como Stalin o Hitler, cuando hablaban de la razón, siempre la asociaban con la cobardía. Fue un concepto que surgió sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, aunque Churchill jamás unió razón y cobardía.
    P. ¿La figura de Stalin acabó con el movimiento revolucionario comunista?
    R. Stalin continuó lo que había iniciado Lenin; cuando llegó al poder en 1929 y empezó con las matanzas de campesinos, seguramente hizo lo que debía y seguramente Lenin o Trostki habrían hecho algo parecido. Lo anormal fue el terror que surgió después, cuando se emborrachó de poder.
    P. En Koba el Temible vuelve a ajustar cuentas con su padre, el escritor Kingsley Amis, quien apoyó el comunismo y luego se convirtió en un admirador del thatcherismo. ¿Por qué mezclar la reflexión histórica con la biografía familiar?
    R. Cuando uno tiene una discusión con su padre, la mantiene toda la vida, incluso después de muerto. En Experiencia, mi anterior libro, empecé a meterme con el tema ruso, pero me apasionó de tal modo que decidí seguir investigando y escribir un ensayo; pero en lo que se refiere a mi padre, se trataba de explorar la diferencia entre él y yo; él necesitaba la ideología y yo no. La ideología es una forma de superar la religión; si fuera una droga, la ideología sería como la heroína, y la religión, la metadona.
    P. El libro es también el relato de la muerte de Sally, su hermana, a los 46 años, después de luchar con el alcohol. ¿La tragedia personal se impone frente a la muerte de desconocidos?
    R. No, sólo quería pasar de lo personal a lo general. Stalin decía que la muerte de una persona es una tragedia, pero que la muerte de millones de personas es una estadística. Quise mostrar cómo sufren los familiares cuando desaparece un ser querido. Mi hermana no fue asesinada, pero su muerte nos llenó de dolor y traté, desvelando ese drama, de narrar lo horrible que es perder a un ser querido.
    P. ¿Mientras escribía Koba El Temible pensó que trabajaba en un libro de historia?
    R. Sí, pero de historia popular.
    P. Pero comparar, aunque sea como recurso literario, el llanto de su hija pequeña con los gritos de las víctimas de Stalin parece exagerado.
    R. Cada persona sólo puede contar su propia historia, su verdad personal. Quizás lo hice porque se llama Clio, que es el nombre de la musa de la historia, pero no lo hice como una traición a la profesión o por falta de decoro; se trataba de un libro personal donde mostraba mis puntos de vista. Los críticos suelen mostrarse demasiado críticos.
    P. "En 1968, el mundo parecía más izquierdista que nunca y fue más izquierdista de lo que sería ya en el futuro", escribe en su libro. La generación del 68 está ahora en el poder y el mundo no ha mejorado tanto.
    R. Millones de personas en el centro de Europa son más felices ahora que cuando estaban bajo el comunismo. En Rusia han vivido un infierno y lo han sustituido por una democracia imperfecta que en cierto modo sí ha mejorado el mundo. El capitalismo no ha creado ninguna utopía y podría sufrir crisis en el futuro; es uno de los efectos de la caída del comunismo.
    P. Muchos adolescentes lucen hoy símbolos comunistas; es una moda. ¿Qué mantiene esa atracción en el imaginario colectivo?
    R. En Inglaterra hay un refrán que dice: "El camino al infierno está lleno de buenas intenciones". Y eso es lo que ocurre con la izquierda. En general se la ve con buenos ojos, tratan de mejorar el mundo. Incluso los que no somos nada radicales esperamos que las cosas vayan mejor.
    P. ¿Culturalmente se siente más cerca de Europa o de Estados Unidos?
    R. Siempre he vivido en medio. Políticamente estoy en Europa, pero culturalmente me siento más vinculado con EE UU.
    P. ¿Qué opina de la división europea sobre la guerra de Irak?
    R. Cada persona vive la historia de una manera diferente; te afecta pero no la puedes cambiar, aunque coincidas con millones de personas. En septiembre de 2001 sentí que todos éramos americanos, pero durante los 18 meses siguientes me sentí preso de la desesperación. Creo que la Administración de Bush actúa como una persona que se encuentra en estado de shock.
    P. ¿Europa podría convertirse en un contrapoder contra EE UU?
    R. La Unión Europea es un gigante económico, un ratón diplomático y una hormiguita militar. La disputa sobre esa pequeña isla del sur del Mediterráneo [Perejil] fue muy clarificadora al respecto de lo que es capaz Europa. Fue Colin Powell quien medió llamando a Aznar y al rey de Marruecos para solucionar el asunto, y algo parecido sucedió con la antigua Yugoslavia. Muchos asuntos dependen de la voluntad política y la UE no cree en la guerra, ni tiene esa idea del poder o de la fuerza de la que hace gala Estados Unidos. Europa prefiere hablar y llegar a acuerdos. La fuerza militar pertenece al pasado.



    domingo, 30 de marzo de 2014

    Amparo Muñoz / La mujer más bella

    foton
    Amparo Muñoz
    Foto de Sylvia Polakov

    Amparo Muñoz

    La mujer más bella

    La fotógrafa Sylvia Polakov no conocía a Amparo Muñoz pero acabaron compartiendo taxi. Terminó por ser una sesión fácil y rápida


    En el recuerdo de la fotógrafa Sylvia Polakov, sucedió una madrugada a la salida de una discoteca. No conocía a Amparo Muñoz pero acabaron compartiendo taxi. Fue entonces cuando reparó en la mujer que se sentaba a su lado: "¡Que belleza¡ ¡Eres la mujer más guapa que he visto en mi vida¡". Amparo la escuchó con una sonrisa, ya se había acostumbrado a las lisonjas. El piropo quedó en el aire cuando la fotógrafa se bajó del vehículo, en la puerta de su casa. No fue hasta años después, cuando Madrid ya estaba inmersa en los años de desenfreno y libertad que precedieron a la movida, que volvieron a encontrarse, esta vez en un estudio de fotografía. Le prestó el cinturón, que oculta el pecho, y la pulsera de marfil. Hay complementos que resultan tremendamente atractivos en las fotos. Amparo no necesitó nada más, bastó el color de sus ojos ("semi-verdes"), el pelo lustroso, la perfección de sus facciones, la piel, la mirada… Todo en ella rezuma sensualidad. Ya poseía todos los títulos: Miss Costa del Sol, Miss España y Miss Universo. Fue una sesión fácil y rápida. Sin necesidad de muchas palabras. Polakov no acostumbra jalear a sus modelos. Sencillamente los coge y los hace posar. No necesita que funcione la química entre iguales, se mueve guiada por el oficio y la intuición. Estos días repasa los miles de negativos que guarda en su casa para enmarcarlos en un libro. La farándula se mezcla con lagauche divine,la noche, la moda, Ibiza o la alta política. No debe resultar sencillo resumir tres décadas de intenso trabajo, pero aún mantiene el requiebro de aquella madrugada. La última vez que se cruzó con ella ya era otra persona.

    domingo, 2 de marzo de 2014

    Paco de Lucía y Camarón de la Isla / Una pesadilla de nunca acabar

    Paco de Lucía y Camarón de la Isla
    Foto de Pepe Lamarca

    Paco de Lucía / Camarón de la Isla

    Una pesadilla de nunca acabar

    Las injustas acusaciones por los derechos de autor de Camarón marcaron a Paco de Lucía


      Fue una jornada que quedaría grabada para siempre en su memoria, el principio de una pesadilla que nunca cesó. El guitarrista Paco de Lucía viajó a San Fernando para despedir a su gran amigo, Camarón de la Isla. Habían sido pareja de hecho musical en los inicios, luego sus carreras tomaron diferentes rumbos, aunque volvieron a juntarse en momentos puntuales. De Lucía nunca olvidó a su amigo. En la Venta de Vargas —donde Camarón empezó a cantar de niño— María Picardo, la dueña del local y su segunda madre, esperaba firme. Con ella aguantaba el tipo fumando sin parar su amigo Paco. Allí, en medio del dolor por el entierro de Camarón, en 1992, entre el gentío que abarrotaba las calles, escuchó los primeros insultos de los que creían que se había apoderado de los derechos de los discos de Camarón: “Ahí va el ratero ese”, le espetaron, escupiendo en el suelo. Después, cuando De Lucía portaba el féretro a hombros, arreciaron los insultos. Muchos aprovecharon para crucificarlo. Aquello le ocasionó una depresión y pasó cerca de un año tocado. Pasado el tiempo, el sambenito siguió.
      La bomba la había soltado el propio Camarón en un programa televisivo, semanas antes de su muerte: “Ahora resulta que la obra no es mía. ¡Habré hecho algo por el flamenco! Solo quiero la mitad para mis hijos”. A partir de ahí, los rumores se dispararon. Camarón, que llegó a cobrar tres millones de pesetas por gala, no era autor de esos cantes. Se barajaron cifras astronómicas y se plantearon problemas legales y morales: ¿Camarón fue un intérprete o un creador? Su viuda Dolores Montoya, conocida como Chispa, lo señaló directamente desde los programas del corazón.
      Tras su muerte y a raíz de aquello, los herederos del cantaor suscribieron contratos más ventajosos con las discográficas a medida que crecían las ventas, pero la polémica nunca llegó a cerrarse, alentada sistemáticamente por la viuda. El productor de los nueve primeros álbumes que grabaron juntos era Antonio Sánchez, padre de Paco de Lucía, quien registró algunas letras del cancionero popular. De todos ellos, Camarón percibía su parte como intérprete.
      La polémica para muchos artistas y productores carecía de fundamento pero hubo un momento (habían trascurrido 14 años de su muerte) en que el debate llegó a tal extremo que un grupo de flamencólogos, entre ellos Félix Grande, firmaron un manifiesto de apoyo a De Lucía. “Camarón tenía registradas 27 obras en la SGAE en las que figura su nombre y por las que sus herederos perciben los derechos correspondientes. El resto de las 137 piezas que cantó corresponden a otros autores, tanto de letra como de música, entre quienes figura Francisco Sánchez, conocido como Paco de Lucía, que aparece como autor o coautor en 36 temas”, concluía el manifiesto. Ni eso paró a la viuda, quien hace unos meses volvía a arremeter contra el guitarrista.



      jueves, 27 de mayo de 2004

      Ruiz Zafón supera el millón de ejemplares de 'La sombra del viento'


      Carlos Ruiz Zafón.
      Carlos Ruiz Zafón

      Ruiz Zafón supera el millón de ejemplares de 'La sombra del viento'

      La novela entra en las listas de EE UU


      Amelia Castilla
      Madrid, 27 de mayo de 2004



      La zafonmanía prosigue imparable. Hasta en Groenlandia ha sido editada La sombra del viento (Planeta), la novela de Carlos Ruiz Zafón (Barcelona, 1964) que se ha convertido en un fenómeno literario con un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo. Su penúltimo asalto se ha producido en el mercado anglosajón, rendido a los encantos de un libro que ya ha entrado en las listas de más vendidos en Estados Unidos.

      Ruiz Zafón ha aplazado por unos días la promoción de su novela en EE UU para visitar la Feria del Libro de Madrid, que se inaugura hoy y, de paso, hablar de una novela. La sombra del viento se publicó en mayo de 2001 y ha sobrevivido a los envites del mercado: en España va por la 36ª edición, ha sido traducida a 15 idiomas, se ha publicado en 30 países, pese a que aún no ha sido editada en bolsillo. "Se trata de un libro que se resiste a marcharse", apuntó el escritor, que resumió así la trayectoria de una obra que narra el viaje de un niño fascinado por la literatura y atraído por una novela de Julián Carax. La sombra del viento transcurre en la Barcelona de la posguerra y podría catalogarse como de intriga, aunque también toca otros géneros.



      Acostumbrado como está a tomar una media de quince aviones mensuales para promocionar La sombra del viento en los rincones más dispares del mundo, el escritor se mostró ayer muy relajado ante la presión adicional que supone un éxito de esas características. "Quejarse sería estúpido", aseguró. En cada una de sus novelas -La sombra del viento es la sexta- intenta poner lo mejor de sí mismo, "otra cosa es la recepción que tengo entre el público". "El éxito de verdad viene del boca oreja, todo lo demás es ruido".



      La zafonmanía empieza con la traducción de la novela al alemán el pasado año y con la promoción gratuita que supusieron para la obra los piropos del ministro de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, en un programa literario. A partir de ahí se vendieron los derechos para la edición francesa y se inició una cascada que no parece detenerse. A medida que el libro se extiende por el mundo el interés se multiplica. Ahora "no pasa más de una semana sin que caiga un nuevo territorio", cuenta. La acogida en todas partes es parecida, lo que supone, según Zafón, que los lectores no tienen pasaporte ni DNI y que las historias funcionan por cómo están contadas. Su irrupción en el mercado norteamericano no presenta, de momento, sorpresas con respecto a otros países. "A los cinco días de aparecer en el mercado se situó en las listas de los libros más vendidos junto con El código da Vinci", otro fenómeno de parecidas características. Tanto The New York Times como The Washington Post han valorado positivamente el esfuerzo narrativo de Ruiz Zafón, al que han comparado con Borges, García Márquez o Eco. Pese a los elogios, el autor, que combina la literatura con la escritura de guiones de serie B, no se engaña. La presencia de la literatura hispana en EE UU es "microscópica". "Cada vez es más duro para todo lo que es foráneo destacar en un mercado que pasa de los dos millones de novedades al año. La última gran novela extranjera que tuvo éxito en EE UU fue El nombre de la rosa", dice. "La novela española es inexistente con la notable excepción de Pérez-Reverte".

      La sombra del viento podría ser llevada al cine en el futuro. Ofertas no le faltan a su autor, aunque todavía no se ha decantado por ninguna. "El cine es como el póquer. Tener buenas cartas no garantiza que ganes la partida". En otoño, cuando la promoción decaiga, Ruiz Zafón volverá a encerrarse en su domicilio de Los Ángeles, donde vive desde hace diez años, para poner el punto final a su próxima novela, enmarcada en una tetralogía con un mismo escenario: la Barcelona misteriosa y gótica.

      EL PAÍS






      DE OTROS MUNDOS

      RIMBAUD


      lunes, 21 de octubre de 2002

      Linn Ullmann asegura que el cine ha marcado su escritura

       

      Linn Ullmann


      Linn Ullmann asegura que el cine ha marcado su escritura


      Amelia Castilla
      Madrid, 21 de octubre de 2002

      Linn Ullmann (Oslo, 1966) creció con el cine en casa. La escritora se crió con su abuela y con su madre, la actriz y directora Liv Ullmann. Ambas fueron madres solteras y mujeres independientes y creativas, en una época en la que no era nada fácil, ni siquiera para las mujeres nórdicas. Ellas la hicieron fuerte. De su padre, el director Ingmar Bergman, aprendió a prestar una atención especial a la luz. 'Es algo natural a mi persona y en cierto modo ha marcado mi manera de escribir. Sé cómo tengo que iluminar cada escena', aseguró la autora, que estuvo esta semana en Madrid para presentar su segunda novela, El adiós de Stella (Lumen), en la que insiste en diseccionar la incomunicación familiar.


      La primera novela de esta periodista y crítica literaria, Antes de que te duermas, narraba la historia de una estrafalaria familia de Oslo y fue bien acogida por la crítica y por el público. 'He tratado de olvidar el éxito y concentrarme en mi trabajo', contó la autora, que se tomó casi dos años para redactar El adiós de Stella, una novela que se inicia con una caída mortal desde un tejado. El suceso ha sido presenciado por algunos testigos que han visto cómo una pareja forcejea y que no pueden certificar si fue un homicidio o un accidente. 'La caída dura dos segundos, pero he pretendido que ese salto se mantenga durante toda la novela', aclara la autora. El desafío, según Ullmann, era reconstruir el retrato de una mujer y contar su vida a través de los personajes que la conocieron y que influyeron en ella.


      Hadas y títeres

      El adiós de Stella puede leerse como un thriller, aunque no siga las pautas del género. 'En cierto modo es un guiño a las novelas policiacas, pero también puede verse como un homenaje a los cuentos de hadas, a los títeres y al teatro. Es como un caleidoscopio sobre la vida y la muerte'.

      Linn Ullmann tiene un fuerte parecido físico con su madre. Lleva el pelo rubio bastante corto y luce vaqueros con botas negras y camisa estampada. La escritora ha aparcado casi por completo su carrera periodística, a la que se dedicó durante años, para dedicarse a la literatura, pese a que todavía mantiene una columna en un periódico noruego sobre temas relacionados con la política y la cultura. 'No he vuelto a hacer crítica literaria', cuenta. 'Me siento incómoda juzgando el trabajo de los demás, sobre todo ahora que publico. Siempre he respetado la gran literatura, clásica o moderna, pero no tengo paciencia para leer libros que no me gustan, y eso, para un crítico es obligado', añade la autora, que ya puede permitirse el lujo de vivir de la literatura.


      La próxima semana está previsto que se publique en Noruega una nueva novela de Ullmann.


      EL PAÍS