Mario Vargas Llosa
BIOGRAFÍA
Otras voces, otros ámbitos
Tras releer a Carlos Rangel, hoy parece increíble que sus ideas provocaran tanta controversia. En lo que no estoy de acuerdo es en su tesis de que lo que vale para Occidente no sirve para América Latina
3 de octubre de 2020

La última vez que estuve en Caracas, Sofía Ímber me narró con lujo de detalles aquel día horrible, el 15 de enero de 1988. Carlos y ella se habían levantado al alba, como de costumbre, para su programa televisivo, Buenos días, y éste había transcurrido de manera sosegada, sin las polémicas y griterías, tan frecuentes. Se alistaban para irse, ella a su museo y él a su despacho, a escribir los artículos que salían en El Universal o en Vuelta, la revista mexicana de Octavio Paz. Carlos recordó entonces que tenía un paquete en la esquina que necesitaba con urgencia y, como era día de salida del servicio, pidió a su esposa que lo recogiera. “Tardé diez minutos, a lo más”, me aseguró ella. Cuando volvió, la casa había cambiado. Reinaba un silencio profundo en todos los cuartos. La voz de Sofía era insegura: “¡Carlos! ¡Carlos!”. Estaba en el baño, con el revólver en su mano. Se había volado la tapa de los sesos.
