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sábado, 24 de mayo de 2025

Sebastião Salgado / El fotógrafo de las grandes bellezas naturales y de las atrocidades humanas

 


Una de las fotografías de Salgado de su trabajo 'Amazonia'.
Manuel Morales
23 de mayo de 2025

  • “Creo que he contribuido a la conciencia del cuidado del planeta”. Quien hacía ese balance de su vida, hace seis años en una entrevista en El País Semanal, no era un político, ni un científico, ni un ecologista. Era un fotógrafo que quizás tenía algo de todos ellos, Sebastião Salgado. Un titán de la fotografía documental del siglo XX, un estajanovista que, pasados los 80 años, aún proyectaba nuevos reportajes en la Amazonia sobre tribus que habían tenido poco contacto con el hombre blanco.

viernes, 24 de noviembre de 2023

Sebastião Salgado / Entre la fama y la sospecha




Sebastião Salgado
Fotografía de Jean-Baptiste Huynh

SEBASTIÃO SALGADO: ENTRE LA FAMA Y LA SOSPECHA

La historia de Sebastião Salgado no podía ser más peculiar: Economista con doctorado dio un salto vocacional a los 40 años y se convirtió en una de las grandes súper estrellas en la fotografía documental contemporánea.



Sebastião Ribeiro Salgado nació en 1944 en Minas Gerais en Brasil. Junto con su esposa Lélia Deluiz Wanick se mudaron a São Paolo para que el futuro fotógrafo pudiera cursar su maestría en Economía. En 1969 cambiaron nuevamente de residencia a París para realizar su doctorado donde Lélia estudió arquitectura.

domingo, 11 de enero de 2015

Sebastião Salgado / El placer de esperar

Sebastião Salgado

Foto de James Rajotte

Sebastião Salgado 

“Para la fotografía, 

hay que saber experimentar 

el placer de esperar”


Si una palabra puede definir el trabajo de Sebastião Salgado, es épica.

Para narrar la naturaleza, reivindicar y atestiguar los cambios económicos, sociales, a escala global.

Ocho años ha empleado en recorrer el mundo para mostrarnos en ‘Génesis’ una obra digna del ojo de Dios


JESÚS RUIZ MANTILLA 23 FEB 2014 - 00:00 CET

A pie, a caballo, la mirada aprende de otra manera. La mejor escuela como fotógrafo para Sebastião Salgado fueron quizá aquellos desplazamientos para trasladar el ganado por las fincas de su padre durante días recorriendo cientos de kilómetros. Así fue como la sensibilidad visual de quien es hoy uno de los grandes del mundo fue educándose. Paso a paso, aprendiendo, dice, “el placer de la espera”. Ocho años anduvo inmerso en su último proyecto –Génesis, expuesto hasta mayo en el Caixaforum de Madrid–, ocho años en los que se fijó en los orígenes del planeta, todavía presentes en muchos parajes preservados ­–o en peligro– de la Tierra. La mirada ecológica, ideológica, de este brasileño exiliado en Francia durante los años duros de dictadura, nómada, pero tremendamente familiar, ha conformado una ética y una estética global que nos ayuda mucho mejor a comprender el mundo.
¿Qué coche tiene? 
Tengo dos. Uno en Brasil y otro en Francia, que es un Prius (híbrido).
Leyendo sus memorias, ‘De mi tierra a la Tierra’ (La Fábrica), no me negará que un ‘dos caballos’ daba para mucho. Se recorrió usted Europa. De Praga a Alemania, de Ginebra a la Costa del Sol.
Nos pasó algo muy gracioso con ese dos caballos. Recorrimos toda la costa mediterránea española en junio de 1970. Acampamos antes en Francia y cuando llegamos a Granada olía fatal. Creíamos que se nos había muerto una rata dentro. Paramos, comimos cuando todo el mundo dormía la siesta, lo sacamos todo, hasta los asientos. Debajo de uno encontramos un camembert podrido. Ahí estaba la causa. En esa época no existía el Mercado Común, casi nadie conocía el camembert. Metimos ese queso donde pudimos. Una señora que pasaba cogió la cajita y del olor la tiró al suelo; qué cosa, en aquella época nadie tenía idea de lo que era el camembert y los jamones estaban prohibidísimos en el resto de Europa, como si fueran una plaga que les iba a invadir mientras ellos debían proteger ese embutido que comen por Bayona.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Camila Svenson / La foto pedida



Camila Svenson
LA FOTO PEDIDA

Camila Svenson es una fotógrafa paulista de 23 años que siempre gustó de fotografiar desconocidos. Hace poco, para un trabajo de la facultad, un profesor "muy especial" le recomendó enfrentar su miedo a hablar con desconocidos, empezando a preguntarle a las personas, si podía tomarles una foto. Eso cambió todo. 
Desde siempre a los fotógrafos les ha gustado encontrar personajes, guardarlos en su cámara y a veces compartirlos. Algunos se han tomado la molestia de pedirles permiso, otros consideran a ese modo de operar como una modificación indeseable en la fotografía que imaginan, o que ya están viendo delante de sus ojos y sólo deben guardar en ese orden de la luz y en ese cuadro que se les otorga. De todas formas, el mérito de estar ahí nunca es accidental y es siempre un hallazgo. Desde ese hallazgo humano nace Achados Humanos, un escenario de desconocidos a los que se les pregunta si se les puede tomar una foto y hacen algo que hace que esa foto sea distinta, dicen algo que hace que no sea sólo una fotografía, sino la imagen de una persona, la parte de una historia. "Gusto del término achado porque hace referencia a encontrar una persona en el medio de muchas otras y, en portugués, un achado es algo muy especial, único".
"La mayoría de los retratos fueron tomados entre San Pablo y Nueva York, pero la ciudad no importa, en todos los lugares existe alguien que vale la pena fotografiar, y es por eso que me gusta tanto este proyecto, porque no termina, sus posibilidades son infinitas, cada persona es diferente a otra, cada historia es una, no existe redundancia".


Primera foto

- ¿Puedo tomar una foto de su hija?
- Puede, pero, ¿por qué?
- Porque ella tiene la magia más increíble del mundo.


La foto pedida

-¿Me toma una foto? Porque un día voy a ser modelo.
 

La foto negada
-¿Le puedo tomar una foto?
-No.

La foto cobrada
- ¿Le puedo tomar una foto?
- Puede, son 2 dólares.
 
La foto preferida
-¿Le puedo tomar una foto?
- Sí, pero, ¿por qué? 
-Porque parece que estuvieras parada encima de esa luz a propósito.
 

ACHADOS HUMANOS

Posso tirar uma foto sua?
Uma foto minha? Mas porque?
Porque você me interessou.

 Fotos por: Camila Svenson
http://culturacolectiva.com/achados-humanos-le-puedo-tomar-una-foto/