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domingo, 1 de febrero de 2026

Alessandro Barico / La esposa joven / Una fábula sobre la espera


Una fábula sobre la espera
Alessandro Baricco
LA ESPOSA JOVEN
Una fábula sobre la espera

Carolina Isasi
9 de diciembre de 2016

¿Quién es esa Esposa joven cuyo título nos lleva a la última novela (o más bien fábula) del escritor italiano Alessandro Baricco? En una suntuosa villa familiar en la Italia de principios del siglo XX, perteneciente a una excéntrica familia (todas lo son de alguna manera) donde la infelicidad es considerada una pérdida de tiempo y en la que el desayuno es una liturgia que ocupa gran parte del día, conviven un Padre que podría ser un personaje de Visconti, una Madrepeligrosamente bella y repleta de silogismos y poesía entre sus labios, un Hijo que ha partido hacia Inglaterra y que nadie sabe cuándo volverá, una Hija que inicia a la Esposa joven en la sexualidad y un anciano mayordomo, Modesto, quien es capaz de crear todo un sistema comunicativo con la familia, a base de toses. Con ese mismo método y algunas lacónicas palabras, guía a la recién llegada Esposa joven en las reglas familiares. En esa casa no se puede leer porque según explica el mayordomo en la familia existe una gran confianza en las cosas, en la gente y en sí mismos. No se ve la necesidad de recurrir a paliativosBaricco, de esta y de otras muchas formas, revela ideas sobre el oficio de escritor, el lenguaje, el poder de las palabras y la relación entre literatura y realidad o sobre cuánto de autobiografía hay en lo que escribimos.

martes, 15 de agosto de 2023

Alessandro Baricco / Alta costura literaria


Alessandro Baricco

Alessandro Baricco: alta costura literaria

Carlos Franz

Con un trozo de seda se puede seducir a una mujer; o estrangular a un hombre. Seda, de Alessandro Baricco es suave y tensa como su título. La acción ocurre en la séptima década del siglo XIX: «Flaubert estaba escribiendo Salammbô, la luz eléctrica era todavía una hipótesis». Su protagonista es Hervé Joncour, un francés del midi cuya profesión «traslucía un vago aire femenino»: es traficante de huevos de gusano de seda. Después que una peste infecta los huevos europeos Hervé viaja a medio oriente en su búsqueda, y luego hasta Japón. Viaja por tierra. En el imperio del sol naciente, que recién se abría a extranjeros, nuestro traficante de huevos conoce -tan poco que quizá sería más propio decir que «intuye»- a una muchacha. Sólo se miran; jamás se hablan. Apenas posan los labios en el mismo borde de la misma taza. Lo más lejos que llegará Hervé es a hacerle el amor a una «delegada» que la misteriosa amante sin nombre le envía. Sin embargo, esto bastará para que el traficante vuelva a cruzar medio mundo cuatro veces, cada vez menos por los huevos y más por la muchacha cuyos ojos «no tienen sesgo oriental». Para remate nuestro héroe, como buen viajante de comercio, tiene una mujer esperándolo en Lavilledieu: la dulce, suave, y no menos silenciosa, Hélène. Del otro lado, en el Japón consumido por la guerra civil, hay un marido poderoso, el dueño de los huevos, el impasible Hara Kei. Con tamaños obstáculos, el lector nunca tiene ocasión de sospechar que este amor platónico y transhemisférico -en tiempos cuando la vuelta al mundo más rápida y fantástica duraba al menos «80 días»- será fácil. Hasta que conocemos a una prostituta japonesa, en Nîmes, que traduce cartas...

Alessandro Baricco / Seda / Erotismo japonés


Edición española de Anagrama

Alessandro Baricco
SEDA
Erotismo japonés


Seda es una novela corta, o cuento largo, muy célebre; se lee en menos de hora y media. Fue escrita por Alessandro Baricco en 1996. Es la obra más conocida de este destacado autor italiano, y a ella le debe su fama internacional. La novela ha sido traducida a varios idiomas, incluidos, desde luego, inglés, francés, alemán, español y portugués. Existe una versión cinematográfica de 2007, del director francés François Girard, protagonizada por Michael Pitt, Keira Knightley, Alfred Molina y Miki Nakatani.

Alessandro Baricco / Los 50 libros que marcaron una década

Alessandro Baricco


Los 50 libros que marcaron una década, según Alessandro Baricco

Ofrecemos un adelanto del último libro del autor italiano, en el que analiza 50 obras que leyó entre 2002 y 2012


Babelia ofrece un adelanto de Una cierta idea de mundo (Anagrama), del escritor italiano Alessandro Baricco y que sale a la venta mañana, en la que el autor recomienda 50 libros que leyó entre 2002 y 2012, de Desgracia, de J. M. Coetzee, a El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Además del prólogo al libro, ofrecemos la lista completa de sus recomendaciones.

lunes, 12 de mayo de 2014

Alessandro Barico / el hombre que reescribía a Carver

Raymond Carver según Rob Stolzer
Alessandro Barico
EL HOMBRE QUE REESCRIBÍA A CARVER 

Raymond Carver es conocido como el padre del "realismo sucio'' y el modelo de novelas como American Psycho. Pero, ¿qué tiene que ver Carver con sus cuentos? La demoledora pesquisa de Baricco demuestra que el editor de Raymond tuvo más tino que el autor: Gordon Lish no sólo eliminó casi el cincuenta por ciento del texto original, sino que creó un estilo.

Bloomington (Indiana). Todo empezó hace unos meses, en agosto. Compro el New York Times y en la portada del Magazine encuentro un bellísimo retrato de Raymond Carver. Ojos fijos en el objetivo y expresión impenetrable, exactamente como sus cuentos. Abro la revista y encuentro un largo artículo firmado por D.T. Max. Decía cosas curiosas. Decía que desde hace varios años circula un rumor a propósito de Carver: que sus memorables cuentos no los escribió él; los escribía, pero su editor los corregía radicalmente haciéndolos casi irreconocibles.

Alessandro Baricco / El profesor Baricco

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El novelista Alessandro Baricco. / JOAN SÁNCHEZ

El profesor Baricco

El autor italiano dice que lo más excitante que ha hecho es crear la Escuela Holden para escritores

Entre las pasiones de Alessandro Baricco (Turín, 1958) están la música, los coches, el mundo de Homero y los cuentos exóticos que le llevaron en una etapa de su vida a crear un libro como Seda, con el que se consagró a nivel mundial. Pero si algo supera todas las aficiones de este italiano inquieto y vital es la enseñanza. Hace 20 años, Baricco montó en su ciudad la Escuela Holden, de la que han salido talentos como el de Paolo Giordano, hoy también maestro de dicho centro. Ahora se ha sentido en la necesidad de renovar aquello a fondo y ampliar las miras y los límites de su centro de enseñanza. Con ello da impulso a lo que según sus propias palabras ha sido "el proyecto más excitante de toda mi vida".
Tanto como escribir un libro o como hacer una película. "Es necesario el talento y el esfuerzo común de mucha gente en torno a una idea común", afirmó el escritor en la sede madrileña del Instituto de Cultura Italiano. Holden no es un centro de escritura puramente literaria. "Enseñamos a contar historias y a formar talentos que pueden acabar en la televisión. Muchos de nuestros alumnos iban para escritores y hoy son guionistas o creadores de interesantes y terribles reality shows".
O forjadores de best sellers como Paolo Giordano, autor de La soledad de los números primos (Salamandra), formado en Holden, hoy profesor del centro y conejillo de indias para proyectos multimedia. "Hará un programa en el que podremos seguir cada paso de su método de creación por Internet. No aparecerá él, pero sí la evolución de sus textos en word, será como estar observando a un autor por encima del hombro".
Giordano es el más reconocido de sus alumnos a nivel internacional. Pero no quien, a juicio de Baricco, más talento tenía. "El éxito es algo extraño. En la historia de la escuela ha habido casos de gran talento, alumnos capaces de escribir grandes libros, otros de hacerlos buenos y el resto normales. Los chicos con mayores aptitudes fueron dos que finalmente acabaron de manera distinta: uno como camarero y otro abogado en el bufete familiar. Para escribir buenos libros no sólo basta el talento, necesitas determinación", asegura Baricco.
O suerte para caer en según qué épocas. Para el autor de Seda, esta presente es una oportunidad. "Yo se lo digo a los alumnos, vivimos la época más difícil que nos ha tocado desde que nací, es una gran suerte para los creadores". El arte nace del conflicto y de eso se ocuparán los alumnos y profesores de este centro de Turín que reabre renovado en octubre con plazas para 200 alumnos en una nueva etapa en la que se unen los esfuerzos del escritor y la editorial Feltrinelli en un proyecto común.


miércoles, 23 de abril de 2014

Alessandro Baricco / Todo lo que le debo a García Márquez

García Márquez y Mercerdes Barcha, 1969

Alessandro Baricco

Todo lo que yo le debo


La desaparición de García Márquez no solo era una noticia, sino un pequeño desliz del alma que muchos no olvidarán




Gabriel García Márquez fotografiado en 2010 por Daniel Mordzinski.
Todos morimos, pero algunos mueren más. Tardé poco en entender, el jueves por la noche, que la desaparición de García Márquez no solo era una noticia, sino un pequeño desliz del alma que muchos no olvidarán. Lo entendí por los mensajes que llegaban, por sus frases que empezaban a llover y rebotar por todos lados. Y eso que era bastante tarde, por la noche, en esas horas en las que empieza a no caber nada más, en tu día, y si se atasca el grifo lo dejas pasar y lo aplazas a mañana. Sin embargo muchos nos paramos, un instante, y nos saltamos un latido del corazón.
Que luego, digámoslo, habíamos tenido años para acostumbrarnos a la idea. Gabo se ha deslizado a la sombra despacio, con cierta timidez, y, en el fondo, de la manera más gentil. Casi absurdo para uno que había escrito la eterna e hiperbólica muerte de la Mamá Grande. Es como si Proust hubiese muerto practicando esquí náutico. Pero, bueno, el tiempo para un adiós indoloro él nos lo dio. Creo que muchos niños lo han leído, estos años, e incluso amado, pensando que ya había muerto (al revés, chicos, a pesar de la apariencia, no morirá nunca). Sin embargo, en el momento final, cuando se ha separado de la vida, silenciosamente como un cromo de los futbolistas de un álbum viejísimo, nos hizo daño, y así ha sido.

sábado, 31 de agosto de 2013

Rébecca Dautremer / En la mesa de los mayores


Dautremer, en la mesa de mayores

La artista francesa es la primera en ilustrar 'Seda', de Baricco. Los adultos son el principal público de sus libros infantiles de esta superventas que trabaja en una Biblia laica


En la portada del libro Le petit théâtre de Rébecca (El pequeño teatro de Rébecca) —que en España se editará en Navidad— aparece una chica de ojos rasgados, tez pálida y nariz estrecha moviendo los hilos de sus marionetas. Es casi un calco del rostro de la autora de la ilustración, la francesa Rébecca Dautremer (Gap, 1971), y termina de confirmar que es su autorretrato el pañuelo anudado que la caracteriza y que cubre su pelo oscuro en actos públicos. Por correo electrónico, vergonzosa, no corrobora que es ella misma pero se ofrece a abocetar su retrato paraBabelia. En pocas horas lo envía por Internet. Porque así es Dautremer. Por momentos retraída, pero expansiva, dadivosa y tremendamente curiosa. Elogiada por la crítica y reina de las ventas —tan solo de su álbum Princesas olvidadas o desconocidas, se han vendido más de 100.000 ejemplares en España—, anda embarcada siempre en varios proyectos diferentes. Esa diversidad es la única condición que se pone. El más ambicioso en estos momentos es una Biblia ilustrada, que se ha convertido en un quebradero de cabeza. Y aguarda la publicación en Francia de la primera edición ilustrada de la novela Seda, de Alessandro Baricco, en octubre. Anagrama, el sello que cuenta con los derechos del libro en España, negocia incluirlo en su catálogo.



Una de las pocas imágenes que se conocen de 'Seda'.
Lejos de la imagen del artista abstraído y solitario, encerrado en su estudio con la sola compañía de sus pinturas —en el caso de Dautremer siempre es gouache sobre papel de acuarela—, le gusta relacionarse con colegas de profesión e interactuar con sus admiradores. Basta echar un ojo a la página web de esta fotógrafa, diseñadora gráfica y escenógrafa para comprobar que no para: charlas en Quebec, Beirut… O Madrid, adonde viajó este verano para participar como jurado del Premio Edelvives y donde tuvo lugar esta entrevista. Esta editorial infantil ha encontrado en Dautremer y su compatriota Benjamin Lacombe —célebre por demacrar a los personajes de los cuentos clásicos— una fuente inagotable de buenas noticias. Cada uno de sus libros es un éxito que se extiende en forma de papelería: cuadernos, tarjetas, sobres, calendarios… En Francia la fiebre es tal que en su página de Fnac se contabilizan 2.120 artículos relacionados con Dautremer.
A ojo de buen cubero, ella calcula que el 80% de quienes le piden una dedicatoria son mayores de edad, y la mayoría le confiesa que ha comprado el ejemplar para sí mismo. Es, sin duda, una hechicera de adultos. “Encuentran en los álbumes infantiles historias con una sensibilidad diferente. Y, probablemente, si fueran libros de ilustración para ellos los despreciarían por simples y ridículos. Se contienen emocionalmente cuando es algo para su público”.


La ilustradora de visita en España. /EDITORIAL EDELVIVES
Han pasado 16 años desde que Baricco conquistase a los lectores de medio mundo con Seda. Se trata de la historia de amor entre la concubina de un barón provinciano y un comerciante francés que viaja a Japón a principios del siglo XIX para comprar capullos de gusano de seda. Desde su publicación se sucedían las ofertas de ilustrarlo, pero Baricco, convencido de que la humanidad ha perdido la capacidad de soñar, no se decidía. Existen montajes teatrales e incluso una película, Seda (2007), del canadiense François Girard, con Michael Pitt y Keira Knightley. En ambos casos probablemente el novelista dio su permiso por su condición de dramaturgo e incipiente cineasta ( Lezione 21, 2008).
“No había aceptado que Seda se convirtiese en un libro ilustrado hasta que me propusieron el nombre de Rébecca Dautremer”, explica Baricco (Turín, 1958) por correo electrónico desde Italia. “No la conozco, pero sí, bien, su trabajo, que siempre me ha encantado. De alguna manera, los dos tenemos la misma concepción de Seda: ligereza e intensidad unidas. Así que pensé que era un honor para mí consentir que Rébecca poseyese mi historia y la hiciese suya”, confiesa. Así, el autor deOcéano mar y Los bárbaros venció “una resistencia que cultivaba desde hace años”. “Ahora espero, sin temor, que el libro esté pronto: será delicioso ver contada de nuevo una historia que un tiempo fue mía por una persona de su talento. Escucharé los colores y los tonos de una voz que admiro”.
“Seda es un libro muy conocido y no quiero que los lectores piensen que quiero reemplazar el original”, se distancia Dautremer, a quien el Museo del Patio Herreriano de Valladolid dedicó en 2010 la retrospectiva Mes petits papiers, que este octubre viajará a Lucca (Italia). “Tenía que hacer algo muy distinto y, de alguna manera, con los niños te censuras un poco. Por primera vez no tenía límites ni en el tema ni en la forma de tratarlo”, se felicita. La editorial francesa Tishina —que nace con este título— apenas ha dado a conocer tres imágenes de Seda, pero ya queda en evidencia su sensualidad y cierta carga erótica. “Puedo profundizar, meterme dentro de la imagen. No he intentado que reproduzca lo que dice el texto y ha sido una decisión del editor concederles igual importancia a ambos. No se trata de meter un poco de color a las páginas. Leyendo Seda hasta se me han ocurrido personajes nuevos”.


Imagen de 'Cyrano'.
Aclara que no porque un texto sea bueno ella puede hacer un buen trabajo: “No me ayuda el que lo sea, sino el que me sugiera algo”. Y lamenta una práctica lectora muy extendida que va en tu contra: “Uno lee el texto y luego se fija en las imágenes buscando una asociación”. Por eso su Seda se presenta como “un libro recontado en imágenes por Rébecca Dautremer”.
Nació en Galp, una localidad de los Alpes cerca de Italia. Sus padres, muy jóvenes y partidarios de la vuelta a la naturaleza, decidieron dedicarse a la cría de cabras en Drôme, al sur de Francia. Tardó en escolarizarse y a ello achaca su timidez en la adolescencia. Estudió grafismo en la prestigiosa Escuela Superior de Artes Decorativas de París, en la que se formaron como artistas el realista Henri Fantin-Latour, el dadaísta Francis Picabia o el escultor Rodin. Allí aprendió a apreciar en la pintura clásica las luces y texturas que caracterizan su obra. Su referente, el fantasioso Brueghel, amigo del detallismo, que califica de “hipermoderno”. Y, cómo no, la fotografía que estudió a fondo en sus inicios. Hasta el punto que dice plantearse las ilustraciones como si tuviese una cámara de fotos en la mano, pensando en los encuadres, las texturas, las profundidades… De ahí salen las atmósferas sugerentes de sus dibujos, su luz evocadora y sus intensos y sorprendentes colores.


Portada de 'Seda'.
Así su Alicia no es almibarada y rubia como la de Disney, sino morena y enigmática. Un guiño a Alice Liddell, la niña que inspiró la historia original de Lewis Carroll, que Dautremer ha ilustrado en su texto íntegro y en un formato más que generoso. O al documentarse para su Cyrano no se decantó por los trajes de época que le aburrían, sino que situó la escena en el Japón feudal tras ver una banal película de kung-fu. “Cuando daba vueltas al personaje de Cyrano me encontré en un periódico con una doble foto de Sarkozy y Chirac y me sorprendió la gran nariz de este último. Yo no quería hacer el retrato de un político, pero la gente imagina”, recuerda con una media sonrisa.


'Enamorados', el primer libro que escribió Dautremer.
Un profesor de la Escuela de Artes Decorativas le puso en contacto con la editorial Gautier-Languereua y empezó a ilustrar para otros. Dautremer continúa en este sello que le permite publicar también libros con textos suyos —“escribir realmente no es mi trabajo, no es lo que quiero hacer; surgió por Enamorados, que es una historia que tenía en mente”— o coescritos con su marido, Tai-Marc Le Thanh, padre de sus tres hijos. Juntos han firmado Cyrano, La gran corriente de aire, Elvis o En qué piensan los corderos antes de dormirse. “Formamos un gran equipo y nos exigimos mucho. Si no, sería imposible”. No buscaba, asegura, un estilo y por el camino lo encontró. “Haces cosas y de repente un día, en un proceso natural, te das cuenta de que no está nada mal. Creo que la clave estuvo en 2003 con Enamorados. Creé mis personajes, dominé la técnica…”.
Sostiene que mejorar ahora le resulta muy complicado. “Y es algo que lamento mucho porque le doy más importancia que antes al estilo propio. No quiero cambiarlo, pero sí hacer cosas diferentes. Lo que no significa que haya dejado de irme bien. El haberme ganado hasta ahora la vida así me permite gozar de libertad. Que un libro vaya muy bien en ventas no significa que me guste mucho”. Es el caso de Princesas olvidadas o desconocidas, un fenómeno mundial. “No es lo que yo haría ahora. Hubiese ido mucho más lejos, concebido de otra forma los personajes. Me resulta demasiado meloso, cursi y hay un abuso del rojo”. Pese a sus críticas, el álbum conquista por ser imprevisible, irónico y romántico sin caer en la ñoñería.


Imagen de 'Princesas olvidadas o desconocidas'
Ilustrar su Biblia laica se está convirtiendo en su peor tormento. “Este es un proyecto del que llevamos hablando mucho tiempo. En las Escrituras hay unas historias increíbles. No queremos que tenga sentido religioso, ni nos planteamos si el lector es creyente o no lo es”, explica la artista, que trabaja en el volumen con Philippe Lechermeir. Él se encarga de la selección de textos del Antiguo y Nuevo Testamento con la plena confianza de ella. Al fin y al cabo son unos viejos conocidos que han trabajo juntos en Princesas o en Diario secreto de Pulgarcito. “Queremos hacer un libro universal y que cada cual lo lea según su creencia. Avanzo muy lentamente porque no consigo lo que quiero. Pretendo no burlarme de nadie, sino dibujar un libro de cuentos. Es tan complicado que me enfado y cambio de idea. Tendría que terminarlo el año que viene, pero no estará”.
Su vuelta a la gran pantalla no parece inminente. Su experiencia como directora de arte de Kérity, La casa de los cuentos, de Dominique Monféry —inspirado en su libro Nat y el secreto de Eleonora—, le provocó estrés y frustración. Los tempos del cine y los suyos de creación no son compatibles, así que sus personajes cobraron vida con mucho sufrimiento.


Imagen de 'Alicia en el País de las Maravillas'.
Fantasiosa, Dautremer explora siempre que puede nuevos campos. Ha creado juguetes y publicidad. Los pétalos rojos de la simbólica amapola del perfume de Kenzo se transforman en su composición en un vestido púrpura, con pistilos frágiles como finos cabellos revueltos. Y su último ensayo, junto a su marido, es la escultura. El teatro para niños Am Stram Gram de Ginebra le ha dado carta blanca para construir una instalación —todo un tratado de ornitología lúdica e interactiva— que planeará este otoño en el cielo de su planta baja. Se llama Plumas de papel y huesos de madera, los pájaros extraños de Am Stram Gram. Un delicado y extenso móvil compuesto de 25 figuras volátiles, con nombres excéntricos como Pollo con dientes, Colibrí helvético o Zancuda cómica.
Y en diciembre, la sala de exposiciones de Bastille Desingn Center de París acoge una muestra de los originales de Seda. Ahora solo falta conquistar Estados Unidos, su espinita clavada. O
Una carta para Lily, ¡el unicornio! / Alicia en el País de las Maravillas / Diario secreto de Pulgarcito. Christine Ponchon / Lewis Carrol / Philippe Lechermeier. Traducciones de Elena Gallo Krahe. Edelvives. Madrid, 2012 / 2011 / 2010. 34 / 140 / 204 páginas. 6,50 / 34,30 / 27,95 euros. Cyrano. Taï-Marc Le Thanh. Edelvives. Madrid, 2006. 32 páginas. 19,95 euros. Princesas olvidadas o desconocidas. Philippe Lechermeier. Traducción de P. Rozarena. Edelvives. Madrid, 2005. 92 páginas. 27 euros. Enamorados. Escrito e ilustrado por Dautremer. Traducción de Esther Rubio Muñoz y C. Husa Hernández. Kókinos. Madrid, 2003. 38 páginas. 9 euros. En catalán (Baula) y euskera (Ibaizabal).


miércoles, 11 de mayo de 2011

Alessandro Baricco / Seda


Alessandro Baricco
SEDA

59.

Permanece así, te quiero mirar, yo te he mirado tanto pero no eras para mí, ahora eres para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate como estás, tenemos una noche para nosotros, y quiero mirarte, nunca te había visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos y acaríciate, te lo ruego, no abras los ojos si puedes, y acaríciate, son tan bellas tus manos, las he soñado tanto que ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel, así, sigue, te lo ruego, no abras los ojos, yo estoy aquí, nadie nos puede ver y yo estoy cerca de ti, acaríciate señor amado mío, acaricia tu sexo, te lo ruego despacio, es bella tu mano sobre tu sexo, no te detengas, me gusta mirarla y mirarte, señor amado mío, no abras los ojos, no todavía, no debes tener miedo estoy cerca de ti, ¿me oyes?, estoy aquí, puedo rozarte, y esta seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos y tendrás mi piel, tendrás mis labios, cuando te toque por primera vez será con mis labios, tú no sabrás dónde, en cierto momento sentirás el calor de mis labios, encima, no puedes saber dónde si no abres los ojos, no los abras, sentirás mi boca donde no sabes, de improviso, tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las cejas, sentirás el calor entrar en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro, o tal vez sea sobre tu sexo, apoyaré mis labios allí y los abriré bajando poco a poco, dejaré que tu sexo cierre a medias mi boca, entrando entre mis labios, y empujando mi lengua, mi saliva bajará por tu piel hasta tu mano, mi beso y tu mano, uno dentro de la otra, sobre tu sexo, hasta que al final te bese en el corazón, porque te quiero, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te quiero, y con el corazón entre mis labios tú serás mío, de verdad, con mi boca en tu corazón tú serás mío, para siempre, y si no me crees abre los ojos señor amado mío y mírame, soy yo, quién podrá borrar jamás este instante que pasa, y este mi cuerpo sin más seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran, tus dedos en mi sexo, tu lengua sobre mis labios, tú que resbalas debajo de mí, tomas mis flancos, me levantas, me dejas deslizar sobre tu sexo, despacio, quién podrá borrar esto, tú dentro de mí moviéndote con lentitud, tus manos sobre mi rostro, tus dedos en mi boca, el placer en tus ojos, tu voz, te mueves con lentitud, pero hasta hacerme daño, mi placer, mi voz, mi cuerpo sobre el tuyo, tu espalda que me levanta, tus brazos que no me dejan ir, los golpes dentro de mí, es dulce violencia, veo tus ojos buscar en los míos, quieren saber hasta dónde hacerme daño, hasta donde tú quieras, señor amado mío, no hay fin, no finalizará, ¿lo ves?, nadie podrá cancelar este instante que pasa, para siempre echarás la cabeza hacia atrás, gritando, para siempre cerraré los ojos soltando las lágrimas de mis ojos, mi voz dentro de la tuya, tu violencia teniéndome apretada, ya no hay tiempo para huir ni fuerza para resistir, tenía que ser este instante, y este instante es, créeme, señor amado mío, este instante será, de ahora en adelante, será, hasta el fin. No nos veremos más, Señor. Lo que era para nosotros, ya lo hemos hecho y tú lo sabes. Créeme: lo hemos hecho para siempre. Conserva tu vida al margen de mí. Y no dudes ni un segundo, si es útil para tu felicidad, en olvidar a esta mujer que ahora te dice, sin remordimiento, adiós.

Alessandro Barico, Seda, capítulo 59