«Guatemala nunca ha dejado de ser parte de mi vida»
Por Francisco Alejandro Méndez
En 1991, tuve la oportunidad de visitar México, país que ha brindado cobijo a exiliados y refugiados de todo el mundo, especialmente, debido a su vecindad, a guatemaltecos. En esa ocasión, en el mes de octubre, entrevisté a algunos escritores nacionales radicados en eses país, entre ellos Luis Cardoza y Aragón, Augusto Monterroso, Marco Antonio Flores, Marió René Matute, José Luis Perdomo, Otoniel Martínez, Carlos Solórzano y Julia Esquivel.
Con cada uno sostuve conversaciones sobre su vida y trabajo en México. En esta ocasión, haré remembranza de la conversación que sostuve con Monterroso, uno de los más grandes escritores vivos que tiene Guatemala. Monterroso es mundialmente conocido, a pesar de que su producción literaria no posee más de 10 títulos; sus cuentos y fábulas han sido traducidos al alemán, finlandés, italiano, polaco y una docena de idiomas más.
Escritores de la talla de Gabriel García Márquez, Italo Calvino, Asimov, Carlos Fuentes, Roberto Fernández Sastre, José García Nieto, José Miguel Oviedo, Carlos Monsiváis, entre otros, han hecho elocuentes comentarios a la obra de Augusto Monterroso, que viven en México desde hace casi 50 años.