domingo, 25 de octubre de 2026

Petro / Calígula en Casa de Nariño

 


Calígula en Casa de Nariño

48 mujeres están hablando de cómo, por medio de OPS, las instrumentalizaban para estar con Petro.

Mauricio Vargas
24 de octubre de 2026

Si apenas una parte de las acusaciones de días recientes contra Gustavo Petro resulta cierta, estaríamos ante el presidente más oscuro, siniestro y criminal de la historia de Colombia. La lista de porquerías cometidas bajo su jurisdicción y mando no cabe en una columna como esta. No es que sorprenda que Petro haya resultado un personaje así, pues desde antes de su elección había algunos indicios, como aquel video en que recibía una chuspa con billetes. Lo que sorprende son las dimensiones planetarias de las fechorías cometidas.

Su hoy exesposa, Verónica Alcocer, primera dama durante los cuatro años de su mandato, ha sido acusada de negociar cocaína a cambio de hasta US$ 2,5 millones, con el régimen del dictador Nicolás Maduro, utilizando aviones de la FAC para llevar la droga y traer el efectivo. El círculo de colaboradores de Petro está enredado en decenas de escándalos de corrupción y saqueo, por cifras calculadas en billones de pesos, algo que hasta Iván Cepeda acaba de reconocer.
En un episodio en que ha salido a bailar el nombre del exministro Armando Benedetti, delegados de Petro en la ‘paz total’ sugirieron a exparamilitares como Salvatore Mancuso —según denuncias confirmadas por él— que enlodaran a Álvaro Uribe, Germán Vargas Lleras y Abelardo De La Espriella, algo que los ‘exparas’ rechazaron. Y hay testimonios que apuntan a que el presidente usó a decenas de jóvenes mujeres contratistas de la Presidencia, para acompañarlo en sus famosas parrandas de larga duración.
No se trata de acusaciones procedentes de opositores a Petro. La mayoría proviene de quienes ocuparon importantes cargos en la administración petrista. Angie Rodríguez, jefa del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) entre mayo de 2025 y enero de 2026, el más alto cargo en la Casa de Nariño, después del Presidente, denunció sucios negociados del entorno de Petro, así como las invitaciones a Mancuso y a otros ‘exparas’ para enlodar opositores, y comportamientos del mandatario, en su vida privada, que van desde adicciones hasta uso de jóvenes. Su relato en la entrevista que le hizo Daniel Samper Ospina en YouTube es espeluznante.
Las acusaciones contra Alcocer provienen de quien fuera su principal colaboradora, la estratega de comunicaciones española Eva Ferrer, quien trabajó en la Presidencia durante el primer año del mandato petrista. Ferrer concedió una larguísima entrevista a Vicky Dávila, en la que detalló actuaciones de la ex primera dama que, de confirmarse, tendrían implicaciones penales de alcance mafioso.
Tanto Petro como su exesposa han rechazado los señalamientos, pero la coincidencia de testimonios procedentes de diferentes fuentes y la posibilidad, al parecer alta, de que existan videos, fotos y otro tipo de documentos que respalden al menos una parte de las denuncias tienen contra la pared a Petro y a su ex.
No se trata de acusaciones procedentes de opositores a Petro. La mayoría proviene de quienes ocuparon importantes cargos en la administración petrista
En el tema de los abusos —laborales y quizás más— contra mujeres contratistas de la Presidencia, el actual director del Dapre, Carlos Ríos, dijo el miércoles en una sesión de la Comisión Segunda del Senado: “Hay denuncias (...) sobre 48 mujeres que tenía el expresidente Gustavo Petro en la Presidencia, que, lamentablemente, las instrumentalizaba a punta de OPS (orden de prestación de servicios)”. Ríos detalló que son “48 mujeres que ya están hablando con nosotros de cómo, por intermedio de un contrato de OPS, las amarraban y las instrumentalizaban para poder estar con el expresidente Gustavo Petro”.
¿Seguirá la mayoría de líderes feministas con su complaciente silencio sobre Petro? Sería bueno que se pronunciaran sobre este personaje del que me dijo esta semana un empresario bogotano: “Pretendía ser el nuevo Hugo Chávez, y terminó pareciéndose a Calígula”. El viernes, un meme en Instagram sumó un inquietante elemento a la reflexión: “Ya no me horroriza lo que se destapa a diario sobre Petro, me horroriza la cantidad de gente que le sigue creyendo”.

EL TIEMPO


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