domingo, 18 de octubre de 2026

Mauricio Vargas / El timo de Timochencho


El timo de ‘Timochenko’

Maduro, ‘Timochenko’, ‘Márquez’ y ‘Santrich’, los del trueque de coca por explosivos, son todos amigos de Cepeda.



Mauricio Vargas
10 de octubre de 2026

Gracias a la corajuda investigación de la senadora María Clara Posada, del Centro Democrático, el país ha conocido otra farsa de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Esa jurisdicción es hija del Acuerdo del gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc, rechazado por una mayoría de los colombianos en el plebiscito de 2016, y resucitado gracias a una discutible maniobra legislativa en el muy enmermelado Congreso de aquellos días.

Asumamos que, a pesar de esas triquiñuelas, el Acuerdo tiene validez. En ese caso resulta que, según el Acuerdo, es condición exigible a quienes —como los jefes de las Farc— se sometan a la JEP, “aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición” de esos delitos. Nada han cumplido: las víctimas no han sido reparadas y ha habido repetición de crímenes por al menos uno de sus jefes, alias Iván Márquez.

En cuanto a “aportar verdad plena”, el video de una sesión en la que Rodrigo Londoño, alias Timochenko, declaraba en la JEP es evidencia clara de cuánto miente y de cuánto la JEP se lo permite. Allí asegura —¡qué cinismo!— que recibieron buen trato los secuestrados por las Farc, algunos de los cuales, como el soldado César Lasso, estuvieron cautivos hasta 13 años y cinco meses.
Videos de la época muestran cómo las Farc los encadenaban como animales, y los golpeaban y vejaban tras el alambre de púas de los campos de concentración en la selva. Entre sonrisas, en tono desparpajado y sin empatía por las víctimas, ‘Timochenko’ narró a los magistrados de la JEP que los secuestrados recibían la mejor comida y que, si no había suficiente, los que pasaban hambre eran los guerrilleros y no sus víctimas.
“En ocasiones, para los secuestrados había carne y para nosotros no”, aseguró ante la JEP. Ingrid Betancourt —6 años y medio secuestrada— lo ha desmentido de modo categórico, al recordar las jornadas de hambre, y los meses y meses en que apenas recibió “arroz y lentejas”. Sus compañeros de infortunio coinciden con ella.
La JEP protege a sus consentidos de las Farc, al tiempo que no les perdona ni una a los militares sometidos a ella. Todo esto deja en evidencia a ‘Timochenko’, pero también a la JEP
En cualquier jurisdicción penal del planeta, mentirles a los jueces es un acto delictivo. En el caso de la JEP, tanto el Acuerdo con las Farc como las normas que lo desarrollan establecen que quien no aporte verdad plena y, peor aún, quien mienta pierden los beneficios de esa jurisdicción, lo que implica pagar cárcel efectiva.
Para rematar la patética comedia del timo de ‘Timochenko’, en el proceso penal contra el sátrapa venezolano Nicolás Maduro, ha surgido evidencia de una negociación entre él y tres líderes de las Farc, ‘Timochenko’, ‘Márquez’ y el tristemente célebre ‘Santrich’, cuya libertad ordenó la JEP, en 2018, a pesar de que la DEA y la Fiscalía colombiana lo habían cogido meses antes en flagrancia, intentando vender 10 toneladas de cocaína por US$ 15 millones.
La evidencia incluida en el proceso contra Maduro indica que, entre 2013 y 2015, en plena negociación entre las Farc y el gobierno Santos, los tres jefes del grupo armado pactaron con el dictador recibir de su gobierno explosivos y minas antipersonales, para saldar una deuda que el régimen tenía con las Farc por sucesivas entregas de cocaína.
¿Ha hablado de eso ‘Timochenko’ en la JEP? Al no hacerlo, falta al compromiso de aportar verdad plena. El caso muestra que, en la recta final de la negociación con Santos, el líder fariano seguía metido hasta las narices en el narcotráfico y en la traída de armas a Colombia. Esas mentiras —insisto— deberían llevar a que perdiera los beneficios y fuera a prisión. Pero eso no pasará: la JEP protege a sus consentidos de las Farc, al tiempo que no les perdona ni una a los militares sometidos a ella. Todo esto deja en evidencia a ‘Timochenko’, pero también a la JEP.
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Mejores amigos. Interesante que los cuatro implicados en el negocio de cocaína por armas —Maduro, ‘Timochenko’, ‘Márquez’ y ‘Santrich’— han sido grandes amigos del senador y excandidato presidencial Iván Cepeda.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/el-timo-de-timochenko-3592838?fbclid=IwdGRjcAVBoRFleHRuA2FlbQIxMQBwZG9mAWZkaWQWUQggwVwqbIDxOzdwPbxweavSZa_K1XNydGMGYXBwX2lkCjY2Mjg1NjgzNzkAAR4lQWizumPK7pOzrNu6uo4m5nwmHDLcM66GyDjdhh7gMrkybfG8tuq82ufZ9Q_aem_1_s3aNEHd9tqcoUvLOQ5Yg

EL TIEMPO



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