PERLAS LITERARIAS CONTRA LA DEPRESIÓN
Por Raquel Villaécija
El gran referente de la literatura fantástica desveló en su trilogía de largo recorrido el poder destructivo que puede llegar a tener un pequeño objeto. En apariencia insignificante, el anillo de poder de Tolkien es la representación del mal, el rostro de la ambición, agua que calma la sed de poder. El maquiavélico objeto dorado es la corona del rey, el símbolo de la ambición ciega y de la codicia humana. El lado oscuro del hombre.
Si Tolkien se sirvió de la épica para esculpir su extensa y elogiada obra, a John Steinbeck le bastaron 100 páginas para culminar la suya. Su relato es más sencillo y terrenal aunque encierra la misma moraleja. Es la historia de la perla más hermosa del mundo. Su brillo de doble filo ciega a un humilde pescador, como a todos el anillo de poder. “Esta perla se ha convertido en mi alma, si me deshago de ella, perderé también mi alma”, señala el ya transformado protagonista al final del relato. Lo bello al final destila un eco siniestro y destructor que lleva a la fatalidad.