
El cuadro Número 7A, 1948, del pintor estadounidense Jackson Pollock (1912-1956), se vendió ayer lunes en la sede de la casa Christie’s en Nueva York por 181 millones de dólares (155,5 millones de euros), una cantidad que casi triplica el anterior récord del artista en una subasta, lograda hace cinco años. Esta obra, de 1948, en la que el maestro del expresionismo abstracto utiliza su conocida técnica del goteo, representa “un momento clave” en su carrera artística porque con ella “se libera de las ataduras de la pintura de caballete convencional”, según Christie’s, que ha dado comienzo a su temporada de subastas en Nueva York.
La subasta se celebró en la sede de la célebre casa de subastas en el Rockefeller Center neoyorquino y se prolongó durante siete minutos. El anterior récord de un pollock estaba en 61,2 millones de dólares (71 millones de euros) en Sotheby’s.

En la obra Número 7A, apenas vista por el público, Pollock aplicó muy poco pigmento sobre la superficie del lienzo, de unos tres metros de ancho, y vertió y salpicó la pintura “en una danza lírica de trazos negros entrelazados”, detalla Christie’s.
La obra formaba parte de la colección del magnate editorial Samuel Irving Newhouse, fallecido en 2017, un coleccionista de arte que a lo largo de su vida se interesó por obras de otros artistas, como Pablo Picasso, Mark Rothko o Jasper Johns. De hecho, de su colección también se subastó por más de 107 millones de dólares Danaïde, de Constantin Brancusi, un gran busto dorado en el que el escultor rumano se inspiró en la joven artista húngara Margit Pogany, a quien conoció en París en 1910 y a la que evoca con su cabello oscuro recogido en un moño.

Del español Joan Miró se vendió Retrato de Madame K, por 53,5 millones de dólares, muy superior a la horquilla que se había estimado, que estaba entre 25 y 35 millones. En esta pieza, de 1924, en la que se cree que Miró se inspiró en la artista polaca Dora Bianka, el pintor catalán “fusiona el deseo, la feminidad arquetípica y un sentido primario del erotismo”.
Mientras, de Pablo Picasso, Christie’s vendió Tête de femme (Fernande) por 48,3 millones de dólares, una cifra, sin embargo, inferior a la que se había previsto, que era de 60 millones. Este busto de bronce, de 40,8 centímetros de altura, se remonta a 1909, tras un viaje del artista y Fernande Olivier, su pareja sentimental de entonces, al pueblo catalán de Horta de Ebro (hoy Horta de Sant Joan), en Tarragona.
En esta obra, Picasso representa a Fernande como si esta estuviera “compuesta de formas angulares, entrelazadas y afiladas como cuchillas”, escribe Christie’s. Del artista malagueño también se vendieron el cuadro Homme à la guitare, por 40,8 millones de dólares; la escultura La femme enceinte, 1er état‘, por 22,4, y la pintura Tête de femme (14,4 millones).
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