El ‘prosexo’ 8.000
Lo de Petro linda con el acoso sexual y con la concusión, para no hablar de una evidente causal de indignidad.
Mauricio Vargas7 de noviembre de 2026
Gustavo Petro está muy asustado. Tras años de zambullirse en largos festejos regados de alcohol y otras sustancias, y con un comportamiento de macho alfa que, según las denuncias, aprovechaba las urgencias económicas de alguna subalterna para disponer de su cuerpo, el expresidente acaba de despertar con un guayabo de terror: no solo Deyci Jiménez, una de esas mujeres, ha salido abiertamente a denunciar que con ella y otras él obtenía sexo a cambio de contratos pagados por el Estado, sino que otra mujer, ni más ni menos que su mano derecha en la Casa de Nariño, la exjefa del Dapre Angie Rodríguez, corrobora las denuncias y aporta documentos.