
sábado, 9 de abril de 2022
Alejandra Pizarnik / Más luz sobre la belleza oscura

viernes, 8 de abril de 2022
Irene Gruss / Cartas a mi madre
es el viento, dice mi madre, mientras
arrastra con un pie
un manchón amarillo, hojas
que caen sobre el parque desconocido.
Por ahora el gran pintor (es el viento, dice)
nos dibuja
separadas por un árbol de tronco inmenso;
ah cómo quisiéramos juntar nuestras manos
bailar alrededor
apoyar una mejilla sobre la corteza helada.
Pero estamos separadas
por el tronco inmenso de un árbol
en el parque desconocido.
Irene Gruss / El mundo incompleto
The Incomplete World by Irene Gruss
.
El reverso del mundo plagado de
margaritas
ondulantes, iluminadas.
El mundo, tal como es,
difícilmente pueda completar
la llegada a las
ondulantes margaritas.
¿Quién necesita esas flores,
quién se queda en describirlas
tal como están, allá lejos,
quién sabe cómo son esas flores?
¿Y si no son margaritas?
¿Si no se llega,
si no se completa el mundo?
jueves, 7 de abril de 2022
Nélida Piñón / Tallando palabras
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| Nélida Piñón |
Nélida Piñón
Tallando palabras
Autora de ocho novelas y tres libros de cuentos. "La república de los sueños", su penúltima novela, es considerada uno de los pilares de la literatura brasileña de este siglo.
Nélida Piñón / “El pánico ha tenido una fuerza poderosa, más que la pandemia”
Entrevista de Agustina Roca
-Se dice que desde muy chica usted ya escribía, -¿En que época de su vida optó exactamente por el oficio de narrar?
-Yo descubrí el vicio de la lectura desde muy chica. Mi padre era un excelente lector, recuerdo que leía de noche, y tanto él como mi madre, jamás se metieron ni censuraron mis lecturas. Me abrieron una cuenta en una librería del centro de Río de Janeiro, y a los doce años, por ejemplo, mis lecturas eran de lo más heterogéneas: desde Balzac hasta libros sobre educación sexual. Al mismo tiempo, yo adoraba, los relatos de aventuras, empecé a percibir, entonces, que el libro me prometía una realidad más interesante que la propia realidad. Creo que en esa época, deslumbrada por todo ese universo que se abría cuando leía una historia, decidí que mi oficio sería el de narrar. También entendí que la literatura me formaba como ser humano porque, para ese entonces, yo estaba aprendiendo a través de esos textos que la vida era fascinante. Ellos me estaban avisando que tenía que desarrollar mucho coraje para enfrentar la tarea de vivir.
Luisa Valenzuela / Escribiendo por el mundo
Es una de nuestras más notables autoras de ficción, curiosamente mucho más reconocida afuera. Siempre de viaje, recibe en el exterior distinciones y propuestas varias. Mientras tanto, sigue construyendo obras que se traducen a numerosos idiomas, entre ellos el japonés.
La luz entra a raudales por los ventanales que dan al jardín. Detrás de los vidrios se confunden enredaderas, jazmín celeste, rosas chinas, ficus, formando una selva urbana. El silencio se quiebra por los trinos de un zorzal y los ladridos de su perra Vero, que sólo se detienen después de olfatear minuciosamente a la visitante. Adentro, en la casa de Luisa Valenzuela se percibe su condición de peregrina, de viajera infatigable, y su obsesión por las culturas primitivas: máscaras y artesanías de diversas tribus descansan en un rincón y en otro.
Mempo Gardinelli en el país de las maravillas
Aunque es uno de nuestros más conocidos novelistas y ensayistas, por la historia de Mempo Giardinelli corren ríos de aprendizaje periodístico. También de padecimientos y, por qué no, de alguna alegría propinada por el país que, en su último libro, compara a los que imaginaba Lewis Carroll.
Desde un departamento chico, pegado a la estación de Coghlan, vemos el sol hundiéndose como una enorme bola de fuego por el oeste. Sanguíneo hasta la médula, extravertido, polémico, Mempo Giardinelli (51) se jacta, en la cocina, de su arte para preparar el mate. El ha publicado seis novelas, entre ellas El santo oficio de la memoria (finalista del Premio Internacional Rómulo Gallegos), dos libros de cuentos y dos ensayos. El último, El país de las maravillas.
miércoles, 6 de abril de 2022
Triunfo Arciniegas / Lygia Fagundes Telles
PESSOA
Lygia Fagundes Telles / Lygia de todas as letras
Biografias / Lygia Fagundes Telles
Lygia Fagundes Telles / Discurso de Posse / Academia Brasileira de Letras
Lygia Fagundes Telles / Herbarium
Lygia Fagundes Telles / O menino e o velho
Lygia Fagundes Telles / O moço do saxofone
Lygia Fagunges Telles / Suicidio na granja
As irmãs de Shakespeare
Lygia Fagundes Telles / As formigas
Lygia Fagundes Telles / A caçada
Lygia Fagundes Telles / La esquiva felicidad
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| Lygia Fagundes Telles |
Lygia Fagundes Telles / Dedo
Hallé un dedo en la playa. Iba andando en plena mañana de sol por una playa medio salvaje cuando de repente, entre las cosas que el mar trajo a la arena –conchas, astillas, cadáveres de peces, piedras–. Vislumbré algo diferente. Tuve que coger mis lentes: ¿Qué sería aquello? Sólo después de aparecer el anillo es que identifiqué mi hallazgo, el dedo traía un anillo. Faltaba la última falange.
martes, 5 de abril de 2022
Doctor Will y Mr Smith / Cómo un bofetón tumbó la carrera de la estrella perfecta
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Doctor Will y Mr Smith: cómo un bofetón tumbó la carrera de la estrella perfecta
Las memorias del actor, recién publicadas, ofrecen pistas sobre la agresión a Chris Rock en la gala de los Oscar que ha provocado su renuncia a la Academia de Hollywood
Fue la mejor de sus noches y la peor de sus noches. Y entre una y otra apenas transcurrieron 40 minutos, el tiempo que pasó desde que Will Smith le arreó un bofetón al cómico Chris Rock por hacer un chiste sobre la alopecia de su esposa, Jada Pinkett Smith, y hasta que el actor pronunció el desconcertante discurso de aceptación de su primer Oscar. Escrutados durante la semana desde todas las escuelas de análisis posibles, los impulsos de Smith de aquella noche desembocaron el viernes en su renuncia como miembro de la Academia de Hollywood, cinco días después de alcanzar la gloria por su papel como el padre de las tenistas Venus y Serena Williams en El método Williams.
lunes, 4 de abril de 2022
Mariana Enriquez / Tela de araña
Spiderweb by Mariana Enriquez
Es más difícil respirar en el norte húmedo, ahí tan cerca de Brasil y Paraguay, con el río feroz custodiado por mosquitos y el cielo que pasa en minutos de celeste límpido a negro tormenta. La dificultad se empieza a sentir enseguida, ni bien se llega, como si un abrazo brutal encorsetara las costillas. Y todo es más lento: las bicicletas pasan muy de vez en cuando por la calle vacía a la hora de la siesta, las heladerías parecen abandonadas a pesar de los ventiladores de techo que giran para nadie, las chicharras gritan histéricas en sus escondites. Nunca vi una chicharra. Mi tía dice que son unos bichos horribles, unas moscas espectaculares de alas verdes que vibran y te miran con sus ojos lisos y negros. No me gusta el nombre chicharra: ojalá mantuvieran siempre el nombre cícadas, que se usa sólo cuando están en etapa ninfal. Si se llamaran cícadas, su ruido de verano me recordaría las flores violetas de los jacarandás en la costanera del Paraná o las mansiones de piedra blanca con sus escalinatas y sus sauces. Pero así, como chicharras , me recuerdan el calor, la carne podrida, los cortes de electricidad, a los borrachos que miran con ojos ensangrentados desde los bancos de la plaza.
Mariana Enriquez / Mucho más que terror
Mucho más que terror
La argentina Enríquez explota el género como extrañeza cotidiana y desvío de la norma. Su prosa es condensada, de frialdad sugerente y apoyada en la contundencia del idioma
Carlos Pardo
9 de marzo de 2016
¿Qué entendemos por un escritor “de género”? Por ejemplo, si dijéramos que Mariana Enríquez es una escritora de “terror”, aunque una muy buena como Shirley Jackson, con la que se la compara, Las cosas que perdimos en el fuego parecería valioso por la truculencia de sus tramas: niños que se arrancan las uñas o se afilan los dientes, ritos oscuros, casas encantadas. Y si consideráramos que el terror es una excusa para explorar otras cuestiones como la culpa, la sugestión, las relaciones de clase y de pareja, el patriarcado o la historia nacional (que la escritora trabaja con maestría), también estaríamos simplificando y eludiendo lo más evidente. Es el terror, pero no como género literario, sino como extrañeza cotidiana y desvío de la norma, el motor de su obra.
Mariana Enriquez y Benjamín Labatut / Dos autores latinoamericanos entre los finalistas del Man Booker International

Mariana Enriquez y Benjamín Labatut, dos autores latinoamericanos entre los finalistas del Man Booker International
Los escritores fueron seleccionados entre 125 libros traducidos al inglés. El premio se conocerá el 2 de junio
La escritora argentina Mariana Enriquez y el chileno Benjamín Labatut han sido seleccionados este jueves entre los seis finalistas al Man Booker International Prize. El premio es uno de los más prestigiosos en la literatura inglesa, en el que el autor y traductor ganadores se dividen una dotación de 50.000 libras (cerca de 57.600 euros). El galardón matriz empezó a otorgarse en 1969 a escritores de habla inglesa de países pertenecientes a la Commonwealth o de la República de Irlanda (y a partir de 2013, también a estadounidenses). Desde 2005, la fundación concede también un premio internacional, a las traducciones publicadas en el mercado británico. Este año, entre los seis candidatos, figuran dos sudamericanos.
sábado, 2 de abril de 2022
Bruno Schulz / La contraofensiva de la fantasía
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| Bruno Schulz |
12 de enero de 2008
Walter Benjamin / Apenas llegue la muerte
| Walter Benjamin |
Walter Benjamin: Apenas llegue la muerte
Portbou fue el lugar en el que se suicidó el filósofo alemán, que huía de los nazis. Antes había sido uno de los caminos de salida al exilio de los republicanos españoles. Entre ellos estaba el padre de la autora
Sería a finales de los noventa del siglo pasado. No se consideraba raro entonces acometer estas giras con final melancólico. Ahora, muertos tantos amigos, los que resistimos, sólo queremos pasarlo bien, pero no a toda costa. Ni a culatazos.
Viajábamos por carretera desde el pueblo de Fortià hasta el de Portbou, a un paso de Francia. Llamar a esta visita “excursión” —alguien lo dijo y luego se atragantó como uno de esos niños que sólo piensan en comer y embadurnarlo todo—, nos lo hacía menos duro, menos real. Todos habíamos leído ya a Benjamin. Intensamente. Casi de rodillas. Sabíamos de su agónica huida, con apenas 48 años, desde París hasta la frontera con España el 26 de septiembre de 1940, y con los nazis pisándole los talones. Casi podíamos sentir en nuestro bolsillo, apretada por una mano ya muy débil, la dosis necesaria de morfina, que tal como él había dispuesto, le libraría de sus garras.
viernes, 1 de abril de 2022
Taiye Selasi / “Espero ser testigo de un mundo sin racismo, y mientras tanto estoy dispuesta a imaginarlo”
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“Espero ser testigo de un mundo sin racismo, y mientras tanto estoy dispuesta a imaginarlo”
Cristina Esguerra21 de octubre de 2020
Las masivas protestas de los últimos meses contra el racismo, han hecho pensar a la escritora nigeriano-ghanesa Taiye Selasi que vivir en un mundo sin racismo es posible, y que está próximo. En Imagina el Mundo explica el cambio de conciencia en curso y cómo potenciarlo.
Taiye Selasi: “No soy africana ni americana: soy ‘afropolita”
| Taiye Selasi |
Taiye Selasi: “No soy africana ni americana: soy ‘afropolita”
La escritora es una de las estrellas emergentes de la literatura Su primera novela, 'Lejos de Ghana', se publica en España
Taiye Selasi es el más claro ejemplo de esa realidad bautizada por ella como “afropolitismo”: nació en Londres hace 35 años, se crió en Massachusetts, es hija de un cirujano ghanés y una pediatra nigeriana y estudió en Yale y Oxford. Con el apoyo de Toni Morrison y el empuje del poderoso agente Andrew Wylie, conocido por su ferocidad como El Chacal, se ha convertido en una estrella emergente de la literatura. Su primera novela, Lejos de Ghana (Salamandra), cuenta la historia de los Sai, una familia afroamericana rota por el abandono del padre.
Taiye Selasi / "Quienes traten de defender las identidades nacionales fracasarán"
Taiye Selasi: "Quienes traten de defender las identidades nacionales fracasarán"
La escritora londinense, de padre ghanés y madre nigeriana, debuta con 'Lejos de Ghana', una ambiciosa y lírica saga centrada en una familia rota de emigrantes africanos
jueves, 31 de marzo de 2022
Las diluciones de agua y azúcar del trabajo resucitan y matan a Jane Austen

Las diluciones de agua y azúcar del trabajo resucitan y matan a Jane Auste
Basados en Orgullo y Prejuicio, los fanfictions apuestan por la fantasía de un final feliz
As irmãs de Shakespeare
PATRICIA LAURETTI
FOTOS
ANTONIO SCARPINETTI | REPRODUCCIONES
EDICIÓN DE IMAGEN
LUIS PABLO SILVA
JUE, 30 MAR 2017 | 15:49
miércoles, 30 de marzo de 2022
Anna Swir / Feliz como cola de perro
Feliz como cola de perro
y libre como una cosa sin importancia.
Como algo que nadie admira
y que no se admira sí mismo.
Como algo de lo que todos se burlan
y que se burla de sus burlas.
Como carcajada sin una razón seria.
Un grito más fuerte que el grito.
Feliz como pase lo que pase
como cualquier pase lo que pase
como cola de perro.
Inés María Guzmán / Por si me muero un día de repente
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| Ilustración de Triunfo Arciniegas |
Por si me muero a solas, de repente,
quiero dejaros dicho
que no he sido culpable al cien por cien
de este suceso.
Tal vez mi parte en este asunto, creo,
que fue nacer un día.
Quiero dejaros dicho,
y escuchad, por favor:
no me olviden del todo,
alguna vez, leed algún poema,
algún poema dicho en mi recuerdo.
Y por si acaso, ansío
que Dios me asigne al menos una esquina
sentada al sol, y no del todo sola,
que me done, si no es mucho pedir,
la dulce compañía de un ser vivo,
no importa si me ladra o me maúlla,
y si habla y dice cosas bellas,
también será un placer.
No me importa la edad
ni el género ni raza.
Y si hay luz y un lucero en la noche,
le agradezco el detalle.
Pero mi ruego es este:
no me olviden por Dios, pues si Él me dona
(no sé que don será) la gracia de escucharos
allá, desde aquel lado, decid un verso mío…
Alguien habrá que diga un verso mío
y no sepa mi nombre,
y si le gusta el verso
qué mas dará de la memoria mía.




















