sábado, 7 de agosto de 2021

Manuel Vásquez Montalbán / Cuando ya nadie sepa

 


Manuel Vásquez Montalbán
Cuando ya nadie sepa

Cuando ya nadie sepa
el por qué de mi nombre
o de este mueble
ni por qué fue tan triste aquel doce de agosto
olvidadas crueldades sin origen
pequeñas cicatrices en alcohol
¿recuerdas?
fue en abril y te caíste en la fuente más hermosa de Praga

fotografías llenas de desconocidos
sin nadie que les avale

¿recuerdas?
es el primo Anselmo antes de morirse de arrepentimiento
había tenido el tifus en Larache
pero te llevó un día al Laberinto
fue en abril y te caíste en la fuente más hermosa de Praga

qué dije en mi primer entierro
quizás en aquel triste doce de agosto

¿recuerdas?
no, fue en abril y te caíste en la fuente más hermosa de Praga

te pusieron una chaqueta de hombre
el primo Anselmo envejeció mucho antes de morir de
arrepentimiento
por haberte dejado caer en la fuente más hermosa de Praga

tenía un gato de piedra
del que manaba el agua




Kirmen Uribe / El novelista ha de escribir sobre lo que no sabe



Kirmen Uribe: “El novelista ha de escribir sobre lo que no sabe”

El escritor publica ‘La hora de despertarnos juntos', tras el éxito de ‘Bilbao-Nueva York-Bilbao’


JUAN CRUZ
Madrid 8 NOV 2016 - 17:32 COT

El escritor Kirmen Uribe, en la libreria La Central. SAMUEL SÁNCHEZ
Kirmen Uribe (Vizcaya, 1970) ya es mayor. El autor de Bilbao-New York-Bilbao (Seix Barral, 2010), con la que ganó públicos extranjeros y numerosos premios españoles, presentaba a un joven poeta extrañado ante el descubrimiento del mundo. Su prosa vivaracha e incluso lujuriosa es ahora madura, se acerca a J. M. Coetzee, a W. G. Sebald, a los escritores que adora, aquellos que combinan realidad e invención para entrar en el alma de los países o de las personas. Publica, también en Seix, La hora de despertarnos juntos, una novela de ficción con la que viaja al alma de una familia vasca y a la vez al interior de una época, la posguerra española, en la que se juntaron el drama del exilio y la poca vergüenza del régimen de Franco, además del desdén internacional por lo que aquí ocurría.

viernes, 6 de agosto de 2021

Cormac McCarthy / La carretera / El libro del fin del mundo





El libro del fin del mundo

‘La carretera’, de 


JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS
28 JUN 2012 - 13:36 COT
Kit de supervivencia cultural para el encierro (día 5)En medio de un planeta en vías de extinción en el que “nunca más es mucho tiempo” y “siempre es un abrir y cerrar de ojos", el escritor coloca a un padre armado con una pistola con dos balas que vela por su hijo. “Si él no es la palabra de Dios, Dios no ha hablado nunca”, piensa. Lo mismo que, cuando ve dormir al “chico”, piensa en algo que, con todo, tiene algo que ver “con la belleza o con la bondad”.
“Cuando no tengas nada más inventa ceremonias e infúndeles vida”, dice el hombre al muchacho pese a saber que ya no hay diferencia entre el nunca fue y el nunca será. Mezcla de road movie y auto sacramental, La carretera transmite el frío y el desamparo de sus protagonistas, algo solo al alcance de la gran literatura. Que un libro así vendiera más de 100.000 ejemplares tiene, paradójicamente, algo de esperanzador.

Lecturas de cuarentena / Juan José Saer / El entenado / Reseñas

Juan José Saer

LECTURAS DE CUARENTENA

El entenado

de Juan José Saer


Javier Rodríguez Marcos




Kit de supervivencia cultural para el encierro (día 3)


¿Existe una novela que pudiésemos recomendar a un espectador enganchado a Gran Hermano amante de la literatura de viajes y a una catedrática de Historia aficionada a la Antropología? Existe y tiene menos de 200 páginas: se titula El entenado, la publicó el argentino Juan José Saer en 1983 y no tardó en ser reconocida como un hito de la literatura en español del siglo XX. A España llegó en 1988, un año después de que Saer (1937-2005) ganara el premio Nadal, galardón que, desgraciadamente, no sirvió para que el lector medio se interesara por los autores latinoamericanos posteriores al boom.

Todos quieren a Miguel Delibes


Miguel Delibes lanzándose al agua en la piscina de su casa de Sedano (Burgos). En torno a 1961.Miguel Delibes lanzándose al agua en la piscina de su casa de Sedano (Burgos). En torno a 1961.ARCHIVO DE LA FUNDACIÓN MIGUEL DELIBES

Todos quieren a Miguel Delibes

La Biblioteca Nacional celebra el centenario del autor de ‘El camino’ con una gran exposición. La familia del escritor dona a la institución el manuscrito de su polémico discurso de ingreso en la RAE


Javier Rodríguez Marcos
Madrid, 17 de septiembre de 2020

¿Qué hace Miguel Delibes a lo largo del día?”, le preguntaron al propio escritor en sus últimos años. Su respuesta: “Quejarse”. En la primavera de 1998, pocos días después de poner el punto final a El hereje, su última novela, le detectaron un cáncer de colon que requirió varias operaciones. La agresividad del tratamiento minó su humor y su movilidad, pero no su retranca. La enfermedad parecía una condena demasiado dura para un hombre que no había parado. Nacido el 17 de octubre de 1920 en Valladolid y fallecido en la misma ciudad en 2010, había sido catedrático de Derecho Mercantil por las mañanas y director de El Norte de Castilla por las tardes; autor de 50 libros escritos a mano, padre de siete hijos y viudo desde los 54 años; cazador, fumador y paseante infatigable; aficionado al cine, al fútbol y al ciclismo; fanático del correo postal, académico de la RAE y premio Cervantes.

jueves, 5 de agosto de 2021

«El pie de la letra» / El suicidio poético de Gil de Biedma Gil de Biedma

 


«El pie de la letra», el suicidio poético de Gil de Biedma

En «El pie de la letra», el autor barcelonés reunió sus ensayos poéticos y textos críticos. Supo crearse una verdadera autobiografía intelectual. Aquí quedaron patentes sus gustos, sus lecturas y sus ideas


Diego Doncel
4 de enero de 2018

Toda la obra de Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990) es un continuado retrato de sí mismo, es decir, la creación de un personaje que coincida y exceda los datos de su DNI. Retrató ese personaje en poemas, en notas de diario y, cómo no, cuando reflexionó en un puñado de notas críticas. «El pie de la letra» habla de lo otro, de los otros como forma de representarse a sí mismo. Con el tiempo vamos viendo que la imagen de Jaime Gil está lejos de ser una imagen fosilizada, unívoca. Jaime Gil es múltiple porque él, como diría Pessoa, arrastra a su manera un drama «em gente». El diálogo con los distintos personajes que tuvo el acierto de crear.

Jaime Gil de Biedma / Diario en carne viva



Jaime Gil de Biedma



Jaime Gil de Biedma: 

diario en carne viva

  • María Jesús Espinosa de los Monteros




10/05/2017 - 

VALÈNCIA. Las 672 páginas que componen los diarios de Jaime Gil de Biedma entre los años 1956-1985 son, más que un texto, una herida. Una abierta en canal, que supura y escuece. Una que jamás pudo cerrarse ni cicatrizar. En 1974, Jaime Gil de Biedma publicó Diario de un artista seriamente enfermo. Todavía faltarían trece años para que le diagnosticaran una enfermedad que se convirtió tristemente famosa en los años 90: el sida. El año 2015 supuso el descubrimiento definitivo y la publicación definitiva de los distintos diarios que el poeta perteneciente a la Generación de los 50 fue escribiendo a lo largo de su vida. Al Diario de un artista seriamente enfermo, se le unirían Diario de 'Moralidades'. 1959-1965Diario de 1978 y Diario de 1985. Cada uno de esos diarios constituye no sólo lo que el editor Andreu Jaume llama el 'boletín del taller poético del autor', sino también una radiografía de un país que iba construyéndose desde el tardofranquismo hasta la democracia. En ese sentido, la unión de lo íntimo y lo político, vuelve a ser fascinante, como en la obra poética del autor de Las personas del verbo.

El secreto de Gil de Biedma

Gil de Biedma


El secreto de Gil de Biedma

Los textos no habían sido publicados por las alusiones personales y las referencias homosexuales

Lumen publica los diarios inéditos del poeta, 25 años después de su muerte


Joset Massot
Barcelona, 31 de octubre de 2015


Han tenido que pasar 25 años desde la muerte de Jaime Gil de Biedma para que sus diarios inéditos vieran la luz. El actor Josep Madern, compañero sentimental del poeta, los depositó en la agencia Balcells, y consideró que las alusiones inmisericordes a personas aún con vida y las referencias homosexuales aconsejaban que no se hicieran públicos hasta pasado un tiempo. A principios de los años 90 su contenido aún abría heridas y Ana María Moix vio frustrado a última hora su intento de publicar el Diario de 1978 en Lumen. Ahora sí, la misma editorial publicará el 5 de noviembre Diarios. 1956-1985 , con edición de Andreu Jaume.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Louise Glück / Medianoche

 



Louise Glück

Medianoche

Midnight by Louise Glück

Háblame, corazón dolorido: ¿qué
tarea ridícula estás inventándote
en la oscuridad de la cochera llorando
con la bolsa de basura? Tu trabajo no es 
sacar la basura, tu trabajo es vaciar
el lavavajillas. Estás exhibiéndote
otra vez,
como hacías en la infancia –¿Adónde está
tu costado deportivo, tu famoso 
distanciamiento irónico? Un rayito de luna golpea
la ventana rota, un rayito de luna de verano,
los murmullos
tiernos de la tierra con sus dulzores
listos--
¿Esta es manera de comunicarte
con tu marido, no responder
cuando te llama, o así se comporta  
el corazón cuando está triste: quiere que lo dejen
solo con la basura? En lugar tuyo,
sería precavida. Después de quince años,
su voz podría estar cansándose; y cualquier noche
si no le contestas, lo va a hacer alguien más.






Deborah Eisenberg / Una cuentista para descubrir

 

Debora Eisenberg


Deborah Eisenberg

Una cuentista para descubrir

Taj Mahal
Por Deborah Eisenberg
Chai Editora. 236 páginas


JORGE MARTÍNEZ
30 de agosto de 2020


Quien quisiera simplificar mucho las cosas podría decir que entre los cuentistas hay dos grandes familias: la de los que escriben relatos cerrados, esféricos, directos y punzantes, y aquella otra, hoy habitual, en la que el cuento se parece más a una novela concentrada, ya que se expresa por acumulación (o por tensión más que por intensidad, diría Cortázar), y a partir del desarrollo de personajes, no de situaciones. Sus padres en la literatura moderna podrían ser Poe en el primer caso, y Chejov en el segundo.

martes, 3 de agosto de 2021

Lydia Davis / St. Martín

 

Ilustración de Nathan Miller


Lydia Davis
St. Martín
(“St. Martin”)

      Trabajamos como caseros la mayor parte de aquel año, desde principios del otoño al verano. Había que encargarse de una casa, de las tierras, de dos perros y dos gatos. Echábamos de comer a los gatos, uno blanco y otro color calicó, que vivían fuera y comían en el alféizar de la cocina, peleándose a la luz del sol mientras esperaban la comida, pero no teníamos la casa demasiado limpia, o las malas hierbas invadían el jardín, y nuestros patronos, gente agradable como eran, probablemente nunca nos perdonaron del todo lo que le pasó a uno de los perros.

Lydia Davis / La casa de atrás

 



Lydia Davis

La casa de atrás

(“The House Behind”)


      Vivimos en la casa de atrás y no vemos la calle: las ventanas del fondo miran hacia la piedra gris de la muralla de la ciudad y las ventanas delanteras dan al patio de las cocinas y los cuartos de baño de la casa de delante. Los apartamentos de la casa de delante son amplios y cómodos, mientras que los nuestros son estrechos y destartalados. En la casa de delante, las sirvientas viven en habitaciones pequeñas y limpias del último piso, y se asoman a las chapiteles de St-Étienne, pero bajo el alero de nuestra casa, diminutos cubículos se abren a la oscuridad de un pasillo polvoriento y los estudiantes y licenciados pobres que duermen en ellos comparten un retrete junto al hueco de la escalera. Muchos inquilinos de la casa de delante son altos funcionarios, mientras que la de detrás está llena de comerciantes, vendedores, carteros jubilados y maestros de escuela solteros. Está claro que no podemos culpar de su riqueza a los vecinos de la casa de delante, pero es algo que pesa sobre nosotros: sentimos la diferencia. Esto, sin embargo, no basta para explicar el rencor que ha existido siempre entre las dos casas.

Lydia Davis / Televisión

Lydia Davis

Televisión
(“Television”)

1

      Tenemos todos esos programas favoritos que dan por las noches. Prometen ser emocionantes y lo son siempre.
       Nos insinúan lo que nos van a ofrecer, nos lo ofrecen y es emocionante.
       Si los muertos se pasearan ante nuestras ventanas no nos parecerían más emocionantes.

lunes, 2 de agosto de 2021

Rodrigo García / “Gabo no se propuso hacer el llamado realismo mágico, él escribía los libros que se le ocurrían”

 

Gonzalo García Barcha, Gabriel García Márquez y Rodrigo García Barcha

Rodrigo García: “Gabo no se propuso hacer el llamado realismo mágico, él escribía los libros que se le ocurrían”

El hijo mayor de García Márquez recuerda la relación con su padre, fallecido el 17 de abril de 2014. Aplaudido director de cine, habla sobre su libro Gabo y Mercedes: una despedida, una crónica sobria y emotiva sobre los días finales del premio Nobel colombiano. También se refiere a la faceta política del escritor y a las adaptaciones de Cien años de soledad y Noticia de un secuestro, esta última a cargo de Andrés Wood. Rodrigo García estará el martes virtualmente en el ciclo La Ciudad y las Palabras de la UC.


Andrés Gómez
31 de julio de 2021

Cuando estaba en la adolescencia, Rodrigo García solía tenderse en el jardín de su casa. Recostado en el césped, le gustaba mirar el cielo y observar los atardeceres. “Para quienes han pasado años en Ciudad de México no es una sorpresa que, a menudo, los atardeceres pueden ser extraordinarios”, escribe. Ese mismo jardín atravesaba diariamente Gabriel García Márquez, su papá, camino a su estudio. Allí se retrató sonriente junto a su esposa Mercedes, la mañana en que la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura. Allí también lo encontró una tarde su asistente, muchos años después, cuando su memoria se esfumaba, tratando de descifrar el mundo alrededor.

La soledad multitudinaria de García Márquez



La soledad multitudinaria de García Márquez

Gabriel García Márquez cometía faltas de ortografía al escribir sus obras. La causa era que cuando escribía, como confesó en un fax desenfadado a Carmen Balcells, su agente literaria: “Yo le ovedesco más a la inspirasión que a la gramática”. Además de sus combates contra las reglas del lenguaje, en el archivo del escritor —que desde 2014 está en el Harry Ransom Center de Austin, Texas— descubrimos sus rituales de escritura y sus dudas creativas. Desde hace unas semanas, casi la mitad del archivo, 27.500 imágenes que recorren más de cinco décadas de escritura, está disponible de manera gratuita en internet.

García Márquez / Lecturas y relecturas

 



Lecturas y relecturas

La obra de Gabriel García Márquez fue visitada por un grupo de críticos y escritores que, a través de testimonios compilados en el libro "Gaborio", lograron una suerte de radiografía del Nobel colombiano.


9 de marzo de 2014

En "Gaborio. Artes de releer a Gabriel García Márquez", publicado en su segunda edición por Alcalá, el crítico peruano Julio Ortega reunió un conjunto de relatos, memorias y textos de lecturas de más de cuarenta autores, como los mexicanos Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, el peruano Alfredo Bryce Echenique, el español Enrique Vila-Matas y el argentino Tomás Eloy Martínez.

domingo, 1 de agosto de 2021

William Trevor / Una relación perfecta




William Trevor
Una relación perfecta

    —Ya recojo yo la sala —propuso ella—. Es lo mínimo que puedo hacer.
    Prosper la observó hacerlo. Ella había negado que hubiera otro, repitiéndolo varias veces porque él había insistido varias veces en que debía de haberlo.

William Trevor / Una relación perfecta / Reseña

Juan Pablo Torres Muñiz
3 de septiembre de 2013

Hace casi un año, cuando se esperaba el anuncio del nuevo ganador del Premio Nobel de Literatura, apenas un par de días antes de la fecha clave, se dio en la famosa casa de apuestas Ladbrokes, una revolución.  Era posible que algún dato importante hubiera escapado del control de la Academia Sueca y los atentos apostadores, como ya ocurrió antes, señalasen con sus votos al próximo galardonado.  Repentinamente, William Trevor (Irlanda, 1928) había pasado de detrás de los primeros cuarenta favoritos, al segundo lugar.  Así, por unas horas, hasta que fue dado el nombre de Mo Yan como ganador para 2012, la atención se concentró en la leyenda irlandesa… y con ello, el favor por estos lares fue hecho.
A pesar de ser considerado unánimemente como uno de los grandes de la narrativa contemporánea y quizá, hoy, el mejor cuentista en activo del mundo junto a Alice Munro y Cynthia Ozick, en español contamos apenas con cinco títulos suyos en circulación.  Se trata de cuatro novelas: La historia de Juliet y El viaje de Felicia (publicadas, la primera por Alianza Editorial y la segunda por Siruela), La historia de Lucy Gault y Verano y amor (publicadas ambas por Salamandra); y un libro de cuentos: Una relación perfecta (publicado también por Salamandra), que comentaré a continuación.

Trevor se hizo de fama con el lanzamiento de su primer novela, A standard of behaviour y más tarde sería nominado en cinco ocasiones al Booker Prize; no obstante, el título de “Maestro del relato breve” es el que mejor ha sabido conservar vigente.  Una relación perfecta da sobrada prueba de ello.
Dice un comentario del New York Times que estos cuentos perduran en la memoria mucho tiempo después de concluida su lectura; me atrevería a decir que, en realidad, su lectura no se completa si no hasta mucho después de cerrado el libro.  Cada una de las piezas consiste en una irresistible invitación a revisar nuestras propias convicciones con respecto a lo que podríamos denominar, sin problemas, conflictos que marcan nuevos rumbos en la vida de la gente.
Respecto de Alice Munro, Jonathan Franzen, aludiendo por oposición, y con toda intención, a Philip Roth, decía de ella que no busca crear ninguna teoría sobre algún way of life, ni manifestar su indignación ante el modo en que las circunstancias oprimen a sus –también indignados– héroes involuntarios; ella habla de seres humanos, con los que podemos arriesgar un “como tú o como yo”.  También dijo que ella no tiene libros titulados Pastoral canadienseLa gran novela canadiense o La conjura contra Canadá…, pero eso da para otro artículo… En fin, aquello mismo podría decirse de William Trevor, agregando que la lupa con que trabaja tiene un aumento quizá mayor, y que manifiesta esa capacidad en menos páginas que la “Dama de Ontario”.  Desde luego se trata de narradores distintos, no obstante sea casi imposible evitar la comparación entre el modo de ambos para abordar sus historias y el de Chéjov (al punto que a una y al otro se les conoce como la Chéjov canadiense y el irlandés, respectivamente).  Mientras la Munro –tal cual se ha dicho hasta el cansancio– es capaz de resumir vidas enteras en tan solo unas cuantas páginas, desarrollando situaciones de conflictos sin perder el pulso de la cotidianidad, sembrando la tensión de lo inminente en cada línea, Trevor es capaz de evocar en un par de párrafos el jugo de una experiencia diversa en cada lector, pero que sin duda debió desembocar en alguna decisión que definió su vida al presente.
Los doce cuentos de esta colección tratan, de uno u otro modo, sobre oportunidades, momentos claves que en ocasiones construyen para sí, sin saberlo, los mismos protagonistas y que luego también ellos deben definir, esto, a menudo, contra su voluntad.
Trevor lleva al lector, como por un efecto de refracción, de los hechos y reflexiones expresas, a las causas no explicitadas de cada decisión de sus personajes, pero, además, a lo que estos mismos no saben de sí mismos y que, casi por magia de empatía, se revela luminoso, vivo.  Hablaríamos de la creación de una complicidad, pero eso sería simplificar en extremo las cosas.  Trevor no hace anatomía de circunstancias, reproduce a su modo vidas complejas, desde lo que es capaz de comprender cualquiera: el dolor, la esperanza, el miedo, la fe, con los colores vivos del asombro renovado.
Es cierto que no todos los cuentos alcanzan el mismo nivel.  Algunos, sobre todo los primeros, son nada más muy buenos.  Fe y Folie a deux, podrían ser calificados de destacables.  Pero Una tardeEn OlivehillUna relación perfecta, o Viejo amor son –y que bien se siente poder emplear tan justamente estos términos –obras maestras.
Por otra parte, Trevor resulta vigente no solo debido a lo firme de su pulso, si no a que sus historias nutren su universalidad, sin problemas, con elementos contemporáneos como mensajes de correo electrónicos o modernas edificaciones en viejas campiñas; no mucho, es verdad, pero lo suficiente para renovar aires en una obra que, de este modo, y sin dejar de satisfacer a sus más exigentes seguidores de hace años, permite una fácil conexión con quienes recién la abordan, casi en un alarde de versatilidad.
Una relación perfecta… Gracias señores de Salamandra.  Pero como disfrutaríamos de Cuentos completos



DRAGON

Short Stories

DE OTROS MUNDOS
Cuentos




William Trevor / Cuentos selectos / Reseña



William Trevor

William Trevor
CUENTOS SELECTOS

Manuel Crespo
29 de octubre de 2020

Lejos de ahondar el surco que compatriotas de prosa esquizoide —Joyce y Beckett, para empezar— abrieron en el suelo de la literatura del siglo pasado, William Trevor hizo del estudio de la vida menor un arte piadoso. En realidad, lo de “vida” quizás sea un exceso. Más que biografías, Trevor disecciona fragmentos cardinales, el momento exacto en que la existencia del protagonista de turno pudo haber tomado otra dirección. A veces se trata de una oportunidad perdida, a veces ni eso. Las criaturas que pueblan sus narraciones cargan con cruces de peso incomunicable, hechas a la medida de sus propios desasosiegos.

Los cuentos selectos de William Trevor

 


Los cuentos selectos de William Trevor

De la monumental obra cuentística del escritor irlandés William Trevor, los Cuentos selectos de la edición de Edhasa a cargo de Andrés Hax, presenta doce piezas demostrativas de su capacidad de observación y construcción de personajes anónimos sobre el trasfondo moral de una época, los años 50.


Fernando Krapp
13 de octubre de 2020

Hace doce años atrás, apareció la novela Verano y amor. Quienes la reseñaron se lamentaron por la falta de traducciones de William Trevor. Con el tiempo, apareció un segundo libro, Una relación perfecta, una muestra del talento del escritor irlandés para la forma breve. Y hace no mucho, hubo una tercera traducción, su novela histórica llamada La historia de Lucy Gaut, que recorre casi un siglo de su Irlanda natal, aunque el libro no llegó a las librerías argentinas. Ahora, el escritor y periodista Andrés Hax seleccionó doce cuentos de la monumental obra cuentística de Trevor (su última antología personal tiene más de mil quinientas páginas de producción sostenida), y en su prólogo, Hax también se lamenta por el poco acceso que tenemos a la obra de este escritor irlandés, fallecido el 20 de noviembre del 2016, a los 88 años de edad.