martes, 23 de febrero de 2021

Pablo Neruda / Caballero solo

 


Pablo Neruda
CABALLERO SOLO

Los jóvenes homosexuales y las muchachas amorosas,
y las largas viudas que sufren el delirante insomnio,
y las jóvenes señoras preñadas hace treinta horas,
y los roncos gatos que cruzan mi jardín en tinieblas,
como un collar de palpitantes ostras sexuales
rodean mi residencia solitaria,
como enemigos establecidos contra mi alma,
como conspiradores en traje de dormitorio
que cambiaran largos besos espesos por consigna.
El radiante verano conduce a los enamorados
en uniformes regimientos melancólicos,
hechos de gordas y flacas y alegres y tristes parejas:
bajo los elegantes cocoteros, junto al océano y la luna,
hay una continua vida de pantalones y polleras,
un rumor de medias de seda acariciadas,
y senos femeninos que brillan como ojos.

El pequeño empleado, después de mucho,
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche en cama
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo.

Los atardeceres del seductor y las noches de los esposos
se unen como dos sábanas sepultándome,
y las horas después del almuerzo en que los jóvenes estudiantes
y las jóvenes estudiantes, y los sacerdotes se masturban,
y los animales fornican directamente,
y las abejas huelen a sangre, y las moscas zumban coléricas,
y los primos juegan extrañamente con sus primas,
y los médicos miran con furia al marido de la joven paciente,
y las horas de la mañana en que el profesor, como descuido,
cumple con su deber conyugal y desayuna,
y más aún, los adúlteros, que se aman con verdadero amor
sobre lechos altos y largos como embarcaciones:
seguramente, eternamente me rodea
este gran bosque respiratorio y enredado
con grandes flores como bocas y dentaduras
y negras raíces en forma de uñas y zapatos.




Pablo Neruda / Ritual de mis piernas






Pablo Neruda

BIOGRAFÍA

RITUAL DE MIS PIERNAS

Largamente he permanecido mirando mis largas piernas,
con ternura infinita y curiosa, con mi acostumbrada pasión,
como si hubieran sido las piernas de una mujer “divina”
profundamente sumida en el abismo de mi tórax:
y es que, la verdad, cuando el tiempo, el tiempo pasa,
sobre la tierra, sobre el techo, sobre mi impura cabeza,
y pasa, el tiempo pasa, y en mi lecho no siento de noche que una
            mujer está respirando, durmiendo desnuda y a mi lado,
entonces, extrañas, oscuras cosas toman el lugar de la ausente,
viciosos, melancólicos pensamientos
siembran pesadas posibilidades en mi dormitorio,
y así, pues, miro mis piernas como si pertenecieran a otro cuerpo,
y fuerte y dulcemente estuvieran pegadas a mis entrañas.

Como tallos o femeninas, adorables cosas,
desde las rodillas suben, cilíndricas y espesas,
con turbado y compacto material de existencia;
como brutales, gruesos brazos de diosa,
como árboles monstruosamente vestidos de seres humanos,
como fatales, inmensos labios sedientos y tranquilos,
son allí la mejor parte de mi cuerpo:
lo enteramente sustancial, sin complicado contenido
de sentidos o tráqueas o intestinos o ganglios:
nada, sino lo puro, lo dulce y espeso de mi propia vida,
guardando la vida, sin embargo, de una manera completa.

Las gentes cruzan el mundo en la actualidad
sin apenas recordar que poseen un cuerpo y en él la vida,
y hay miedo, hay miedo en el mundo de las palabras que designan el cuerpo,
y se habla favorablemente de la ropa,
de pantalones es posible hablar, de trajes,
y de ropa interior de mujer (de medias y ligas de “señora”),
como si por las calles fueran las prendas y los trajes vacíos por completo
y un oscuro y obsceno guardarropas ocupara el mundo.

Tienen existencia los trajes, color, forma, designio,
y profundo lugar en nuestros mitos, demasiado lugar,
demasiados muebles y demasiadas habitaciones hay en el mundo,
y mi cuerpo vive entre y bajo tantas cosas abatido,
con un pensamiento fijo de esclavitud y de cadenas.
Bueno, mis rodillas, como nudos,
particulares, funcionarios, evidentes,
separan las mitades de mis piernas en forma seca:
y en realidad dos mundos diferentes, dos sexos diferentes
no son tan diferentes como las dos mitades de mis piernas.
Desde la rodilla hasta el pie una forma dura,
mineral, fríamente útil, aparece,
una criatura de hueso y persistencia,
y los tobillos no son ya sino el propósito desnudo,
la exactitud y lo necesario dispuestos en definitiva.

Sin sensualidad, cortas y duras, y masculinas,
son allí mis piernas, y dotadas
de grupos musculares como animales complementarios,
y allí también una vida, una sólida, sutil, aguda vida
sin temblar permanece, aguardando y actuando.
En mis pies cosquillosos,
y duros como el sol, y abiertos como flores,
y perpetuos, magníficos soldados
en la guerra gris del espacio,
todo termina, la vida termina definitivamente en mis pies,
lo extranjero y lo hostil allí comienza:
los nombres del mundo, lo fronterizo y lo remoto,
lo sustantivo y lo adjetivo que no caben en mi corazón
con densa y fría constancia allí se originan.

Siempre,
productos manufacturados, medias, zapatos,
o simplemente aire infinito,
habrá entre mis pies y la tierra
extremando lo aislado y lo solitario de mi ser,
algo tenazmente supuesto entre mi vida y la tierra,
algo abiertamente invencible y enemigo.


Pablo Neruda / Alianza / Sonata


Pablo Neruda
Biografía
Alianza (Sonata)

De miradas polvorientas caídas al suelo
o de hojas sin sonido y sepultándose.
De metales sin luz, con el vacío,
con la ausencia del día muerto de golpe.
En lo alto de las manos el deslumbrar de mariposas,
el arrancar de mariposas cuya luz no tiene término.

Tú guardabas la estela de luz, de seres rotos
que el sol abandonado, atardeciendo, arroja a las iglesias.
Teñida con miradas, con objeto de abejas,
tu material de inesperada llama huyendo
precede y sigue al día y a su familia de oro.

Los días acechando cruzan el sigilo
pero caen adentro de tu voz de luz.
Oh dueña del amor, en tu descanso
fundé mi sueño, mi actitud callada.

Con tu cuerpo de número tímido, extendido de pronto
hasta cantidades que definen la tierra,
detrás de la pelea de los días blancos de espacio
y fríos de muertes lentas y estímulos marchitos,
siento arder tu regazo y transitar tus besos
haciendo golondrinas frescas en mi sueño.

A veces el destino de tus lágrimas asciende
como la edad hasta mi frente, allí
están golpeando las olas, destruyéndose de muerte:
su movimiento es húmedo, decaído, final.






Pablo Neruda / Barcarola

Ilustración de Gyeong Mi Kim

Pablo Neruda
Biografía
BARCAROLA

Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro,
con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste,
si tú soplaras en mi corazón cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado,
a la orilla del mar, llorando.

Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola:
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.

Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derretido espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.

Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto,
o una botella echando espanto a borbotones.

Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.

¿Quieres ser el fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado son, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas,
desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.

Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho
en medio de la espuma y la sangre,
como un agua feroz mordiéndose y sonando.

En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,
sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.




Pablo Neruda / Madrigal escrito en invierno


Pablo Neruda
MADRIGAL ESCRITO EN INVIERNO

En el fondo del mar profundo,
en la noche de largas listas,
como un caballo cruza corriendo
tu callado callado nombre.

Alójame en tu espalda, ay, refúgiame,
aparéceme en tu espejo, de pronto,
sobre la hoja solitaria, nocturna,
brotando de lo oscuro, detrás de ti.

Flor de la dulce luz completa,
acúdeme tu boca de besos,
violenta de separaciones,
determinada y fina boca.

Ahora bien, en lo largo y largo,
de olvido a olvido residen conmigo
los rieles, el grito de la lluvia:
lo que la oscura noche preserva.

Acógeme en la tarde de hilo,
cuando al anochecer trabaja
su vestuario y palpita en el cielo
una estrella llena de viento.

Acércame tu ausencia hasta el fondo,
pesadamente, tapándote los ojos,
crúzame tu existencia, suponiendo
que mi corazón está destruido




lunes, 22 de febrero de 2021

Pablo Neruda / Jossie Bliss


Pablo Neruda

BIOGRAFÍA

Jossie Bliss

Mi vida oficial funcionaba una sola vez cada tres meses, cuando arribaba un barco de Calcuta que transportaba parafina sólida y grandes cajas de té para Chile. Afiebradamente debía timbrar y firmar documentos. Luego vendrían otros tres meses de inacción, de contemplación ermitaña de mercados y templos. Esta es la época más dolorosa de mi poesía.

Pablo Neruda / Tango del viudo


Pablo Neruda
BIOGRAFÍA

TANGO DEL VIUDO

Oh maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,
y habrás insultado el recuerdo de mi madre
llamándola perra podrida y madre de perros,
ya habrás bebido sola, solitaria, el té del atardecer
mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre,
y ya no podrás recordar mis enfermedades, mis sueños nocturnos, mis comidas,
sin maldecirme en voz alta como si estuviera allí aún
quejándome del trópico, de los coolies corringhis,
de las venenosas fiebres que me hicieron tanto daño
y de los espantosos ingleses que odio todavía.

Maligna, la verdad, qué noche tan grande, qué tierra tan sola!
He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

Enterrado junto al cocotero hallarás más tarde
el cuchillo que escondí allí por temor de que me mataras,
y ahora repentinamente quisiera oler su acero de cocina
acostumbrado al peso de tu mano y al brillo de tu pie:
bajo la humedad de la tierra, entre las sordas raíces,
de los lenguajes humanos el pobre sólo sabría tu nombre,
y la espesa tierra no comprende tu nombre
hecho de impenetrables substancias divinas.

Así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas
recostadas como detenidas y duras aguas solares,
y la golondrina que durmiendo y volando vive en tus ojos,
y el perro de furia que asilas en el corazón,
así también veo las muertes que están entre nosotros desde ahora,
y respiro en el aire la ceniza y lo destruído,
el largo, solitario espacio que me rodea para siempre.

Daría este viento de mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmósfera como el látigo a la piel del caballo.
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas.


Jorge Edwards / «El capricho tomaba en Neruda la apariencia de la necesidad»



Jorge Edwards: «El capricho tomaba en Neruda la apariencia de la necesidad»

De nuevo tras el rastro de Neruda, su amigo Jorge Edwards acaba de publicar 'Oh, maligna', memoria poética del amor más desconocido del poeta y celebración del nacimiento de esa gran poesía de nuestra lengua




EL CULTURAL
10 de diciembre de 2019

¿Qué libro tiene entre manos?
Estoy leyendo una casi novela que narra el viaje del pianista Claudio Arrau a un villorrio del interior de Uruguay a dar un concierto. Al final descubrirá que en ese lugar nunca existió un piano y que al lado hay una laguna llena de barro llamada Estigia.

Natalia Figueroa / Todas tus preguntas

 



Natalia Figueroa
Todas tus preguntas

Qué importa lo que sé
cómo lo aprendí
si era de verdad
lo que dije que era
ni dónde nací
mis años, cuándo amé
por última vez, cuál
es mi nombre.


Natalia Figueroa
Una mujer sola siempre llama la atención en un pueblo
Das Kapital, 2014



domingo, 21 de febrero de 2021

The Paris Review / Entrevistas / Comentarios


Los 50 mejores libros 

de 2020

«The Paris Review»

Entrevistas (1953-2012)

TRADUCCIÓN DE MARÍA BELMONTE, JAVIER CALVO, GONZALO FERNÁNDEZ GÓMEZ Y FRANCISCO LÓPEZ MARTÍN

The Paris Review es hoy, tras más de medio siglo de historia, una revista legendaria por haber convertido las entrevistas a creadores del amplio ámbito de las letras—narradores, poetas, dramaturgos y guionistas de cine—en un notabilísimo género de indudable valor literario y humano. La presente selección, la más exhaustiva jamás publicada en nuestra lengua, reúne cien retratos literarios realizados a lo largo de sesenta años que abarcan la época dorada de la literatura universal del pasado siglo: Forster, Hemingway, Faulkner, Eliot, Pound, Auden, Lowell, Dinesen, Welty, Bishop, Pasternak, Frost, Céline, Simenon, Borges, Kerouac, Wilder, Carver, Cortázar, Kundera, Walcott, Yourcenar, Márquez, Murdoch, Atwood, Gordimer, DeLillo, Sontag, McEwan, Auster, Murakami, Rushdie, Eco o Marías, entre muchísimos otros. Además de un volumen inigualable de clases magistrales de literatura, el lector tiene en las manos lecciones de vida de los más grandes maestros de nuestro tiempo.

Muere a los 72 años el escritor, filósofo y editor Enrique Lynch



Muere a los 72 años el escritor, filósofo y editor Enrique Lynch

Nacido en Buenos Aires (Argentina), el 31 de mayo de 1948, Enrique Lynch pertenecía a una familia con gran tradición literaria. Era sobrino nieto del escritor Benito Lynch e hijo de la también narradora e intelectual Marta Lynch

Manuel Llorente

Barcelona, 11 de noviembre de 2020

"Enrique Lynch era un escritor de gran calidad. Sin perder hondura en sus análisis filosóficos, su escritura refulgía. Su prosa era seca, depurada, muy culta. Fue un polemista notable,como se puede apreciar en los artículos que escribió para EL MUNDO y 'El País'. También era muy incorrecto en algunos temas, como en el del feminismo. Había sido montonero y por su militancia acabó viviendo en España". Es el recuerdo que Arcadi Espada tiene sobre la trayectoria del escritor, filósofo y editor Enrique Lynch (Buenos Aires, 1948), fallecido este pasado martes a consecuencia de un cáncer de próstata.

Enrique Lynch / Ensayo sobre lo que no se ve / La mirada macular

 


Los 50 mejores libros 

de 2020

La mirada macular

En ‘Ensayo sobre lo que no se ve’, el filósofo Enrique Lynch recorre la historia de las imágenes atendiendo a la evolución de la percepción, desde las pinturas prehistóricas hasta las fotografías de Jeff Wall


Angela Molina
30 de octubre de 2020


En la colosal caverna de Niaux, al sur de Francia, se conservan unos extraordinarios grafittis, algunos figurativos, otros abstractos. Más que lo que podrían identificar, intriga el lugar donde se hallan. Están a más de una hora de la entrada de la gruta, para verlos hay que cruzar arroyos subterráneos, arrastrarse de una cavidad a otra, a veces en cuclillas, siguiendo las indicaciones de un guía dotado con potentes linternas. Aún hoy, tras miles de años de evolución del ingenio humano –hemos pasado de descifrar rosettas a estar vigilados por caprichosos algoritmos- se desconoce a ciencia cierta el sentido de su ocultamiento. Los paleontólogos sugieren que fueron realizados con finalidad poiética (incluso mágica) por ese hombre ancestral, serían “la expresión pura, gratuita y espontánea del espíritu que las hace posible”. También diversos estudios antropométricos de la forma y tamaño de las figuras de manos en escenarios rupestres similares revelan que fueron realizadas por mujeres... et voilà! la zona cero de su invisibilidad, capítulo siempre aplazado en la bibliografía sobre “lo que no se ve” en el arte.

sábado, 20 de febrero de 2021

Cyd Charisse / Las piernas más bellas del mundo



Cyd Charisse
LAS PIERNAS MÁS BELLAS
 DEL MUNDO






Cyd Charisse / Cantando bajo la lluvia

 



Cyd Charisse

BIOGRAFÍA

CANTANDO BAJO LA LLUVIA

https://www.youtube.com/watch?v=7YWBOfsXsDA

Gene Kelly & Cyd Charisse - from singin' in the rain

https://www.youtube.com/watch?v=c5j0_ZYjk7M

Gene Kelly & Cyd Charisse


https://www.youtube.com/watch?v=QOxpnWbzOco

Gene Kelly & Cyd Charisse




Cyd Charisse / La elegancia del musical americano

 

Cyd Charisse y Gene Kelly


Cyd Charisse


La elegancia del musical americano

La Metro aseguró sus piernas, convirtiéndolas en las más valiosas de la historia del cine

12 de octubre de 2017

La Metro aseguró sus piernas convirtiéndolas en las más valiosas de la historia del cine, y no era ninguna excentricidad. Cyd Charisse se hizo famosa en todo el mundo gracias a unas esculturales piernas que además se movían con una gran elegancia cuando bailaba. Cyd Charisse podía presumir de otra cosa: fue una de las contadas actrices, junto a Judy Garland, Rita Hayworth, Vera-Ellen, Debbie Reynolds y Leslie Caron que han bailado con Fred Astaire y Gene Kelly, es decir, los dos mejores bailarines de toda la historia del cine. "Gene Kelly era muy diferente de Fred Astaire, aunque los dos eran genios cada uno a su manera", explicó la actriz en San Sebastián en 1994, cuando visitó el festival de cine de la capital donostiarra para recibir un premio por toda su carrera. "A Gene Kelly le interesaba la técnica de la cámara y el diseño de los planos. Le importaba todo el conjunto. A Fred Astaire, en cambio, le gustaba más la coreografía y lo que íbamos a hacer los dos. Era más artista".

viernes, 19 de febrero de 2021

David Foster Wallace era un monstruo



David Foster Wallace era un monstruo

Mary Karr recuerda a su biógrafo que estuvo a punto de matarla

 
Laura Fernández
11 de mayo de 2018

Una vez estuve con Harlan Coben en Nueva York. No es algo que todo el mundo sepa pero Harlan Coben compartió habitación en la universidad con David Foster Wallace. Me dijo que Wallace lo envidiaba. “Me envidiaba”, me dijo. ¿Por qué?, quise saber. “Porque yo podía acabar mis novelas. Él no. 'Haces que parezca tan sencillo', me dijo. Yo le dije que si alguien tenía que envidiar a alguien allí ese alguien era yo”. Tiempo después, D. T. Max publicó su famosa biografía de David Foster Wallace, Todas las historias de amor son historias de fantasmas, y me sorprendió no encontrar ni una sola referencia a ese asunto, por otro lado, de lo más evidente en la narrativa del genio posmoderno.

Mary Karr / “Mientras eres amable, los hombres te protegen”

 

Mary Karr

Mary Karr: “Mientras eres amable, los hombres te protegen. El minuto en que dejas de serlo, empieza la batalla”


Desde que publicó en 1995 El club de los mentirosos, la primera de sus tres novelas memorialistas, Mary Karr es conocida en todo el mundo. Ahora se traduce al castellano Iluminada, el tercer libro de la serie. Todos ellos son de una crudeza sorprendente. La vida de esta mujer ha sido terrible: sus padres eran borrachos, fue violada dos veces y fue adicta a la cocaína y al alcohol. Además de novelista y poeta, Karr es desde hace 30 años profesora en la Universidad de Siracusa (Nueva York)

Anatxu Zabalbeascoa
18 de mayo de 2019


SU NOVELA El club de los mentirosos marcó un antes y un después en el género de las memorias en EE UU. Tan cruda como desternillante y conmovedora, recrea su infancia con una madre culta y alcoholizada, mientras su padre se evadía bebiendo con sus amigos, los mentirosos. Desde hace 30 años, Mary Karr (Groves, Texas, 64 años) da clase en la Universidad de Siracusa (Nueva York). Ha firmado ensayos, como El arte de la memoria, y tres poemarios autobiográficos. Ahora se traduce al castellano su tercera memoria, que da cuenta de su propio alcoholismo, su cura, su transformación en escritora y su encuentro con una fe que es más fe en el ser humano que en ningún dios. Iluminada es, para Karr, su texto más maduro, un viaje a través de la maternidad, la culpa, la caridad y el humor. En su pequeño y luminoso apartamento, en el Upper East Side de Nueva York, hay un rincón con cojines: el reclinatorio donde reza a diario. Karr es diminuta. Parece que pesa medio kilo. Su fuerza y desvergüenza mantienen la cara de la niña despierta que fue. Dice que está sola y que es más feliz que nunca. No elude ningún tema: ni sus adicciones ni su noviazgo con David Foster Wallace. Ha hecho scones, no para el té de las cinco, más bien como quien se los come a mordiscos en el parque: los unta directamente en la mantequilla.

Mary Karr / “La vida es un chiste malo”

Mary Karr
 

Mary Karr: “La vida es un chiste malo”

‘Como persistas en la idea de dedicarte a la poesía, acabarás siendo prostituta’.

La autora de uno de los libros del año de 'Babelia' desvela las claves de 'El club de los mentirosos', celebrada autobiografía que narra episodios aterradores de su vida. “Reconciliarme con mi historia fue muy doloroso”


Eduardo Lago
3 de enero de 2018


La escritora estadounidense Mary Karr, autora de 'El club de los mentirosos'.Ampliar foto
La escritora estadounidense Mary Karr, autora de 'El club de los mentirosos'.  GETTY IMAGES

Mary Karr (Grove, Texas, 1955) tenía cuatro años cuando su padre, al final de su jornada laboral en la refinería de petróleo donde trabajaba, se la llevaba con él a los antros donde quedaba para beber, jugar a las cartas e intercambiar historias con sus amigos, broncos texanos excombatientes de la Segunda Guerra Mundial. Después de Texas vendrían otros paisajes: las drogas y el surf en California; la escena punk durante los años del college, en Minnesota; Vermont, donde cursó un máster en escritura creativa y conoció a su futuro marido, poeta como ella. Siguieron el nacimiento de su hijo, Dev, y su primer trabajo, como profesora de la Universidad de Siracusa. En cada uno de estos lugares surgió de manera fragmentaria un entramado que apenas logra ocultar una espiral de episodios aterradores: una violación perpetrada por un compañero de juegos a una edad temprana; la imagen de su madre amenazándola con un cuchillo, presa de un brote psicótico; la sombra aciaga de la depresión; un intento de suicidio; tétricas sesiones en los locales de Alcohólicos Anónimos; la religión, como única salida posible. La búsqueda de una tabla de salvación en la escritura recuerda a la de Sylvia Plath, cuando hacía frente a sus demonios en el terror de la madrugada. El resultado fue un libro de memorias que, conforme al dictamen de la crítica cuando se publicó en 1995, cambiaba las reglas del género. El club de los mentirosos es un libro difícil de caracterizar. Durante un año se mantuvo en la lista de best sellers del New York Times, mientras su autora recibía a diario cientos de cartas desgarradoras escritas por mujeres que le daban las gracias por haber logrado algo que ellas no sabían hacer: contar la crónica de su estancia en el infierno dejando espacio a la esperanza.

jueves, 18 de febrero de 2021

Internet / Una grieta en el régimen cubano



Internet: una grieta en el régimen cubano 


Abraham Jiménez Enoa
23 de septiembre de 2019

Al parecer, en el gobierno están temiendo una nueva revolución, una revolución virtual. 
Un amigo me escribe un mensaje en WhatsApp: “¿Dónde estás? Necesito verte”. Media hora después, nos encontramos en una cafetería céntrica del barrio del Vedado, La Habana. Ha roto con su pareja tras una relación de casi cinco años. “Si vemos una película, está pendiente del teléfono. Si vamos a comer a un restaurante, no es capaz de dejar el teléfono boca abajo. Su vida es en el teléfono, tal parece que yo no existo y me cansé”, me cuenta, y yo no sé qué decir al respecto.