viernes, 25 de junio de 2010

Silvia Tomasa Rivera / La serpiente



Silvia Tomasa Rivera
LA SERPIENTE

Retornar al origen es enfrentarse a un tiempo de tinieblas. Un tiempo en que hombres y animales tatuaban su bondad en la desnudez de la memoria.
Ella era un ángel que amanecía tendida a la albura del sol
expuesta al rapto de las aves rapaces y al paso fuerte de los caminantes.
Hasta que un día con el cuerpo pisoteado en la yerba pidió ayuda a su Dios; y éste le regaló un poco de saliva.
Por alguna razón inexplicable el fluido de Dios se convirtió en veneno y en un duelo de alas y colmillos dejó de ser
el ángel de la tierra.
Desde entonces
no hay un ser racional
que no tema encontrarla
en la bravura de su desconsuelo.
Ella al menor indicio de provocación
se arrastra y se eleva.
Sabe que quieren matarla y está sola:
únicamente tiene por aliados, la saliva de Dios y un refugio blindado en el agujero de la noche.


En este mito, la serpiente pide ayuda a Dios porque no tiene con que defenderse; éste le da un poco de saliva. Gracias a ello, la serpiente obtiene el veneno y desde entonces ha de temerle el hombre como a su enemiga más letal.





Lea, además
BIOGRAFÍA DE SILVIA TOMASA RIVERA





jueves, 24 de junio de 2010

Almudena Grandes / Los otros episodios nacionales

 



Los otros episodios nacionales

Almudena Grandes editará en septiembre su obra más ambiciosa - 'Inés y la alegría' es la primera novela de un ciclo de seis sobre la resistencia antifranquista


Javier Rodríguez Marcos
Madrid, 24 de junio de 2010

¿Qué se puede escribir después de escribir una novela de mil páginas? Almudena Grandes (Madrid, 1960) se enfrentó a esa pregunta cuando en junio de 2006 puso el punto final a El corazón helado. La propia escritora aventura respuestas: "¿Otra de mil páginas? Un poco cansino, ¿no? Te conviertes en el pesado de las novelas de mil páginas. ¿Una de doscientas, de chicas o negra?". La respuesta fue esta: una película. Grandes se lanzó a escribir un guión a partir de la imagen de una mujer montada a caballo y cargada de rosquillas que se unía a los 4.000 guerrilleros antifranquistas que en octubre de 1944 atravesaron los Pirineos para invadir el valle de Arán, en Lleida.

"Pensé: esto es un western", recuerda la escritora. Trabajó el guión junto a su amiga la cineasta Azucena Rodríguez, pero ningún productor se animó con un filme que iba a durar casi tres horas y a necesitar miles de extras. Grandes barajó una obra teatral. Tampoco. "Finalmente pensé que lo que yo sé hacer es escribir novelas", dice. Y se dio cuenta de que no solo tenía aquella invasión silenciada durante décadas, tenía también otras muchas historias de resistencia y clandestinidad, maquis, topos y desterrados. La cosa daba para las seis novelas de un ciclo, Episodios de una guerra interminable. El título general era un homenaje al precursor de aquella mezcla de historia y ficción, los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, un autor por el que Almudena Grandes siente devoción: "Es el otro gran novelista de la literatura española de todos los tiempos". El único que puede medirse con Cervantes.

El proyecto arranca en 1939 y acaba en 1964, con el inicio del aperturismo

Como Galdós, quiso contar el cruce entre la historia inmortal y los cuerpos mortales, "construir una historia de ficción que encaja en el molde de un hecho real en el tiempo y en el espacio, un relato en el que los personajes reales de la Historia con mayúsculas interactúan con los de la historia con minúsculas".

Empezó por un hecho poco trabajado por la historiografía -"como todos los españoles, yo creía que sabía mucho sobre la guerra"- que se le había ido apareciendo intermitentemente mientras se documentaba para El corazón helado. El resultado es Inés y la alegría, la primera del ciclo, que llegará a las librerías el 3 de septiembre, una novela de más de 700 páginas que narra la historia de amor de una muchacha de familia conservadora que se une al ejército organizado por el Partido Comunista para liberar España después de la victoria de los aliados sobre los alemanes. La vida imaginaria de los personajes inventados por Almudena Grandes se cruza con la vida real de Jesús Monzón, el motor de aquella aventura, y con la de los dirigentes comunistas en el exilio que, como Dolores Ibarruri, habían dejado Francia por Moscú siguiendo las órdenes de Stalin. Aquella invasión fue "el hecho de armas más importante de la resistencia antifranquista durante la dictadura y, tal vez, la crisis más grave por la que pasa Franco desde que llega al poder".

Lo paradójico es que ni un bando ni el otro escribieron una versión oficial de los hechos. ¿Por qué? "A Franco lo que menos le gustaba era proyectar una imagen de debilidad. Y para el PCE no era bueno porque la dirección estaba fuera de Francia y era difícil de aceptar que en su ausencia alguien había montado una organización tan admirable como para invadir España. Además, muchos militantes no les perdonaban que se hubieran largado de Francia. Los que se fueron no podían hacer otra cosa, pero para los militantes que se quedaron aquello fue un sálvese quien pueda. Aquí vinieron 4.000 desgraciados más solos que la una. Desamparados por la dirección de su partido y por la Unión Soviética. De los aliados ni hablamos: las decisiones que tomaron a corto plazo en octubre de 1944 apuntalaron a Franco en el poder a largo plazo".

Para Almudena Grandes "en la historia del PCE hay suficiente gloria como para no ocultar sus miserias". Ella, de todos modos, no ha tratado de juzgar sino de comprender. "Yo no me considero ninguna autoridad en este tema. Me he tomado la libertad de dar mi primera versión porque no hay una versión oficial. Si al menos los protagonistas hubieran completado ese relato yo no lo hubiera intentado". Todo el mundo pasaba sobre aquel hecho como por sobre ascuas. ¿Así que no es una frase hecha eso de que la literatura llena los huecos que deja la Historia? "Es una frase tan perfecta que parece de mentira ¿verdad?"

La escritora Almudena Grandes, fotografiada esta semana en su casa de Madrid.
La escritora Almudena Grandes, fotografiada esta semana en su casa de Madrid.CLAUDIO ÁLVAREZ
Un grupo de maquis, retratados en los Pirineos en 1948.
Un grupo de maquis, retratados en los Pirineos en 1948.


"Tengo trabajo hasta 2017"

A Almudena Grandes le hubiera gustado titular su serie Nuevos episodios nacionales para que el homenaje a Galdós fuera aún más evidente, pero no pudo: "Nacional es un adjetivo machacado y desvirtuado. El franquismo secuestró muchas cosas. Además, secuestró muchas palabras (España, patria...). Un título así no se entendería en un país en el que todavía mucha gente usa la palabra nacional para referirse a los franquistas". La novelista tiene ya escrita El lector de Julio Verne, la entrega que seguirá a Inés y la alegría. Las siguientes serán Las tres bodas de Manolita, Los pacientes del doctor García, La madre de Frankenstein y Mariano en el BidasoaCada novela es independiente, pero varias comparten personajes. Todos terminan en 1964 - "los 25 años de paz y el comienzo de la apertura"- y todos tienen un epílogo en 1977 o 1978. "Quería vincular las historias con el presente y enfrentar al lector actual con su pasado", dice. "Tengo trabajo hasta 2017".



Javier Rodríguez Marcos

Es coordinador de la información literaria en 'Babelia', suplemento cultural de EL PAÍS. Antes trabajó en 'ABC'. Licenciado en Filología, es autor de la crónica 'Un torpe en un terremoto' y premio Ojo Crítico de Poesía por el libro 'Frágil'. También comisarió para el Museo Reina Sofía la exposición 'Minimalismos: un signo de los tiempos'.


EL PAÍS



Silvia Tomasa Rivera / Del mito a la poesía



Silvia Tomasa Rivera
DEL MITO A LA POESÍA
EL DILUVIO

No les bastó ser los preferidos de Dios.
Los únicos que recibieron su apoyo
a la hora del desastre.
No les bastó talar un bosque entero
y construir la barca de la salvación; porque a decir verdad, nada le basta
al hombre.
Cuando al final han encontrado la luz
regresan al oscuro. Y es ahí donde pierden; donde son venadeados
por lámparas divinas en el pasillo estrecho de su vanidad.
Así eran ellos, los que estuvieron cerca
de nuestros litorales, a orillas de este mar, que un día se alzó sobre el horizonte de la noche sepultándolo todo.
Dejando un olor implacable de muerte transferida.
La grieta de humedad en la memoria de aquellos que los vieron alejarse
rumbo a un cielo nublado que prometía abrirse
como el mar en la tierra, tragándose de un sorbo
cualquier advenimiento de conciencia.
Fue una limpia de agua
pasada por el fuego y todo volvió a ser como la pureza del principio.
"En cada siglo la humanidad se muere" Atrás quedaron los cuerpos hundidos en el fango, atrás quedó la maldad multiplicada.
Al frente había un paisaje sin árboles quemados un ángel para cada hombre nuevo una mujer para cada hombre.
Pero había que vivir
sin la amenaza de la perfección, y ya estaban cansados
de los tiempos divinos.
Fueron ellos, los hombres nuevos que enturbiaron el cielo. Porque asaron sin permiso de Dios la carne podrida de los animales que murieron la noche del diluvio.
Es por eso que ahora
la estamos padeciendo
porque Dios ha perdido la confianza
y no quiere mirar hacia la tierra.
Ya no hace gente nueva, sólo nosotros quedamos como ejemplo.
Ustedes y yo.

Leyenda nahua del centro y sur de Veracruz donde se narra el castigo que recibieron los hombres por haberse comido los peces muertos del diluvio, que enterrados en la arena despedían un hedor que llegaba a los altos cielos y molestaba a los dioses.




miércoles, 23 de junio de 2010

Silvia Tomasa Rivera / La sombra


Silvia Tomasa Rivera
LA SOMBRA

Para Antonella y Julio Glockner*

Tonalli, para los antiguos mexicanos, era una fuerza vital que se constituía en la sombra del hombre.

I

Yo
y mi sombra. Solos por la vereda invocamos al viento. Ella es mi fuerza
y mi verdad.
Juntos somos mi corazón apuntalado frente a la guerra eterna de los días.
Si yo diera un traspié, un mal paso quebrado
en el abismo, ella sería la única alentando su voz, que me dijera, levántate, aún no ha terminado ese ciclo voraz
que te reserva la estrella del naufragio.

II

Sin ella, estoy perdido. La parte que me queda grita en la noche.
¿Cuál de todas las sombras es la mía?
A quién le corresponde vigilar mi cuerpo en las llanuras para que no tropiece con el bosque de ojos que se me viene encima y que pregunta:
¿Es locura la asusencia de la sombra?
La otra parte de mí que nadie entiende: tuya y mía esa fuerza vital que nos mantiene unidos hasta el fondo.

 *Al antropólogo Julio Glockner. doña Pascuala, curandera de la región de los volcanes de Puebla, le diagnosticó pérdida tempo­ral de la sombra a causa de una caída.





Lea, además
BIOGRAFÍA DE SILVIA TOMASA RIVERA


martes, 22 de junio de 2010

Silvia Tomasa Rivera / Los ahogados



Silvia Tomasa Rivera
LOS AHOGADOS

De niña
a la orilla del río de mi pueblo, temía a los ahogados.
Su grito era un castigo que nublaba las calles e impedía el paso franco a la ribera.
Con el tiempo me fui acostumbrando a perderles el miedo; y aprendí que los ahogados están en todas partes
Desde el fondo del río o del estero salen sus voces; desde adentro del mar o de cualquier boca de agua que se abra en la tierra.
Es mentira que los ahogados nos jalen los pies.
Es uno mismo quien ve la superficie como una herida abierta.
Es uno quien los llama y no los deja seguir con su destino de corsarios eternos.
Viento del Sur
Mío es un viento del norte el que intimida,
es la surada que desprende las hojas. Golpea los postigos y hace gemir un aire lastimero que cimbra los cristales.
Adentro, en una casa antigua,
los habitantes vigilan
lo que un día pudo ser su protección:
las tejas adheridas en altura
sostenidas apenas
por tiras de madera carcomida.
Un golpe más de aire,
fuerte como sombra de cuervos en el cable
y todo habrá terminado.
El desplome del techo,
la sórdida amenaza.
un cubo de tormenta innecesario.
La voz de la esperanza
hace conciencia desde un cuarto cerrado.
"No hay de qué preocuparse, el viento no es del norte, viene del sur
y ha dejado su fuerza en las montañas"
Con todo lo que temen no habitan un bohío. En una casa antigua en la costera, con canales de pólvora en el techo.
La bestia de agua
irrumpe insosegable
en la madrugada del hombre.
Se revuelve en marejadas de peces hinchados y provoca la náusea del que mira desde los agujeros del bohío.
En ausencia, del sol
viene otro día de ayuno involuntario.
Ajenos al desastre
los niños juegan descalzos
entre los esqueletos de las corvinas;
mientras los viejos guardan
en un baúl de mimbre
la atarraya del miedo.

Este poema de Silvia Tomasa Rivera pertenece a la serie La sal del mar.
.

lunes, 21 de junio de 2010

Silvia Tomasa Rivera / Las sal del mar



Silvia Tomasa Rivera
LA SAL DEL MAR

La traición de este mar
no tiene nombre.
Se ha unido a la tormenta
en contra de los hijos de la tierra.
No le basta con haber plantado sus banderas de marea roja encima de las plataformas.
Ha dejado a los moradores de la playa sin una aldea específica. Cualquiera puede ser el sitio a lo largo del golfo
que se mantiene alerta del petróleo al diluvio.
Nada se puede hacer:
cuatro helicópteros sobrevuelan el vendaval
y anuncian la tarea de salvación.
Los cuerpos giran;
los algodones no alcanzan ya
para curar heridas de tormenta.
El mar está vivo, es una bestia que mete su lengua hasta el corazón de la tierra. Elevó su vaho
a la altura de un vuelo de gaviotas y arrastró un helicóptero.
¿Qué se podía esperar de los bohíos que formaban su hilera entre los médanos?
Viene la ola
encima de la turbiedad del mar. A horcajadas, los hombres en la orilla se montan, en lo que pudo ser su espuma delirante.
Viene un cortejo de aves
en busca de carroña,
dispuestas a tragarse
una marea de peces enterrados
en montañas de arena.
Eso es la playa ahora
lejos del huracán.
Un horizonte oscuro
y el hombre que lo observa en tensa calma: vigilado por una luna de agua preñada en la orfandad del cielo.

Este poema pertenece a la serie La sal del mar.


domingo, 20 de junio de 2010

Felipe Mars / Pintando con luz


Felip Mars© – A Room of Her Own

Felipe Mars
PINTANDO CON LUZ

Felip Mars es un fotógrafo alemán que nos deja un un completo portfolio de composiciones fotográficas de ambiente oscuro donde el erotismo, la desolación y la belleza van de la mano. Ayudado de la tecnología moderna, Mars crea sus imágenes como si de cuadros se tratase, utilizando el software de edición y composición a modo de pinceles modernos, enmarcando cada imagen en un contexto único con una visión global de encantadora decadencia.
Felip Mars© – Penthesilea
Felip Mars© – Rorschach-Formdeuteversuch
Felip Mars nos deja su trabajo estructurado en diferentes series, donde siempre prima la luz para dotar cada imagen de personalidad propia y de gran atractivo visual. No oculta su fascinación por el retoque y su importancia de este a la hora de plasmar esas ideas y sensaciones que primero pasan por su mente y que terminan formando parte de el concepto interior de su propia estética.
Felip Mars© – Lady in Red
Felip Mars© – Lacrima
Felip Mars© – Waiting Room
Felip Mars© – Uteral
Después de cuatro años como fotógrafo, Mars invirtió gran parte de su tiempo experimentando con con el procesamiento de imágenes. Photoshop todavía era un desconocido y empleaba sistemas como Quantel y Unix, pero ya estaba convencido de que la formación de la imagen no terminaba con el botón del obturador. Por supuesto su formación fotográfica también ha pasado por las fotografías del atardecer y paisajes de amapolas, forzando a veces la belleza natural ya existente, pero su camino avanzaba hacia otras expresiones más singulares.
Felip Mars© – Underground
Felip Mars© – Pallas
Felip Mars© – Fish Tank
Felip Mars© – Angular
Felip Mars tiene un buen ojo para la belleza, esa belleza oscura e inquietante que tanto nos atrae sin un motivo aparente ni una causa palpable. Los ambientes y las atmósferas son metódicamente buscadas y ejecutadas para conseguir el efecto deseado. La luz vuelve a ocupar un papel importante y necesario en la composición de las imágenes, una luz presente en una medida justa y calculada que ilumina modelos y fondos por un igual. Sus fotografías pueden verse también endevianArt y en 1x.com.
Felip Mars© – Enfants Perdus
Felip Mars© – Fish
Felip Mars© – No Dice
Felip Mars© – Ultra-Dispenser BKe2c
Felip Mars© – Empty
Felip Mars© – Broken
Felip Mars© – Visualization
Felip Mars© – Another Piece of Meat
Felip Mars© – A Fool´s Errand
Felip Mars© – Cages
Felip Mars© – Self



sábado, 19 de junio de 2010

Jenny Boot / Ecleticismo desnudo


Jenny Boot© – Art – The Blue Proyect

Jenny Boot
ECLETICISMO DESNUDO


Jenny Boot es una fotógrafa nacida en Sneek, Holanda, en 1969. Su trabajo es una mezcla ecléctica entre el retrato, la moda y otras influencias de estilo más libre. En sus retratos podemos ver unas técnicas de iluminación al estilo de moda clásico, y en su obra más personal se aprecia la misma atención al detalle y al estilo que en sus fotografías de moda. Jenny trabaja como artista indpendiente, ofreciendo una gran variedad de soportes fotográficos como la fotografía de moda o reportejes fotográficos para medios impresos o digitales.

Jenny Boot© – Art – The Blue Proyect
Jenny Boot© – Art – Forets
Jenny Boot nos presenta un portfolio donde el autorretrato es casi una constante y donde el resto de sus fotografías también tienen la mujer como modelo preferente, mujeres barrocas, modernas, atractivas, peligrosas, seductoras y completamente sexys. De aspecto físico fuerte y poderoso, se presentan ante el espectador desnudas o vestidas de damas victorianas, con cierto grado de provocación avalado por una estética fetichista y que no dudan en enfrentarse a la cámara para que Jenny capture el momento adecuado.
Jenny Boot© – Art – Fetish
Jenny Boot© – Nude & Erotics – Miscellaneous

Jenny Boot© – Nude & Erotics – Screech
Jenny Boot© – Art – The Blue Proyect
El uso magistral de las técnicas de iluminación crea un escenario en el cual ella moldea la humanidad de su propia sensibilidad: desnuda e indefensa. El público se encuentra con un mundo oscuro, siniestro, situado dentro de un decorado de cine, una visión de inquietantes escenas picantes. Todo esto servido en diferentes series o proyectos donde la artista va desgranando sus inquietudes y que nos sirve de hilo conductor.
Jenny Boot© – Art – Forets
Jenny Boot© – Nude & Erotics – Red
Jenny Boot© – Art – Fetish
Jenny Boot tiene además de su web su página en deviantArt, su canal de You Tube y su cuenta en Facebook que cada día más nos sirve para conocer artistas de todo tipo que encuentran en las redes sociales una forma más de promocionar su trabajo y que ha sido donde he descubierto a esta excelente fotógrafa. Lo bueno de estas redes es que los hacen más cercanos y nos permiten ir viendo sus nuevos trabajos, exposiciones y otros eventos con mayor facilidad.
Jenny Boot© – Art – Miscellaneous
Jenny Boot© – Nude & Erotics – Miscellaneous
Jenny Boot – Art – Miscellaneous
Jenny Boot© – Art – Fetish
Jenny Boot – Art – Hurt
Jenny Boot© – Nude & Erotics – Screech
Jenny Boot© – Nude and Erotics – Miscellaneous
Jenny Boot© – Nude and Erotics – Miscellaneous
Jenny Boot© – Nude and Erotics – Miscellaneous
Jenny Boot© – Fashion