miércoles, 1 de abril de 2026

Héctor Germán Oesterheld / El Eternauta


Héctor Germán Oesterheld

Héctor Germán Oesterheld: la trágica historia del escritor detrás de la serie protagonizada por Ricardo Darín, El Eternauta


El relato de ciencia ficción, que se convirtió en un clásico argentino tras la última dictadura cívico-militar, cuenta también la desgarradora vida de su guionista. De periodista y autor, a guerrillero.

El Eternauta, serie apocalíptica protagonizada por Ricardo Darín y gran apuesta de Netflix para el inicio de mayo, ha vuelto a agitar los fantasmas de la dictadura militar argentina. La historia de un apagón y una nevada letal concebida por Héctor Germán Oesterheld (Buenos Aires, 1919) e ilustrada por Francisco Solano López a finales de la década de los 50 no sólo enlaza con ficciones apocalípticas como The Walking Dead o The Last of Ussino también con las ideas y el destino trágico de su creador, detenido a finales de los años 70 por la dictadura de Videla y desaparecido por el régimen: “Cuando imaginas una fuerza superior a la tuya, organizada, desconocida, estas muy cerca de imaginar el contexto de la gente que ha sufrido dictaduras”, resumía Darín en Clarín. “Entiendo claramente que se haya interpretado la historieta de esa manera, sobre todo en el contexto en que se escribió y publicó”, explicaba, defendiendo que aunque la serie “está alejada de todo tipo de partidismo", tiene "una mirada política”.


Héctor Germán Oesterheld


Incluso sin ese trasfondo trágico, el legado de El Eternauta seguiría intacto: es una de las grandes obras maestras del cómic, el único al que el Ministerio de Educación argentino aseguró su disponibilidad en cada biblioteca y escuela pública, un superventas inmune al paso de los años. Diez años antes de su aparición, en 1947 su creador recibía el título de Geología por la Universidad de Buenos Aires. Aunque su pasión por la escritura había empezado antes. Su primera obra apareció en 1943 y a principios de los años 50 ya era un autor establecido en colaboración con dibujantes como Hugo Pratt, futuro autor del Corto Maltés.


El actor argentino interpreta a Juan Salvo protagonista de la historia ilustrada por Francisco Solano López.

El actor argentino interpreta a Juan Salvo, protagonista de la historia ilustrada por Francisco Solano López.

 
LUIS ROBAYO/GETTY IMAGES

En 1955, Oesterheld fundó junto a su hermano Jorge, ingeniero agrónomo, la editorial Frontera, donde autopublicó sus historias breves firmadas bajo pseudónimos: ‘H.Sturgiss’, ‘C. de la Vega’ o ‘Jorge Mora’. El éxito los llevó a crear Hora Cero, revista de limitados medios que vio nacer las tres principales narraciones del novelista: Ernie Pike, un corresponsal norteamericano en la Segunda Guerra Mundial dibujado por Pratt; Randal the Killer, un western ilustrado por el chileno Arturo del Castillo; y, por ultimo, el reconocido El Eternauta, con el característico realismo de Francisco Solano López.




UNA OBRA ICÓNICA

La fuerte nevada sobre la Ciudad de Buenos Aires, catastrófica, cuasi apocalíptica, generó un impacto inmediato en la juventud que rondaba las mismas calles que salían en sus páginas. Los cómics solían estar ambientados en metrópolis como Nueva York o Londres. Las referencias locales, incluyendo pintadas con referentes políticos del momento, generaron una gran conexión con sus lectores. El éxito internacional también tiene explicación: Oesterheld contaba hace décadas que, en El Eternauta, “el verdadero héroe es un héroe colectivo, un grupo humano”. El autor reconocía que aquella ciencia-ficción era en realidad una versión de Robinson Crusoe, compartiendo con la obra de Defoe la “constante soledad del hombre”, que en su caso se encuentra “rodeado, preso, no ya por el mar sino por la muerte”. Una trama que, aunque parezca obra del destino, podría haber derivado en una novela en vez de un cómic de no haberla comentado con su dibujante. Así lo recordaba Solano López en uno de los últimos prólogos de la obra: “muchos años después supe por Elsa, su esposa, que en esa época él no había decidido que hacer con su nudo argumental. Mi fantasía es que quizás el diálogo que mantuvo conmigo esa tarde de hace 50 años lo decidió a optar por escribir un guion de historias en vez de una novela, como era su otra opción”.

Dos años y una semana después, un miércoles 9 de septiembre de 1959, la historia de Juan Salvo (al que interpreta Darín), Favalli y compañía, llegó a su fin. Sin embargo, lejos estaba de descontinuarse y detenerse, ya que en 1962 fue reeditada por la misma editorial de los Oesterheld, con gran éxito. En 1969, la revista Gente buscó hacer un remake en sus páginas, que poco tenían que ver con el público que solía leer cómics. Héctor pidió ayuda a Alberto Breccia, con quien ya había hecho Mort Cinder, pero la versión fue un fracaso. Se notaba un aire a fin de los tiempos que sobrevolaba el país en ese momento –tras otra dictadura militar, que empezó en 1966 y se prolongó hasta 1973–, pero que no guardaba mucho parecido con lo que en principio representaba la obra.
Las paginas de “El Eternauta” expuestas en el festival Comicopolis llevado a cabo en Tecnópolis Buenos Aires en 2014.

Las paginas de “El Eternauta” expuestas en el festival Comicopolis, llevado a cabo en Tecnópolis, Buenos Aires, en 2014.

 
XINHUA/SIPA USA / CORDON PRESS

TIEMPOS DISTINTOS

En 1976, las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno constitucional de Isabel Perón e instalaron otra dictadura militar. Ese mismo año Ediciones Record volvería a lanzar El Eternautaen un único tomo de más de 350 páginas, reavivando esa llama de dos décadas atrás. El éxito llevó a que la editorial invitara a Solano López y a Oesterheld a hacer una segunda parte para la revista Skorpio, pero Oesterheld era ya otra persona y su nuevo Eternauta, la representación de su nueva vida, con guiones entregados desde la clandestinidad.

Desde finales de los 60, el contexto del escritor había cambiado: “Héctor había seguido a sus hijas en la militancia en Montoneros [grupo guerrillero peronista surgido a principios de los 70, en la anterior dictadura] (…).Desde esa posición, cuando le ofrecieron hacer la continuación de El Eternauta hizo un eternauta montonero”, contaba Solano López en una entrevista para la revista Caras y Caretas en 2008. Las cuatro hijas de Oesterheld, EstelaDianaBeatriz y Marina, tenían lazos con la guerrilla que había asesinado al exdictador Pedro Eugenio Aramburu en 1970, aunque Elsa Sánchez, mujer del periodista y ama de casa, no estaba de acuerdo. La mujer no quería perder la vida que habían construido en el barrio de Beccar, en la Zona Norte de la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, en junio de 1976, comenzaron las persecuciones hacia la familia: La primera secuestrada fue Beatriz cuando tenía 21 años. Su pareja, Carlos Della Nave, conocido como ‘Sin tierra’, fue capturado tres meses después por haber colaborado con el grupo guerrillero. A ella le siguió Diana Oesterheld, arrestada en agosto de ese mismo año cuando tenía 22 años en la provincia de Tucumán. La joven se encontraba embarazada e iba a tener su segundo hijo con Raúl Araldi, quien fue asesinado en la misma provincia. Según cuenta la biografía de Fernanda Nicolini y Alicia BeltramiLos Oesterheld, su padre sabía las condiciones de su hija, pero Diana jamás volvió a su hogar. Fernando, hijo de la pareja, fue abandonado por los militares en una Casa Cuna.

Estela, la mayor, fue sorprendida por un grupo de tareas [el brazo ejecutor del régimen] en las inmediaciones de la Facultad de Filosofía. Intentó escapar y fue disparada en julio de 1977. El mismo día, Raúl Mortola, su compañero, cayó en manos de los militares. Las investigaciones indican que fue asesinado instantáneamente. Marina, la última superviviente, fue secuestrada en medio de su embarazo de ocho meses con Alberto Seindlis.

Tres meses antes, en abril de 1977, capturaron a Héctor Oesterheld en La Plata. Muchos testimonios ante la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, creada por el presidente electo Raúl Alfonsín en 1983, reconocieron haber compartido los últimos días del autor. Javier Casaretto, Arturo Chillida y Juan Carlos Benítez, secuestrados también ese año, aunque vendados y encapuchados la mayoría del tiempo, lo vieron con la cabeza tapada en el famoso El Vesubio, uno de los principales campos de detención del régimen.

Elsa Snchez Oesterheld mujer del artista que falleció en junio de 2015 jams abandonó la posibilidad de un reencuentro...

Elsa Sánchez Oesterheld, mujer del artista, que falleció en junio de 2015, jamás abandonó la posibilidad de un reencuentro con sus nietos desaparecidos.

 
THE WASHINGTON POST/GETTY IMAGES

En poco tiempo Elsa perdió a su familia. “En la época trágica de este país desaparecieron mis cuatro hijas, mi marido, mis dos yernos, otro yerno que no conocí, y dos nietos que estaban en la panza. Diez personas desaparecidas en mi familia. Pero prefiero recordar los años en los que fui feliz”, explicó la mujer ya fallecida (en 2015) del guionista en Los Oesterheld. El cuerpo de Beatriz fue el único que pudo recuperar. Fernando Araldi Oesterheld fue el único sobreviviente junto a su abuela.

Un clásico inmortal

“La inocente lectura de 1957 dejó de ser posible. El Eternauta ya no era más una conmovedora historia de ciencia ficción; se parecía demasiado a una profecía de lo que estaba pasando en el mundo real. La más grande de las historietas argentinas regresaba, esquivando censores, para ser leída como un himno a la libertad, a la necesidad de pelear contra los monstruos, a que la vida es lo más importante que hay sobre la tierra”, iluminó crudamente Carlos Trillo, histórico escritor de cómics, en la nueva edición del cuento publicado en 2007 por la editorial Norma.

El paralelismo de sus villanos, los cascarudos, que atacaron el mundo en búsqueda del exterminio de la raza humana, con la historia de la población argentina, representaba una afinidad imposible de negar por sus lectores, que comenzaron con el tiempo a decodificar el texto con lecturas diferentes. Fue Jorge Luis Borges quien dijo que “los clásicos son libros que nunca terminan de decir todo lo que tienen que decir”.

Siete décadas después, ya sin sus dos creadores (Solano López falleció el 12 de agosto de 2011), la historia argentina vuelve a ser reinterpretada, esta vez por el director Bruno Stagnaro, como una serie televisiva de seis capítulos. El reparto incluye, además de Ricardo Darín, a Ariel Staltari (Okupas), Carla Peterson (2+2100 días para enamorarse, Inseparables), César Troncoso(MilongaCuando Oscurece) y Mora Fisz, joven actriz de la serie Tierra Incógnita de Disney.


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