sábado, 18 de diciembre de 2010

Oscar Collazos / Bahía Solano


Oscar Collazos
BIOGRAFÍA
BAHÍA SOLANO

En la voz del autor
"Bahía solano"

Había tantas cosas junto al mar
latas vacías restos de mensajes botellas averiadas
un olor salitroso alzándose a los rostros
dos muchachos desnudos bajo el sol del mediodía
Padre construyendo su fantástico barco
Hermano familiares pescadores borrachos
Historias de desaparecidos
Mitología
Sueño
Luz de velas prendidas en las noches
(Los negros en cumbiambas)
Un horizonte de naufragios
la esperanza en todas partes
«Si pudiéramos irnos, buscar más horizontes»
«Si la vida nos fuera menos inclemente»
Frases desmadejadas
pequeñas historias
situaciones domésticas
Había tantas cosas junto al mar
Objetos rescatados de su muerte para nuestros simples juegos de
muchachos
Junto al mar las primeras escapadas
la muchacha de senos pequeñísimos
temblando en nuestras manos
Un beso en su boca una caricia osada
ese pudor royéndonos el rostro
Tantas cosas junto al mar
Sueños imaginarios
viajes al fondo del océano
Un día fuimos piratas
otro mercenarios
Nos entusiasmó la orgía de las aguas revueltas por la tempestad
la luz de los crepúsculos
Ese primer amor que no deja de agitarse
Nosotros
Hijos adoptivos de la miseria
nietos de la esclavitud
sobrinos de la ignorancia
acudimos a todas las citas propuestas por una alegría
que siempre resultó un poco corta
tal vez apenas alegría
Nosotros
emparentados con inmigrantes nada supimos
de su codicia
fuimos simplemente sus parientes humildes
Podíamos habernos extinguido
Desaparecer en el entrecruce de sangres
cederles el sitio sin reproches
Sin embargo fuimos tercos
Sobrevivimos más allá de todo desalojo
Junto al mar la sobrevida era menos amarga
los sueños menos vanos
junto al mar
Había tantas cosas junto al mar
que poco a poco
Y sin clemencia
las he ido olvidando.

Oscar Collazos
Biografía del desarraigo
Buenos Aires, Siglo XXI, 1974.




OSCAR COLLAZOS EN DE OTROS MUNDOS
Oscar Collazos / Bahía Solano
Oscar Collazos / El chamán y la lluvia
Oscar Collazos / Turismo y prostitución

Oscar Collazos / La justicia y la venganza
Oscar Collazos / De burdeles y otras antigüedades
Hugo Chávez / Populismo religioso
Oscar Collazos / Pesadillas / La masacre de Bojayá
Oscar Collazos / La felicidad, ja ja
Fabio Martínez / El escritor y sus enfermedades
Oscar Collazos / Gatsby
Oscar Collazos / Borges / Sobre héroes y traidores
Oscar Collazos / Sobre Sabato
Oscar Collazos / La eterna juventud
Oscar Collazos / Conversar / Hay Festival
Oscar Collazos / Carlos Fuentes
Oscar Collazos / Los 85 años de Gabo
García Márquez / Memoria de mis putas tristes / Película y polémica
Oscar Collazos / Ironías macabras
Oscar Collazos / Personajes del año / La cultura del Kleenex
Oscar Collazos / Conductores borrachos
Oscar Collazos / La popularidad y el poder
Oscar Collazos / Polo a tierra
Oscar Collazos / A Evo no le gusta leer
Daniel Ortega / El poder y el fantoche
Eduardo Galeano / Conciencia abierta de América Latina


viernes, 17 de diciembre de 2010

Alvaro Mutis / Sonata



Álvaro Mutis

Sonata

Otra vez el tiempo te ha traído
al cerco de mis sueños funerales.
Tu piel, cierta humedad salina,
tus ojos asombrados de otros días,
con tu voz han venido, con tu pelo.
El tiempo, muchacha, que trabaja
como loba que entierra a sus cachorros
como óxido en las armas de caza,
como alga en la quilla del navío,
como lengua que lame la sal de los dormidos,
como el aire que sube de las minas,
como tren en la noche de las páramos.
De su opaco trabajo nos nutrimos
como pan de cristiano o rancia carne
que enjuta la fiebre de los ghettos
a la sombra del tiempo, amiga mía,
un agua mansa de acequia me devuelve
lo que guardo de ti para ayudarme
a llegar hasta el fin de cada día.


De "Los trabajos perdidos"


jueves, 16 de diciembre de 2010

Silvia Tomasa Rivera / Camino de tierra


Chíchira
21 de febrero de 2008
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Silvia Tomasa Rivera
CAMINO DE TIERRA

En el camino de tierra está la luz
luna de siempre que habitan los fantasmas.
A veces escarcha, humedad de trigales.
El hombre solo va,
capoteando un brillo de serpiente.

Es la noche en la tierra
en el campo verdoso e infinito
es un pájaro muerto por el hambre:
escopeta cargada de silencio.
Mismo dolor de siempre, ya sin hora.
El hombre a tientas va
con la capa de espinas en sus plantas.
¿Quién no olvida el morir, quién
se lo calla?
Eco sin grito, piquete de alacrán,
con la lengua entumida mira el tiempo.

Mira el tiempo lo mismo que el abismo
como el agua corriendo entre sus piernas,
puente de piedra, fuerte en madrugada
fuga de sangre, aullido.
No se sabe de balas ni de espadas
Nada más los aviones dejan huella
y un ruido sordo sobre los techos
otra vez y apenas construidos
entre aires de ceniza.

Es hora de empezar,
la madrugada se hunde entre los poros
la paloma despierta,
una mano de lágrima la encubre.
Aquí no pasa nada
sólo los chupamirtos entorpecen
el murmullo del agua. 

Sólo si llega el sol habrá noticias
antes nada.

Las muchachas ahora se dispersan
en sus manos sostienen
el cántaro del sueño:
vayan juntas, les gritan
con una sola voz que ellas conocen.
Pero no tienen miedo las muchachas
porque el aire les sobre
porque la muerte —a veces— ni mirarla.


Lea, además
BIOGRAFÍA DE SILVIA TOMASA RIVERA


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Patricia Highsmith / Nunca quise matar a nadie, aunque no soy una santa

Patricia Highsmith

"Nunca quise matar a nadie, 

aunque no soy una santa"


Patricia Highsmith no sabía nada de fútbol americano pero sí de asesinatos. Eso permitió a la escritora tejana escrbir un lúcido y reciente análisis sobre el caso O. J. Simpson, el doble asesinato cometido por la megaestrella del deporte. Y su conclusión fue afilada como un cuchillo y tan irónica como las mejores páginas que salieron de su pluma: Simpson mató a su esposa y al amante de ésta, pero su propia imagen le ha devorado y se ha apoderado de él de tal forma que no cree que lo hiciera. "Es el mismo tipo de esquizofrenia que afectó al principio a tantos de sus admiradores y tal vez siga afectando a muchos: séncillamente no me lo creo porque no quiero creerlo", escribía Highsmith en junio pasado. en un artículo publicado por EL PAÍS.La veterana novelista conocía bien los mecanismos que conducen al crimen. En, una entrevista concedida a la publicación alemana Der Spiegel, Highsmith asociaba "una cierta debilidad de carácter, en combinación con la tentación" como los ingredientes que pueden llevar a una persona a matar a otra. No pensaba que dentro de cada ser humano se esconda un asesino. "Nunca sentí el impulso de matar a nadie, ni siquiera el deseo de que alguien muriera, aunque no soy una santa", reflexionaba en la misma entrevista.

Patricia Highsmith
Highsmith no ha vivido para asistir al espectáculo del juicio de O. J. Simpson, pero probablemente no le hubiera prestado atención. Tom Ripley, la más conocida de sus criaturas literarias, nunca tuvo que sentarse en el banquillo sencillamente porque nunca le cogieron. No es que a Highsmith la justicia le importase un comino, como insinuaba el entrevistador de la revista germana, sino que lo que realmente le interesaba de los criminales era "si tenían o no sentimientos de culpa". "Naturalmente, está bien que la justicia siga su curso", razonaba, "pero con demasiada frecuencia un abogado hábil puede salvar el cuello de un culpable o una culpable". '
Tal vez por eso Higlismith sentía más cariño por criminales como el Raskólnikov de Crimen y Castigo, el asesino. de mujeres creado por Dostoyevski. "Raskólnikov no se preguntaba si podía matar o no. Se preguntaba si las vidas humanas tienen valores distintos o si todas las vidas valen lo mismo", explicaba.
Pese a que en sus declaraciones decía qué seguiría el desarrollo del caso Simpson, parecía evidente que se trataba de un gesto de amabilidad. Una nueva novela que tenía entre manos, su gato y su jardín iban a tenerla ocupada. Además, ella nunca hubiera escrito una novela con un asesinato como el cometido por O. J. Simpson: "Ripley nunca hubiera dejado tantas pistas".





martes, 14 de diciembre de 2010

Patricia Highsmith / En la claustrofia de una zona minada


Patricia Highsmith

En la claustrofobia de una zona minada

La primera ocasión en que vi a Patricia Highsmith fue con motivo de un ahora lejano Festival de Cine de San Sebastián; en el desayuno se sentó en la mesa contigua a la mía, encendió un prominente habano y pidió a un estupefacto camarero bourbon y café. La última, en abril de 1987, se debió a que la novelista daba una conferencia en Lérida y yo la presentaba. Cenamos juntos, tomamos unas copas y se mostró extraordinariamente divertida; gracias a este encuentro averigüé que, antes de escribir Extraños en un tren, se había ganado la vida escribiendo guiones para tebeos de superhéroes, a veces con destino a Capitán Marvel, pero sobre todo en el marco de la serie The Black Terror, cuyo protagonista era un boticario que había logrado fuerza. excepcional gracias a una fórmula química de propia invención."Leer una novela de Patricia Highsmith es como tomar el té con una peligrosa bruja" sentenció, una vez, un crítico. Y es obvio que las obras de Higlismith desprenden un cierto hechizo, quizá porque su enfoque de la novela criminal renuncia a usos y costumbres del género y, en cambio, revela influencias de escritores como Henry James y Dostoievski.
Con relación a buena parte de los libros de Dostoievski, la escritora comentó que "se les llamaría libros de suspense si fueran publicados ahora por primera vez". Sin embargo, rechazaba que se la catalogase como una novelista de género criminal; una actitud, por cierto, en que la habían antecedido autores tan característicos de la novela negra como James M. Cain, Horace McCoy y David Goodis. La causa de esta postura residía obviamente en el escaso prestigio de la narrativa sobre el crimen en los círculos literarios y en los ámbitos de la denominada alta cultura.
Psicología criminal
Queda claro, en cualquier forma, que los más elevados escalones de la novela negra integran verdadera creatividad literaria y que casi siempre se ha situado a Highsmith en ellos. La novelista surgió precisamente de una concreta tendencia del género de psicología criminal plasmada por escritoras, que se desarrolló en los años cuarenta.
En la globalidad de esta aproximación femenina al universo del crimen había más violencia interior que exterior, destacaba la influencia del psicoanálisis, aparecían con notaciones de horror ante los acontecimientos relatados y subyacía un romanticismo neogótico. Highsmith se distanció por medio de una fría disección de los sentimientos individuales y de un manifiesto desinterés por las veleidades románticas. Resulta curioso constatar que, mientras la creadora de Tom Ripley escribía sus primeras novelas, avanzaba en la narrativa negra una corriente de novelistas masculinos que se caracterizaba por todo lo contrario, el recurso al lirismo.
Calificada abusivamente como reina de la novela negra (un título que se debería atribuir más bien a Dorothy B. Hughes), Highsmith ha fascinado por el encanto diabólico de sus mundos claustrofóbicos, donde las psicologías criminales de los personajes hacen patentes no pocas ambigüedades, y por su subterránea y permanente insinuación de que nuestra sociedad está minada por toda clase de explosivos.






lunes, 13 de diciembre de 2010

Patricia Highsmith / La dama que miraba el mundo como nadie


Patricia Highsmith

La dama que miraba el mundo como nadie


Patricia Highsmith, que fue una gran fumadora, tomó un Gitanes y yo saqué mi encendedor y me apresuré a darle fuego. En el momento. en que la llama se aproximaba, la Highsmith mantuvo el pitillo en, la mano y, en su lugar, acercó los labios al fuego. Casi la abraso.Cosas así le ocurrían a la autora de El diario de Edith, cada vez que tenía que enfrentarse con desconocidos, sobre todo, periodistas. En aquella ocasión, la única vez que la entrevisté, corría el verano del 83 y ella se encontraba en San Sebastián para participar en unas conversaciones sobre cine y novela policiaca.
El gag del cigarrillo sirvió para que me recibiera al día siguiente, y así fue como me presenté en el hotel, poco después de las diez de la mañana. A esa hora, Highsmith había olvidado la relativa soltura a la que habíamos llegado la noche anterior tras una serie de copas, y se la veía literalmente aterrada, al mismo tiempo que incapaz de retroceder era demasiado gentil. Pero estaba arrepentida de haberme hecho una promesa y la única: manera que tenía de expresarlo era mostrándose torpe.
De modo que me dejó entrar, pero se hizo un lío con la puerta de la habitación y la del armario, y casi acabó metida dentro de este último. Salió, por fin, entre resoplidos, y entonces tropezó con la cama. Cuando recuperé la calma tuvo una idea: fue a por una botella de bourbon, puso dos copas de las de agua sobre la mesa y preguntó:
"¿Bebe usted por las mañanas?. Yo miré el reloj de soslayo y luego la miré a ella. "Desde luego". Y funcionó.
No era la escritora la única azorada. El apuro que a uno le producía encontrarse ante Patricia Highsmith procedía del hecho de saberse bajo la mirada de una mujer que escudriñaba como nadie la naturaleza humana. Su obra no fue escrita sólo a mano o a máquina, la construyó también con la ayuda de un bisturí. Soplaba sobre lo cotidiano hasta que la brillante superficie de sentimientos convencionales y lugares comunes desaparecía, para mostrar el enrevesado mecanismo que forman la mentira y la codicia, el miedo y la frustración, y todas las emociones que cualquier hijo de vecino esconde a los demás. Fue emarcada como autora de novela negra, pero el crimen era sólo una excusa para arrancar las múltiples capas de cebolla que cubren los móviles, que eran su verdadero tema. Creaba un mundo a partir de las motivaciones de sus personajes, se llamaran Ripley -en cierto modo, sualter ego: le dotó del encanto, la seguridad y la impunidad que ella hubiera querido poseer-, Edith o Bruno, el inolvidable psicópata deExtraños en un tren.
Amante de los gatos y de la soledad, pero profundamente interesada en los demás. Feminista y algo perversa. Nadie nos mirará nunca como lo hizo esta dama.



domingo, 12 de diciembre de 2010

Patricia Highsmith dejó al editor tres manuscritos inéditos

Patricia Highsmith,1977
Foto de Liselotte Erben



Patricia Highsmith dejó sobre la mesa 

de su editor suizo tres manuscritos inéditos

La escritora norteamericana será incinerada en una ceremonia íntima

Patricia Highsmith escribió hasta el último momento. En los próximos días saldrá a la venta en ocho idiomas uno de sus últimos libros, Small G. un idilio de verano, que comienza con un crimen. La reina de la novela policiaca, metódica y disciplinada como buena profesional, dejó en la mesa de su editor, Daniel Keel, sus tres últimos manuscritos: una recopilación de sus dibujos -paisajes, retratos y gatos-, una serie de relatos y un libro de ensayos. La que fuera una de las voces más personales del genero negro será incinerada en un lugar no revelado en una ceremonia familiar.
Enferma de leucemia desde hace tiempo, llevó su padecimiento como otro elemento más de su vida cotidiana. Sólo se lamentaba de sentirse débil o tener que ir al hospital a hacer se una transfusión de sangre, aseguró ayer una vecina y amiga de la escritora.Sólo un grupo de amigos más íntimos, los que la divertían y a los que gustaba hacer reir", darán el último adiós en privado a las cenizas de Highsmith en Tejna, adonde llegó hace casi trece años en compañía de sus gatos y en busca de los dos únicos vecinos que soportaba: la naturaleza y el cielo. Para mediados de marzo aseguró su editor, se prepara un homenaje público a la escritora.
Discreción
De la escritora norteamericana se puede decir que murió tan discretamente como había vivido. La reserva y la privacidad fueron dos constantes de esta gran escritora americana, aseguró ayer su editor.
Aunque sus novelas no son autobiográficas, "a través de sus libros se puede encontrar su alma", dice Keel, quien se mostró profundamente afectado por la muerte de la escritora, con la que mantenía una larga amistad.
Sus personajes, aparentemente ciudadanos normales, sabían despertar en el lector la inquietud de que tras un rostro inofensivo podía estar escondido un criminal. El editor simplemente cita una frase de Highsmith para entender mejor a la autora de Extraños en un tren: "Hay demasiadas mentiras en este mundo sucio y la gente trata de mirar hacia otro lado para no ver las profundas verdades. Por ello admiro a las personas que hacen algo bueno sin dudar".
La muerte de la creadora de Ripley conmocionó Tejna, el pueblo de 500 habitantes donde vivía. Según Ingeborg Lüscher, una de sus escasas amigas entre el vecindario, a Highsmith "sólo le interesaba escribir. Era un genio que quería anteponer su creatividad a todo lo demás".
Highsmith y Lüscher se veían a diario y hablaban, pero nunca de cosas relacionadas con sus trabajos -ésta última también es artista- "Simplemente de las cosas prácticas de la vida como enviar un documento por correo rápido o de las rosas que había que cortar en el jardín". Y es que la vida de la escritora americana "era escribir y no socializar".



sábado, 11 de diciembre de 2010

Patricia Highsmith / Ultimo adiós



Último adiós a Patricia Highsmith en Suiza

Sus amigos escritores, editores y vecinos exhuman sus cenizas en la aldea de Pegna

La escritora estadounidense Patricia Highsmith, fallecida el pasado 4 de febrero, ha dejado una profunda huella en las personas que lograron entrar en su círculo privado. Más de un centenar de amigos editores, artistas, escritores -entre ellos su editor español, Jorge Herralde; junto a Liz Calder, Elizabetta Sgarbi, Olivier Nora, Daniel Keel y Peter Rüedi- y vecinos le rindieron ayer un homenaje en la iglesia de Pegna, cantón suizo italiano de Ticino, donde la creadora del célebre Ripley pasó los últimos siete años de su vida y en cuyo cementerio reposan desde ayer sus cenizas.
Como preludio del homenaje que, con música de Bach y Mozart de fondo, se celebró a las tres de la soleada tarde, en torno a una mesa del restaurante Allá Cantina, sus principales editores europeos, amigos de la infancia venidos desde Estados Unidos y algunos escasos vecinos con quien entabló una profunda amistad, dibujaron un semblante de la novelista muy distinto del frío y huraño perfil que había transcendido a sus incontables lectores.Patricia Highsmith era ante todo amiga de sus amigos. Vivian de Bernardo, vecina de Pegna y miembro de su círculo más íntimo, se lamenta del vacío que ha dejado en su vida: su poderosa presencia "causaba una gran impresión en la gente que la conocía". Tanto como escritora como en su vida privada, Highsmith vivía sus sentimientos y no hablaba de ellos.
Celosa a ultranza de su vida privada, la escritora murió el pasado 4 de febrero, víctima de una leucemia. Se fue tan discretamente como vivió sus 74 años. Su vida consistía en escribir y no en hacer vida social. "Debido a su aislamiento, su mente no estaba contaminada por la moda, los convencionalismos o las inhibiciones".
Un caballo salvaje
"Era como un caballo salvaje indomable", dice De Bernardo. Pat, como la llaman sus amigos, estaba interesada esencialmente en dar una respuesta moral al poder y a la violencia. "Leía el Herald Tribune como si fuera la Biblia, como un medio de tocar la trascendencia, una forma de conectar con aspectos y signos situados más allá del alcance de la conciencia individual", apunta. "Llegar a conocerla era como jugar al gato y al ratón."
Cuenta su editor alemán, Daniel Keel, con quien le unía una larga amistad, que la autora de Extraños en un tren se había negado a que tomaran fotos de su casa solitaria -blanca y en forma de cubo- y su jardín, para que ningun turista pudiera reconocerla ni merodear en los alrededores o perturbar la vida de sus compañeros favoritos de viaje: los caracoles y los gatos.
Highsmith abandonó Estados Unidos en 1963 para instalarse en Italia primero y más tarde en el Reino Unido y Francia, antes de anclar definitivamente en. Suiza. Una amiga de la infancia dice que "se sentía orgullosa de su país, pero detestaba su cultura". Llegó a la región del Pedemonte aconsejada por otra amiga de la infancia y fue en Pegna, un pequeño paraíso de unos 200 habitantes situado a cinco kilómetros de Locarno, en la ribera del lago Mayor, donde se instaló hace siete años.
Un amigo cuenta que no le gustaba viajar, pero "por sus dibujos te das cuenta que había estado en todas partes", añade Keel y es que el editor alemán, pocos días antes de la muerte de la escritora, descubrió en su casa un auténtico tesoro: un baúl lleno de dibujos y acuarelas. Highsmith "con una gran lucidez y memoria" repasó a través de ellos toda la historia de su vida y la selección de paisajes, retratos y gatos que hizo aparecerá próximamente recogida en un libro que, junto a relatos y ensayos inéditos, será la obra póstuma de la escritora, autora de más de 20 novelas y siete libros de relatos.
Para relacionarse co sus amigos prefería la correspondencia por carta. Olivier Nora, su actual editor francés, evocó la numerosísima correspondencia -dos o tres cartas semanales durante más de 30 años- que Highsmith mantuvo con su viejo editor y amigo Alain Oulman, director general de Calmann Levy y fallecido hace cinco años.
Sin duda, los problemas que tuvo la escritora en Francia, donde vivió más de una década, para obtener una línea de teléfono contribuyó a esa copiosa correspondencia y fue motivo de inspiración de algunas de sus obras. En sus cartas a Oulman, la escritora le pide su intervención, ¡incluso ante el Eliseo!, para que resuelva sus problemas telefónicos. "Muchas gracias por tus esfuerzos para conseguirme una línea...", le dijo. "Francia está sin duda en un mal camino en lo que se refiere a los teléfonos, pero sobrevivo aquí utilizando el correo...", dijo la autora desesperada.
A Highsmith le desesperaban las películas que se hicieron sobre sus libros. No soportaba las encarnaciones que vio de sus personajes. La única que le gustó fue A pleno sol, adaptación de Mister Ripley, dirigida por el francés René Clement y con un Alain Delon muy joven. Pedro Almodóvar estuvo a punto de filmar su obra favorita, The tremor of forgery, pero el "lirismo y la falta de acción" desaconsejaron la elección del director español", señala Keel.
Jorge Herralde, director de Anagrama, que ha publicado casi todas sus novelas en castellano, también presente en el homenaje, rememoró la primera visita de la escritora, a comienzos de los ochenta, a España y en concreto al festival de cine de cine de San Sebastián, donde tras vencer la primera impresión que le causó, "un tanto huraña", horas después, ya de noche, se rompió el hielo "y Patricia se convirtió en la reina del festival, eclipsando a stars y starlettes, y firmando más autógrafos que nadie".


Ripley estuvo allí


Ha pasado más de un mes desde que murió Patricia Highsmith y es difícil acostumbrarse a la idea de la ausencia. La muerte era, en sus novelas, algo habitual, obligado, el origen o el fin de muchos de sus libros. Pero, claro, lejos de la ficción, la muerte es algo muy distinto. Duro, cruel. ¿Qué consuelo encontrarán sus amigos? ¿Qué se habrá hecho de su gata Charlotte?
Amigos y editores se reunieron ayer en Suiza para homenajearla. El adiós definitivo. Era allí donde vivía en soledad, lejos de su país y casi lejos de todo. Al margen. Sola con sus gatos y sus pocos amigos. Con sus cigarros, su alcohol y su inquietante mundo literario.
Quedan sus intrigas, sus personajes, las excelentes novelas que sin duda se seguirán leyendo. Los lectores de Highsmith saben, sin embargo, que les costará hacerse a la idea de vivir sin nuevas entregas de Ripley, el más característico de sus personajes. Se le vio en Tánger por última vez. ¿Dónde estará ahora?
Contaba ella que la idea de Ripley le vino durante un viaje por Italia. Estaba en Positano, en un hotel junto a la playa, y eran las ocho de la mañana. Salió a la terraza y, mientras la bruma cubría todavía la playa, vio a un hombre joven, solo, que caminaba con una toalla de baño a la espalda. A Highsmith le inquietó el personaje. ¿Por qué estaba solo en la playa a aquellas horas? ¿Quién era? ¿Qué había hecho? Desde aquel preciso instante, sin que él lo supiera, aquel hombre se convirtió en Ripley.
Seguro que Ripley estuvo ayer en el homenaje a Patricia Highsmith, mezclado entre los amigos, con aquel aire inquietante de Alain Delon, la mirada oculta tras unas gafas negras, el cuello de la gabardina alzado y una sonrisa difícil de definir. A medio camino entre. la ilegalidad y el descaro. Ripley, ayer, no podía faltar.




viernes, 10 de diciembre de 2010

Escalofríos / Patricia Highsmith en la tele


  La narrativa de Patricia Highsmith 

entra en el mundo de la televisión

  • 'Escalofríos', una cuidada serie franco-británica

Pese a haber servido de inspiración a directores de cine como Alfred Hitchcock (Extraños en un tren), René_Clement (A pleno sol) o Wim Wenders (El amigo arnericano), Patricia Highsmith ha sido muy raramente adaptada al medio televisivo. Escalofríos, una colección de, 12 telefilmes basada en sus relatos, que ha comenzado a emitir los martes la 2 a las 22.50, es una de estas raras oportunidades. La serie, costosa y cuidada, que desborda, como la propia autora, el marco del puro relato policiaco sufre, sin embargo, los cambios de programación que determina el fútbol europeo.
Hoy, por ejemplo, la emisión del el segundo capítulo de esta serie queda aplazado por la restrasmisión de un partido de los campeonatos europeos de fútbol.Anthony Perkins remeda al gran Hitchcock televisivo e introduce los diferentes telefilmes. Mal Zetterling y Samuel Fuller figuran entre los directores. Decía en una reciente entrevista Patricia Highsmith, que cuando escribe jamás piensa en términos de televisión. o de cine y que "no es buena para lo visual", pero que le interesa en cambio sobremanera lo que los demás captan en sus relatos.
De la serie, en la que le chocó especialmente la adaptación de Samuel Fuller en el capítulo titulado El día del reconocimiento, ha dicho que le parecía "bien hecha y distraída". Es todo un caluroso elogio viniendo de esta escritora norteamericana afincada en Europa que detesta cordialmente la televisión. Claro que el presupuesto de en torno a los 120 millones de pesetas por telefilme, el rodaje en 35 milímetros y unos muy notables títulos de crédito dieron una buena oportunidad de salida a la producción.
Anthony Perkins es prácticamente el único lazo de unión entre las diversas realizaciones que tienen distinto tono y incluso bordean distintos géneros.
El relato titulado Salsa para la oca, por ejemplo, es una sardónica comedia negra dirigida por Clare People, a la que se aplican con talento lan McShane y Gwen Taylor en los personajes de dos amantes que tratan de liquidar al marido de ella. También entre el thriller y la comedia negra, y con una convincente actuación de lan Holm y Eileen Atkins, está Un pájaro listo para volar, realización de Mai Zetterling, en la que se cuenta la alucinante historia de una pareja que comparte una irreprimible pasión por las figuras de cartón piedra.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Patricia Highsmith / Lérida 1987


PATRICIA HIGHSMITH EN LÉRIDA 1987

Patricia Highsmith ha escrito 

un relato sobre Reagan que no se editará 

porque "es peligroso"


La escritora. norteamericana pronunció una conferencia en Lérida

 Barcelona 27 ABR 1987

Patricia Highsmith, la escritora norteamericana afincada en Europa, estuvo ayer en Lérida, donde pronunció una conferencia sobre su obra, y manifestó a este diario que lo último que ha escrito es un relato sobre el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, relato que no se publicará por ahora. "No creo que se publique porque es peligroso", afirmó la escritora. Highsmith, de la que es sabido que no siente gran simpatía por el actual presidente norteamericano, explicó que se trata de una historia cómica.

Patricia Higlismith mantiene en sus entrevistas el mismo misterio e intriga que en sus novelas. La escritora no quiso dar más detalles acerca del relato sobre Reagan o precisar en qué consiste el peligro. "Es peligroso para mí o para el editor", dijo. A la pregunta de cómo trata la figura del actual presidente norteamericano en el relato, se limitó a decir: "No puedo explicarlo". La escritora no piensa abandonar definitivamente esta historia y quizá ahí reside su negativa a revelar en qué consiste. "Es posible", afirmó, "que más adelante la reescriba para poder publicarla.Highsmith tiene, en estos momentos, pendiente de publicación en el Reino Unido Tales of natural and unnatural catastrophes, 10 relatos breves sobre catástrofes naturales o provocadas. "Tiene 250 páginas y mi editor inglés está estudiando su publicación".
La escritora, considerada como la figura más destacada de la novela negra femenina, es una de las máximas exponentes del género conocido como psicologíacriminal. Higlismith define el suspense como 'una amenaza de violencia y peligro, amenaza que a veces se hace realidad". Prácticamente todos sus protagonistas son criminales, aunque en algún caso, como en rescate por un perro, utiliza la figura de un detective. La escritora no descarta crear protagonistas policías, por que "también pueden ser criminales". En España han aparecido últimamente dos libros de la escritora norteamericana, ambos editados por Anagrama.Suspense, un ensayo sobre las. novelas de misterio e intriga, y El hechizo de EIsie. Higlismith desconocia que Found in the streel (título original de El hechizo de Elsie) apareció hace un año en catalán, casi al mismo tiempo que la edición inglesa. La edición catalana se titulóTrobada al carrer y fue publicado por Columna. "Me alegra muchísimo saber que salió en catalán, afirmó. La escritora considera que el éxito obtenido por .sus novelas en España en los últimos cinco o seis años se debe, fundamentalmente, a que "hay buenos editores, buenos traductores y mucha publicidad". Suspense, que escribió sin un objetivo concreto no elegí el tema, simplemente se me ocurrió la idea"-, explica cómo construye sus novelas. El libro revela algunas de las claves de su obra, aunque deja sin explicación el elemento más característico de su obra: la sensación de angustia, de peligro personal que sus personajes logran transmitir al lector. "No se me ocurrió incluirlo, porque cada caso depende del momento en que. se está escribiendo. No se sabe qué les va a pasar a mis personajes. En cierto modo, tienen vida propia". ,La escritora deja entrever en Suspense que atiende bastante a los "consejos" de sus editores, aunque manteniendo su independencia. No le gusta demasido trabajar por encargo, aunque lo ha hecho en algunas ocasiones. Por ejemplo, para la revista Cosmopolitan, que le pidió un relato de unas 80 páginas, pero que no les gustó y no lo publicaron. Posteriormente,fue recogido en una antología de cuentos. Por encargo, ha trabajado también para el Detection Club, de Londres, al que pertenece: "Me puse de acuerdo para escribir sobre un jurado y surgió Veredicto de 13, escrito por 13 escritores diferentes. Yo fui una de ellos y creo que fue una buena historia".

Turista en Lérida

Patricia Híghsmith, vestida con esos tejanos que parece llevar desde siempre, tímida y con pocas ganas de hablar de sus novelas, mostró auténtico pánico ante los periodistas. Desde el primer momento dejó bien claro que su visita tenía dos objetivos: pronunciar una conferencia en el ciclo Viaje al interior de la novela, organizado por el Institut d´Estudis Ilerdencs, y conocer Lérida. Mientras 15 ó 20 periodistas y fotógrafos la esperaban en el vestíbulo del hotel, la escritora salió tranquilamente y se fue a pasear.Ante las preguntas de este diario, Higlismith golpeaba nerviosamente el suelo con un pie para indicar su impaciencia por finalizar la entrevista, se mostró inquieta ante la presencia del fotógrafo, se tomó un café y una cerveza en brevísimo espacio de tiempo y fumó cigarrillos que apagaba y volvía a encender.
¿Por qué esta mujer solitaria, contraria a todo tipo de acto social, aceptó viajar hasta Lérida para dar una conferencia? Muy sencillo, explicó: "Porque me gusta mucho Barcelona, por cariño a mi editor Jordi Herralde, y porque quería conocer Lérida".
¿Y qué descubrió la escritora en la ciudad? Descubrió la catedral, La Seu, que se hizo explicar detalladamente por un experto; la cerveza San Miguel, que le gustó mucho; y el típico mel i mató (requesón con miel).Highsmith quería yogur de postre y dio la casualidad de que no había ni uno solo en el restaurante. La convencieron para que probara el mel i mató. Y le gustó.
http://elpais.com/diario/1987/04/27/cultura/546472806_850215.html


Lea, además
BIOGRAFÍA DE PATRICIA HIGHSMITH



miércoles, 8 de diciembre de 2010

Saviano y Oksanen ganan la cuarta edición del Libro Europeo del Año

 

Sofi Oksanen


Saviano y Oksanen ganan la cuarta edición del Libro Europeo del Año

El premio busca realzar los valores del continente y acercar la idea de una Unión a los ciudadanos

Bruselas - 08 DIC 2010


Un octogenario que mañana cumple 87 años, Jorge Semprún, y dos recientes treintañeros, la finlandesa Sofi Oksanen y el italiano Roberto Saviano, europeístas los tres, coincidieron ayer como coprotagonistas de la cuarta edición del Libro Europeo que galardona una novela y un ensayo que encarna una visión de Europa. Oksanen se llevó el premio por la ficción y Saviano el de ensayo.

El premio busca realzar los valores europeos y acercar la idea de Europa a los ciudadanos de una Unión que en estas horas no la ven atravesar sus mejores momentos. El panorama decepcionará a muchos, pero visto con los ojos de ese magno superviviente de los horrores del siglo XX que es Semprún la realidad admite interpretaciones. Jacques Delors, ex presidente de la Comisión Europea, le rindió cálido tributo en la ceremonia de entrega del premio con la excusa de su último libro, Une tombe au creux des nuages. Essais sur l?Europe d`hier et d'aujourd?hui, una colección de conferencias dictadas en torno a la idea de Europa.

Otro florilegio de textos, agrupados por Roberto Saviano en La belleza y el infiernorecibió el premio Libro Europeo en su vertiente de ensayo. La selección agrupa una veintena de textos sobre cuestiones variadas y variadas personalidades, desde Lionel Messi a la periodista rusa asesinada Anna Politkovskaia.

Si el del autor de Gomorra es un nombre conocido, la finlandesa Oksanen es una recién llegada a España con 'Purge', galardonada ayer como novela del año por un tribunal presidido por el cineasta Volker Schlöndorf y formado por periodistas vinculados a la construcción europea, como Xavier Vidal-Folch de EL PAÍS. Traducida ya casi a una treintena de lenguas, 'Purge fue uno de los títulos estrella de la pasada feria de Francfort. Nacida para la escena antes de ser transformada en novela, la obra explora el drama de las vidas al límite de dos mujeres en Estonia, con vaivenes entre la II Guerra Mundial y el país de nuevo independiente de 1992.


https://elpais.com/cultura/2010/12/08/actualidad/1291762811_850215.html


EL PAÍS 

Saviano, en una fotografía tomada en Roma en abril.

Saviano, en una fotografía tomada en Roma en abril.REUTERS