miércoles, 4 de noviembre de 2020

Barnett Newman / Works III


1967 Voice of Fire acrylic on canvas 543.6 x 243.8 cm © Estate of Barnett Newman - ARS (New York) - SODRAC (Montréal)


Barnett Newman 
WORKS III

1967 White and Hot acrylic on canvas 213.4 x 182.9 cm © 2013 Barnett Newman Foundation / Artists Right Society (ARS), New York


1967-8 Study for the dust-jacket of Basil Bunting's "Collected Poems" red chalk & black crayon over graphite on paper 52 x 48.4 cm © 2013 Barnett Newman Foundation / Artists Right Society (ARS), New York


1967c Sketch pen & ink on paper 31.5 x 24 cm © 2013 Barnett Newman Foundation / Artists Right Society (ARS), New York


Lee Krasner / Polar Stampede / 1960


entender arte contemporaneo
'Polar Stampede' (1960)
Lee Krasner


Lee Krasner

Polar Stampede

1960

Peio H. Riaño
21 de febrero de 2020

Es la mejor pintora de EE.UU. del siglo XX y forma parte de los grandes artistas norteamericanos de ese tiempo. Su condición de mujer y de pareja de Jackson Pollock fueron su mayor obstáculo para ser reconocida como lo que fue, a pesar de ser una de las pocas mujeres que ha tenido una exposición individual en el MoMA (en 1984), y de ser una de las artistas más demandadas en el mercado. En 2008, Polar Stampede (1960) se vendió en Sotheby’s por 3,2 millones de dólares.

Lee Krasner (1908-1984) quedó viuda en agosto de 1956, cuando Pollock murió en un accidente de tráfico. Ella cayó en un insomnio crónico y comenzó a pintar de noche. Su paleta se simplificó y se llenó de colores crudos, sin brillo; en estos cuadros emplea la espátula, arrastra la pintura y la derrama sobre el lienzo, como un caos controlado en todo momento. Espontaneidad restringida. Y lo más llamativo: el tamaño de sus expresiones creció, ya no pintaba en una habitación, pasó a ocupar el espacio en el que actuaba Pollock y, en consecuencia, sus lienzos se ampliaron. Su libertad se expandió y el mercado terminó recibiendo esos tamaños –además de su fuerte sentido del color y del movimiento, y sus huellas autobiográficas– con los brazos abiertos.

EL PAÍS



Mark Rothko / No. 13 (Blanco, rojo, sobre amarillo) 1958

 


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'No.13 (Blanco, rojo, sobre amarillo)' (1958)

Mark Rothko

Mark Rothko

No. 13 (Blanco, rojo, sobre amarillo)

1958

Peio H. Riaño
21 de febrero de 2020

Un año después de pintar este cuadro que se conserva en el Metropolitan Museum Of Art de Nueva York (MET), Mark Rothko (1903-1970) voló a Europa con su familia. Su hija Katie recuerda cómo acabó aquel viaje: "Sólo tres días de playa" y dos meses y medio visitando museos. Rothko buscaba conexiones ancestrales entre sus preocupaciones y el arte del viejo continente. En su paso por Pompeya le confesó a John Fischer la "profunda afinidad" que sentía entre sus obras más recientes y los frescos de la Casa de los misterios. Ante aquellos muros, le habló de las grandes extensiones de color sombrío que compartían.

En Grecia, en los templos de Paestum, Rothko enmudeció. En el templo de Hera, dos estudiantes italianos se acercaron al grupo de americanos y les preguntaron quiénes eran. Katie les respondió que su padre era un artista y ellos preguntaron a Rothko si había venido a pintar los templos: "Llevo pintando templos griegos toda mi vida sin conocerlos", respondió. Rothko admiraba esos espacios vibrantes de luz y color. Espacios mínimos y silencios místicos similares a los del monje pintor Fra Angelico (1395-1455). El historiador del arte Giulio Carlo Argan lo resumió así: "Un cuadro suyo no es una superficie, sino un ambiente". Y la ensayista María Zambrano habló del "tiempo de adentro". Los cuadros de Rothko son un poco eso.

EL PAÍS

Jackson Pollock / Mural / 1943

 

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'Mural' (1943)
Jackson Pollock

Jackson Pollock

Mural

1943

Peio H. Riaño
21 de febrero de 2020

"Algunas veces utilizo el pincel, pero otras prefiero recurrir a los palos. En ocasiones, incluso, vierto la pintura tal y como sale del bote", explicaba Jackson Pollock (1912-1956), mientras remataba –metafóricamente– al artista académico, tradicional y preocupado por el pasado, que ya habían herido sus antecesores. En su abstracción expresiva retomó, sin embargo, algunos rasgos de los primeros abstractos con el objetivo de alejarse de ellos.

Pollock pintó este mural para el recibidor de la casa de Peggy Guggenheim, en Manhattan, cuatro años después de que Picasso presentara Guernica en el pabellón de la República española, en la Exposición Universal de París de 1939. "Es tan grande como el infierno", dijo la mecenas cuando contempló el lienzo por primera vez. De existir, el infierno debe de ser un popurrí de colores: bermellón, rojo de cadmio, carmín alizarina, cadmio limón, verde, azul cerúleo, azul cobalto, sombra quemada, blanco de titanio, negro… Hasta 25 pigmentos distintos se han identificado en el Mural; y mucho dripping (la técnica de goteo que introdujo el artista estadounidense).

Y a pesar de ello, aún faltaban unos años para que Pollock liberase definitivamente su cuerpo y perdiera el control sobre la pintura, y los goterones se derramaran sin medida y sin condiciones. Pollock dijo de Mural que representa una estampida: "Cada animal en el oeste americano, vacas y caballos y antílopes y búfalos, todos a la carga a través de la maldita superficie".

EL PAÍS

martes, 3 de noviembre de 2020

George Packer / “Trump no es un accidente, hay algo malo en nosotros y cuando él se vaya esa cosa seguirá ahí”


George Packer durante una de sus conferencias en el Tribeca Film Festival.
George Packer durante una de sus conferencias en el Tribeca Film Festival.ASTRID STAWIARZ / 

CONVERSACIONES SOBRE ESTADOS UNIDOS

George Packer: “Trump no es un accidente, hay algo malo en nosotros y cuando él se vaya esa cosa seguirá ahí”

El autor advierte de que Estados Unidos no es “lo suficientemente fuerte para sobrevivir a una elección fallida” y confía en que una victoria demócrata abra un periodo reformista “no visto desde los años 60”


Esta entrevista forma parte de una serie de charlas con intelectuales, editores, activistas, economistas y políticos de primer orden que ayudan a describir el estado de cosas antes de las elecciones. 

Pablo Guimón
Washington, 21 de octubre de 2020


Pocos autores han abordado con tanta crudeza y eficacia el declive del capitalismo estadounidense como George Packer. El desmoronamiento (Debate, 2013), premio nacional de ensayo, deudor de la Trilogía USA de Dos Passos, nostálgico de aquella república de Roosevelt que enterró Ronald Reagan, es un retrato de cuatro décadas de desregulación, de desigualdades, de polarización, que crearon el sustrato en el que años después germinaría la semilla populista del trumpismo. Volvió a indagar en a decadencia del imperio en Nuestro hombre (2020), una biografía del diplomático Richard Holbrooke, cuya vida marcó 70 años de hegemonía estadounidense en el mundo. Periodista estrella de The Atlantic, Packer (Santa Clara, California, 1960) asiste a estas elecciones con una mezcla de miedo y esperanza. Empieza la entrevista con tambores de guerra civil, y acaba soñando con una era de grandes reformas progresistas no vista desde los años 60.

Alyssa Milano / “Siento que no hemos logrado casi nada”


Alyssa Milano, en Nueva York, en 2018.Alyssa Milano, en Nueva York, en 2018.

CONVERSACIONES SOBRE ESTADOS UNIDOS

Alyssa Milano: “Siento que no hemos logrado casi nada”

La actriz charla con EL PAÍS sobre las elecciones, el movimiento MeToo y la relación entre política y entretenimiento en Estados Unidos


Camila Osorio
México, 18 de octubre de 2020

Esta entrevista forma parte de una serie de charlas con intelectuales, editores, activistas, economistas y políticos de primer orden que ayudan a describir el estado de cosas antes de las elecciones.

En octubre de hace tres años, poco después de que se publicaran las acusaciones de abuso sexual contra el productor Harvey Weinstein, una de las primeras celebridades de Hollywood que promocionó el hashtag #MeToo (#YoTambién) fue la actriz neoyorquina de 47 años Alyssa Milano. “Si usted ha sido acosada sexualmente o agredida, escriba ‘yo también’ como respuesta a este tuit”. En menos de 24 horas, su mensaje se volvió viral. Aunque el movimiento había sido creado en 2006 por la activista afroamericana Tarana Burke, la plataforma de Milano le dio un impulso mundial.

Richard Ford / “El pegamento que mantiene a América unida no es la Constitución, ni la empatía, ni el amor, sino los dólares”


El escritor Richard Ford, en una imagen de 2018.El escritor Richard Ford, en una imagen de 2018.LEONARDO CENDAMO

CONVERSACIONES SOBRE ESTADOS UNIDOS

Richard Ford: “El pegamento que mantiene a América unida no es la Constitución, ni la empatía, ni el amor, sino los dólares”

El novelista habla de la “ignorancia" y el “nihilismo” de unos trumpistas dispuestos "a desmantelarlo todo, como alborotadores furiosos que prenden fuego a su propio vecindario”



Esta entrevista forma parte de una serie de charlas con intelectuales, editores, activistas, economistas y políticos de primer orden que ayudan a describir el estado de cosas antes de las elecciones. 

BIOGRAFÍA DE RICHARD FORD

Pablo Guimón
Washington, 30 de octubre de 2020

En una acogedora cabaña de madera, al borde mismo del Océano, junto a su casa de Maine, reposan los cuadernos de Richard Ford. Sus últimas anotaciones minuciosas, en las que vuelve a aparecer, para regocijo de sus lectores, un nombre familiar: Frank Bascombe. Ese hombre estadounidense normal, cuya vida adulta ha acompañado a la de miles de lectores de todo el mundo, a través de esa gran novela americana que el autor administra por espaciadas entregas desde hace más de tres décadas, ayudándoles a comprender la evolución de la vida íntima de un país que este martes vuelve a las urnas, al borde de la quiebra política y moral. Durante estos meses de confinamiento, entre sus casas de Maine y de Montana, Ford ha terminado el borrador de una nueva novela de aquel personaje que se presentó al mundo, entrando en el “periodo permanente” de su vida, recién divorciado, en las páginas de El periodista deportivo (Anagrama, 1986). Ahora Frank es un hombre mayor, que busca un tratamiento para su hijo enfermo, en la era de Donald Trump. Un periodo que Ford, sutil observador de un país inabarcable, reconoce que le cuesta comprender sin recurrir a su imaginación. En las paredes de su cabaña, llenas de recuerdos, hay una vieja fotografía de dos hombres negros excavando un agujero en el campo. “Están cavando la tumba de Faulkner”, explica Ford, sonriendo. “¿Quién es el que se ríe ahora, eh?”, dice, imaginando lo que le dirían los enterradores negros al cadáver del gran escritor sureño, nacido en Misisipi como él. La raza, la historia, la ignorancia y el nihilismo se mezclan en esta charla sobre un país cuyas múltiples texturas Ford conoce como pocos.

Vargas Llosa / Un tiro en el pie


Donald Trump


Mario Vargas Llosa

Un tiro en el pie



“Biden devolverá a la nación muchas de las cosas que Trump puso de cabeza, y que antaño permitieron los grandes progresos de los Estados Unidos”.

1 de noviembre de 2020

No basta que haya elecciones libres y genuinas en un país; además, es preciso que los votantes voten bien. Porque a veces se equivocan. Los electores estadounidenses se equivocaron garrafalmente hace cuatro años votando por Donald Trump. Esto no lo dice un “furioso socialista”, que es de lo que acusa generalmente el presidente de Estados Unidos a todos sus adversarios, sino alguien que se siente más cerca de los republicanos que de los demócratas, sobre todo en política económica, y tiene a Ronald Reagan por uno de los mejores mandatarios en la historia norteamericana.

Empresario millonario pero sin la menor preparación política ni cultural, The New York Times averiguó que Donald Trump sólo había pagado impuestos siete de los últimos dieciocho años, que gastaba cerca de 70 mil dólares en peluquería y que su hija mimada, Ivanka Trump, pese a ser empleada de la Organización Trump, recibía unos estupendos “honorarios de consultoría”. 

Jorge Ramos / “La gran tragedia es que la mitad de los latinos en EE UU no va a votar”

El periodista Jorge Ramos, en el estudio de Univisión, en una imagen de 2018.El periodista Jorge Ramos, en el estudio de Univisión, en una imagen de 2018.TONI MARTÍNEZ /

CONVERSACIONES SOBRE ESTADOS UNIDOS

Jorge Ramos: “La gran tragedia es que la mitad de los latinos en EE UU no va a votar”

El periodista mexicano defiende que el voto hispano será decisivo en los resultados de las elecciones presidenciales


Sonia Corona
Miami, 29 de octubre de 2020

Jorge Ramos (Ciudad de México, 1958) define a Florida como el hogar de todos los exiliados de América Latina. Hace 37 años que el periodista dejó México huyendo de la censura gubernamental a la prensa y se refugió en Miami. “Es donde llegan los que no tienen casa y están buscando un nuevo hogar”, dice. Se encontró con un hervidero latinoamericano que no ha parado de crecer desde entonces y que ya suma el 20% de la población de la península: los latinos. Un grupo multicultural que él entiende a la perfección y que a los partidos políticos les ha costado décadas descifrar. Todavía en la campaña presidencial de 2020, ni Joe Biden, ni Donald Trump han conseguido del todo conectar con este grupo demográfico, a pesar de que líderes de opinión como Ramos llevan años explicándolo.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Posters / James Bond

 

James Bond

POSTERS


A Sean Connery le encantaba salir de noche

Sean Connery
Golfinger, 1964




Celebridades

"A Sean Connery le encantaba salir de noche con su cuadrilla de Marbella, pero su mujer no le dejaba solo ni para ir al cuarto de baño"

Olivia Valère, leyenda de la Costa del Sol e íntima amiga suya, recuerda al fallecido Sean Connery. "Era un gran señor", nos cuenta. "Hasta hoy, he creído que era inmortal".



Paloma Simón
31 de octubre de 2020

"Es triste que una persona tan fuerte, tan excepcional, un hombre hecho a sí mismo, haya tenido un final así. Tendemos a creer que las figuras como él son inmortales, pero no es así", reflexiona Olivia Valère desde Marbella. La conocida empresaria acaba de conocer el fallecimiento de su amigo Sean Connery a los 90 años de edad. Enfermo de Alzheimer, el actor escocés ha muerto en Bahamas, donde residía desde hace varios años. "Su estado se había agravado tanto en los últimos tiempos que apenas podía salir de casa. Con lo que le gustaba salir...", lamenta Valère. "Sus dos pasiones eran la interpretación y el golf".

Sean Connery

Golfinger, 1964 

Sean Connery no supo quién era durante los últimos años de su vida



Sean Connery
Sciammarella

Sean Connery no supo quién era durante los últimos años de su vida

El actor escocés, fallecido el sábado a los 90 años, sufría demencia y tenía problemas de salud, como han contado su esposa, Micheline Roquebrune, y su único hijo, Jason


Sean Connery had dementia, his wife reveals


2 de noviembre de 2020

El mundo se despertaba el sábado con una triste noticia: acababa de morir Sean Connery, el primer James Bond, uno de los actores británicos por excelencia y quien fue uno de los hombres más elegantes del mundo. Tenía 90 años y su familia comunicaba que había muerto en su casa de las islas Bahamas, rodeado de los suyos.

Apenas se sabía nada de Connery en los últimos años, más que el hecho de que vivía retirado en su paraíso particular, jugando al golf y pasando sus días junto a su esposa, la pintora franco-marroquí Micheline Roquebrune. Por eso fue precisamente ella quien, horas después del fallecimiento, ha revelado que Connery había perdido la memoria y que ya no sabía quién era. “Sufría demencia y eso le pasó factura. Logró cumplir su último deseo de marcharse sin hacer ruido”, ha dado a conocer la artista.

Sean Connery decía: “¿Te atreves? Deberías”


Sean Connery con Ursula Andress

Sean Connery decía: “¿Te atreves? Deberías”

Con la muerte del actor, se va un hombre lleno de vitalidad, brillo, esperanza y ambición. El último mohicano



Daniel Caparsoro
31 de octubre de 2020

James Bond, en abril de 1964, en el rodaje de 'Goldfinger', con Shirley Eaton cubierta de pintura dorada.

James Bond, en abril de 1964, en el rodaje de 'Goldfinger', con Shirley Eaton cubierta de pintura dorada.VICTOR BOYNTON / AP

Se va un truhan, una estrella, un galán. Se va Thomas Sean Connery. Un hombre lleno de vitalidad, brillo, esperanza y ambición. El último mohicano.

Nos hizo disfrutar con la serie 007, películas de acción de sueños de un mundo mejor. Donde el mal era identificable en una persona, y por ello vencible, destruible. Y lo hacía con humor, ironía, seducción. Como un truhan. Antes y después, con Hitchcock, Spielberg, De Palma … y muchos más. Una filmografía envidiable. Pero por encima de todo estaba él. El hombre detrás de la máscara. Una máscara que nos hacía disfrutar.

Posters / Sean Connery

 



Posters
Sean Connery










‘Shhhon’... Connery

Sean Connery con Kim Bassinger en 1983


‘Shhhon’... Connery

Más allá del hombre más sexy del planeta y del marcado acento escocés, el actor era “one of the lads”, el sanctasanctórum de la masculinidad



Patricia Gosálvez
1 de noviembre de 2020

“Shhhon”. Se tarda un rato, pero al final encuentras a Sean Connery pronunciando su propio nombre en YouTube. Es en una entrevista noventera con David Letterman. El escocés aterriza en el estudio con un jetpack para demostrar que está en plena forma tras el reciente rumor de su muerte a raíz de una confusión en Japón con el fallecimiento del exgobernador de Texas John Connally (“que allí se dice igual”, se carcajea políticamente incorrecto). Letterman parece otro, sin la barbota de viejo hipster que gasta ahora. Connery está idéntico. Calvo, perilla cana y cejas negras como orugas, en esa madurez indefinida y perfecta en la que estuvo anclado durante décadas. Gracias a ella, y a su enorme talento, colaba como titilante amante de actrices mucho más jóvenes (La casa Rusia, El primer caballero, La Trampa) y como padre refunfuñón de actores a los que apenas sacaba una docena de años (Indiana Jones y la última cruzada). En la entrevista tendrá más de sesenta, pero es una delicia verle sacar los morros y decir Shhhon. Sus “sh” son míticas, hay vídeos enteros dedicados a cómo pronuncia “yesh”, “Shpain”, “shex”... Y por supuesto, muchos más diciendo “Bond, James Bond”.

Doce películas imprescindibles de Sean Connery

 


Doce películas imprescindibles de Sean Connery

El actor escocés, fallecido hoy, supo dejar atrás a James Bond para construir una filmografía apasionante, con grandes títulos de aventuras



GREGORIO BELINCHÓN
Madrid, 31 de octubre de 2020



Cerca de 70 películas, series, voces en videojuegos -qué voz, tan única que sonaba en los ascensores del Parlamento escocés y así subrayaba su fervor independentista- y una presencia descomunal. Connery también tenía un lado hortera (demasiados años con peluquín), como se atestiguaba en su querencia por las fiestas de Marbella. Pero supo huir de trampas profesionales, dejó a Bond a tiempo -aunque volvería años después a él- quedan fuera Atmósfera cero o La roca o sus dos trabajos con el maestro Lumet: La colina de los hombres perdidos (1965) y La ofensa (1971).

domingo, 1 de noviembre de 2020

Muere el actor Sean Connery a los 90 años


 

Muere el actor Sean Connery a los 90 años

El escocés encarnó a James Bond en siete películas y ganó un Oscar a mejor intérprete de reparto por ‘Los intocables de Eliot Ness


Sean Connery / A dangerously seductive icon of masculinity


Rafa de Miguel
Londres, 30 de octubre de 2020

La fuga más espectacular protagonizada por Sean Connery fue la de asociar para la eternidad su imagen a la de James Bond y ser capaz de dejar atrás al personaje para consolidar una carrera artística de un prestigio inigualable. El actor escocés (Edimburgo, 1930) ha muerto este sábado a los 90 años “apaciblemente, mientras dormía, en su casa de las Bahamas, después de un breve periodo de enfermedad”, ha explicado su hijo Jason.

Sean Connery / James Bond

 


Sean Connery
JAMES BOND

Posters de Alain Bossuyt











Ian Fleming / El regreso literario de 007



El regreso literario de 007

Tras los festejos del centenario de Ian Fleming, marcados por la publicación en 2008 de “La esencia del mal” de Sebastian Faulks, prosiguen las misiones literarias de 007 con “Carta blanca” (Umbriel) de Jeffery Deaver. Pese a su título, el carácter icónico del personaje y el control de los herederos de Fleming condicionan la flexibilidad de la saga en unos límites estrictos. Al mismo tiempo, el siglo XXI obviamente exige actualizaciones. Veamos cómo la última pluma de alquiler ha respondido al desafío.

ANTONIO LOZANO

La última misión del agente secreto al servicio de su majestad y adalid pop de la creencia budista en la reencarnación se abre con una dedicatoria a su creador, Ian Fleming: “Para el hombre que nos enseñó que todavía podíamos creer en héroes”. Muy avanzada la novela, en uno de los momentos clímax, que a base de amontonarse y resolverse de forma idéntica pierden su naturaleza como tales, James Bond saca pecho y exclama: “Si alguien va a hacerse el héroe, ése debo ser yo”. Este desplazamiento en la formulación del ideal encarnado por el agente (la heroicidad) del escritor al personaje sintetiza lo que ha llovido desde sus orígenes hasta hoy. En un momento en que ya nadie puede seguir creyendo en héroes, sólo el héroe conserva la fe en sí mismo, sin dejar de ser sutilmente consciente de que su rol ha perdido sentido fuera del juego autorreferencial que activa su condición de icono de la cultura de masas. En otras palabras, 007, más que nunca, no puede escapar de la introspección irónica.

Doctor No / El inicio de la saga de James Bond

 


‘Doctor No’ 

El inicio de la saga de James Bond


Comenzamos a analizar las películas de James Bond. Hoy el turno es para la cinta de 1962, «Doctor No» el primer filme protagonizado por Sean Connery como el agente 007. Rescatamos la crítica de esta película de Bond, gracias al esfuerzo realizado por la página argentina SSSM, portal especializado en el personaje de Ian Fleming‘Doctor No’ el inicio de la saga de James Bond.