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| Karl Ove Knausgård |
Rock, alcohol y literatura: las primeras batallas de Knausgård
Javier García
27 de mayo de 2017
Fuma mucho y lee vorazmente. Descubre autores y los estudia y relee. También escribe. “Estuve escribiendo toda la noche, con la lluvia golpeando en la ventana a mis espaldas”, cuenta Karl Ove Knausgård (1968) en la penúltima entrega de su saga autobiográfica, Mi lucha, compuesta de seis volúmenes.
Titulada Tiene que llover, en ella el escritor noruego recuerda cuando era un veinteañero alumno de la Academia de Escritura de Berger. Tiene hambre de convertirse en un escritor de verdad, mientras tropieza con fallidas relaciones amorosas, publica su primera novela, muestra su amor por el arte, se emborracha y duda, sobre todo duda.
“Escribir significa derrota, humillaciones, encontrarse a uno mismo y reconocer que no se era lo bastante bueno”, señala en el ejemplar de más de 600 páginas que acaba de publicar editorial Anagrama en España. Una serie de copias deberían llegar a Chile a fines de junio. El título reproduce poemas y canciones compuestas por el narrador, traducido a 22 idiomas y convertido en el gran fenómeno literario del siglo XXI.




















