martes, 10 de febrero de 2026

Donald Ray Pollock / Manteca

 



Donald Ray Pollock 

Manteca


    En Knockemstiff, Ohio, todo el mundo creía que aquella noche, por primera vez, Duane Myers iba a tener una cita con una mujer de verdad, pero lo cierto era que Duane se lo había inventado. Primero se dedicó a propagar el rumor por toda la hondonada y después se encargó de los detalles en el autocine Torch: dejó un manchurrón de kétchup en el asiento trasero del Chrysler de su padre, derramó vino sobre unas bragas viejas de su hermana y hasta se hizo dos chupetones en el cuello con una cuchara metálica que calentó con un Zippo. Luego se pasó el resto de la velada encogido como un perro detrás del volante y esperando el momento de volver a casa. Se bebió un pack de seis cervezas calientes y vio Women in Cages y Female Moonshiners . El olor a carne quemada flotaba en el coche como el de las palomitas con mantequilla.

Donald Ray Pollock / El puente de Schott

 


Donald Ray Pollock 

El puente de Schott


    Nettie Russell murió en primavera y le dejó a su nieto, Todd, un viejo Ford Fairlane y un bote de café Maxwell House con dos mil dólares dentro, que en 1973 eran un buen pellizco de dinero. Su hija, Marlene, era una chica salvaje que había tirado su vida a la basura una noche nevada cuando Todd no tenía más que dos años. La había encontrado un ayudante del sheriff en el asiento trasero de un coche aparcado en el borde del huerto de Harry Frey, con un desconocido del pueblo tumbado encima de ella, los dos rígidos y azules e hinchados como sapos por el monóxido de carbono. Y como en el funeral ninguno de los novios de Marlene tuvo pelotas de ofrecerse para ayudar con el huérfano, ni siquiera después de que el predicador hiciera una súplica especial, a Nettie no le quedó más remedio que criarlo ella.

Donald Ray Pollock / Gigantomaquia

 


Donald Ray Pollock 

Gigantomaquia



 Aquella noche había llovido a cántaros, y por la mañana todo lo que crecía a lo largo de la verja era de un verde húmedo y brillante, salvo el montículo marrón de aquel hormiguero. Por mucho que no hiciera más que una semana que lo habíamos allanado a lo bestia, el cabrón ya volvía a ser del tamaño de una cesta de una fanega. Parecía que nunca hubiéramos pasado por allí. Joder, si hasta habían enterrado el bloque de cemento que William había dejado plantado como monumento a sus muertos de guerra.

lunes, 9 de febrero de 2026

Donald Ray Pollock / El destino del pelo



Donald Ray Pollock 

El destino del pelo


    Cuando los del pueblo lo llamaban «tarado», lo que en realidad querían decir era «solitario». O por lo menos a Daniel le gustaba fingir eso. Necesitaba el pelo largo. Sin él, no era más que un siniestro adefesio rural de Knockemstiff, Ohio: gafas de viejo, brotes de acné y un pecho de pollo esmirriado. ¿Alguna vez habéis probado a ser alguien así? Cuando tienes catorce años, es peor que estar muerto. Y es por eso por lo que cuando su viejo le serró el pelo con un cuchillo de carnicero, el mismo que usaba su madre para cortar la salchicha ahumada roja en rodajas y raspar las papadas de cerdo, fue como si le hubiera cortado también su fea cabeza.

Donald Ray Pollock / Knockemstiff

 


Donald Ray Pollock 

Knockemstiff

    Tina Elliot se marcha mañana. Boo Nesser y ella se van a vivir juntos a una caravana al lado de un yacimiento de petróleo, y yo me siento igual de mal que cuando murió mi madre. Después de hacer caja y cerrar, salgo a sentarme junto a la autocaravana donde vivo, detrás de la tienda de Maude Speakman, y me pongo hasta arriba de Blue Ribbons. Me inclino hacia delante en el asiento y vomito un poco de espuma. La garganta me arde mientras enciendo otro cigarrillo y miro cómo un enjambre de mosquitos negros se congrega sobre el vómito. Oigo a Clarence Myers montarle un número tremendo a su mujer por un cuchillo para el maíz que se ha perdido, a un par de casas de distancia, y me pregunto cuánto puede llegar a aguantar una persona. Myers lleva todo el verano dando la murga con ese machete, y yo confío en que si Juney lo termina encontrando se lo clave a su marido en toda su cara estúpida y desdentada. Un coche lleno de chavales de la hondonada no para de pasar traqueteando de un lado para otro de la carretera. Es un Chevy del 56 con la capa base de pintura, y por la manera en que están quemando los neumáticos ya veo que esta noche va a haber otro accidente por aquí.

Donald Ray Pollock l El Hoyo de la Dinamita

 

Ilustración de Frédéric Forest

Donald Ray Pollock 

El Hoyo de la Dinamita


    Volvía yo de las Mitchell Flats con tres puntas de sílex en el bolsillo y una serpiente mocasín muerta y echada al cuello como si fuera la estola de una vieja cuando pillé a un chaval llamado Truman Mackey follándose a su hermana pequeña en el Hoyo de la Dinamita. Yo me había pasado toda la mañana buscando pedernales por los viejos hornos indios y ya iba camino de la tienda de Knockemstiff para canjearlos por algo de carne enlatada y galletas saladas. Maude Speakman me daba cuarenta centavos por cada punta, y luego las revendía a un tipo de Meade que le llevaba gasolina todos los martes.

domingo, 8 de febrero de 2026

Donald Ray Pollock / Bendecido


Silent Passenger
Ilustración de David Lee

Donald Ray Pollock 

Bendecido


    Estaba yo un día hablando por teléfono, intentando endilgarle un cuatro por cuatro robado a un cazador de ciervos que conocía en Massieville, cuando Tex Colburn llamó a la puerta y se presentó como si estuviera vendiendo aspiradoras Kirby o seguros State Farm. Yo ya sabía quién era aquel cabrón, pero estaba decidido a hacerme el tonto, de manera que me limité a quedarme mirándolo. Se sacó las manazas enormes de los bolsillos de la chaqueta de cuero y encendió un cigarrillo.

Donald Ray Pollock / Píldoras

 



Donald Ray Pollock 

Píldoras



   Me estaba escondiendo en el coche de Frankie Johnson, un Super Bee del 69 de color amarillo canario que tiraba que te cagas. Íbamos a saco y robábamos todo lo que pudiéramos pillar: radiocasetes y baterías de coche, gasolina y cerveza. Mi cumpleaños había sido hacía un par de días y llevaba una semana sin pasar por casa. Y aunque mi viejo se dedicaba a decirle a todo el mundo de Knockemstiff que confiaba en que yo estuviera muerto, se pasaba el día dando vueltas por las carreteras municipales con el coche, asomando la cabeza por la ventanilla y buscándome como si yo fuera un sabueso que se le hubiera perdido.

Donald Ray Pollock / La vida real



Donald Ray Pollock 

La vida real


    Mi padre me enseñó a hacer daño a la gente una noche de agosto en el autocine Torch cuando yo tenía siete años. Era lo único que se le dio bien alguna vez. Fue hace muchos años, cuando la experiencia de ver películas al aire libre todavía era de lo más popular en el sur de Ohio. Ponían Godzilla , junto con una peli cutre de platillos volantes que demostraba que los moldes de tartas podían conquistar el mundo.

sábado, 7 de febrero de 2026

Donald Ray Pollock / Knockemstitff / Prólogo

 


Donald Ray Pollock

KNOCKEMSTITFF

Prólogo de Kiko Amat

1. ¡Bienvenidos!


    Bienvenidos a Knockemstiff, Ohio. Lo de «bienvenidos» es un decir. Nadie ha sido jamás bienvenido aquí, y los que vinieron no piensan en otra cosa que en marcharse. Pero ustedes ya están aquí (sin duda, por culpa de un error a la hora de mirar el mapa de carreteras) y, ya puestos, habrá que sacarle el máximo partido a esto; a Knockemstiff, Ohio. Pero tengo que avisarles de algo: una vez aquí, nadie consigue salir. Esto es para siempre. Esto es un agujero negro. Un cepo en forma de pueblo de mierda en medio de la nada que les agarrará los tendones y los sujetará de una dentellada metálica y oxidada; y sólo desgarrándose su propia piel, sólo dejando su tejido muscular atrás, podrían algún día abandonarlo. Es lo que tiene Knockemstiff, ése es uno de sus atributos (es un decir): su calidad de trampa atrapamoscas, su superficie imantada a base de sucesivos desastres y decepciones que se adhiere a la suela de los zapatos de uno y le impide dejar el pueblo, y todo lo que éste trae consigo, atrás.

Donald Ray Pollock / Sobre el descubrimiento de la ficción en la vejez

 



Donald Ray Pollock abandonó la escuela secundaria a los 17 años para trabajar en una planta empacadora de carne. Luego pasó 32 años trabajando en una fábrica de papel antes de dejarlo para perseguir su sueño de ser escritor.

Cortesía de Donald Ray Pollock

Donald Ray Pollock 

Sobre el descubrimiento de la ficción en la vejez

Knockemstiff, Ohio, es una pequeña aldea en el sur de Ohio. En la década de 1950, Knockemstiff tenía tres tiendas, un bar y una población de unas 450 personas. La mayoría de estas personas, según el escritor de ficción Donald Ray Pollock, estaban "conectadas por lazos de sangre a través de alguna calamidad infernal".

Donald Ray Pollock / Preguntas impostergables



Donald Ray Pollock
Preguntas impostergables
Por Demian Naon

En esta entrevista Donald Ray Pollock, nos cuenta como él, operario de una fábrica situada en un pueblo perdido de Ohio, decide a los 45 años aprender a escribir, y sin imaginar que sus relatos llegarían a los ojos de los lectores, se transforma en uno de los escritores norteamericanos más reconocidos de la literatura norteamericana actual.
Además, Netflix lanzará en septiembre la serie basada en su novela El diablo a todas horas, donde el veterano de guerra Willard Russell asiste impotente a la inevitable muerte de su mujer.

Sinceridad, crudeza, Ohio / Una conversación con Donald Ray Pollock

Donald Ray Pollock

 

Sinceridad, crudeza, Ohio

Una conversación con Donald Ray Pollock


POR ILETRADOPEROCUERDO
12 de noviembre de 2012

Puede que me esté trastornando. No lo sé. Lo que si sé, o al menos tengo constancia de ello, es que soy un claro devoto de esas historias que surgen desde las mismísimas entrañas del escritor para ofrecer infinitas situaciones hostiles, descorazonadoras, autodestructivas, aunque también graciosas y estimulantes. Perturbadores relatos donde no existe lugar para la redención, cargados de una tristeza que encogen el corazón, de una violencia y sordidez que te dejan con la lágrima en el ojo, crueles y sinceros.

Donald Ray Pollock / Una entrevista de Elizabeth Ellen


 

Donald Ray Pollock

Una entrevista de Donald Ray Pollock

Por Elizabeth Ellen


Me cuesta mucho leer un libro entero. Compro, pido prestado y robo libros a cientos, pero los que leo de principio a fin son muy pocos. En los últimos siete años, probablemente he leído diez: [aquí es donde puse los diez, pero el editor de Hobart sabiamente los borró diciendo: "¿A quién le importa qué diez libros has leído?"]. La mayoría de las veces prefiero leer un libro que ya conozco y me encanta antes que arriesgarme con uno nuevo. Me pasa lo mismo con las películas. Y la música. Y las bebidas alcohólicas. Pero me estoy desviando del tema.

viernes, 6 de febrero de 2026

Las lecciones perdidas de Borges / Rescatan y publican sus clases de literatura inglesa y norteamericana

 

Jorge Luis Borges


Las lecciones perdidas de Jorge Luis Borges: rescatan y publican sus clases de literatura inglesa y norteamericana

A poco de cumplirse 40 años de la muerte del escritor argentino, se revaloriza su obra oral y un nuevo libro recupera un curso dictado en 1966

Ponies / Emilia Clarke, más allá de Daenerys

 


Emilia Clarke, más allá de Daenerys: “Recuerdo ‘Juego de tronos’ como recuerdas tus años en el instituto: a veces fue divertido y a veces apestó”

La actriz protagoniza con Haley Lu Richardson la serie ‘Ponies’, en la que interpreta a una secretaria convertida en espía en el Moscú de los años setenta

La pesadilla de Frances Farmer / La actriz «comunista» que el Hollywood dorado internó en psiquiátricos


Alcohol, peleas y una lobotomía: la oscura historia de Frances Farmer


Frances Farmer

Alcohol, peleas y una lobotomía: la oscura historia de Frances Farmer, una de las primeras chicas “malas” de Hollywood

Más allá del mito y de las canciones, existió un mujer sumamente bella, talentosa y, sobre todo, rebelde. Una actriz que tuvo todo Hollywood a sus pies y trascendió a la historia como el “ángel caído” de la industria

Natalia Ruiz
26 de septiembre de 2021

Más allá del mito, existió un mujer sumamente bella, talentosa y, sobre todo, rebelde. Frances Farmer, una actriz que tuvo todo Hollywood a sus pies y trascendió a la historia como el “ángel caído” de la industria. Vivió en carne propia una de las caídas más estrepitosas que se conocen hasta ahora.

Mathieu Larnaudie / Nuestro deseo es incurable

 



Retroficciones II

Una nueva reapropiación francesa de la cultura estadounidense del sigloXX : Mathieu Larnaudie dedica su nueva novela a la actriz de Hollywood con un destino oscuro, encarnada por Jessica Lange en la película Frances hace unos treinta años, Frances Farmer.

jueves, 5 de febrero de 2026

No solo 'Hamnet' / Cinco obras para comprender el éxito superventas de Maggie O'Farrell

 


770x_EuropaPress_5083353_escritora_norirlandesa_maggie_ofarrell.jpg

La escritora Maggie O'Farrell


No solo 'Hamnet': cinco obras para comprender el éxito superventas de Maggie O'Farrell

  • La norirlandesa consiguió el reconocimiento internacional ya en su madurez...
  • .....pero antes y después de su bestseller ha acumulado libros de muchísimo valor
  • Una especial sensibilidad está siempre presente en la escritora de Coleraine

Sergio de la Cruz
2 de febrero de 2026

El caso ‘Hamnet’ o cómo las adaptaciones literarias al cine han vuelto a encender el debate

 


El caso ‘Hamnet’ o cómo las adaptaciones literarias al cine han vuelto a encender el debate sobre la necesidad (o no) de hacerlas

La novela de Maggie O’Farrell ha sido un éxito incontestable de ventas alrededor del globo. La película que lleva la historia a los cines va camino de convertirse también en un éxito de taquilla y en los premios, pero ha dividido a los fans

Se estrenó el pasado 23 de enero en cines y se ha convertido en un pequeño fenómeno en las salas y en las redes. Hamnet copa desde entonces la conversación y no es para menos. El libro de Maggie O’Farrell que adapta ha vendido, solo en España, 200.000 ejemplares lo que da una idea del fenómeno que ha supuesto esta historia que se pudo leer en castellano por primera vez en 2021. Las expectativas sobre la película que ha dirigido Chloé Zhao estaban bien arriba.

Hamnett, de Maggie O’Farrell

 

Maggie O’Farrell


"Hamnet" de Maggie O'Farrell

«La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer nunca que se está salvo. No dar nunca por hecho que el corazón de tus hijos late, que tus hijos beben leche, que respiran, que andan y hablan, sonríen, discuten y juegan. No olvidar ni un momento que pueden desaparecer, que te los pueden robar en un abrir y cerrar de ojos, que se los pueden llevar como leves vilanos.»

Concha Cardeñoso (traductora), Maggie O'Farrell
Es la primera novela que leo de Maggie O'Farrell, autora irlandesa a la que llegué gracias a una elogiosa crónica que escuché en una emisora de radio durante un viaje. Quien la recomendaba era Sergio del Molino, escritor a quien sigo y leo desde hace tiempo. En el programa radiofónico que oía mientras conducía Del Molino hablaba con Concha Cardeñoso, traductora de la novela en la edición de Libros del Asteroide que es quien la ha publicado en España. Mis expectativas sobre ella tras escucharlos eran grandísimas. Sin desvelar nada de lo que ocurría en la narración pero sí aclarando el origen de la misma ambos expusieron algunos extremos de la novela que en 2020 ganó el National Book Critics Circle Award for Fiction y el Women’s Prize for Fiction

'Hamnet' / El duelo por la muerte del hijo de William Shakespeare

 

‘Hamnet’, el duelo por la muerte del hijo de William Shakespeare

Escena de 'Hamnet'. | Universal Pictures España

'Hamnet', el duelo por la muerte del hijo de William Shakespeare 

La película de Chloe Zhao, basada en la novela de Maggie O’Farrell, consigue tocar la fibra sensible del espectador


Mauricio Bach
23 de enero de 2026

En la escena que abre Hamnet vemos a una mujer vestida de rojo, echada en un bosque en posición fetal, y junto an ella, entre las raíces de un árbol, un gran agujero completamente negro. En la escena final reaparece el bosque, ahora pintado en el telón de fondo de un escenario, en cuyo centro se abre una puerta negra. El actor, que en ese último plano ya se ha transformado simbólicamente en algo más que un mero actor, cruza ese umbral hacia the undiscovered country from whose bourn no traveler returns (el país desconocido de cuyos límites ningún viajero regresa).