Donald Ray Pollock
Manteca
En Knockemstiff, Ohio, todo el mundo creía que aquella noche, por primera vez, Duane Myers iba a tener una cita con una mujer de verdad, pero lo cierto era que Duane se lo había inventado. Primero se dedicó a propagar el rumor por toda la hondonada y después se encargó de los detalles en el autocine Torch: dejó un manchurrón de kétchup en el asiento trasero del Chrysler de su padre, derramó vino sobre unas bragas viejas de su hermana y hasta se hizo dos chupetones en el cuello con una cuchara metálica que calentó con un Zippo. Luego se pasó el resto de la velada encogido como un perro detrás del volante y esperando el momento de volver a casa. Se bebió un pack de seis cervezas calientes y vio Women in Cages y Female Moonshiners . El olor a carne quemada flotaba en el coche como el de las palomitas con mantequilla.

























