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miércoles, 25 de marzo de 2026

José Emilio Pacheco / Sabines se equivoca

Jaime Sabines

SABINES SE EQUIVOCA COMO TODOS PERO ACIERTA COMO POCOS 

BIOGRAFÍA

Por José Emilio Pacheco 

No hay relecturas. Al volver a un texto que nos sabemos casi de memoria ya no somos los mismos, el mundo ha cambiado, la página surge por vez primera ante nuestros ojos. No es igual haber leído a Jaime Sabines en 1962 que leerlo en 1977. A quince años de su edición original; este es de verdad un «Nuevo recuento de poemas». Pero hoy como entonces la única respuesta posible es aceptar, reconocer con entusiasmo, que Jaime Sabines es un gran poeta.

martes, 20 de mayo de 2025

José Emilio Pacheco / Niños y adultos

 

José Emilio Pacheco


José Emilio Pacheco
NIÑOS Y ADULTOS

A los diez años creía

que la tierra era de los adultos.

Podían hacer el amor, fumar, beber a su antojo,

ir adonde quisieran.

Sobre todo, aplastarnos con su poder indomable.

Ahora sé por larga experiencia el lugar común:

en realidad no hay adultos,

sólo niños envejecidos.

Quieren lo que no tienen:

el juguete del otro.

Sienten miedo de todo.

Obedecen siempre a alguien.

No disponen de su existencia.

Lloran por cualquier cosa.

Pero no son valientes como lo fueron a los diez años:

lo hacen de noche y en silencio y a solas.




José Emilio Pacheco
La arena errante
Ediciones Era, México, 1999


martes, 4 de abril de 2023

Una pieza cóncava de vital líquido, a cincuenta años de la muerte de Gorostiza

 

José Gorostiza

Una pieza cóncava de vital líquido, a cincuenta años de la muerte de Gorostiza 


RODRIGO FLORES SÁNCHEZ
21 DE MARZO DE 2023

¿Qué es lo que en la poesía de José Gorostiza nos atrae con la fuerza de un imán? Una cierta musicalidad, la muerte como esencia y un leitmotiv que se repite como en un juego de espejos. A cincuenta años de su muerte, este ensayo nos acerca a su obra y a su vida.


El vaso de agua es el momento justo

A causa de un paro cardiaco, José Gorostiza murió en la Ciudad de México el 16 de marzo de 1973, hace ya cincuenta años, siendo un personaje célebre, casi unánime en la cultura del siglo XX mexicano. Al haber sido un alto funcionario público la mayor parte de su vida, no faltaron las palabras de paja de los políticos consuetudinarios que aparecen en estas ocasiones. Fastuoso y burocrático, el secretario de Gobernación declaró: “La nación ha perdido uno de sus hombres más preclaros”. Lejos quedaban ya las polémicas literarias; la renuncia de Gorostiza a la jefatura de Departamento de Bellas Artes en 1932 debido a un escándalo en la revista Examen, dirigida por Jorge Cuesta; las acusaciones; las depresiones e hipocondrías; el largo silencio entre sus libros publicados.

viernes, 5 de agosto de 2022

El regreso de Octavio Paz y ‘Mariyó’ al antiguo Colegio San Ildefonso

El memorial donde se encuentran las cenizas de Octavio Paz y Marie José Tramini, en el antiguo Colegio de San Ildefonso, este jueves.RODRIGO OROPEZA



El regreso de Octavio Paz y ‘Mariyó’ al antiguo Colegio San Ildefonso

La cenizas del poeta y de su última esposa son depositados en un memorial diseñado por el artista plástico Vicente Rojo



Constanza Lambertucci
21 de marzo de 2002


 El poeta Octavio Paz no quería ser enterrado con héroes nacionales en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de Dolores, en Ciudad de México. Tras su muerte, en 1998, y la de Marie José Tramini, su última esposa, en 2018, amigos del intelectual convencieron al Gobierno de su voluntad. El mejor argumento fue el poema Nocturno de San Ildefonso, sobre los años que pasó el escritor como estudiante en ese edificio levantado por los jesuitas: “El muchacho que camina por este poema, / entre San Ildefonso y el Zócalo, / es el hombre que lo escribe: / esta página / también es una caminata nocturna”. Las cenizas del poeta y las de Tramini finalmente han sido depositadas en el antiguo Colegio San Ildefonso este jueves, en un memorial diseñado por el artista Vicente Rojo.

Fuentes y Paz / Unidos y separados por la crítica literaria

Octavio Paz y Carlos Fuentes



Fuentes y Paz, unidos y separados por la crítica literaria

La ensayista Malva Flores indaga en la relación entre el poeta y el narrador en una crónica que retrata la historia política, social y cultural de México y Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XX


CONSTANZA LAMBERTUCCI
México - 27 FEB 2021 - 11:29 COT

Los sábados al mediodía Los divinos se reunían en el bar Polito de Ciudad de México, o en el de Prendes, o en el bar Alfonso, o en el Bellinghausen o en el Estoril. Comían, disecaban la semana y salían para una cantina o un burdel. El nombre se los dio el historietista Abel Quezada, quien también hizo caricaturas de varios de ellos. Dos de esos dibujos colgaban sobre la puerta de una famosa editorial aquellos años: Octavio Paz aparecía coronado de olivos y Carlos Fuentes, con un frondoso bigote revolucionario. “En la década de 1950, aquellas tertulias no servían más que para criticarse unos a otros”, escribe la ensayista Malva Flores en Estrella de dos puntas, su nuevo libro, en el que rastrea los encuentros y desencuentros del poeta y el novelista. Tras 10 años de investigación, Flores asegura en una entrevista con EL PAÍS antes de la presentación este viernes de su nueva obra: “La crítica es lo que los unió y después los separó”.

domingo, 24 de julio de 2022

Octavio Paz / Traducción: literatura y literalidad

Octavio Paz

OCTAVIO PAZ

TRADUCCIÓN: LITERATURA Y LITERALIDAD      


Aprender a hablar es aprender a traducir; cuando el niño pregunta a su madre por el significado de esta o aquella palabra, lo que realmente pide es que traduzca a su lenguaje el término desconocido. La traducción dentro de una lengua no es, en este sentido, esencialmente distinta a la traducción entre dos lenguas, y la historia de todos los pueblos repite la experiencia infantil: incluso la tribu más aislada tiene que enfrentarse, en un momento o en otro, al lenguaje de un pueblo extraño. El asombro, la cólera, el horror o la divertida perplejidad que sentimos ante los sonidos de una lengua que ignoramos, no tarda en transformarse en una duda sobre la que hablamos. El lenguaje pierde su universalidad y se revela como una pluralidad de lenguas, todas ellas extrañas e ininteligibles las unas para las otras. En el pasado, la traducción disipaba la duda: si no hay una lengua universal, las lenguas forman unas sociedades universales en la que todos, vencidas ciertas dificultades, se entienden y comprenden. Y se comprenden porque en lenguas distintas los hombres dicen siempre las mismas cosas. La universalidad del espíritu era la respuesta a la confusión babélica: hay muchas lenguas, pero el sentido es uno. Pascal encontraba en la pluralidad de las religiones una prueba de la verdad del cristianismo; la traducción respondía con el ideal de una inteligibilidad universal a la diversidad de las lenguas. Así, la traducción no sólo era una prueba suplementaria, sino una garantía de la unidad del espíritu. La Edad Moderna destruyó esa seguridad. Al redescubrir la infinita variedad de los temperamentos y pasiones, y ante el espectáculo de la multiplicidad de costumbres e instituciones, el hombre empezó a dejar de reconocerse en los hombres. Hasta entonces el salvaje había sido una excepción que había que suprimir por la conversión o la exterminación, el bautismo o la espada; el salvaje que aparece en los salones del siglo XVIII es una criatura nueva y que, aunque hable a la perfección la lengua de sus anfitriones, encarna una extrañeza irreductible. No es un sujeto de conversión, sino de polémica y crítica; la originalidad de sus juicios, la simplicidad de sus costumbres y hasta la violencia de sus pasiones son una prueba de la locura y la vanidad, cuando no de la infamia, de los bautismos y conversiones. Cambio de dirección: a la búsqueda religiosa de una identidad universal sucede una curiosidad intelectual empeñada en descubrir diferencias no menos universales. La extrañeza deja de ser un extravío y se vuelve ejemplar. Su ejemplaridad es paradójica y reveladora: el salvaje es la nostalgia del civilizado, su otro yo, su mitad perdida. La traducción refleja estos cambios: ya no es una operación tendiente a mostrar la identidad última de los hombres, sino que es el vehículo de sus singularidades. Su función había consistido en mostrar las semejanzas por encima de las diferencias; de ahora en adelante manifiesta que estas diferencias son infranqueables, trátese de la extrañeza del salvaje o de la de nuestro vecino.

viernes, 22 de julio de 2022

Octavio Paz / Decir, hacer

 



Octavio Paz
DECIR, HACER

Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.

Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.



Octavio Paz / Entre irse y quedarse

 

Octavio Paz
ENTRE IRSE Y QUEDARSE

Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.

Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.

Enrique Krauze / La herejía de Octavio Paz


Cuentos

Poemas




lunes, 25 de abril de 2022

José Emilio Pacheco / La lectura como placer


LA LECTURA COMO PLACER*

José Emilio Pacheco


I

“La literatura”, dice Katherine Anne Porter, “es una de las pocas felicidades del mundo”. Reivindicaba así el derecho de leer como un espacio de goce que debe estar al alcance de todo ser humano por voluntad propia, de ningún modo como algo impuesto u obligatorio. Leer con la naturalidad con que respiramos y hablamos. Leer como una parte indispensable de la vida, como un medio para vivirla de la mejor manera posible.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Octavio Paz y el opio de los intelectuales

Octavio Paz
David Levine



Octavio Paz y el opio de los intelectuales


El mexicano fue uno de los primeros intelectuales que se atrevió a denunciar sin titubeos los crímenes de las autoridades soviéticas, cuya ortodoxia marxista cautivó a varias generaciones

Rafael Narbona
10 de diciembre de 2019


¿Cuándo empezó el idilio entre los intelectuales y el marxismo? ¿Quizás en los años veinte del pasado siglo, cuando el capitalismo colapsó por culpa de una descomunal crisis económica? ¿O tal vez antes, cuando se admitió que la violencia era un recurso legítimo para materializar la utopía de una sociedad igualitaria y perfecta? El marxismo incorpora a su filosofía el terror jacobino y la dialéctica de la historia de Hegel, justificando la guerra revolucionaria. El marxismo cautivó a varias generaciones de intelectuales, explotando el mesianismo que ya se había esbozado en el siglo XVIII, cuando se abolieron los dogmas del Antiguo Régimen para reemplazarlos por nuevos mitos como la voluntad general –o popular-, la paz perpetua, la igualdad o la infalibilidad de la razón científica. Durante la posguerra de 1945, los intelectuales se mostraron implacables con las imperfecciones de los países democráticos, pero transigieron con las gravísimas violaciones de los derechos humanos cometidas en la Unión Soviética, alegando que la construcción del socialismo no podría realizarse sin firmeza contrarrevolucionaria. Es decir, sin represión y autoritarismo. Octavio Paz fue uno de los primeros intelectuales que se atrevió a denunciar sin titubeos los crímenes de las autoridades soviéticas. Al igual que George Orwell, experimentó un profundo desengaño en España. Durante su participación en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, descubrió que las milicias populares pasaban por las armas sin juicio a los que consideraban “fascistas”, un término muy amplio que englobaba a todas las formas de disidencia. Las tácticas represivas de socialistas, comunistas y anarquistas apenas diferían de la violencia fascista. El totalitarismo es un monstruo de dos caras, como Jano. El fascismo asesinaba en nombre de la Raza; el socialismo, en nombre del Pueblo. En ambos casos, se utilizaban entelequias para amparar el odio y la intolerancia.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Fabio Morábito / Época de crisis

 


Fabio Morábito
ÉPOCA DE CRISIS

Este edificio tiene
los ladrillos huecos,
se llega a saber todo
de los otros,
se aprende a distinguir
las voces y los coitos.
Unos aprenden a fingir
que son felices,
otros que son profundos.
A veces algún beso
de los pisos altos
Se pierde en los departamentos
inferiores,
hay que bajar a recogerlo:
"Mi beso, por favor,
si es tan amable".
"Se lo guardé en papel periódico".
Un edificio tiene
su época de oro,
los años y el desgaste
lo adelgazan,
le dan un parecido
con la vida que transcurre.
La arquitectura pierde peso
y gana la costumbre,
gana el decoro.
La jerarquía de las paredes,
se disuelve,
el techo, el piso, todo.
Se hace cóncavo
es cuando huyen los jóvenes,
le dan la vuelta al mundo.
Quieren vivir en edificios
vírgenes,
quieren por techo el techo
y por paredes las paredes,
no quieren otra índole
de espacio.
Este edificio no contenta
a nadie,
está en su época de crisis,
de derrumbarlo habría
que derrumbarlo ahora,
después va a ser difícil.

Fabio Morábito / Poemas inéditos

 Fabio Morábito

POEMAS INÉDITOS


Siempre me piden poemas inéditos.
Nadie lee poesía
pero me piden poemas inéditos.
Para la revista, el periódico, el performance,
el encuentro, el homenaje, la velada:
un poema, por favor, pero inédito.
Como si supieran de memoria lo que he escrito.
Como si estuvieran colmados de mi poesía
y ahora necesitaran algo inédito.
La poesía siempre es inédita, dijo el poeta en un
poema,
pero ellos lo ignoran porque no leen poesía,
sólo piden poemas inéditos.




jueves, 30 de enero de 2020

David Huerta / Plegaria




A light in the window
Billy Jacobs



David Huerta
PLEGARIA

Señor, salva este momento.
Nada tiene de prodigo o milagro
como no sea una sospecha
de inmortalidad, un aliento
de salvación. Se parece
a tantos otros momentos...
Pero está aquí entre nosotros
y crece como una luz amarilla
de sol y de encendidos limones
- y sabe a mar, a manos amadas,
huele a una calle de París
donde fuimos felices. Sálvalo
en la memoria o rescátalo
para la luz que declina
sobre esta página,
aunque apenas la toque.




domingo, 26 de enero de 2020

David Huerta / “México es una comunidad tan desgarrada que ya casi no es comunidad”


David Huerta

David Huerta: “México es una comunidad tan desgarrada que ya casi no es comunidad”

El poeta mexicano, que recibe hoy el gran premio de la FIL, habla en su casa de su trayectoria, sus influencias y la relación entre hermetismo y claridad




David Huerta, en su casa de Ciudad de México la semana pasada.Ampliar foto
David Huerta, en su casa de Ciudad de México la semana pasada. HÉCTOR GUERRERO

Tardes de salón con Nicolás Guillén, David Siqueiros, Alí Chumacero y hasta paseos por el parque comiendo helados de la mano de José Emilio Pacheco. “De niño, mi primer contacto con la poesía fue con las personas mismas de los poetas, pintores y artistas”, cuenta sentado en el sillón de su casa David Huerta (Ciudad de México, 1949), último ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances. El jurado destacó en septiembre su “dominio y asimilación de las más diversas tradiciones”. A Huerta, la tradición literalmente venía a verle a casa.
A unos pocos kilómetros al norte de este sillón, en la colina del Periodista. Un “gueto gremial”, lo recuerda Huerta. Un barrio nacido de una cooperativa de reporteros, fotógrafos, pintores y escritores donde “prácticamente todas las familias se conocían”. Allí aterrizó su padre, Efraín Huerta, uno de los poetas de cabecera de México. Coetáneo de Octavio Paz —ambos nacieron en 1914—, fueron compañeros de bachillerato y de militancia comunista hasta la caída del caballo del autor de Laberinto de la soledad.

sábado, 25 de enero de 2020

David Huerta / No leer poesía es vivir una vida pobre, gris y desabrida


David Huerta


David Huerta: No leer poesía es vivir una vida pobre, gris y desabrida

Para el ganador del Premio FIL, los gobiernos mexicanos no tienen un especial interés en que la población entienda, piense, analice, discierna, sea capaz de criticar

Considerado como una de las voces fundamentales de la poesía actual mexicana, David Huerta es poeta, narrador, ensayista y traductor y ha desempeñado su labor profesional siempre alrededor de los libros; ha reconocido que la poesía le llega “por la vía genética” y que su padre, el también poeta Efraín Huerta, tuvo un peso específico en sus inicios literarios.
Autor de una vasta obra poética, su libro Incurable (1987), es considerado uno de los mejores de la poesía en lengua española.

martes, 18 de diciembre de 2018

Rosario Castellanos / Nocturno


Fotografía de Pat Merz
 Rosario Castellanos
NOCTURNO 


Me tendí, como el llano, para que aullara el viento.
Y fui una noche entera
ámbito de su furia y su lamento.

¡Ah! ¿quién conoce esclavitud igual
ni más terrible dueño?

En mi aridez, aquí, llevo la marca