Memorando para ir a votar
Repasemos, a modo de memorando, que pueda servir para persuadir a otros, las razones para no votar por el Pacto Histórico.
Thierry Ways
23 de mayo de 2026
Muchos creen que el 7 de agosto de 2026 será un simple relevo. La realidad es que para Gustavo Petro inicia una cuenta regresiva judicial sin precedentes. Al perder el blindaje del cargo, la Fiscalía General de la Nación y la Corte Suprema de Justicia tendrán vía libre para actuar de forma directa sin el freno de la Comisión de Acusaciones del Congreso, destrabando expedientes que hoy duermen por conveniencia política.
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| Gustavo Petro |
VEINTE ESCÁNDALOS DE PETRO
El único cambio que se ha visto con Petro es el cambio de escándalo cada mes. Para la muestra, 20 botones:
1) Durante su campaña presidencial, el hermano de Gustavo Petro visitó capos en prisión ofreciendo beneficios judiciales y freno a extradiciones a cambio de apoyo electoral, suceso conocido como el Pacto de La Picota.
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El presidente, que hoy niega cualquier vínculo con el mayor contrabandista de Colombia, fue quien primero le abrió la puerta. Mucho antes de que alguno de sus funcionarios se reuniera en secreto con emisarios de Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, Gustavo Petro se sentó con el abogado del llamado “zar del contrabando”. CAMBIO revela esa reunión, hasta ahora mantenida en reserva.
Sylvia Charry
19 de abril de 2026
La historia de los acercamientos entre el Gobierno de Gustavo Petro y Diego Marín, conocido como ‘Papá Pitufo’ o el zar del contrabando en Colombia, se ha contado a medias. La reconstrucción completa muestra que el propio presidente fue quien inició el contacto entre las partes. Antes de que existieran los viajes, reuniones, audios y ofrecimientos conocidos por la opinión pública, hubo una reunión —hasta hoy inédita— en la que Petro se sentó con el abogado de Marín. De ese encuentro salió una decisión concreta —abrir un canal— que, meses después, se convirtió en una cadena de contactos que hoy está bajo escrutinio público y la lupa de las autoridades. CAMBIO revela los hechos.
El 6 de abril de 2026, un día después de que Noticias Caracol revelara los audios de las reuniones que sostuvieron el jefe de la inteligencia del Estado, Jorge Lemus, y el abogado de Diego Marín, Luis Felipe Ramírez, el presidente Gustavo Petro publicó en X un hilo extenso. “Yo no tengo ningún trato con él que no sea que se siente a declarar ante la justicia y se someta a ella y declare la verdad”, decía uno de sus mensajes. Esa afirmación es, por lo menos, incompleta. Antes de que cualquiera de sus subordinados se reuniera con emisarios de Diego Marín fue el propio presidente quien se sentó con Gonzalo Boye Tuset —el abogado europeo del contrabandista— en una reunión a la que también asistió Ramón Devesa, el español que había servido de primer enlace entre el entorno del mandatario y el zar del contrabando. Petro no se reunió directamente con él, pero sí con su representante legal más poderoso.
Primero trinó que TIME lo nominó como uno de los 100 dirigentes más influyentes del mundo. No aparece en la lista, o a lo mejor Petro se equivocó de lista: él sale es en la Lista Clinton que es la de los más corruptos del mundo.
El presidente Gustavo Petro quedó en el centro de las críticas tras asegurar que había sido incluido en la lista de los 100 líderes más influyentes de Time, algo que no corresponde con el listado oficial.
La denuncia del exconcejal, Juan Martín Bravo, se centra en tres puntos críticos de inconsistencia institucional:
Las agencias federales de Estados Unidos (principalmente la DEA, junto con fiscales federales de las oficinas de Manhattan y Brooklyn en Nueva York, y apoyo de Investigaciones de Seguridad Nacional - HSI) están investigando al presidente colombiano Gustavo Petro por presuntos vínculos con el narcotráfico. Estas indagaciones se encuentran en etapas iniciales y no está claro si derivarán en cargos formales contra él.
El Estado tenía la obligación de garantizarle su tratamiento y falló. Aquí hay una responsabilidad política directa que tiene nombres propios.
Sofy Casas
22 de febrero de 2026
Kevin no murió por una bicicleta. Kevin murió porque el sistema de salud que debía protegerlo fue desmantelado, intervenido, asfixiado y convertido en un laboratorio político. Un niño con hemofilia, con tratamiento definido y controles estrictos, terminó sin el medicamento que lo mantenía con vida. Llevaba dos meses sin recibir las dosis esenciales que necesitaba para mantenerse estable. Dos meses sin su tratamiento. Dos meses en un país donde la salud es un derecho fundamental consagrado en la Constitución.
Aquí no estamos hablando de un error puntual de semanas, sino de meses de negligencia. La Nueva EPS lleva un año y diez meses intervenida por el Gobierno bajo la excusa de que el sistema no funcionaba, y se inventaron un decreto para avanzar en la llamada “reforma al sistema de salud” sin que el Congreso la haya aprobado, mientras el sistema se desfinancia, los hospitales colapsan y los pacientes deambulan buscando medicamentos que no aparecen.
Kevin Arley Acosta, de apenas 7 años, llevaba 24 horas en el hospital, sangrando por la nariz y por un oído después de haberse golpeado la cabeza al caer de su bicicleta en el departamento del Huila, en el centro de Colombia.
El niño batallaba desde los 9 meses de edad con una hemofilia A severa.
Último adiós de kevin Acosta
La imagen aérea publicada por el diario ‘El Colombiano’ el jueves no deja lugar a dudas: la plaza de Bolívar estaba semivacía mientras el presidente Gustavo Petro arengaba a un puñado de empleados públicos, tras anunciar que la muy antitécnica alza de 23 % del salario mínimo, suspendida por el Consejo de Estado, se mantendría. El propio mandatario se quejó y pidió: “El día que yo salga quiero tener esta plaza llena, ahí nos toca hacer un compromiso...”.
DEMANDAN A PETRO
El exconcejal de Bogotá y candidato a la Cámara por el Centro Democrático, Daniel Briceño, ha denunciado al presidente Gustavo Petro ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) por revelar públicamente la historia clínica de Kevin Acosta sin el consentimiento de su familia. La denuncia surge luego de que se filtrara esta información sensible a los medios de comunicación, un hecho que ha generado un fuerte rechazo por violar la privacidad del menor.
Larga resulta la agonía del fracasado mandato del cambio del presidente Gustavo Petro. Mientras él da rienda suelta a sus delirios, que ahora incluyen el rendimiento que asegura alcanzar en la cama, y se imagina conspiraciones en su contra basadas en falsas denuncias anónimas, sus peones y alfiles untados de corrupción van cayendo uno a uno por acción de la Justicia, lo que ha llevado a Petro –en el colmo de sus desvaríos– a acusar a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, a quien él mismo ternó, de estar al servicio de la oposición.
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| Nicolás Maduro |
El miércoles 28 de enero, Quito, Guayaquil y tres poblaciones de la provincia del Guayas despertaron en medio de una inusual actividad de las fuerzas de seguridad. En cumplimiento de órdenes judiciales, la Fiscalía y la Policía allanaron residencias de líderes del movimiento Revolución Ciudadana (RC), que lidera desde el exilio el expresidente Rafael Correa, condenado por corrupción. Los investigadores buscaban información sobre la financiación de las campañas de este grupo por el régimen chavista. Entre las afectadas estaba la casa de la excandidata presidencial del correísmo, Luisa González, dos veces derrotada por el actual presidente, el derechista Daniel Noboa, en las elecciones de 2023 y 2025.
Escribo esta columna al amanecer del sábado, cuando aún no se apaga el eco de los bombardeos de la vasta operación de comando desarrollada por las fuerzas de los Estados Unidos en Caracas y otras regiones de Venezuela, que derivó –según anunció de madrugada el presidente Donald Trump– en la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, causantes de esta crisis por su terquedad en permanecer en el poder contra más del 60 % de los votantes venezolanos que, en julio de 2024, eligieron al opositor Edmundo González como legítimo presidente.
El ingreso a prisión de dos exministros claves de Gustavo Petro, los extitulares de Interior, Luis Fernando Velasco, y de Hacienda, el amigo personal y hombre de confianza del Presidente, Ricardo Bonilla, confirma –si hacía falta– que el gobierno del cambio, el del mandatario que se hizo elegir con la bandera de combatir sin tregua la corrupción, ha resultado el más hampón y gansteril que el país recuerde.
El gobierno del cambio, el del mandatario que se hizo elegir con la bandera de combatir sin tregua la corrupción, ha resultado el más hampón y gansteril que el país recuerde
Petro ha hecho de este país una caricatura. Ahora sus turiferarios por primera vez le dieron crédito a la prensa que tanto detestan y hoy no cesan de hablar del golpe de Estado que, supuestamente con el apoyo no probado de los republicanos, Álvaro Leyva —a quien hoy califican de “miserable y ruin”— les estaba montando.