La nueva vida de Joan Manuel Serrat, 3 años después de su jubilación: "Dedico mucho tiempo a romper papeles". Conchi Álvarez Cuenfuegos Lecturas, 1 de octubre de 2025
El cantautor catalán acaba de recibir un premio por su trayectoria en la música, oficio del que se despidió hace 3 años.
Joan Manuel Serrat, el pasado martes, en su oficina de Barcelona.ALBERT GARCI
Joan Manuel Serrat: “Cuando tengo bajones, no hay química ni licor capaz de resolverlo”
El músico, que recibe el Princesa de Asturias de las Artes, cuenta lo que le ha ofrecido la vida en los dos años desde su despedida y habla sobre Elon Musk, su manera de componer, el peligro de recortes de libertades o su relación con Julio Iglesias
Serrat habla sobre el paso del tiempo y otros asuntos
El cantante catalán aborda su retiro y cómo está afrontando su nueva
20 de octubre de 2924
Joan Manuel Serrat, de 80 años, ha ofrecido una sincera reflexión sobre su vida, el tiempo y la creación artística en una reciente entrevista en El País. Tras su retirada de los escenarios en 2022, con su última actuación en el Palau Sant Jordi, el cantautor catalán ha aprovechado estos años para disfrutar de la tranquilidad y la libertad que le brinda su tiempo, aunque sin perder de vista el impacto del paso de los años.
Joan Manuel Serrat, en un recital en el Palau Sant Jordi, de Barcelona, en lo que fue un homenaje a la 'nova cançó' catalana, en 1996.
PRINCESA DE ASTURIAS DE LAS ARTES 2024
Joan Manuel Serrat, premio Princesa de Asturias de las Artes 2024: “Es un buen colofón”
El cantante catalán, que se retiró de los escenarios en 2022, se suma a otros músicos que han logrado este galardón, como Paco de Lucía, Carmen Linares o Bob Dylan
Después de haber compuesto unas cuatrocientas canciones, Joan Manuel Serrat dio su último concierto en Barcelona hace poco más de un año, el 23 de diciembre del 2022. Y hace pocos días, el 27 de diciembre, cumplió ochenta años. Elegante como siempre ha sido, no quiso que ambas fechas coincidieran. Hoy quiero agradecer y celebrar su vida, que tanta emoción y alegría nos ha dado a quienes llevamos más de medio siglo nutriéndonos de su música, sus letras, sus canciones. Para hacerlo quisiera recordar partes de una entrevista que le hice (salió publicada en Cromos) el siglo pasado.
'Babelia' adelanta en exclusiva el prólogo de 'Mario Benedetti, antología poética', en la que el cantante selecciona los poemas que representan "todos los Benedettis que Mario cargaba en su mochila"
Babelia
8 de septiembre de 2020
A mi gusto.
Una antología de la poesía de Mario Benedetti
Los poemas seleccionados para esta antología lo han sido por razones exclusivamente personales y subjetivas, con la idea de mostrar un panorama global de la obra de Mario Benedetti al dictado exclusivo de mi gusto.
Lo más probable es que el lector versado en el poeta eche de menos poemas a su entender fundamentales y se encuentre con otros que a su modo ver son perfectamente prescindibles. Yo también lamento haber dejado algunos en el tintero, pero las dimensiones del volumen dictan su rigor.
Luis Eduardo Aute, en la Filmoteca Española. / EUROPA PRESS
Serrat: “Nos tocó viajar juntos buena parte del camino. Fue un artista extraordinario”
Víctor Manuel y Ana Belén recuerdan al artista singular
Jesús Ruiz Mantilla
Madrid, 4 de abril de 2020
Entre Buñuel y The Beatles o Brassens. En la intersección que une el desesperado grito de Edvard Munch con Rilke o Baudelaire. Hacia Lorca por John Ford, diestro con abono en Las Ventas y figura de wéstern al tiempo, hijo de Goya, hermano pequeño de Carlos Edmundo de Ory, amante de la nouvelle vague y devoto de Woody Allen: poeta, cineasta, pintor… Y autor de algunas de las mejores canciones de la música española en las últimas cinco décadas.
Joaquín Sabina cancela su concierto con Serrat en Madrid tras caerse desde el escenario y dañarse un hombro
El cantante es hospitalizado por el fuerte golpe que sufrió al perder pie y precipitarse desde casi dos metros en el WiZink Center
Fernando Neira
Madrid, 12 de febrero de 2020
Sabina, en silla de ruedas, se despide del público tras caerse del escenario en un concierto con Serrat en Madrid. En vídeo, la evacuación en camilla del artista.FOTO: J. GUTIÉRREZ | VÍDEO: E.P.V.
Joaquín Sabina tuvo que cancelar el concierto que ofrecía en la noche de este miércoles con Joan Manuel Serrat en el WiZink Center de Madrid después de precipitarse del escenario desde una altura de casi dos metros. A la media hora de recital, y mientras empezaba a presentar Mediterráneo, el cantante no se dio cuenta de que se encontraba en el mismo borde de las tablas, perdió pie y cayó al foso de seguridad entre el escenario y las primeras filas del público. El artista ha sido hospitalizado para evaluar el alcance de las lesiones, que no revisten gravedad, y prometió en persona a sus seguidores que regresará con Serrat el 22 de mayo al mismo recinto.
De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,
y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como el niño
cuando sale de la escuela.
De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.
De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.
De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.
De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza. De vez en cuando la vida, de vez en cuando la vida.
Los cantantes Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat.JORDI SOCIAS
El arte de posar para una foto
Hacia el fondo de la noche, Sabina se pondrá suave y Serrat hará de canalla y no cesarán de volar hasta encontrar el corazón dulce de los caballos en cada uno de los espectadores
Manuel Vicent 7 de junio de 2019
Un día de primavera, por los montes de Navas del Marqués, más allá de El Escorial, por una carretera perdida que solo llevaba a un cercado donde pastaban unas vacas rubias, apareció un Cadillac 1953 Eldorado, descapotable, de color rojo, largo, muy largo, con Serrat y Sabina a bordo, unidos por la misma marca Stetson del sombrero y la gorra. Aparte de estos dos pájaros que cantan en los escenarios había otros que en ese momento cantaban en las ramas de los pinos, robles y carrascas.
Para hacer la nota correspondiente al Salón Internacional del Libro, EL PAÍS envió a un cronista que, con grabador o memoria, recogió comentarios de intelectuales distinguidos. Se publicaron el 5 de octubre (de 1985) en la página 25, primera columna. La charla fue provocada por el rumor de que Gabriel García Márquez había aterrizado en Barcelona con el original de una nueva novela y la pretensión de cobrar por ella un millón de dólares, moneda hoy enferma. Además, con la insolencia de ser un premio Nobel que jamás escribió en castizo.El cronista escuchó y ahora todos podemos leer lo que se dijo.
Por modestia merecedora de elogio, ninguno hablaba de la feria ni de cómo le había ido en ella. Según veo, uno, en excesivo arranque patriótico, afirmó que España era el único país del mundo donde se admiraba a García Márquez( sic).
Admirable admiración. Porque reiteradas encuestas en ambientes editoriales y periodísticos persisten en afirmar que el español no es hombre de lecturas, que de los libros que aquí se editan sólo el 14% es vendido en la Península y el resto tiene como destino Latinoamérica. Que, de paso, no tiene dinero para pagarlo. Lo cierto es, aunque moleste, que los libros de García Márquez se agotan en América Latina. Y sus numerosas ediciones alcanzan cifras que olvido para no doler.
Sabadell se asoma al abismo de la estupidez por plantear borrar a Machado
Juan Cruz
16 de agosto de 2017
Barral, Caballero Bonald, Marquesán, Gil de Biedma, González y Ferraté, en la tumba de Machado.
Ahora han querido barrer a Antonio Machado. No estaba en el póster de la CUP, pero no importa. Lo pusieron un rato en la basura. El alcalde, de la CUP, precisamente, lo salva de la quema, pues quema es, ante el escándalo habido. Pero ahí queda, en suspenso, acusado de ser anticatalán, el pobre viejo. El alcalde lo salva, pero deja la espada puesta: lo que hay que hacer, dice, es eliminar fascistas. Lo tiene fácil: su historiador de plantilla tiene una lista de indeseables en el nomenclátor de la ciudad, desde Goya a Góngora y Quevedo ¡pasando por Tenerife y Uruguay y Colombia!, pues que se han creído esos territorios, aquellos pistoleros de la pintura o del verso, aquellos malhechores que tan mal le hicieron a Sabadell.
En cuanto a Machado, no hacía falta tanta fuerza, nada, un soplo podía acabar con él cuando cruzaba Cataluña hacia el exilio que fue muerte. Ahora le tocaba a Sabadell darle otra vez el empujoncito, hacerlo basura anticatalanista en Cataluña. Por tres gramos de verso, a la basura. La historia es así, él lo escribió, una de las dos Españas ha de helarte el corazón. Esta vez la otra España es Sabadell, se asocia a aquel fascismo que decidió que había buenos y malos, y entre los malos estaba Antonio Machado. ¡Y Goya, y Tenerife!Tanto barrer y han ido a dar con don Antonio. Cuando no se podía, de Cataluña salieron a Colliure, a velar su sombra, Barral, José Agustín Goytisolo, Caballero Bonald, Ángel González, Costafreda, Valente, Blas de Otero, Gil de Biedma, esos parafacistas…
Entre las devociones que juntaron a España (y a Cataluña), Machado fue el presidente de la lírica republicana que quedó pendiente de un hilo cuando decir República era un susurro con el que se atrevían los poetas. Y si siguen barriendo encontrarán perlas propias, y sentirán vergüenza de lo que hace la escoba actual contra el pasado. Hallarán incluso a Espriu, y se llevarán por delante a Pla (al que nunca aguantaron mucho), y a los Maragall, y se quedarán solos con la quejumbre de la patria como si ésta fuera la mortaja ideal para una idea.
Atravesar la memoria de Machado (y a Goya, tan españolazo, y a Riego el del Himno, ¡y a Albarracín!) )con esta daga chiquita de la patria chica es una más de las arbitrariedades que nos depara este verano final de la tristeza. La tristeza es una palabra cuyo contenido se hace con estas mezquindades que tratan de derribar los nombres grandes de los que hicieron más poética, menos dura, la derrota a la que el fascismo sometió a hombres humildes como el maestro que se fue andando a Colliure, ya helado.
Don Antonio, en fin. Cuando no teníamos que cantar sobre el futuro, estaba Machado en la clandestinidad universitaria, en Cataluña, en Canarias, en Andalucía, en toda España, seguramente en el exilio español (y catalán) de México (que lo salva el historiador, lo salva el alcalde) y de Uruguay y de Colombia, esos países seguramente traicioneros como Tenerife. Y luego fue Machado protagonista de las calles y de las plazas, de las rotondas y de las flores, y aquellos catalanes que fueron a Colliure a celebrarlo fueron los que abrieron el camino para que cayera sobre el poeta la luz que lo hizo de todos.
Borrar, barrer. Sabadell se asoma al abismo de la estupidez, empujada la ciudad, sus habitantes, a ser cómplices de una devastación moral que no se merece Cataluña. ¿Y qué hacemos ahora?, podría preguntarse, ¿cómo aliviarnos de esta nueva barrida moral contra la poesía del entendimiento? Para aliviar el disgusto, es decir, la falta de gusto, esta propuesta: escuchar a Joan Manuel Serrat cantando a Machado. Él lo cantó desde Cataluña y por todos nosotros, y hasta Uruguay y Colombia y Tenerife llegó Machado por Serrat, catalán y nítido como el Mediterráneo
Programa de Miguel Ríos en TVE "Qué noche la de aquel año", 1987
Joan Manuel Serrat
C A N T A R E S
Letra: Machado y Serrat
Música: Joan Manuel Serrat
Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria ni dejar en la memoria de los hombres mi canción; yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar bajo el cielo azul, temblar subitamente y quebrarse.
Nunca perseguí la gloria.
Caminante son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino sino estelas en la mar.
Hace algún tiempo en ese lugar donde hoy los bosques se visten de espinos se oyó la voz de un poeta gritar "caminante no hay camino, se hace camino al andar."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar, le cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar "caminante, no hay camino, se hace camino al andar."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar. Cuando el poeta es un peregrino. Cuando de nada nos sirve rezar "caminante, no hay camino, se hace camino al andar."
Golpe a golpe, verso a verso Golpe a golpe, verso a verso... Golpe a golpe, verso a verso...
Penélope, con su bolso de piel marrón y sus zapatos de tacón y su vestido de domingo. Penélope se sienta en un banco en el andén y espera que llegue el primer tren meneando el abanico.
Dicen en el pueblo que un caminante paró su reloj una tarde de primavera. "Adiós, amor mío, no me llores, volveré antes que de los sauces caigan las hojas. Piensa en mí volveré por ti..."
Pobre infeliz, se paró tu reloj infantil una tarde plomiza de abril cuando se fue tu amante. Se marchitó en tu huerto hasta la última flor. No hay un sauce en la calle Mayor para Penélope.
Penélope, tristes a fuerza de esperar, sus ojos parecen brillar si un tren silba a lo lejos. Penélope uno tras otro los ve pasar, mira sus caras, les oye hablar, para ella son muñecos.
Dicen en el pueblo que el caminante volvió. La encontró en su banco de pino verde. La llamó: "Penélope, mi amante fiel, mi paz, deja ya de tejer sueños en tu mente, mírame, soy tu amor, regresé".
Le sonrió con los ojos llenitos de ayer, no era así su cara ni su piel. "Tú no eres quien yo espero". Y se quedó con su bolso de piel marrón y sus zapatitos de tacón sentada en la estación.
Es un buen día cuando encuentras un nuevo número de Viernes peronistas. Y también, un día perdido: imposible resistirse a sumergirse en sus páginas (aunque técnicamente un fanzine, tiene dimensiones de libro). Esta publicación, concebida en Madrid, estudia el peronismo clásico como si fuera un fenómeno pop.
Y siempre contiene sorpresas. En el número 3, aparece un apartado dedicado a la discografía justicialista. Descubro que sí , que hubo una edición oficial de la canción maldita de Joan Manuel Serrat: en 1978, el Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero, residente en México, publicó un flexidisco asombroso, para su difusión clandestina en Argentina.
En la cara A, diez minutos de un análisis triunfalista de lo ocurrido tras el golpe militar, seguido de instrucciones para visibilizarse durante los Mundiales de Fútbol; en vísperas del aniquilamiento de la resistencia armada, la voz de Juan Gelman parece venir de un universo paralelo. Se incluyen direcciones y teléfonos de la organización en el extranjero y, más alucinante aún, el organigrama de la cúpula del movimiento guerrillero, con todos sus responsables.
Al dorso, La montonera, una bellísima loa serratiana: “Con esas manos de quererte tanto / pintabas en las paredes ‘Lucha y vuelve’ / manchando de esperanzas y de cantos/ las veredas de aquel 69”. Lo extraordinario, para tratarse de un disco producido por Montoneros, reside que Serrat manifestaba escepticismo ante la mitificación de Perón: “Cayéndose y volviéndose a levantar, la montonera / que buen vasallo sería / si buen señor tuviera”.
Se cree que la musa era Marie Anne Erize Tisseau. Nacida en Argentina de padres franceses, fue modelo: desfiló, ocupó portadas de revistas y conoció la dolce vita de la farándula porteña. A continuación, se convirtió en militante de base en Montoneros, haciendo trabajo social entre los más desfavorecidos.
Vuela esta canción para ti, Lucía, la más bella historia de amor que tuve y tendré.
Es una carta de amor que se lleva el viento pintado en mi voza ninguna parte,
a ningún buzón.
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido. Nada más amado que lo que perdí.
Perdóname si hoy busco en la arena una luna llena que arañaba el mar…
Si alguna vez fui un ave de paso, lo olvidé pa’ anidar en tus brazos. Si alguna vez fui bello y fui bueno, fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna vez fui sabio en amores, lo aprendí de tus labios cantores. Si alguna vez amé, si algún día después de amar, amé, fue por tu amor, Lucía, Lucía…
Tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido sólo se llevó la mitad, y tu sombra aún se acuesta en mi cama con la oscuridad, entre mi almohada y mi soledad.