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martes, 25 de julio de 2023

Thomas Wolfe / El precio a pagar por la sinceridad

 



El precio a pagar por la sinceridad

Esta es la segunda parte de un monumental manuscrito que Thomas Wolfe dejó al morir y cuya primera parte apareció el año pasado


Toni Montesinos
27 de junio de 2023

Muchos críticos afirmaron que Thomas Wolfe (1900-1938) sólo sabía escribir acerca de sí mismo. Pero, en su caso, lo autobiográfico es tan intenso, tan lírico, tan penetrante, que hay que congratularse de ese mirarse a sí mismo. Con su capacidad torrencial para narrar la vida, Wolfe logró monumentos novelescos como El ángel que nos mira (su debut de 1929), que uno de sus editores, Maxwell Perkins, consideró otra Moby Dick, y cuya versión original constaba de miles de páginas que al final se pulieron para dar a la luz esta historia sobre una familia sureña del pueblo de Altamont.

'No puedes volver a casa' / La novela de Thomas Wolfe inédita en español

 

Thomas Wolfe


Crítica de 'No puedes volver a casa', la novela de Thomas Wolfe inédita en español

BINOMIOS DE LUJO EN LA LITERATURA


Luis M. Alonso

13 de junio de 2023


Gigantesco en más de un sentido, con casi dos metros de altura, Thomas Wolfe (Asheville, 1900-Baltimore, 1838) tenía problemas para atravesar puertas y entrar en la mayoría de las habitaciones. También para salir, especialmente si estas conducían al pasado. Había dicho demasiadas verdades, y demasiadas mentiras, sobre sus orígenes en Carolina del Norte. En su novela póstuma de 1940 No puedes volver a casa, que ahora publica por primera vez en español Piel de Zapa, extrajo una conclusión y difundió un eslogan sobre el dolor que muchos de los que habían terminado lejos de donde crecieron sintieron de manera especial por verse representados. Si sales de cualquiera de los agujeros de la América rural con la intención de volver casa, tienes que saber que allí te espera el fracaso. Como mínimo, corres el riesgo de descubrir que el vuelo de regreso es capaz de arruinar los buenos recuerdos que te acompañaron en el despegue. 

martes, 17 de agosto de 2021

Thomas Wolfe era una fiesta


Thomas Wolfe


Thomas Wolfe era una fiesta

Para Piglia, el escritor fue un Fausto moderno que intentó lo imposible: que entrara el mundo entero en sus novelas




Enrique Vila-Matas
27 de abril de 2021

Thomas Wolfe creía que había que producir una obra de peso (en todos los sentidos de la palabra) para poder considerarse escritor. “Quería ver libros gordos, con muchas páginas”, según James Thurber. Y Faulkner lo vio como el mejor de su generación, colocándose en segundo lugar él mismo, y a Dos Passos tercero del podio. Y aunque hoy sabemos que el mejor era Faulkner, nos equivocaríamos menospreciando la espectacular energía narrativa que inyectó Wolfe en todo lo que hizo. Para Piglia fue un Fausto moderno que intentó lo imposible: que entrara el mundo entero en sus novelas. De toda su obra lo que hoy más atrae la atención de los lectores son las piezas breves: sus cuentos (reunidos por Páginas de espuma) y brillantes libros como Historia de una novela, que acaba de publicar Periférica y donde Wolfe condensa la historia de cómo escribió su gigantesca segunda novela, Del tiempo y el río, y nos da detalles de su imperiosa necesidad de introducir al mundo entero en lo que escribía, como si cada momento para él fuera una ventana sobre el tiempo y ese instante estuviera conectado con todo, hasta con el pasado más remoto.

Thomas Wolfe / Vivirlo todo, contarlo todo



Vivirlo todo, contarlo todo

La escritura arrolladora de Thomas Wolfe, que a menudo se desbordaba en sus novelas, encontró en el relato corto el molde perfecto. Una monumental antología recoge ahora sus mejores cuentos



JOSÉ MARÍA GUELBENZU
29 MAY 2020 - 17:02 COT


El escritor estadounidense Thomas Wolfe se sube a un tranvía en Berlín en 1935.
El escritor estadounidense Thomas Wolfe se sube a un tranvía en Berlín en 1935.  ULLSTEIN BILD / GETTY IMAGES

William Faulkner tenía a Thomas Wolfe (1900-1938) por el más prometedor escritor de su tiempo y nunca sabremos hasta dónde habría llegado debido a su temprana muerte, antes de cumplir 38 años. Bien, pues aquí está Thomas Wolfe. No muy conocido en España, donde se tradujeron hace tiempo El ángel que nos mira (Valdemar) y la que se tiene por su obra más ambiciosa, Del tiempo y el río (Montesinos y, más tarde, Piel de Zapa), Wolfe fue absolutamente admirado por la mayoría de los grandes narradores americanos, desde el propio Faulkner a Philip Roth, pasando por Scott Fitzgerald o Jack Kerouac. Fue un escritor torrencial, incontinente, desmadrado, de lo que su literatura se resiente, por lo que su obra más acabada y redonda quizá sean estos Cuentos que ahora edita Páginas de Espuma y que se suman a los que Periférica había publicado ya en volúmenes separados (El niño perdido, Una puerta que nunca encontré, Especulación, Hermana muerte y El viejo Rivers). En la película El editor de libros se reproduce bastante bien su relación con su editor (es decir, el hombre que leía sus textos por cuenta de la editorial) Maxwell Perkins, que lo fue también de otros grandes; una relación que más bien fue una lucha por domar la escritura salvaje de Wolfe, pues Perkins se ocupaba de dar forma a textos que Wolfe era incapaz de contener y controlar.

La pensión donde se crió Thomas Wolfe





La casa-pensión victoriana en Asheville (Carolina del Norte) donde se crió el escritor Thomas Wolfe.Ampliar foto
La casa-pensión victoriana en Asheville (Carolina del Norte) donde se crió el escritor Thomas Wolfe.

La pensión donde se crió Thomas Wolfe

Una visita al lugar que puebla la obra del icónico y poco conocido novelista de Asheville, Carolina del Norte


Paul Alonso
5 de agosto de 2013

Estoy parado en medio de la habitación donde Thomas Wolfe (1900-1938), el escritor más importante y recordado de Asheville, Carolina del Norte, escribió Return, un texto publicado en un periódico local que habla sobre estar de vuelta en casa. Se refiere, entre otras metáforas, a esta casa-pensión de estilo victoriano (ubicada en la calle Spruce 48, en el centro de Asheville) donde su madre -Julia Westall Wolfe- alquilaba cuartos a viajantes y donde Wolfe pasó su infancia y adolescencia hasta los 16 años. La casa-pensión, llamada 'Old Kentucky Home' y construida en 1883 (y restaurada tras un incendio en 1998), es hoy parte de un museo y se conserva como a comienzos del siglo XX: los pisos de madera, los muebles y utensilios de la época, la distribución de las 29 habitaciones donde tanta gente se cobijó -entre ellos, Zelda Fitzgerald antes de morir en el incendio de un hospital psiquiátrico donde había sido internada en 1936- o las camas donde murieron el hermano y el padre de Wolfe.

martes, 29 de marzo de 2016

Binomios de lujo en la literatura

Raymond Carver

Binomios de lujo en la literatura

La nueva novela de Harper Lee saca a la luz las grandes alianzas entre autor y editor


    En el reino del No abundan ¿aliados o ami-enemigos? ¿profesionales o manipusurpadores? ¿dioses en las sombras o demonios?
    La ruptura del silencio de Harper Lee con la publicación de Ve y pon un centinela, la novela perdida de la cual salió Matar a un ruiseñor, no solo permite ver el corazón genuino de una obra, sino que como una centella ilumina el territorio de los noes literarios reconvertidos en alianzas secretas entre escritores y editores que a veces dan obras maestras o grandes libros.

    Scott Fitzgerald

    Scott Fitzgerald y Thomas Wolfe con Maxwell Perkins, T. S. Eliot con Ezra Pound, Harper Lee con Tay Hohoff, Raymond Carver con Gordon Lish...