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martes, 15 de diciembre de 2020

Kim Ki-duk / Adiós al precursor del nuevo cine coreano

 

Kim Ki-duk


Kim Ki-duk: adiós al precursor del nuevo cine coreano

El director de Primavera, Verano, Otoño, Invierno... y Otra Vez Primavera que murió ayer por coronavirus a los 59 años fue uno de los primeros embajadores fílmicos del país asiático, antes del éxito de Parasite.


Rodrigo González

13 de diciembre de 2020


Antes de que la familia del señor Kim se infiltrara en la moderna casa de los Park en Parasite (2019) y de que un tren infestado de muertos vivientes corriera de norte a sur en Estación zombie (2016), el cine surcoreano era sinónimo en Chile de Kim Ki-duk. Tal vez habría que agregar a Park Chan-wook, responsable de Oldboy (2003), pero era el primero quien siempre se imponía por una cuestión simplemente numérica: hacía tantas películas que cada dos o tres años aparecía alguna en la cartelera. Lo ayudaban, además, los múltiples premios que recibía, entre ellos el León de Oro de Venecia del 2013 y un estilo diáfano, a veces lírico y, generalmente, muy violento.

Kim Ki-duk / Una tragedia contemporánea

 




Kim Ki-duk, la mirada. 

Una tragedia contemporánea


María de las Nieves Soria Dafunchio

"Hoy el artista es un operador social. Y el arte, una actitud profética y política".
Gianni Vattimo, en una conferencia pronunciada en 2013 en el IUNA.

Las películas del director surcoreano Kim Ki Duk conmueven, inquietan, a veces espantan o dejan perplejo al espectador, despertando pasiones contrapuestas en quienes las miran, que llegan a adorarlo u odiarlo. En mi caso ha llegado a provocar hasta tal punto atracción y rechazo a la vez que no me queda más que escribir para olvidarlo un poco. Aquí van entonces algunas consideraciones acerca de su arte.

lunes, 14 de diciembre de 2020

Kim Ki-duk / Cinco películas imprescindibles

 

Kim Ki-duk



KIM KI-DUK EN cinco PELÍCULAS IMPRESCINDIBLES

El cineasta que inició en el cine coreano a toda una generación ha fallecido por complicaciones relaciones con el Covid-19. Repasamos sus películas imprescindibles.


RAFAEL SÁNCHEZ CASADEMONT
12 de diciembre de 2020

Kim Ki-duk fue el máximo representante de la vanguardia del cine de Corea del Sur que, en la actualidad, ha desembocado en una de las cinematografías más importantes del mundo. Sin embargo, este hijo de familia humilde sin formación como cineasta no se caracterizó por los thrillers como la mayoría de sus compatriotas. Kim Ki-duk tenía un estilo único en el que los principales protagonistas de sus películas apenas hablaban, una forma de expresar sentimientos profundos, amor, muerte y vida desde los gestos y las imágenes. Imágenes tan bellas en su inmensa mayoría como habitualmente traumatizantes.

Kim Ki-duk / “Corro el riesgo de convertirme en un cineasta incomprendido”

 

Kim Ki-duk

Kim Ki-duk

“Corro el riesgo de convertirme en un cineasta incomprendido”

Entre los extremos de la belleza y la crueldad, las fábulas del coreano Kim Ki-duk han conquistado a los festivales y críticos más exquisitos de Occidente. Con una prolífica producción que comprende doce películas en nueve años, se estrena ahora en pantallas españolas su último trabajo, El arco. El Cultural ha hablado con él sobre las claves de su obra.

SERGI SÁNCHEZ
30 de marzo de 2006

Todas las películas del coreano Kim Ki-duk parecen orbitar alrededor de una sola idea: la belleza puede ser destructiva, y viceversa, la destrucción, a menudo entendida como herida amorosa a la que le cuesta cicatrizar, puede ser bella. El arco no es una excepción: su tono es tan espiritualmente fabulador como el de Primavera, verano, otoño, invierno... primavera y tan sádicamente romántico como el de La isla. Y aunque su minimalismo suene a fórmula, es tan excéntrico que trasciende lo que podemos esperar de un cineasta que siempre prefiere el silencio a la palabra como forma de comunicación. “Hoy en día hablamos demasiado. Se pronuncian demasiadas palabras, demasiadas promesas incumplidas que destruyen nuestra belleza interior”, declaraba en el último Festival de San Sebastián. “El silencio preserva esa belleza, la mantiene pura. Creo más en las acciones que en las palabras. Las acciones no mienten”. De ahí que su cine se acerque, cada vez más, a la abstracción de un haiku o un aforismo que tenemos que pensar dos, tres veces para finalmente darnos cuenta de que aún así su sentido se nos escapa.

Kim Ki-duk / La inocencia y la poesía de El arco

 


La inocencia y la poesía de El arco
de Kim Ki-duk

BEATRIZ MALDIVIA
1 DE JULIO DE 2008


‘El arco’ es una historia sencilla que se te va metiendo dentro, al contrario de como ocurre en otras películas, en las que somos los espectadores los que tenemos que entrar. Está embriagada por la poesía de la naturaleza, la música, la belleza de las imágenes al aire libre, la inocencia y el encanto de la joven protagonista, el colorido de sus ropajes. La evolución de la trama y de la psicología de los personajes está llevada con una progresión perfecta, que hace que nos resulte casi imperceptible, sutil y armoniosa. La humanidad de los protagonistas, que logran unas interpretaciones maravillosas, es probablemente lo que más eleva a la película hasta casi lo sublime.