| Gustave Doré, ‘Francesca y Paolo de Rimini en el Canto V del Infierno’, c. 1860 |
Divagaciones sobre el deseo
Entretien avec Katharina Volckmer
El alemán tiene palabras que carecen de equivalentes en otros idiomas como Zeitgeist o Lebensraum, pero no tiene una palabra para el placer. Existen Freude y Vergnügen, pero estas se limitan a la felicidad y a la diversión; también está Lust, que se puede traducir como lujuria, pero el disfrute de tipo sensorial sin ningún propósito no aparece en su diccionario. Para la joven escritora alemana Katharina Volckmer esto se debe a que los alemanes han sido criados con demasiado pan seco, lo que les impide humedecer “lo suficiente la garganta como para chupar a nadie con devoción”.