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martes, 17 de diciembre de 2024

Novedades de diciembre

 




NOVEDADES DE DICIEMBRE
Clarín, 1 de diciembre de 2024




Imposible decir adiós, de Han Kang (Random House)

Imposible decir adiós (Random House), la nueva novela de Han Kang, Premio Nobel de Literatura 2024, se publicará el próximo 5 de diciembre. Una gélida mañana de finales de diciembre, Gyeongha recibe un inesperado mensaje de su amiga Inseon: después de sufrir un accidente en su taller de carpintería en la isla de Jeju, ha sido trasladada de urgencia a un hospital de Seúl. Desde la cama, Inseon le ruega que tome el primer vuelo a la isla y se ocupe de su pequeña cotorra antes de que se le acaben el agua y la comida. Pero, desafortunadamente, cuando Gyeongha llega a Jeju se desata una terrible tormenta de nieve. ¿Llegará a tiempo para salvar al pájaro antes de que caiga la noche?, ¿sobrevivirá al viento helado que la envuelve a cada paso?



Diarios, de Alejandra Pizarnik (Lumen)

«Una constante de los diarios de escritores es que otros se encarguen de publicarlos póstumamente. Estas publicaciones podrían dar la impresión de ser una violación de la intimidad del diarista, pero no cabe duda de que, al conservarlos, el escritor está indicándonos que es consciente del valor intrínseco que tienen. Eso es aún más evidente en el caso de Alejandra Pizarnik, ya que conservó sus cuadernos hasta el último momento», comenta Ana Becciu en la nota que acompaña esta nueva edición, corregida y ampliada de los Diarios (Lumen) de la poeta, con muchos fragmentos reveladores que hasta ahora nunca habían visto la luz, de los diarios de una mujer que convirtió su angustia en un destilado de palabras duras y hermosas. Su obsesión por escribir, sus dudas, y sus ganas de comer, fumar y amar con voracidad hasta que el cansancio la derrumbaba... todo quedó apuntado en cuadernos que por fin han encontrado su lugar.



La distancia que nos separa, de Maggie O’Farrell (Libros del asteroide)

Paseando por Londres, Stella se cruza con un hombre que la devuelve a un momento insoportable de su pasado. Este encuentro la perturba tanto que deja inmediatamente el trabajo y, sin avisar a nadie, se instala en un recóndito lugar de Escocia; solo su impredecible hermana Nina, a quien está muy unida desde niña, sabrá dónde encontrarla. Al otro lado del mundo, en Hong Kong, Jake y su novia están disfrutando de la multitudinaria celebración del Año Nuevo chino cuando ocurre un accidente. Stella y Jake no se conocen, pero ambos huyen de sus vidas: Jake busca un lugar tan remoto que no aparece en ningún mapa, y Stella se esconde de algo cuyo significado únicamente su hermana puede entender.

Inédita en español, La distancia que nos separa –la tercera novela de Maggie O’Farrell, publicada por primera vez en 2004 y ahora por Libros del asteroide–, explora ya algunos de los temas que serán fundamentales en la obra de la autora de Hamnet y El retrato de casada: los lazos afectivos, el peso de los recuerdos y la necesidad de independencia. Una cautivadora historia sobre cómo la familia conforma nuestras vidas, y sobre lo difícil que es, por mucho que lo intentemos, dejar atrás nuestros orígenes.




La dificultad del fantasma, de Leila Guerriero (Anagrama)

Una crónica de estructura soberbia que mezcla investigación y diario y que sigue los pasos de Truman Capote en la Costa Brava, donde el autor norteamericano trabajó durante largas temporadas en su célebre A sangre fría.

Justo después de terminar La llamada, uno de los mejores libros de no ficción de los últimos tiempos, Leila Guerriero se dirigió hacia la Costa Brava tras los pasos de Truman Capote, quien escribió allí gran parte de su célebre A sangre fría.

El resultado es La dificultad del fantasma, obra de agudeza, estructura, estilo y ritmo soberbios que mezcla investigación sobre el terreno, reportaje sobre la manipulación de la memoria, diario de escritura y reflexión sobre el ejercicio de un género literario que, justamente con A sangre fría, Capote pretendió fundar. Género que Leila Guerriero ha llevado a un nivel extraordinario de rigor y excelencia.



¿De dónde vienen las historias?, de Luisa Valenzuela (Factotum)

Factotum se enorgullece en inaugurar la Biblioteca Luisa Valenzuela, un ambicioso proyecto que agrupa a editoriales de Argentina y el mundo con la misión de reunir y difundir la obra de una autora fundamental de la literatura argentina, con un libro seminal sobre el arte de la escritura.

¿De dónde vienen las historias?, puede considerarse el Ars Poetica de Luisa Valenzuela. En él nos invita a explorar el origen de la ficción, un terreno donde imaginación y realidad se entrelazan en un laberinto de posibilidades.

Luisa Valenzuela, una de las escritoras argentinas más importantes de su generación, se adentra en los misterios de la creación literaria, a través de reflexiones sobre física cuántica, patafísica y psicología.

Valenzuela explora no solo las técnicas narrativas, sino también los sucesos, contextos y personajes que han nutrido su propia obra. En este viaje personal y artístico, intenta responder preguntas fundamentales: ¿se puede enseñar a imaginar? ¿Dónde radica la esencia de las historias?



Blackwater V y VI, de Michael McDowell (Blackie Books)

Una saga matriarcal de mujeres poderosas que luchan por el dominio durante generaciones. Una atmósfera única para una lectura adictiva. Un retrato realista con toques sobrenaturales. Los seis volúmenes de Blackwater están llegando a los estantes y son un viaje de ida. Lo dicen los lectores más apasionados de Michael McDowell: el rey del terror Stephen King y el cineasta Tim Burton. En la Argentina ya se conseguían dos de sus novelas: Agujas doradas y Los Elementales (ambos editados por La Bestia Equilátera). Sin embargo, esta saga no es una simple novela sino una adicción: Blackwater está fascinando a lectores de habla hispana desde que se publicó en España y ahora completa su colección en la Argentina.



Autocracia S.A., de Anne Applebaum (Debate)

A partir de casos contemporáneos, la ganadora del Premio de la Paz de los Libreros Alemanes 2024 y del Premio Pulitzer 2004, Anne Applebaum, demuestra en Autocracia S. A. que no hay un único líder al frente de las dictaduras, sino unas sofisticadas redes compuestas por estructuras financieras cleptocráticas, cuestionables servicios de seguridad y propagandistas profesionales. Los miembros de estas redes no solo están conectados dentro del propio país, sino con los de muchos otros. Las empresas corruptas controladas por el Estado totalitario hacen negocios con sus homólogas en territorios similares.

La policía de un país puede armar, equipar y entrenar a la de otro. Los propagandistas comparten recursos y temas, difundiendo los mismos mensajes sobre la debilidad de la democracia y la maldad de Estados Unidos.



El hospital de la transfiguración, de Stanisław Lem (Impedimenta)

El hospital de la transfiguración fue la primera novela escrita por Stanisław Lem y, a la vez, la primera parte de la trilogía Tiempo no perdido, un ambicioso ciclo, inédito como tal durante sesenta años, que describe las vivencias del propio autor durante los duros episodios de la ocupación nazi en su ciudad natal de Leópolis.

La novela narra la historia de Stefan Trzyniecki, alter ego de Lem, un joven doctor que, en los primeros meses de la invasión de Polonia, encuentra empleo en un hospital psiquiátrico enclavado en un bosque remoto. La locura del exterior se filtra poco a poco entre los muros del hospital, y así Trzyniecki se empeña en salvar a sus pacientes en ese lugar que parece «fuera del mundo», frente a un grupo de sádicos doctores que realizan atroces experimentos con los enfermos internados en el centro. Mientras, los nazis peinan los bosques en busca de partisanos y deciden convertir el sanatorio en un hospital de las SS.

CLARÍN



jueves, 7 de abril de 2022

Luisa Valenzuela / Escribiendo por el mundo

Luisa Valenzuela
Guadalajara, México, 2007
Foto de Triunfo Arciniegas

Luisa Valenzuela
Escribiendo por el mundo

Es una de nuestras más notables autoras de ficción, curiosamente mucho más reconocida afuera. Siempre de viaje, recibe en el exterior distinciones y propuestas varias. Mientras tanto, sigue construyendo obras que se traducen a numerosos idiomas, entre ellos el japonés.

Textos: Agustina Roca
Fotos: Daniel Pessah

 

La luz entra a raudales por los ventanales que dan al jardín. Detrás de los vidrios se confunden enredaderas, jazmín celeste, rosas chinas, ficus, formando una selva urbana. El silencio se quiebra por los trinos de un zorzal y los ladridos de su perra Vero, que sólo se detienen después de olfatear minuciosamente a la visitante. Adentro, en la casa de Luisa Valenzuela se percibe su condición de peregrina, de viajera infatigable, y su obsesión por las culturas primitivas: máscaras y artesanías de diversas tribus descansan en un rincón y en otro.

lunes, 3 de mayo de 2021

Luisa Valenzuela / De noche soy tu caballo

Ilustración de Juan Chamizo



Luisa Valenzuela
DE NOCHE SOY TU CABALLO

Sonaron tres timbrazos cortos y uno largo. Era la señal, y me levanté con disgusto y con un poco de miedo; podían ser ellos o no ser, podría tratarse de una trampa, a estas malditas horas de la noche. Abrí la puerta esperando cualquier cosa menos encontrarme cara a cara nada menos que con él, finalmente.

Luisa Valenzuela / "En la escritura de las mujeres aparecen zonas de ambigüedad"

 


Luisa Valenzuela
"En la escritura de las mujeres aparecen zonas de ambigüedad, donde los malos no son tan malos ni los buenos tan buenos"

Luisa Valenzuela (1938) ha publicado más de veinte libros. En 1959 escribió su primera novela, "Hay que sonreír", a la que seguirían "El gato eficaz", "Como en la guerra", "Cola de lagartija", "Realidad nacional desde la cama", "Novela negra con argentinos" y "La travesía". También ha publicado los libros de cuentos "Los heréticos", "Aquí pasan cosas raras", "Libro que no muerde", "Cambio de armas", "Donde viven las águilas", "Simetrías", "Acerca de Dios (o aleja)" y "Tres por cinco"; y los ensayos "Peligrosas palabras", "Escritura y secreto" y "Los deseos oscuros y los otros (cuadernos de Nueva York)". Su obra ha sido traducida al inglés, alemán, portugués, holandés, japonés y croata, entre otros idiomas. Su última novela, "El Mañana", que había terminado a mediados de 2009, se publicó mientras estaba internada, recuperándose de una meningitis viral. Definida por su autora como un "thriller del lenguaje femenino", "El Mañana" cuenta la historia de un puñado de escritoras que viajan en un barco -participando en un seminario literario- que es interceptado por un comando militar. Tras ser calificadas de "lesbianas", "brujas", "subversivas" y "terroristas", son detenidas y condenadas a arresto domiciliario. Sus bibliotecas fueron desvalijadas, los libros que publicaron retirados de las librerías y sus nombres eliminados de Internet, como si nunca hubieran existido. A raíz de la aparición de esta novela particularmente original, el diario "Página/12" publicó dos entrevistas con la autora. Una, a cargo de Silvina Friera, el 2 de agosto de 2010; y la otra, por Angel Berlanga, seis días más tarde. Lo que sigue es una edición de ambas charlas.

Luisa Valenzuela / Por qué se escribió tan poco en la última dictadura militar



Luisa Valenzuela


“¿Por qué se escribió tan poco en la última dictadura militar?”


Por Guido Carelli Lynch
Buenos Aires, Clarín, 30/08/10 

Los censores internos y externos, dice la autora, están por todos lados. Y en su última novela, “El mañana”, se pregunta por qué callamos.

domingo, 26 de septiembre de 2004

Luisa Valenzuela / Cambio de armas / reseña



Cambio de Armas, 

de Luisa Valenzuela

Mucho más que un libro de cuentos, 

una obra polifacética, de género, 

“escrita con el cuerpo”.


Luisa Valenzuela
Oscar D'Angelo
Los Andes
26 de septiembre de 2004

"Cambio de armas" no es sólo un libro de cuentos, es mucho más que un libro de cuentos, es una obra polifacética, esencialmente de género, "escrita con el cuerpo" que ha generado un fascinante espacio de resistencia, labor de una autora que desde que escribió su primera novela a los 21 años y que publicó en Francia en 1966, "Hay que sonreír" hasta hoy, no cesa de producir, no cesa de asombrarnos con su producción, no cesa de crear, de recrear, de inventar, de buscar, de hurguetear en los vericuetos del hombre, sobre todo en los más oscuros y más profundos. En otras palabras, no cesa de enriquecer el universo literario con su narrativa, muchas veces humorística, donde lo erótico y el grotesco le dan un registro particular a su escritura. Es una obra intensamente analizada política, literaria y psicoanalíticamente

Antes de adentrarnos un poco en el libro que nos convoca es necesario recordar que Luisa es autora de más de veinte libros reconocidos internacionalmente, traducidos a varios idiomas, de los cuales son novelas "Hay que sonreír", "El gato eficaz", "Como en la guerra", "Cola de lagartija", "Realidad nacional desde la cama" y "Novela negra con argentinos". Los demás son de cuentos, cuentos agrupados en una magnífica colección publicados por Alfaguara y que llamó Cuentos Completos y uno más, en el ’99. Allí se pueden leer ciento cuarenta y ocho cuentos, en los que la autora narra qué vivenció en la otra cara de las cosas que abordó. LV ha dicho que "escribir es atravesar lo desconocido y tratar de mirar del otro lado". 






Escribió "Cambio de armas" en el período más negro de la historia nacional, donde pone al desnudo aquella realidad siniestra que nos tocó vivir a los argentinos. Realidad que aun hoy nos cuesta hablar y recordar. Es una obra que atraviesa los miedos y las máscaras de las negaciones, para adentrarse en el desgarro mismo de la perversidad de aquellos años. Es un libro escrito mientras sucedían las macro y las micro perversiones del poder de la época. Es un libro que no pertenece a los llamados de denuncia o testimoniales, está muy lejos, como toda su obra, de ser panfletario, pero... lo escribió en 1977 y las cosas que "inventó" literariamente desnudan al sistema opresor de realidad. Lo publicó fuera del país cinco años más tarde, en Nueva York en 1982. 

En "Cambio de armas", al igual que en otras obras publicadas en esos años como "Aquí pasan cosas raras", 1976, o en "La cola de lagartija", 1978 (que es la historia secreta de López Rega), la creatividad de Luisa se caracterizó por enunciar lo indecible, por confrontar con la crueldad de la censura, por contar lo incontable, por transgredir la barrera de las palabras prohibidas, por buscar obsesivamente el cuerpo involuto de lo oculto, por vencer las resistencias de los miedos y atravesar la fuerza de los fantasmas de la autocensura.

El control ideológico del proceso es, digámoslo de algún modo, burlado en muchos casos gracias al poder de la palabra recreada y merced a la valentía y al compromiso de muchos escritores. Escritores que, como Luisa, franquearon la reprimenda y las alambradas tendidas por los genocidas para resistir con su escritura a la dominación, y cuando digo dominación no sólo quiero decir la estatal o política, sino también la opresión sostenida por la sociedad falocéntrica, exacerbada en las épocas del despotismo y del horror dictatorial .






María Teresa Medeiros-Lichem escribió en "El inexorable oficio de nombrar: Cambio de Armas, de Luisa Valenzuela... Estos cuentos entretejen el discurso privado como el público, lo erótico con lo político, y el sufrimiento individual concreto con la retórica abstracta del autoritarismo de la llamada ‘guerra sucia’. Las cinco historias de esta colección presentan protagonistas mujeres en situaciones diferentes en su lucha por alcanzar un espacio en el balance del poder, mujeres realizando una búsqueda en sus propias conciencias, para articular sus temores y deseos y construir una subjetividad, y mujeres aprendiendo a sobrevivir en una situación política de crueldad y victimización. Así se puede interpretar ‘Ceremonias de rechazo’ como la ruptura con la dominación masculina, ‘De noche soy tu caballo’ como el lenguaje que revela el Eros prohibido, ‘La palabra asesino’ como el locus donde el escritor nombrador asume la responsabilidad de nombrar lo inenarrable, y ‘Cuarta versión’ como un ejemplo de las estrategias narrativas de Valenzuela para decodificar el lenguaje de lo indecible en una atmósfera de opresión política”. 

Nos ofrece el libro con una sugestiva imagen en la tapa, en la cual metaforiza, a manera de epígrafe, la obra; es un acrílico que se llama "Auxilio, exilio" de nuestro querido Carlos Alonso. 

La obra está formada por cinco cuentos o cinco historias, ubicados de la siguiente manera: Cuarta versión, La palabra asesino, Ceremonias de rechazo, De noche soy tu caballo y por último Cambio de armas, 

Está remarcado en todo el libro el protagonismo de mujeres demandando algún lugar en el mundo, tratando de sobrevivir de alguna manera y luchando cuerpo a cuerpo contra la opresión, el pánico, y el espanto. 

"Cuarta versión" está confeccionado con discursos superpuestos donde se lee a una narradora desconocida que encontró unos escritos y trata de reconstruir una historia que relata en letra cursiva. La historia es de una actriz, Bella, Bel-la, desarrollada en una embajada, que se va enamorando del embajador (de un país que no se nombra en ningún momento), el cual le ayuda a Bella a salir del país. Ese embajador es Pedro, en su embajada se asilan militantes políticos. Pedro consigue sacar a Bella del país, pero ella regresa después para interceder por los militantes asilados en el interior de la embajada. En una gran fiesta que se realiza en la misma en su honor, Bella muere de un disparo de la policía. Es una historia aparentemente de amor, lo erótico está presente en toda la historia, pero en realidad pareciera una especie de velo detrás del cual se pueden ver perfectamente los acontecimientos políticos y los dientes de la dictadura. Bella y Pedro muestran o exponen todo lo que les pasa y todo lo que pasa. La intensa vida que van tomando sus personajes en el desarrollo del relato hacen que tanto la autora como los lectores vayan tomando conciencia real de lo que en verdad estaba pasando. Se metaforiza con maestría y valor los fenómenos políticos perversos y las múltiples negaciones de las que fuimos víctimas y protagonistas los argentinos de los años setenta.

En "La palabra asesino" relata situaciones muy profundas. Dos personajes, ella una mujer anónima y él un hombre que ha matado mucha gente fuera y dentro de la guerra, están capturados enérgicamente por el deleite del deseo y por la pulsión de muerte. Eros y Thánatos cohabitando el mismo lecho, observándose en el espejo de la misma pulsión. 

Él dice: “Tengo 28 años y he vivido 6. El resto del tiempo lo pasé en instituciones. Instituciones: hospitales, reformatorios, cárceles, ejército; esas barreras...”

Él oscuro. De oscuro pasado y piel oscura. Ella apenas opaca. Él, en comparación, oscuro y transparente. Ella, siempre dispuesta a ver a través, con él negándose a ir más allá de esa piel impecable y tersa, infinitamente acariciable...

La seguridad de estar conviviendo con un asesino y el hecho de tener esa palabra en su mente a la manera de un trastorno obsesivo-compulsivo, la lleva a pensar en el suicidio para liberarse, pero al final al borde de la locura se salva y se libera gritando la palabra Asesino con todas las fuerzas que tiene. 

Es un cuento donde la autora le da un tratamiento especial al tema del deseo y de la muerte. Está dedicado a dos personas, Araceli Gallo y Guillermo Maci.

En "Ceremonias de rechazo" se desarrolla una temática que da cuenta de la resistencia al poder patriarcal recreado en los encuentros y desencuentros de Amanda y el Coyote, donde Amanda funciona con una gran dependencia de su amante. Una serie de ritos son realizados por la protagonista para sacarse de encima a su amante y a la impronta que este deja sobre ella, huella que la somete hasta paralizarla. La eficacia simbólica de la ritualización la libera del agente de los servicios de la dictadura, salvándola de una muerte casi segura.

(De vuelta en su terraza, entre las plantas, mientras las riega con la manguera comprada e instalada por el propio Coyote-el anulado-Amanda empieza a sentirse libre, y va esbozando un baile de apasionada coreografía que crece y crece hasta hacerse violento, incontenible. Baila Amanda con la manguera, la florea, se riega de la cabeza a los pies, se riega largo rato y baila sobre esa lluvia purificadora y vital. Libre, libre, canta aun en el baño mientras se quita las ropas empapadas, las sandalias empapadas. Libre, sin siquiera secarse, poniéndose a hacer gimnasia desnuda frente al espejo de cuerpo entero. Libre, mientras flexiona las rodillas, libre, libre, cantando.

Y el espejo, paso a paso, le devuelve las formas y le confirma el canto.

En “De noche soy tu caballo” reaparece la ambigüedad de las relaciones hombre-mujer, pero narrado de una manera distinta. Aquí lo erótico y lo onírico simbolizan la salida de la protagonista de la opresión y el símbolo del caballo es un símbolo liberador.

La narradora anónima escribe en primera persona, él, Beto, es un revolucionario, es la contracara del Coyote de la historia anterior. Beto que no es su verdadero nombre, aparece y reaparece, va y viene, y en una de esas "apariciones" se desarrolla la escena fundamental del cuento: una botella de cachaza, la música y una canción de Gal Costa, "a noite seu tou caballo", Beto haciéndole el amor también abraza los sueños de la revolución posible... allí se entreteje una historia donde no están ausentes los allanamientos de la época ni las distintas manifestaciones de la ferocidad humana.

(...donde está, vos lo viste, estuvo acá con vos, dónde se metió. Cantá si no te va a pesar. Cantá, miserable, sabemos que vino a verte, dónde anda, cuál es su aguantadero. Está en la ciudad, vos lo viste, confesá, cantá, sabemos que vino a buscarte.) 

Las escenas están situadas en un impreciso lugar entre el sueño y la realidad. Después de una noche de amor, al despertarse ella, Beto ya no está. Posteriormente, una llamada telefónica le dice: “Encontraron a Beto muerto. Flotando en el río cerca de la otra orilla. Parece que lo tiraron vivo de un helicóptero. Está muy hinchado y descompuesto, después de seis días en el agua, pero casi seguro que es él”.

Al final, en la última escena, en la cárcel ella le dice a Beto que puede venir a habitarla cuando quiera, “si es cierto que te han matado o donde andes, de noche soy tu caballo”. 

En “Cambio de armas” también Luisa toma los significantes del discurso dominante para nombrar las cosas innombrables, indecibles, inconfesables. Está subtitulado con nombres llamativos: Las Palabras, El Concepto, La Fotografía, Los Nombres, La Planta, Los Espejos, La Ventana, Los Colegas, El Pozo, El Rebenque, Las Mirillas, Las Llaves, Las Voces, El Secreto, La Revelación, El Desenlace. 




Otra vez Eros y Thánatos, otra vez descarnados sucesos que nuestra autora no quiere conceder a la maquinaria siniestra del olvido. 

Laura, o la llamada Laura, es una mujer sin memoria, esclava sexual del llamado Roque, supuestamente su marido; viene de tanto en tanto a tener relaciones sexuales con ella. Placer y humillación. Amnesia y sometimiento. Atracción y repulsión

La sexualidad de Roque es manifiestamente perversa, en cambio para Laura es una manera de sentirse viva, de asegurarse que existe.

El supuesto marido es un coronel que finalmente le cuenta a Laura la verdad de lo acontecido, le dice que ella había sido una guerrillera y que había intentado matarlo con un revólver. Él la había apresado. La fue torturando y narcotizando de distintas manera y al mismo tiempo le hacía creer que eran esposos. En esa relación imaginaria-siniestra se fueron "enamorando" donde la modalidad de ese amor se dialectiza perversamente en la díada opresor-humillada...

No caben dudas la creatividad de LV está en un total acuerdo con las leyes del crecimiento humano. Su literatura a veces desgarrante, a veces conmovedora, da cuenta del lugar que suelen ocupar la mujer y los oprimidos en nuestra sociedad y en nuestra época.

Apela en este proceso creador, entre otras cosas, a la fuerza de la memoria por que la cosa es "Recordar para no repetir".

http://www.losandes.com.ar/notas/2004/9/26/cultura-126801.asp



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