
La Roma de Nerón no era tan diferente del mundo actual: alquileres imposibles, gentrificación y tráfico caótico
El historiador Dimitri Tilloi-d’Ambrosi publica un ensayo sobre la vida cotidiana en la capital del Imperio, entre contaminación acústica, mezcla de nacionalidades, barrios exclusivos y otros asociados a la plebe
Madrid, 6 de abril de 2024
En el siglo I de nuestra era, Roma fue la primera ciudad con un millón de habitantes. Hasta el XIX, con Pekín y Londres, ninguna otra urbe alcanzó esa población. Aunque la distancia temporal y humana que nos separa de la Roma clásica es enorme —era un mundo extremadamente violento, con esclavos y emperadores—, los problemas urbanos se repiten a lo largo de los siglos. Juvenal (60-128) ya advertía en sus Sátirasque el coste de una hermosa residencia en un pueblo del sur de Roma equivalía al alquiler anual “de un tugurio en la capital”. El historiador francés Dimitri Tilloi-d’Ambrosi recoge esta anécdota en su ensayo 24 horas en la Roma de Nerón (Crítica, traducción de Silvia Furió) en el que describe lo que nos aleja, pero también lo que nos une a un mundo a la postre no tan lejano.