Mafuco, sequía y charlas de motocicleta.
Santiago de Cuba es un enorme plato hondo. Una ciudad rodeada por una sierra montañosa que le otorga, desde arriba, cierto aire de coliseo romano. Una ciudad movediza, con una continua actividad sísmica y una enorme puerta al Mar Caribe. Santiago de Cuba es un cráter en medio de un bosque.
