jueves, 4 de agosto de 2022
Álvaro Uribe / El escritor secreto
jueves, 14 de julio de 2022
Álvaro Uribe / Retrato de novelista con Borges
Retrato de novelista con Borges
Pablo Sol Mora
6 de diciembre de 2014
Álvaro Uribe
Autorretrato de familia con perro
México, Tusquets, 2014, 242 pp.
“¿Dónde se está mejor que en familia?”, se preguntaba retóricamente el padre de Marguerite Yourcenar, para añadir de inmediato: “en cualquier parte”. La broma sirve para ilustrar la última novela de Álvaro Uribe. No es la primera vez que desciende al infierno de lo doméstico; lo había hecho ya, memorablemente, en El taller del tiempo, centrada en la carnicería de la relación padre-hijo, y toca ahora turno a la fraternidad y al más sagrado de los mitos mexicanos, la madre. Con base en diversas voces narrativas –recurso favorito del autor desde su primera novela, La lotería de San Jorge, y quizá ya algo sobreexplotado–, en este caso las de parientes, amigos, conocidos y hasta la de la mascota (el perro salchicha, Canuto), se cuenta la feroz historia de los gemelos Adán y Alberto Urquidi y, sobre todo, de su madre, la rimbombante Malú. Desde el nacimiento, ella muestra una preferencia descarada y sin disimulos por Alberto, al que colma toda su vida de atenciones, mientras menosprecia olímpicamente a Adán. Pero la predilección tiene sus trampas y expone, al que la ejerce y al que la recibe, a peligros que los desfavorecidos no corren. Al final, desde luego, habrá suficiente amargura y remordimiento para todos. A diferencia, sin embargo, de lo que ocurre en El taller del tiempo, que raya en lo trágico, en Autorretrato de familia con perro todo o casi todo transcurre en un tono de comedia u ópera bufa. Y es que, como diría Malú: “no es para tanto”.

