Entre el gesto inaugural de Duchamp y las esculturas invisibles de Garau se traza un hilo que interroga qué llamamos arte y hasta dónde llega el sentido en una época saturada de opinión y vacío
La escultura invisible de S. Garau y nosotros, los tontos
Entre el Arte Conceptual y la burla
En 1917, Marcel Duchamp, un artista francés, envió un orinal de porcelana blanca a la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York, para ser expuesto como una pieza de arte. El orinal no contenía más que una firma al costado izquierdo: R. Mutt y se titulaba La fuente. En 2021 en la Piazza de la Scala en Milán se expusó la obra Buda en contemplación, una “escultura” invisible, presentada por el artista italiano Salvatore Garau. Vale la pena preguntarse: ¿Acaso Salvatore se encuentra con Duchamp? ¿Su propuesta es arte?
