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domingo, 3 de octubre de 2021

Kate Chopin / La tormenta


Kate Chopin
La tormenta 


I

      Las hojas estaban tan quietas que incluso Bibi intuyó que iba a llover. Bobinót, que estaba acostumbrado a conversar con su pequeño hijo a nivel de compañeros, llamó la atención del niño sobre ciertos nubarrones que rodaban con intenciones siniestras desde el oeste, acompañados de un hosco y amenazante estruendo. Se hallaban en la tienda de Freidheimer y decidieron quedarse allí hasta que la tormenta hubiese pasado. Se sentaron al lado de la puerta sobre dos barriles vacíos. Bibi tenía cuatro años y parecía muy espabilado.

Kate Chopin / Arrepentimiento

 


Kate Chopin

Arrepentimiento

Regret by Kate Chopin




      Mamzelle Aurélie tenía una figura imponente, mejillas coloradas, cabellos que variaban de castaño a gris, y una mirada enérgica. En la granja llevaba puesto un sombrero de hombre, un viejo sobretodo militar azul cuando hacía frío, y a veces botas de campaña.

Kate Chopin / Lilas


Kate Chopin

Lilas 


      Madame Adrienne Farival no anunciaba nunca su llegada, pero las buenas monjitas sabían muy bien cuándo esperarla. Cuando la fragancia de las lilas en flor empezaba a impregnar el aire. Sor Agathe se acercaba muchas veces a la ventana a lo largo del día, con la expresión feliz y beatífica en la cara con que las almas puras y simples esperan la llegada de aquellos a los que aman.

viernes, 1 de octubre de 2021

Kate Chopin / Una mujer respetable

 

Alphonse Mucha

Kate Chopin

Una mujer respetable

A Respectable Woman by Kate Chopin

   

 La señora Baroda se molestó un poco al enterarse de que su esposo había invitado a su amigo Gouvernail a pasar una o dos semanas en la plantación.

       Durante el invierno, habían invitado y recibido a mucha gente y también habían pasado gran parte del tiempo en Nueva Orleáns, sumidos en una variada y suave disipación. Ahora, cuando ya estaba ansiosa por entrar en un periodo de descanso ininterrumpido y en un calmado tête—à—tête con su esposo, él le informaba que Gouvernail vendría a pasar una semana o dos en la plantación.

Kate Chopin / El hijo de Désirée

Ilustración de Ann Margret Kirkaldy

Kate Chopin 
El hijo de Désirée


Como era un día agradable, Madame Valmondé decidió ir hasta L’Abri a visitar a Désirée y su pequeño hijo.
Pensar en Désirée con un bebé la hacía sonreír. Le parecía mentira que hubiese pasado tanto tiempo desde que Désirée fuera, ella misma, una criatura; desde que Monsieur, al salir a caballo del portón de Valmondé, la hubiese encontrado dormida bajo la sombra de una gran columna de piedra.

Kate Chopin / El ciego


Ciego
María Rud


Kate Chopin
El Ciego
Traducido por Christine Sétrin, con la colaboración de Ángel Pozo Mendoza
Con una pequeña caja roja en una mano, un hombre caminaba lentamente por la calle. Su viejo sombrero de paja y su ropa descolorida daban la impresión de que la lluvia los había batido muchas veces, y las mismas veces el sol los había secado encima de él. No era mayor, pero parecía débil; y caminaba bajo el sol, por el pavimento asfaltado que abrasaba. Al otro lado de la calle había unos árboles que proyectaban una sombra espesa y agradable: toda la gente andaba por aquel lado. Pero el hombre no lo sabía, porque era ciego, y además era tonto.

viernes, 5 de julio de 2019

Kate Chopin / Un par de medias de seda


Kate Chopin




Un par de medias de seda

Traducción de Magdalena Solari

A Pair of Silk Stockings by Kate Chopin 


La pequeña señora Sommers se encontró  inesperadamente un día con que era la feliz poseedora de quince dólares. Para ella esa era una gran suma de dinero y la manera en que abultaba su viejo y gastado porte-monnaie la hacía sentirse importante como no se había sentido en años.
La cuestión de cómo invertir el dinero la mantuvo muy ocupada. Por uno o dos días caminó en un estado de ensoñación, aunque en realidad estaba absorta en especulaciones y cálculos. No quería actuar de manera apresurada o hacer algo de lo que más tarde se arrepintiera. Pero fue en las horas quietas de la noche, mientras  las ideas  se multiplicaban en su mente, que creyó ver con claridad cómo usar ese dinero de la manera más juiciosa y correcta.

martes, 2 de julio de 2019

Kate Chopin / Historia de una hora


Kate Chopin
HISTORIA DE UNA HORA

Sabiendo que la señora Mallard padecía del corazón, se tomaron muchas precauciones antes de darle la noticia de la muerte de su marido.
Fue su hermana Josephine quien se lo dijo, con frases entrecortadas e insinuaciones veladas que lo revelaban y ocultaban a medias. El amigo de su marido, Richards, estaba también allí, cerca de ella. Fue él quien se encontraba en la oficina del periódico cuando recibieron la noticia del accidente ferroviario y el nombre de Brently Mallard encabezaba la lista de «muertos». Tan sólo se había tomado el tiempo necesario para asegurarse, mediante un segundo telegrama, de que era verdad, y se había precipitado a impedir que cualquier otro amigo, menos prudente y considerado, diera la triste noticia.