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miércoles, 8 de octubre de 2025

Nobel de literatura 2025 / Tres nombres


Los escritores László Krasznahorkai, Enrique Vila-Matas y Emmanuel Carrère

Los escritores László Krasznahorkai, Enrique Vila-Matas y Emmanuel CarrèreGTRES / Europa Press

Los otros escritores que también pueden hacerse con el Nobel de Literatura

César Aira, Enrique Vila-Matas, László Krasznahorkai, Cristina Rivera Garza y Emmanuel Carrère suenan con fuerza para hacerse con el Nobel de Literatura



Miguel Pérez Pichel
8 de octubre de 2025


Hace unos días El Debate ofrecía una primera lista de los escritores que podrían obtener el Premio Nobel de Literatura 2025.

miércoles, 9 de octubre de 2024

Triunfo Arciniegas / Nobel de Literatura 2024

 


 

Haruki Murakami

Triunfo Arciniegas

NOBEL DE LITERATURA 2024

En cuanto al Nobel de Literatura uno piensa con el deseo. Quiere que gane alguno de sus escritores favoritos. Uno de los pocos que conoce. La vida no alcanza para leer a tantos buenos escritores regados por el mundo.

La Academia examina a sus finalistas desde hace medio año y no tienen nada que ver con las casas de apuestas. De ahí que siempre hay sorpresas.

Haruki Murakami se está convirtiendo en el eterno candidato. Ya es hora de que la Academia se decida a premiarlo. Sus méritos son más que suficientes. 

En vez del polémico Michel Houellebecq, me gustaría que se quedara con el premio otro francés cuya obra me parece más sólida e importante, Emmanuel Carrère.

Otro de mis favoritos pero seguramente fuera de la ilustre lista sueca es Stephen King. 

El húngaro László Krasznahorkai sería una bonita sorpresa. Su difícil obra y la lista de premios, que incluye el Man Booker Internacional y el Formentor, seguramente complacen a la Academia.

Otro peso pesado, el irlandés John Banville. La Academia le debe a Irlanda más de un Nobel.

Aunque, siguiendo la corrección política de estos tiempos, el Nobel de este año será para una mujer, y en mis afectos dos canadienses ocupan el primer lugar: Anne Carson y Margaret Atwood. La prolífica norteamericana Joyce Carol Oates se ha convertido en otra eterna candidata. La rusa Liudmila Ulítskaya es otra escritora importante pero la situación de su país juega en su contra.

Las casas de apuestas favorecen dos nombres, la china Can Xue y el australiano Gerald Murnane. Poco o nada sabemos de sus obras. No sucede lo mismo con el rumano Mircea Cartarescu. La lista de las apuestas incluye al estadounidense Thomas Pynchon, pero no creo que la Academia se atreva a premiar a un fantasma, sobre todo después del trago amargo llamado Bob Dylan. Aunque no pertenece a mis afectos, seguramente el atentado habrá puesto en consideración de la Academia otro nombre que sube y baja en las apuestas, Salman Rushdie. Hace apenas un año las listas incluían a dos mujeres que ya no están con nosotros, Marisé Condé y Edna O’Brien. La irlandesa seguirá por siempre en mis afectos. Otras dos mujeres se mencionan con frecuencia: Jamaica Kincaid y Elena Poniatowska.

(Tengo en el baúl de los secretos unos cuantos nombres para los años venideros: Javier Cercas, Tomás González, Mariana Enríquez, Samanta Schweblin, Siri Hustvedt, Jhumpa Lahiri, Zadie Smith, Sofi Oksanen y, para cerrar con la gloriosa Irlanda, Sally Rooney. Sigo pensando con el deseo.)

El Nobel es una lotería. En todo caso, sea uno de estos nombres o no, ojalá la Academia no se equivoque y nos ponga a leer una obra que valga la pena. Amanecerá y veremos el afortunado conejo guardado en el sombrero.

9 de octubre de 2024


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lunes, 20 de diciembre de 2021

Emmanuel Carrère: “Estoy harto de la autobiografía”

Emmanuel Carrère, hace dos semanas en su casa de París.
Emmanuel Carrère, hace dos semanas en su casa de París.ED ALCOCK (M.Y.O.P.)

Emmanuel Carrère: “Estoy harto de la autobiografía”

Un encuentro en París con el escritor francés, que relata en su nuevo libro, ‘Yoga’, la grave depresión que lo llevó a un hospital psiquiátrico. Su exmujer le exigió que eliminara todas las alusiones a ella


Marc Bassets
19 de febrero de 2021

Es uno de los secretos más codiciados de las letras francesas actuales. Y aquí está, en un archivo dentro del ordenador portátil que está sobre una mesa del pequeño salón del apartamento parisino de Emmanuel Carrère (París, 63 años), al alcance de la mano mientras hablamos con él de la vida y de los libros, que en su caso son indistinguibles. El texto secreto es la versión original de Yoga, la nueva novela del autor que ha renovado la no ficción literaria en el siglo XXI, y que Anagrama publicará, en su versión final, el 24 de febrero en castellano y en catalán.

Yoga / Emmanuel Carrère / Anagrama

 

Hélène Devynck y Emmanuel Carrère, en el Festival de Venecia de 2015.

Yoga
Emmanuel Carrère
Anagrama

La narración en primera persona de una crisis depresiva. Un libro deslumbrante que rompe moldes y corsés de género. Un nuevo hito de Carrère.

Quede claro para posibles lectores despistados que este no es un manual práctico sobre yoga, ni tampoco un bienintencionado libro de autoayuda. Es la narración en primera persona y sin ningún tipo de tapujo de la profunda depresión con tendencias suicidas que llevó al autor a ser hospitalizado, diagnosticado de trastorno bipolar y tratado durante cuatro meses. Es asimismo un libro sobre una crisis de pareja, sobre la ruptura afectiva y sus consecuencias. Y sobre el terrorismo islamista y el drama de los refugiados. Y sí, en cierto modo también sobre el yoga, que el escritor practica desde hace veinte años.

Emmanuel Carrère / La venganza de la realidad

 

Hélène Devynck y Emmanuel Carrère, en el Festival de Venecia de 2015.
Hélène Devynck y Emmanuel Carrère, en el Festival de Venecia de 2015.VENTURELLI

Emmanuel Carrère, la venganza de la realidad

La exesposa del escritor francés, Hélène Devynck, le acusa de engañarla a ella y a los lectores con su nueva novela, ‘Yoga’. Un contrato entre ambos obligó al creador a cambiar el manuscrito y a novelarlo


Marc Bassets
París, 3 de octubre de 2020

La receta es infalible: cuando se mezclan la realidad y la ficción, la vida íntima y el relato público, hay un riesgo elevado de que salten las chispas. Le ha ocurrido a Emmanuel Carrère, escritor acostumbrado a manejar este material explosivo, el de las personas de carne y hueso convertidas en personajes de papel. Su último libro, Yoga, recién publicado en Francia con éxito de público y crítica, ha abierto una batalla con su exesposa, la periodista Hélène Devynck, que le acusa de haberla engañado a ella y a los lectores. Carrère lo niega.


La disputa es uno de esos culebrones sin los cuales la vida literaria francesa no sería lo que es. Pero es más que eso: un debate sobre los límites de la literatura sin ficción, sobre el poder del escritor para vampirizar vidas ajenas y sobre la capacidad de los personajes para modelar, o censurar, obras literarias.


“Emmanuel y yo estamos atados por un contrato que le obliga a obtener mi consentimiento para utilizarme en su obra. Yo no he consentido el texto tal como ha aparecido”, escribió Devynck en una carta publicada el martes en la revista Vanity Fair. “Durante los años que vivimos juntos, Emmanuel podía utilizar mis palabras, mis ideas, sumergirse en mis duelos, mis penas, mi sexualidad”. El divorcio de ambos en marzo, después de nueve años de matrimonio, lo cambió todo. Carrère perdió el derecho a usar a Devynck en sus textos si ella se opone. “Por haber dicho sí en el pasado, ¿acaso ya no puedo decir no?”, se pregunta Devynck, que, en efecto, aparece en Yoga, pero de una manera oblicua, por medio de una cita de un libro anterior de Carrère, De vidas ajenas (publicado en castellano, como toda su obra, por Anagrama).

‘Electroshock’ Carrère

 


El escritor francés Emmanuele Carrère.
El escritor francés Emmanuele Carrère.JOEL SAGET (AFP / GETTY IMAGES)

‘Electroshock’ Carrère

'Yoga’, envolvente relato de la lucha del escritor con la enfermedad mental, protagoniza la ‘rentrée’ en Francia



Marc Bassets
30 de septiembre de 2021

Si Emmanuel Carrère fuese un cómico (y su último libro, Yoga, tiene considerables dosis de humor, pese a lo triste de la historia), sus lectores más fieles ya le conocerían todos los chistes y los trucos, pero volverían una y otra vez a él, como a un lugar inconfundible, una casa en la que los muebles y la decoración fuesen reconocibles, un viejo amigo. Yoga, publicada el 27 de agosto en Francia por la editorial P.O.L, contiene todos los elementos que han hecho de Carrère (París, 1957) uno de los tres o cuatro escritores franceses de esta época posiblemente llamados a perdurar.

Yoga / Emmanuel Carrère o la verdad sospechosa

 


Emmanuel Carrère o la verdad sospechosa


En 1999, tras la publicación de ‘El adversario’, el francés decidió convertirse, si no en otra persona, al menos en otro escritor. Su esfuerzo ha terminado en un irremediable —y fecundo— fracaso con ‘Yoga’: miente más que documenta


Jorge Volpi
9 de junio de 2021



En 1999, tras la publicación de El adversario, Emmanuel Carrère decidió convertirse, si no en otra persona, al menos en otro escritor. Hasta entonces había publicado un puñado de buenas novelas —Bravura, Hors d’atteinte, El bigote y Una semana en la nieve— y fascinantes ensayos —El estrecho de Behring y su biografía de Philip K. Dick—, pero entonces anunció, a diestra y siniestra, que no volvería a escribir ficciones y se consagraría a ese género inasible y un tanto monstruoso, que tan bien concentra las tensiones de nuestro tiempo, al cual se suele llamar novela sin ficción y que él bautizó con el nombre, acaso más apropiado, de novela documental.

Emmanuel Carrère / Un día lo creo y al día siguiente no

 

Emmanuel Carrère


Emmanuel Carrère
Un día lo creo y al día siguiente no

Los 50 mejores libros de 2021


Rosa Moncayo
21 de marzo de 2021

Leyendo Yoga, de Carrère, me encuentro con un fragmento de lo más persuasivo. «Hervé es mi opuesto. La espiración es su fuerte. Lo que más quiere es vaciarse, aligerarse. Todos estamos de paso en la vida pero él es consciente de ello. Él no se instala, se siente un inquilino y hasta un subarrendado, mientras que yo poseo el instinto del propietario preocupado por agrandar sus posesiones y, como los patriarcas bíblicos, por crecer y prosperar. Mi tendencia natural es crecer, la suya decrecer».

Me da por pensar que tiendo a lo mismo, que siempre ando preparándome para lo que pueda pasar, me inflo de suposiciones -como el que dice que piensa demasiado, el taquipsíquico-, que me preparo para esa llamada del terror que sólo ocurre cuando ya eres adulto y que, precisamente, lo más interesante de hacerse mayor consiste en no entrar en demasiados detalles.



BOOMERAN




miércoles, 15 de diciembre de 2021

Los 50 mejores libros de 2021

 

Rafael Chirbes


Los 50 mejores libros de 2021

La primera entrega de los diarios íntimos de Rafael Chirbes encabeza una votación de 75 expertos. La novelista Sara Mesa analiza su cruda forma de acercarse a la vida y a la literatura. Además, siete autores latinoamericanos recomiendan un libro de estos 12 meses



BABELIA
10 DIC 2021 - 14:31
Actualizado:11 DIC 2021 - 14:32 COT


“Como me derrumbo y empiezo a pensar una vez más que esa idea de que puedo llegar a ser escritor es una fantasía de ególatra, vuelvo a la modestia de estos cuadernos, que no son para nadie, que no compiten con nadie. Ni están al albur del juicio de nadie. Ellos con ellos mismos, y yo a solas conmigo. Es de noche”. Esta nota de los diarios de Rafael Chirbes ―elegido libro del año de Babelia por un jurado de 75 expertos― podría servir como resumen literario de 2021: en un mundo que parece deshacerse cada noche y reconstruirse cada mañana abundan la primera persona, la sensación de cataclismo inminente (político y ecológico) y una mirada muy crítica al pasado.Al autoanálisis practicado sin paños calientes por Antonio Muñoz Molina, Emmanuel Carrère, Ida Vitale, Luis Landero, Fernando Aramburu o el propio Chirbes se le suma la revisión que autores como Javier Marías, Juan Gabriel Vásquez, Gabriela Wiener, Maggie O’Farrell o Leila Slimani hacen de la historia de España y América Latina y del papel de las mujeres en una tradición que durante siglos las ha considerado mudas o musas, es decir, invisibles.

sábado, 6 de noviembre de 2021

La ‘rentrée’ literaria: pasión por las historias, espejo de Francia

Amèlie Nothomb

 

La ‘rentrée’ literaria: pasión por las historias, espejo de Francia

Las relaciones felices o traumáticas y abusivas entre padres e hijas son una de las tendencias en el inicio del curso que ha traído 521 novelas a las librerías francesas


MARC BASSETS
París - 

Pasan las pandemias, los gobiernos y las modas en Francia, pero hay una institución inamovible, fiel a la cita anual: la rentrée, el inicio del curso literario.

lunes, 5 de julio de 2021

Limónov / Maldito poeta ruso



Eduard Limónov.
Eduard Limónov.

Maldito poeta ruso

Egocéntrico, punk, dandi y romántico, el escritor y político Limónov vuelve para contar su vida en 'Soy yo, Édichka'


Kiko Amat
14 de enero de 2015

1. Es el rey de la primera persona. Eduard convierte su vida en mito, y toda su obra circula alrededor de ello. "La única leyenda viva que le interesa es él", sugería Emmanuel Carrère en Limónov (Anagrama). Eduard Limónov es un egocéntrico loco que solo sabe hablar de sí mismo, pero lo hace con tal belleza, humor, patetismo y éxtasis que convierte cada batallita en un momento trascendente. Édichka también es un bocazas: no hay escritor más petulante y chulo que él. Pero a la vez es un tipo honesto, leal y muy generoso. No es un hipócrita ni un cobarde, y mucho menos un cínico. Podrá arrearles un taburetazo, pero nunca por la espalda, y solo cuando realmente lo merezcan.

miércoles, 30 de junio de 2021

Los crímenes que la literatura narra ahora son verdaderos

De izquierda a derecha Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Leslie van Houten

Los crímenes que la literatura narra ahora son verdaderos

Renovado por autores como Carrère y de plena actualidad gracias a premios y éxitos de ventas, el género desembarca en Europa desde EE UU


JUAN CARLOS GALINDO
Madrid 17 ABR 2018 - 04:51 COT

En un mundo de crímenes horribles, identidades artísticas superlativas y gusto por las historias basadas en hechos reales hay un género que condensa estos factores, los manipula y ofrece al lector un relato, a veces inquietante a veces reparador, en el que ni realidad ni ficción son lo que eran. Con el antecedente en español de Operación masacre de Rodolfo Walsh (1957) pero fundado unos años más tarde por Truman Capote y Norman Mailer con A sangre fría y La canción del verdugo, el true crime ha recogido el fruto plantado por el nuevo periodismo para transformarse en un género híbrido, en el que el yo del autor gana protagonismo y en el que se hace uso de la crónica mezclada con la ficción. Emmanuel Carrère abrió la veda del éxito a principios de siglo con El adversario (Anagrama) y le dio la vuelta al género. Ahora, llibros como Laetïtia y el fin de los hombres de Ivan Jablonka –premio Medicis, premio Le Monde– o el reciente Premio Alfaguara conseguido por Jorge Volpi con Una novela criminal trasladan a Europa una efervescencia que ya lleva años en el mundo anglosajón.

jueves, 10 de junio de 2021

Mapa para leer a Emmanuel Carrère

Emmanuel Carrère
Untaltoni

Mapa para leer a Emmanuel Carrère



Evelyn Erlij
27 Agosto 2016

Después de emprender un viaje por la infancia del cristianismo en El reino (2015), el escritor francés publica una compilación de artículos, reportajes y ensayos escritos en los últimos 15 años. Desde crónicas policiales y elogios a sus autores favoritos, hasta sus primeros encuentros con Limónov y la peor entrevista que ha hecho en su vida. Il est avantageux d’avoir où aller es, a la vez, una suerte de autobiografía cargada de honestidad e ironía, y un backstage de su prolífica carrera literaria.

Casi en la mitad de Limónov (2011), Emmanuel Carrère cuenta una anécdota difícil de olvidar. En 1982, después de pasar un año escribiendo un libro sobre el cineasta Werner Herzog, la revista Télérama lo envió al Festival de Cannes para entrevistar al director alemán tras el estreno de su película Fitzcarraldo. Lo que sigue es un relato de humillación que retuerce el estómago de cualquier fan que se haya enfrentado a un ídolo implacable: cuando Carrère, sonriente, hace una referencia al libro en el que analiza su filmografía, Herzog responde: “Prefiero que no hablemos de eso. Sé que es una mierda. Let’s work“. Como un colegial denigrado en un examen oral, el reportero agacha la cabeza, enciende el magnetófono y hace su primera pregunta.

Emmanuel Carrère / Premio Princesa de Asturias de las Letras


Emmanuel Carrère

Emmanuel Carrère

Premio Princesa de Asturias de las Letras

Es el autor de 'El adversario', 'L'amie du jaguar', 'Bravura' y 'El bigote', entre otras.



EFE
9 de junio de 2021

Emmanuel Carrère, cuya obra ha difuminado la frontera entre la literatura, el periodismo y la cinematografía, ve premiado con el Princesa de Asturias de las Letras una trayectoria tan reconocida como unida a la controversia. 

Hasta que este miércoles el jurado ensalzó su nombre, la versatilidad del escritor y guionista francés había quedado en evidencia y de actualidad también con su selección esta semana en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, donde presentará en su apertura en julio Le Quai de Ouistreham, con Isabelle Binoche.

Emmanuel Carrère / Conviene tener a alguien a quien idolatrar

Emmanuel Carrère


EMMANUEL CARRÈRE: CONVIENE TENER ALGUIEN A QUIEN IDOLATRAR

1.
L
amenté no llevar todos sus libros para que me los firmara. No pude, llevaba un mes viviendo en Barcelona y el grueso de mi biblioteca lo tenía en Madrid. Metí en el bolso de Natalia Conviene tener un sitio adonde ir y Calais y salimos en moto. Era lunes 13 de noviembre e íbamos a conocer a Emmanuel Carrère, mi escritor favorito vivo.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Emmanuel Carrère / Limónov IV


Emmanuel Carrère
LIMÓNOV IV

4
    Me cuesta hacer coincidir estas imágenes: el escritor-gamberro que conocí en otro tiempo, el guerrillero acosado, el hombre político responsable, la estrella a la que las páginas de gente de las revistas consagran artículos embelesados. Me digo que para ver más claro en estas estampas tengo que conocer a militantes de su partido, a nasbols de base. Los cabezas rapadas que todos los días conducen a gente ante su jefe en un Volga negro y que al principio me asustaban un poco son buenos chicos pero no tienen mucha conversación, o bien soy yo el que no me apaño. A la salida de la conferencia de prensa con Kaspárov, abordé a una chica, simplemente porque me pareció bonita, y le pregunté si era periodista. Me respondió que sí, bueno, que trabajaba para el sitio Internet del Partido Nacional Bolchevique. Muy mona, formal, bien vestida: era nasbol.

Emmanuel Carrère / Limónov III

 



Emmanuel Carrère
LIMÓNOV

3
    Dos jóvenes fornidos con el cráneo rapado, vestidos con vaqueros y cazadoras negras y calzados con botas militares, vienen a buscarme para conducirme hasta su jefe. Atravesamos Moscú en un Volga negro con los cristales ahumados y yo casi me esperaba que me vendasen los ojos, pero no, mis ángeles guardianes se contentan con inspeccionar rápidamente el patio del inmueble, luego el hueco de la escalera y por último el rellano que da acceso a un piso pequeño y oscuro, amueblado como una vivienda okupa, donde otros dos cabezas rapadas matan el tiempo fumando cigarrillos. Uno de ellos me informa de que Eduard tiene entre tres o cuatro domicilios en Moscú, los cambia lo más a menudo posible, se prohíbe los horarios regulares y no da nunca un paso sin sus guardaespaldas: militantes de su partido.

Emmanuel Carrère / Limónov II

 


Emmanuel Carrère
Limónov

2
    ¿Cuánto tiempo hacía que no pensaba en él? Le había conocido al principio de los años ochenta, cuando se afincó en París, con la aureola del éxito de su novela escandalosa, El poeta ruso prefiere a los negrazos . En ella relataba la vida miserable y espléndida que había llevado en Nueva York después de emigrar de la Unión Soviética. Trabajos a salto de mata, supervivencia día tras día en un hotel sórdido y a veces en la calle, polvos heteros y homosexuales, curdas, robos y peleas: podría hacer pensar, por la violencia y la furia, en la deriva urbana de Robert De Niro en Taxi Driver , y por el ímpetu vital en las novelas de Henry Miller, cuya piel coriácea y placidez de caníbal poseía Limónov. El libro no era poca cosa, y su autor no decepcionaba cuando le conocías. En aquel tiempo estábamos acostumbrados a que los disidentes soviéticos fuesen barbudos serios y mal vestidos, que vivían en pisitos llenos de libros y de iconos y se pasaban noches enteras hablando de la salvación del mundo a través de la ortodoxia; y te encontrabas delante a un tipo sexy, astuto, divertido, que tenía a la vez el aire de un marino de juerga y de estrella del rock. Estábamos en plena onda punk, el héroe que él reivindicaba era Johnny Rotten, el líder de los Sex Pistols, y no tenía empacho en calificar a Solzhenitsyn de viejo gilipollas. Era refrescante, aquella disidencia new wave , y, a su llegada, Limónov había sido el niño mimado del mundillo literario parisino, en el que yo, por mi parte, debutaba tímidamente. Limónov no era un autor de ficción, sólo sabía contar su vida, pero era una vida apasionante y la contaba bien, con un estilo sencillo y concreto, sin afectaciones literarias y con la energía de un Jack London ruso. Después de sus crónicas de la emigración publicó sus recuerdos de infancia en la barriada de Járkov, en Ucrania, luego los de sus días de delincuente juvenil, y después los de poeta de vanguardia en Moscú, bajo Brézhnev. Hablaba de esta época y de la Unión Soviética con una nostalgia socarrona, como de un paraíso para hooligans espabilados, y no era raro que al final de una cena, cuando todo el mundo estaba ebrio menos él, que tenía un aguante prodigioso para el alcohol, hiciera el elogio de Stalin, lo que atribuían a su gusto por la provocación. Te cruzabas con él en el Palace, luciendo una guerrera de oficial del Ejército Rojo. Escribía en L’Idiot international , el periódico de Jean-Édern Hallier, que no era blanquiazul ideológicamente, pero que reunía a personajes anticonformistas y brillantes. Le gustaba la trifulca, tenía un éxito increíble con las chicas. Su desenvoltura y su pasado de aventurero nos impresionaban a los jóvenes burgueses. Limónov era nuestro bárbaro, nuestro gamberro: le adorábamos.

Emmanuel Carrère / Limonov I

 


Emmanuel Carrère
LIMÓNOV

1
    Hasta que Anna Politkóvskaia fue abatida en la escalera de su inmueble, el 7 de octubre de 2006, sólo las personas que se interesaban de cerca por las guerras de Chechenia conocían el nombre de esta periodista valiente, adversaria declarada de la política de Vladímir Putin. De la noche a la mañana, su cara triste y resuelta se convirtió en Occidente en un icono de la libertad de expresión. Yo acababa entonces de rodar un documental en una pequeña ciudad rusa, pasaba frecuentes temporadas en Rusia, y por eso, cuando saltó la noticia, una revista me propuso que tomase el primer avión a Moscú. Mi misión no era investigar el asesinato de Politkóvskaia, sino más bien recoger las declaraciones de personas que la habían conocido y amado. Así pues, pasé una semana en las oficinas de Nóvaia Gazeta , el periódico del que ella era la reportera estrella, pero también en las de las asociaciones de defensa de los derechos humanos y de los comités formados por madres de soldados muertos o mutilados en Chechenia. Las oficinas eran minúsculas, pobremente iluminadas y dotadas de ordenadores vetustos. Los activistas que me recibían allí eran también muchas veces personas de edad y su número era patéticamente exiguo. Es un círculo pequeño en el que todo el mundo se conoce y en donde no tardé en conocer a todo el mundo, y ese círculo pequeñísimo constituye prácticamente la única oposición democrática en Rusia.

viernes, 19 de febrero de 2021

David Foster Wallace era un monstruo



David Foster Wallace era un monstruo

Mary Karr recuerda a su biógrafo que estuvo a punto de matarla

 
Laura Fernández
11 de mayo de 2018

Una vez estuve con Harlan Coben en Nueva York. No es algo que todo el mundo sepa pero Harlan Coben compartió habitación en la universidad con David Foster Wallace. Me dijo que Wallace lo envidiaba. “Me envidiaba”, me dijo. ¿Por qué?, quise saber. “Porque yo podía acabar mis novelas. Él no. 'Haces que parezca tan sencillo', me dijo. Yo le dije que si alguien tenía que envidiar a alguien allí ese alguien era yo”. Tiempo después, D. T. Max publicó su famosa biografía de David Foster Wallace, Todas las historias de amor son historias de fantasmas, y me sorprendió no encontrar ni una sola referencia a ese asunto, por otro lado, de lo más evidente en la narrativa del genio posmoderno.