Gene Wolfe
El hombre de Nebraska y la nereida
El hombre de Nebraska caminaba junto al mar cuando la vio. Un par de ojos oscuros, un hombro torneado, un seno vislumbrado y el asomar de un muslo; luego, la mujer desapareció. Un momento más tarde, él oyó un apagado chapoteo; o tal vez fuera tan sólo la séptima ola de la fábula, la ola que es más fuerte que las otras, al romper sobre las rocas.
Casi corriendo, se acercó al borde del pequeño farallón y miró al este por encima del mar. Sobre las aguas azules del Sarónikos Kolpos podía verse la mar picada, pero nada más.


