Miguel Sáenz, traductor: “Thomas Bernhard era insufrible y Kafka es el mejor escritor del siglo XX”
El académico de la Lengua, de 93 años, que tradujo al español a muchos de los grandes autores, recoge en un libro sus cometarios sobre ellos

El académico de la Lengua, de 93 años, que tradujo al español a muchos de los grandes autores, recoge en un libro sus cometarios sobre ellos

El novelista sueco de origen griego, autor de ‘Otra vida por vivir’, regresa a sus 87 años con una nueva obra, ‘Una mujer a quien amar’

Frederick Forsyth, antiguo periodista británico, 41 años, millonario gracias a la literatura comercial, comentó ayer en Madrid que él no escribe para transmitir mensajes, aunque su última obra parece incluir un mensaje de anticipación. En La alternativa del diablo, presentada en España por su autor, Forsyth narra las peripecias de un grupo de terroristas que secuestran un superpetrolero y ponen al mundo al borde de la guerra. «Yo no digo que eso pueda ocurrir en la realidad, pero si digo que una serie de circunstancias pueden desencadenar en el futuro inmediato una situación parecida. Piense en Irán.»
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| Mario Vargas Llosa |
Mario Vargas Llosa murió a los 89 años este último domingo. Fue de los mejores entrevistados que he tenido. Una de las entrevistas que le hice fue pública, en la Fundación March, hace diecinueve años. He aquí un extracto de aquella conversación, que aquí se relaciona, sobre todo, con un hecho imprescindible de su biografía humana y literaria, El pez en el agua, para él, y para muchos, su mejor libro.

Juan Cruz
14 de abril de 2025
En Los nuestros dijo de él Luis Harss, que fue a entrevistarlo en París para el libro más importante de aquel descubrimiento que fue el boom: “En la distancia, a la vuelta del horizonte, lo espera a Vargas Llosa la novela imposible, la novela total. Sería, dice, una novela a la vez fantástica y psicológica, realista y mítica; abarcaría todas las manifestaciones concebibles de la realidad. “Grandes novelas —dice Vargas Llosa— son las que, hasta cierto punto, se acercan a esa novela de las novelas imposibles”.

Juan Rulfo buscó con ella un mechero de lujo que alguien le perdió y que en realidad él no necesitaba, pero trató de encontrarlo como si buscara un adjetivo para incluir entre los silencios de Pedro Páramo. Juan Carlos Onetti, otro de los padres del boom, le contó que la atmósfera asfixiante de El pozo nació en la cárcel uruguaya en la que le prohibieron fumar. Asombrada escuchó, en la selva peruana, cómo declamaba Mario Vargas Llosa el Canto general de Neruda. Convenció a Octavio Paz para que cortara unos párrafos de un discurso en el que éste arremetía contra la deriva de la revolución sandinista. Calmó el delirio que padeció Cortázar al creer que había un maleficio contra Rayuela en Alemania… Vio crecer el boom en primera persona y lo cuenta, minuciosamente, en Mariposas amarillas y los señores dictadores. América Latina narra su historia (Debate).

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| Juan Cruz |

| Angela Molina Foto de Sofía Moro |
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El modo de escribir de Sami Naïr (Tlemcen, Argelia, 73 años) se parece a su forma de hablar: lanza un puño hacia adelante para que la idea que avanza resulte tan sólida como la palabra que utiliza. Prosa marcada por la memoria y la acción. Así ha abordado su largo encuentro con Simone de Beauvoir, la compañera de Jean Paul Sartre. Trabajó a su lado en la revista Le Temps Modernes, creación del filósofo que ella dirigió desde 1979, cuando murió Sartre, hasta su propia muerte en 1986.
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| Salman Rushdie y Günter Grass |
| Julio Cortázar |
| Pilar Quintana |
Juan Cruz
Madrid, 31 de octubre de 2021
Pilar Quintana (Cali, Colombia, 49 años) ganó el premio Alfaguara con Los abismos y el título ya dice lo que puede sentir el lector nada más entrar en esta novela que transmite el miedo, ese sentimiento previo a caer en el abismo. Hablamos con ella en la biblioteca de su editorial, en Madrid. Quintana ya publicó, entre otros, La perra, ganadora de varios premios.
| Almudena Grandes |
Ya formaba parte del mundo de la literatura, no era un satélite, era la pura tierra, había tocado la fama que rodea a los libros, formaba parte de los que más firmaban en las ferias, y aquel día de Sant Jordi Almudena Grandes viajaba melancólica en la parte de atrás del coche que la llevaba al aeropuerto, rumbo al avión que la devolvería a la ciudad que era su pueblo, Madrid. En un momento en que su tristeza parecía iluminar su rostro con otra luz, seguramente la luz del amor, echó atrás su cabeza morena, su pelo negro, sus ojos brillantes y en ese momento rodeados de agua como si le lloviera por dentro, pareció reposar de un susto o de una alegría. Fue entonces cuando dijo, para que lo oyera su compañero de viaje, los dos callados, ella buscando cómo decir esas dos palabras y él sintiendo que algo tenía que decir, era tan raro verla en silencio tanto rato, ella que había hecho del habla del barrio y de la casa el eco de las historias de sus abuelos, de su padre, de la casa y del barrio y del Atlético de Madrid. Entonces dijo: “Estoy enamorada”.