Ampliar fotoLa brutal honestidad de los selfies de Lucian Freud
La Royal Academy of Arts reúne los autorretratos del pintor
RAFA DE MIGUEL
Londres, 9 de noviembre de 2019
Lucian Freud (Berlín, 1922-Londres, 2011) necesitó saltar del lápiz y el plumín al pincel de marta cibelina, para acabar dando brochazos desesperados con un manojo de pelo de cerda antes de reconocerse a sí mismo por completo. Está en la cúspide de su talento en el último autorretrato de toda la serie del gran pintor figurativo que expone la Royal Academy of Arts (RAA) de Londres (Lucian Freud: The Self-portraits, hasta el 26 de enero). Completamente desnudo salvo unas zarrapastrosas botas sin cordones, que protegen sus pies de los pigmentos de pintura esparcidos por el suelo de su estudio. Freud, nieto del padre del psicoanálisis, muestra su anatomía musculosa y flácida a un tiempo, levanta victorioso la brocha como un guerrero espartano y mantiene la mirada inquisitiva que usó durante décadas para extraer la naturaleza íntima de sus modelos. Una obra cumbre en la que los manchurrones de pintura parecen trozos de carne viva, y llaman la atención la cabeza del pintor, su miembro viril como el colgajo en torno al que gravita su fuerza y la tensión del brazo que dirige el proceso creativo. "Se trata del periodo durante el que, a juicio de cualquier observador, Freud se estaba definitivamente incorporando al club de los Grandes Maestros. Y este autorretrato sugiere que era consciente de ello", ha escrito el crítico de arte Martin Gayford, que ha seleccionado y comentado, por encargo de la RAA, cinco autorretratos de los más de cincuenta que se pueden ver en la muestra.
























