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viernes, 15 de febrero de 2019

La librería y la valentía silenciosa de Penelope Fitzgerald


'La librería' y la valentía silenciosa 
de Penelope Fitzgerald
  • El filme de Isabel Coixet reaviva el interés por la obra de Penelope Fitzgerald
  • La autora publicó su primer libro a los 59 años y sufrió graves penurias económicas
  • La adaptación al cine de esta novela autobiográfica suma 12 nominaciones a los Goya


ANA BELÉN GARCÍA FLORES
26.01.2018 | actualización 08h19

Perteneciente a una larga estirpe de escritores e intelectuales, Penelope Fitzgerald (Lincoln, 1916-Londres, 2000) estaba abocada desde la cuna a un futuro vinculado a las letras, pero el destino, ayudado por un matrimonio complicado, le cambió las reglas y demoró su vocación más de lo esperado.


Penelope despuntó con varios textos literarios en la Universidad de Oxford, donde conocería a su esposo el abogado Desmond Fitzgerald con el que tuvo tres hijos. Ambos compartían la pasión por los libros y fundaron una revista con relativo éxito.

viernes, 6 de julio de 2018

Penelope Fitzgerald / Isabel Coixet / De libros y soledades


Emily Mortimer en La librería

Penelope Fitzgerald / Isabel Coixet

De libros y soledades

Esta película habla de esas sensaciones. Y lo hace con un lenguaje, unos matices, un tono y una capacidad de sugerencia que me conmueven








Siento pereza inicial al embarcarme en La librería, la última película de Isabel Coixet, ya que, con la excepción de la preciosa Cosas que nunca te dije, mi desencuentro con su cine ha sido permanente. La frase que encabeza su cartel publicitario (“Entre libros, nadie puede sentirse solo”) es alentadora, pero también discutible. Mallarmé comienza así un poema: “La carne es triste, así es, y ya he leído todos los libros”. Conclusión desoladora y cierta en algunos casos trágicos. Existieron y existirán sensibles devoradores de poesía y literatura que acaban lanzándose al vacío, pudieron más la soledad y el acorralamiento que la impagable ayuda y el gozo que proporcionan los libros. El primer encuentro con ese codiciado libro siempre estará presidido por la magia, como describe maravillosamente Italo Calvino en el arranque de Si una noche de invierno un viajero. Esta película habla de esas sensaciones. Y lo hace con un lenguaje, unos matices, un tono y una capacidad de sugerencia que me conmueven y que en un par de modélicas secuencias protagonizadas por la entregada librera y un hombre que ha acorazado su ancestral aislamiento y su supervivencia gracias a las páginas impresas (en esa época ningún amante de los libros podría ni querría imaginar esa cosa tan antinatural y gélida del e-book) logran que se me humedezcan los ojos.