El aliento, de Bernhard
Hace treinta años cayó en mis manos el primer libro de Thomas Bernhard, El sótano, y en ese mismo año creo que me leí todo lo que encontraba de ese peculiar escritor austriaco nacido en Holanda, hasta el punto de elevarlo a la categoría de mis escritores de cabecera, esos que uno recomienda a ciegas a cualquier persona que ame la literatura. No sé si se trataba de una coincidencia, lo de empezar a leer al escritor austriaco con un libro titulado El sótano, porque esa obsesión, a veces enfermiza, en ocasiones hasta criminal, por esos lugares subterráneos, misteriosos y oscuros de las viviendas forman parte de la cultura austriaca, como recogía un incómodo cineasta austriaco, Ulrich Seidi en el documental En los sótanos, sobre los inconfesables usos que los austriacos hacen de esos espacios, en donde uno esconde lo que no quiere mostrar.
